Abulia: la total falta de motivación

La abulia es la falta total de motivación y falta de voluntad o iniciativa para realizar cualquier actividad. En los casos leves -en psiquiatría o psicología- se dice que hay apatía, mientas que en los casos severos, el trastorno recibe el nombre de mutismo acinético.

Algunos expertos consideran la abulia como una enfermedad en sí misma, mientras que otros creen que sólo es un síntoma de otra enfermedad física o mental.

abulia

No tiene ganas de nada, nada le interesa, tiene falta de voluntad, no puede tomar ningún tipo de decisiones, no es capaz de tomar acciones con un propósito y mucho menos, realizar una serie de actividades con algún objetivo.

Si conoces a alguien con estos síntomas podría tener este trastorno, el cuál reduce o anula el interés de una persona para hacer cualquier cosa.

Pero no te preocupes, la abulia puede tener cura. ¿Quieres saber más sobre esta afección? Lee este artículo con atención por favor.

Origen y síntomas de la abulia

chica aburrida

En 1838 fue la primera vez que se describió este trastorno en el área de la psiquiatría. Desde entonces han habido muchos avances en cuanto a las causas y los posibles tratamientos de la abulia.

Los síntomas que presenta una persona que padece abulia son principalmente psicológicos y conductuales, aunque puede haber somatizaciones, al igual que ocurre con otras afecciones mentales.

Los principales síntomas son los siguientes:

  • Pérdida notoria de la motivación. La persona se muestra completamente desmotivada y desanimada para hacer cualquier cosa. Incluso, hechos o circunstancias que antes despertaban el interés del afectado, pasan casi inadvertidos para quien padece abulia.

  • Trastorno de la vida afectiva y social. Los vínculos y la interacción social se ven seriamente perturbadas. La persona comienza a perder el interés por salir, por compartir momentos con amigos o compañeros de trabajo.

Además, quien padece abulia es consciente de que su comportamiento le trae graves consecuencias, y eso le genera una profunda sensación de impotencia. Esto a su vez la desmotiva más, y se crea un círculo vicioso difícil de romper.

  • Escasa expresividad. Tanto en el lenguaje oral como corporal, la persona que padece abulia ve muy restringida. Habla lo mínimo, lo estrictamente necesario y difícilmente manifieste cómo se siente.

  • Pérdida de actividad a nivel del pensamiento. Gradualmente, la persona deja de usar el pensamiento, y en su lugar, responde más a los estímulos externos.

Cómo se diagnostica la abulia

A man is seated on the bed in a bedroom. He has his head in his hands and is looking away from the camera. Horizontally framed shot.

El diagnóstico de esta afección no es sencillo. De hecho, es uno de los diagnósticos más difíciles de hacer.

Una de las grandes dificultades a la hora de detectar la abulia, es que el paciente en general no consulta por sí mismo. Cuando la familia se preocupa realmente por su actitud y por las negativas consecuencias de la misma, consulta a un profesional de la salud.

La única forma de llegar a un diagnóstico certero de abulia, es a través de la observación clínica. Los datos que aportan la familia y los más allegados suelen ser de gran utilidad para confirmar el diagnóstico.

Recientemente, los profesionales han incluido estudios como resonancias magnéticas y tomografías para la confirmación de la enfermedad. Hay evidencia científica de que las personas que padecen este trastorno presentan cierto tipo de alteraciones cerebrales.

¿Qué puede causar la abulia?

Hay diversas opiniones sobre las causas de la abulia. Sin embargo, médicos e investigadores coinciden en señalar las siguientes causas como las más probables:

  • Lesiones en el lóbulo frontal. Las personas que padecen abulia muestran daños en el lóbulo frontal del cerebro. Traumatismos o enfermedades que afecten esta área pueden desencadenar cuadros de abulia.

  • Lesiones en el ganglio basal. Esta es otra zona crítica para el desarrollo de abulia. Cuando hay daño a nivel del ganglio basal, la persona ve seriamente comprometida su capacidad de relacionarse con los demás, las funciones del lenguaje y su auto-motivación.

  • Enfermedades degenerativas. Patologías como la demencia senil, el mal de Alzheimer o el mal de Parkinson pueden provocar abulia. Los pacientes que han sufrido accidentes vasculares encefálicos también pueden tener abulia como una de las consecuencias de su afección.

  • Situaciones personales dramáticas. Cuando una persona se ve sometida a situaciones de gran estrés o trauma psicológico, la pérdida de voluntad puede ser una de las posibles manifestaciones.

¿La abulia se puede curar?

La abulia es un trastorno cuyos síntomas pueden desaparecer con el tratamiento adecuado.

Si existe una enfermedad de base, al tratar dicha enfermedad los síntomas de abulia pueden mejorar también, aumentando la calidad de vida del paciente.

Para la abulia en sí misma hay dos líneas de tratamiento diferentes: la farmacológica y la psicoterapéutica.

Tratamiento farmacológico

Hay distintos tipos de fármacos que suelen suministrarse de forma combinada.

Los antidepresivos suelen ser la primera opción. Después de evaluar la respuesta del paciente, el psiquiatra determinará si es necesario agregar otro tipo de medicación. En algunos casos, es suficiente con antidepresivos, y en otros casos no.

Otro grupo de fármacos que suelen ser prescritos son los inhibidores de una enzima llamada colinesterasa, la cual estaría directamente relacionada a la baja motivación.

En cualquier caso, el paciente debe seguir un control estricto de su medicación. La asistencia regular y frecuente a las consultas médicas es clave para obtener los mejores resultados.

Tratamiento psicoterapéutico

Dentro de las distintas corrientes psicoterapéuticas, la gestáltica o conductual suele ser la más efectiva. El terapeuta promueve el cambio de conducta y genera vínculos que pueden estimular la motivación del paciente.

En otro tipo de terapias, se pretende profundizar más en la causa de la pérdida de la motivación. Cuando se tiene éxito en este objetivo, la terapia psicoanalítica puede ser una buena opción.

En resumen, la abulia se puede curar. Si es provocada por otra enfermedad, tendrás que buscar un tratamiento para la enfermedad de base. Si tiene causas psicológicas, el tratamiento con psicoterapia y fármacos puede ser la mejor solución.

¿Y tú qué experiencia tienes con la abulia?

Referencias

  1. https://en.wikipedia.org/wiki/Aboulia.
  2. http://www.ecured.cu/index.php/Abulia.
  3. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7224481.
  4. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20540829.
  5. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1014478/.
  6. Fuente imagen 1.
  7. Fuente imagen 2.
  8. Fuente imagen 3.

3 Comentarios

  1. !Hola!
    Me gustaría saber que puedo hacer por mi cuenta para salir de esta abulia. Siempre la he denominado Apatía y creía que era pasajera. Llevo mucho tiempo sin que se me apetezca salir de casa y si lo hago es porque he de hacer algo en la calle. Soy una persona con muchas aficiones solitarias (leer, escribir,el cine, el teatro…), pero nunca me he negado a hacer otras con personas.
    No me niego a salir, pero si puedo evitarlo, no lo hago.
    Practico la escritura terapéutica a través de un diario personal que me gusta escribir a mano. He de decir que a veces me cuesta escribir, como si mi mano se rebelara.
    Soy una persona a la que le gusta trabajar en si misma y descubrir cosas sobre mi. Me gustaria saber alguna pauta para continuar intentando salir de esto yo sola.

    Gracias

    Un saludo

  2. Soy medico, especialista en cirugía y considero tener este problema. No tengo ninguna motivación en mi vida, me cuesta muchísimo emprender cualquier proyecto, lo cual lo hago únicamente cuando la presión externa es mucha o la necesidad. Mi situación económica es bastante precaria, a pesar de tener todas laslas condiciones para tener mucho éxito; pero elijo realizar tareas laborales al mínimo, casi siempre trabajos asalariados mal pagados y sobrevaloro la estabilidad laboral de estos sobre el potencial de éxito pero con riesgo de una clínica privada. Salir de mi casa todos los días me da miedo. En general enfrentarme con la gente me da miedo y por eso limito las relaciones humanas solamente a lo estrictamente necesario. He llegado a considerarme a mí mismo como un inválido mental. Comprendo mi limitación y he tratado de idear estrategias para suplir intelectualmente de algún modo la falta de motivación por medio de comandos repetitivos. Este artículo me ayudó mucho, ya que además de que veo que mi problema sí se ha definido como una entidad nosológica bien estudiada, brinda laademás esperanza de un tratamiento farmacológico. Confieso que he roto una norma médica al autorecetarme uno de los fármacos recomendados en la literatura médica; pero en este casocaso creo que ha valido mucho la pena; ya que desde el segundo día de tratamiento desapareció el miedo a salir de casa y a relacionarme con las personas. Las tareas cotidianas las puedo realizar sin dificultad y no como antes que tenía que sufrir mucho antes dede iniciar cualquier tarea. Llevo a penas 10 dias de tratamiento y los efectos son absolutamente estables y sin recaida. No comparto el nombre del fármaco para no inducir a nadie a tomarlo sin supervisión. Sólo diré que es un fármaco que increnenta los niveles de dopamina.

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