Apego Seguro: Qué es y Cómo Desarrollarlo en tus Hijos

El apego seguro se caracteriza por confiar plenamente en la otra persona, saber que nunca nos va a abandonar ni fallar.

La persona con apego seguro desea mantener una relación íntima con su base de seguridad, está seguro de la relación y no precisa de su aprobación. Sabe que su base de seguridad la estima y la quiere por encima de todo.

Mother and her child playing together. Little child girl plays a

Supone un modelo de funcionamiento y representación mental interno de confianza en el cuidador principal. El bebé muestra ansiedad frente a la separación y se calma al volver a reencontrarse con su madre.

Ten en cuenta que los estilos de apego tienen su origen en la sensibilidad y en la consistencia de los cuidados que ofrecemos los adultos a los niños.

Por este motivo, si estás disponible y accesible a tu hijo, respondes a sus necesidades, le ofreces respuestas que atiendan sus emociones, te muestras empático con él y eres una persona coherente y consistente, favorecerás la seguridad y la accesibilidad en el apego.

Algunos consejos para promover un apego seguro

1) Sé sensible a las necesidades de tu hijo

padre e hijo pequeño

Un estilo adecuado de apego se debe, fundamentalmente, a la sensibilidad de la madre hacia las necesidades del niño. Debes percibir, interpretar y responder de manera correcta a sus demandas y señales.

La persona que muestra un estilo de apego seguro es capaz de usar a sus cuidadores como base de seguridad en los momentos críticos.

Un padre sensible es capaz de ver las cosas desde el punto de vista de su hijo, estando alerta a sus señales y no interpretándolas según sus necesidades. Genera interacciones satisfactorias para ambos.

Cuando eres sensible a las necesidades de tu hijo estás fortaleciendo que sea una persona más cálida, estable emocionalmente y que sea capaz de establecer relaciones satisfactorias.

2) Muéstrate disponible

madre disponible

El bebé debe saber que estás disponible. Esto pasa por ser sensible a sus necesidades y atenderlas, de modo que el niño confía en que, en el momento en el que lo necesite, sus figuras de apego estarán disponibles y responderán de manera adecuada cuando lo precise.

Cuando estás disponible y atiendes a tu hijo, le ayudas a ser una persona más positiva, con expectativas positivas hacia los demás y le ayudas a comprender que puede confiar en los otros.

No te preocupes si trabajas fuera de casa. Lo importante es la calidad del cuidado y la atención a tu niño. Es decir, que seas accesible, cálida, que lo aceptes y desarrolles libertad emocional. No hay diferencias entre los niños de madres empleadas y de aquellos niños que son cuidados de manera exclusiva por la madre.

3) Muéstrale que lo aceptas por encima de todo y coopera con él

madre aceptando hija

Debes aceptarlo tal y como es, con todas sus individualidades. Su aspecto físico, sus capacidades, si es niño o niña… Esto significa asumir también tu rol como padre con responsabilidad.

Lo aceptas por encima de todo, aún cuando su comportamiento no te parezca adecuado. En este caso le harás saber que no apruebas su conducta, pero él como persona está por encima de todo.

No le impongas, coopera con él. Esto significa que debes desarrollar su autonomía, respetando sus cambios evolutivos. Además, debes tener en cuenta su estado y su actividad, evitando el control directo sobre él. Sé habilidoso para que no lo perciba como una intrusión.

4) Cuando te separes del niño, avísale

abrazo a niña

Una reacción que sucede muchas veces en los hogares o guarderías es la separación del bebé o niño de su madre. En ocasiones observamos que se recomienda a las madres que, una vez el niño esté distraído, se marchen sin que éste las vea para que así no lloren.

Es un error muy común. Es importante que te asegures de que el niño sabe que te marchas. Debes avisarle de que te vas y debes indicarle cuál es la razón por la que lo haces además de explicarle cuándo volverás.

Si te vas de viaje, por ejemplo, ponte en contacto con tu hijo para hablar por teléfono con él.

Esto favorece la confianza del niño hacia su cuidador y hace que no se sienta abandonado. Cuando el niño está despistado y nos marchamos sin darle explicación, podemos tambalear los cimientos de confianza que ha depositado en nuestra relación.

5) No amenaces ni castigues al niño con la separación

No utilices las amenazas de abandono ni te muestres hostil como medida disciplinaria. Estas amenazas suelen desarrollar la elaboración de un tipo de apego inseguro ansioso.

Esta amenaza se puede expresar de formas diversas: indicar que se va a dejar al niño solo, que se va a ir con la policía, que va a venir el hombre del saco… O muchas veces los padres indican al niño que se irán y lo dejarán solo.

6) Ofrécele alternativas para reducir el estrés

madre besando a bebe

Algunas personas se recuperan mejor de las experiencias de separación y estrés que otras. En niños pequeños el papel de la familia como amortiguador del estrés es importante porque el apoyo entre iguales, por ejemplo, no se da a estas edades.

Cuando el niño tiene que separarse de sus padres, podemos encontrar alternativas que alivien su malestar. Por ejemplo, que otras personas de confianza estén en ese momento con el niño (por ejemplo, su hermano), ofrecerle algún elemento materno que le recuerde a su madre (un pañuelo, una pulsera) o algún objeto de transición, como un peluche.

7) No seas rígido y exprésale tus emociones

madre rubia besando a niño pequeño

Cuando trates con tu hijo, muéstrate expresivo. Es importante que no seas monótono, que no lo controles en exceso. Busca un término medio a la hora de estimularlo y manifiesta de manera libre y amplia tus emociones.

Anímale a que haga lo mismo, a que muestre sus emociones y les ponga nombre. Ayudarle a comprender y regular sus emociones es importante.

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