Alucinaciones Auditivas: Tipos, Características y Tratamientos

Las alucinaciones auditivas constituyen una de las principales alteraciones perceptivas que se pueden presenciar en los seres humanos.

Como su nombre indica, tratan de una afección psicótica en la que se perciben sonidos irreales mediante el sentido auditivo.

alucinaciones auditivas

Normalmente, este tipo de sintomatología se asocia a la esquizofrenia, sin embargo, la alucinaciones pueden aparecer en otros trastornos mentales y como efecto directo de otras causas.

La primera definición de alucinación apareció en 1832 de la mano de Jean Étienn Dominique Esquirol, un médico francés que relacionó las distorsiones perceptivas con el funcionamiento cerebral.

Esquirol conceptualizó la alucinación en los siguientes términos “en las alucinaciones todo sucede en el cerebro”.

Esta apreciación sirvió para que, por primera vez, se postularan las distorsiones perceptivas como un fenómeno cerebral ajeno al funcionamiento de los sentidos.

“La actividad del cerebro es tan intensa que el visionario, la persona que alucina, otorga cuerpo y realidad a las imágenes que la memoria recuerda sin la intervención de los sentidos”, comentó de forma muy acertada el profesional francés.

Así pues, desde hace ya muchísimos años, las alucinaciones se consideran alteraciones mentales que responden a un funcionamiento anómalo de las estructuras cerebrales.

En esta línea, hay que destacar también la conceptualización de las alucinaciones que realizaron los autores que investigaron este fenómeno bajo lo que se conoce como postura intelectualista.

Estos autores interpretaron la alucinación como un fenómeno de creencia, de juicio y, por lo tanto, lo consideraron como un trastorno de naturaleza intelectual.

Desde esta perspectiva, las alucinaciones dejan de ser un trastorno perceptivo y pasan a adquirir connotaciones de juicio y creencia, por lo que empieza a conceptualizarse como trastornos del pensamiento y a relacionarse con los delirios.

En la actualidad se considera que las alucinaciones constituyen una alteración tanto del pensamiento como de la percepción, por lo que ambos factores se encuentran involucrados en conceptualización de estos síntomas.

Criterios de las alucinaciones auditivas

Hay que tener en cuenta que no todas las alteraciones perceptivas confeccionan una alucinación.

De hecho, las alucinaciones constituyen un tipo de alteración perceptiva, sin embargo estas pueden adoptar también otras formas de presentación y manifestar características diferentes.

Para poder distinguir adecuadamente las alucinaciones del resto de síntomas, Slade y Bentall, dos autores cognitivos, propusieron tres criterios principales.

1- Cualquier experiencia similar a la percepción que ocurre en ausencia de un estímulo apropiado

Este primer criterio permite diferenciar entre ilusión y alucinación, dos conceptos que pueden confundirse con facilidad.

En la ilusión se encuentran involucradas tanto influencias internas como externas, hecho que produce una malinterpretación de un estímulo real.

Sin embargo, en la alucinación únicamente existen causas internas, por lo que no existe un estímulo real que motive la aparición de lo percibido.

Por ejemplo, en una ilusión se puede confundir el ruido de un ventilador con la voz de una persona y pensar que alguien está susurrando algo.

Sin embargo, en una alucinación la voz de la persona no aparece tras la malinterpretación de un estímulo real, sino que el elemento escuchado es producido únicamente por la actividad cerebral.

2- Tiene toda la fuerza e impacto de la correspondiente percepción real

Este segundo criterio permite diferenciar la alucinación de otro fenómeno muy parecido, la pseudoalucinación.

De este modo, para afirmar la presencia de una alucinación, la persona que la padece debe tener la convicción de que lo que se experimenta tiene su origen fuera de la persona y posee un carácter real.

La pseudoalucinación es un fenómeno parecido a la alucinación que aparece motivado por la disociación pero en el que la persona es más o menos capaz de separar su pseudoalucinación de la realidad.

3- No es susceptible de ser dirigida ni controlada por quien la padece

La falta de control permite distinguir la alucinación de otras imágenes o sonidos vividos, y se refiere a la imposibilidad de alterar o disminuir la experiencia por el simple deseo o voluntad de la persona.

De este modo, la alucinación confecciona una alteración psicótica. La persona que la padece cree de forma absoluta en ella y no es capaz de controlar ni alterar su aparición.

Alucinaciones auditivas verbales

Las alucinaciones auditivas son las que se presentan con mayor frecuencia, sobretodo en sujetos psicóticos, por lo que son también las que han recibido una mayor atención científica durante los últimos años.

Pueden adquirir dos formas de presentación: verbales y no verbales. Además, un individuo puede padecer los dos tipos de alucinaciones de forma simultánea.

Wernicke denominó este tipo de alucinaciones como fonemas, y señaló que suelen presentarse con un tono más amenazante e imperativo, sobretodo en personas que padecen esquizofrenia.

De este modo, el paciente puede percibir voces de personas conocidas o desconocidas que hacen comentarios sobre sus propios actos o dialogan con él de forma directa.

Las psicosis afectivas graves de tipo depresivo también pueden provocar alucinaciones auditivas verbales. En estos casos, las voces que percibe el paciente suelen tener un tono imperativo y remarca sus sentimientos de culpabilidad.

En cambio, las que se presencian en los episodios maníacos del trastorno bipolar pueden poseer contenido agradable o de grandiosidad, y correlacionarse con el estado de ánimo expansivo de la persona.

Hay que tener en cuenta que el contenido de las alucinaciones puede influir gravemente en el comportamiento de la persona que las padece y afectar de forma importante en su vida.

De este modo, la vida del paciente puede girar alrededor de las voces que oye con frecuencia y estas pueden provocarle un elevado malestar.

En algunos casos excepcionales las alucinaciones pueden resultar tranquilizadoras y no molestar al paciente.

Alucinaciones auditivas no verbales

Este tipo de alucinaciones tienen un amplio espectro de presentación y los pacientes se quejan de oír ruidos, sonidos poco estructurados, cuchicheos, campanas, motores, etc.

Suelen poseer un carácter menos grave que las alucinaciones verbales y, por lo general, confeccionan distorsiones perceptivas menos estructuradas, más vagas y con menos repercusión sobre el comportamiento y el bienestar de la persona.

No obstante, estas alucinaciones también puede resultar altamente desagradables para la persona que la padece y pueden requerir tratamiento.

Finalmente, hay que destacar que las alucinaciones auditivas pueden variar en su forma de presentación.

Tanto las verbales como las no verbales pueden oírse dentro o fuera de la cabeza, escucharse con nitidez o de forma vaga, ser pobre en detalles o llegar a convertirse en un auténtico discurso.

De forma general se sustenta que las que se oyen fuera de la cabeza, se escuchan de forma vaga, son pobres en detalles y adoptan la forma no verbal son las que revierten menor gravedad sobre el paciente.

Alucinación musical

Es un tipo especial de alucinación auditiva  muy infrecuente de la que se desconoce buena parte de su función diagnóstica y sus factores etiológicos.

Berrios señaló en 1990 que sus causas más frecuentes son la sordera y las lesiones cerebrales.

La experiencia alucinatoria de estos síntomas puede variar en algunos aspectos como la forma de comienzo, la familiaridad de lo escuchado, el género musical y la localización de lo percibido.

Sin embargo, todas las formas de presentación se caracterizan por oír “musiquillas” o canciones bien delimitadas sin la presencia del estímulo auditivo.

Dimensiones clínicas

Las alucinaciones deben interpretarse como fenómenos multidimencionales y no como una alteración unidimensional.

Dicho de otra forma, no sólo se debe atender a la presencia o a la ausencia de la alucinación, sino al continuum funcional que le caracteriza.

Así pues, el análisis de las alucinaciones debe realizarse desde un extremo (la conducta normal y ausencia de alucinaciones) hasta el otro extremo (la conducta claramente psicótica y la presencia de alucinaciones muy estructuradas).

Las principales dimensiones a tener en cuenta son:

Grado de control sobre la alucinación auditiva

Como hemos visto, para hablar de alucinación auditiva esta tiene que ser totalmente incontrolable para el paciente.

De este modo, para clarificar las características de los síntomas padecidos hay que evaluar cuál es el grado de control que presenta el individuo sobre los elementos que oye y las distorsiones perceptivas que presenta.

Repuesta emocional

Normalmente las alucinaciones auditivas originan malestar y ansiedad a la persona que la padece.

No obstante no siempre es así, ya que en algunos casos pueden resultar incluso agradables y en otros casos pueden acarrear un condicionamiento emocional altamente perturbador.

Este hecho resulta fundamental a la hora de especificar las características del síntoma, su gravedad y el impacto que genera en la vida del individuo.

Localización de la alucinación

Las alucinaciones auditivas pueden localizarse dentro o fuera de la cabeza de la persona.

De este modo, un paciente puede interpretar los estímulos que oye se producen dentro de su cerebro o los percibe del mundo exterior.

Ambos tipos de localizaciones pueden implicar gravedad y pueden afectar en el comportamiento de la persona, sin embargo, las que se localizan en el interior suelen producir un mayor malestar en el individuo. 

Estrategias de afrontamiento

Es importante tener en cuenta cuáles son las estrategias de afrontamiento que presenta la persona respecto a las alucinaciones.

Estas pueden ir desde ninguna en los casos en los que el paciente no es consciente de padecer ninguna alucinación, hasta estrategias muy elaboradas en los individuos que tratan de mitigar la aparición de estos molestos síntomas.

Frecuencia y duración

En algunos casos las alucinaciones se presentan de forma esporádica y en intervalos muy cortos de tiempo, mientras que en otros casos estas pueden presentarse de forma continua y prolongada.

Contenido de la alucinación

El contenido de la alucinación es el principal factor que determinará el malestar originado y la afectación que tendrá sobre la conducta del individuo.

Siempre que se detecta o se diagnostica uno de estos síntomas es de especial relevancia clarificar cual es el contenido de la distorsión perceptiva.

Causas

Las alucinaciones auditivas suelen relacionarse frecuentemente con la presencia de esquizofrenia, sin embargo, esta enfermedad no es la única causa que puede dar lugar a su aparición.

Las principales causas que pueden motivar la manifestación de alucinaciones auditivas son:

  • Epilepsia del lóbulo temporal: las crisis convulsivas producidas en esta región del cerebro pueden provocar la aparición de alucinaciones con relativa frecuencia.
  • Demencia: en las etapas más avanzadas de la enfermedad pueden alucinaciones como respuesta al deterioro cerebral.
  • Abstinencia de alcohol: el alcohólico que deja de consumir su sustancia deseada puede manifestar una serie de síntomas, uno de ellos las alucinaciones auditivas.
  • Psicosis: cualquier tipo de trastorno psicótico puede manifestarse con alucinaciones auditivas.
  • Depresión: las depresiones graves y psicóticas pueden cursar con alucinaciones.
  • Narcolepsia: es una enfermedad que provoca excesos de somnolencia y que puede provocar visiones fugaces en la transición vigilia-sueño.
  • Otros: aunque de forma menos frecuente, enfermedades físicas como el cáncer, la encefalitis, la migraña hemipléjica y los accidentes cardiovasculares también pueden originar la aparición de alucinaciones auditivas.

Tratamiento

Las alucinaciones confeccionan una alteración grave que puede poner en peligro tanto el bienestar como la integridad de la persona que la padece.

De hecho, sufrir alucinaciones no sólo confecciona un síntoma molesto para la persona que lo padece sino que cuando estas afectan a su comportamiento, puede suponer un peligro importante ara el individuo.

Las características de estas alteraciones pone de manifiesto la elevada importancia de aplicar un tratamiento adecuado cuando se padecen alucinaciones.

La intervención a realizar deberá atenderse a la enfermedad mental subyacente y que motiva las alucinaciones auditivas.

No obstante, ante este tipo de sintomatología psicótica se suele requerir tratamiento farmacológico a base de medicamentos antipsicóticos.

Además, tratamientos psicológicos como la terapia cognitivo conductual pueden resultar adecuados en algunos casos para incrementar las habilidades y las estrategias de afrontamiento del paciente.

Referencias

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  8. Slade P, Bentall R. Sensory deception: A scientific analysis of hallucination. Londres and Sydney: Croom Helm. 1988.

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