Atazagorafobia: síntomas, causas, tratamientos

La atazagorafobia es el miedo excesivo e irracional a que otras personas se olviden de la existencia propia. Esto no se refiere a aquellos a los que, por ejemplo, dejan plantados en una cita o cuyos planes se ven cancelados.

Las personas con atazagorafobia temen sinceramente que otros los ignoren o incluso se olviden de que existen. También pueden tener un miedo extremo al abandono, pero no es el mismo tipo de fobia.

Atazagorafobia

Esta fobia tiene otras características como el miedo a ser ignorado y el miedo a olvidar, y puede ocurrir como algo primario o como un síntoma secundario a otro desorden mental.

Por ejemplo, una persona con el trastorno límite de la personalidad puede experimentar una atazagorafobia extrema acerca de las relaciones personales y los lazos afectivos que crea con otras personas. Una persona con el trastorno narcisista de la personalidad también puede experimentar sentimientos de atazagorafobia.

Las personas con atazagorafobia suelen tender a sufrir también el trastorno obsesivo-compulsivo, lo cual hace pensar que están relacionados etiológicamente o genéticamente. 

Es normal que, a veces, las personas nos preocupemos hasta cierto punto sobre si nuestros seres queridos podrían olvidarnos o abandonarnos. Sin embargo, el que sufre de atazagorafobia está constantemente preocupado pensando que las personas que más quiere van a olvidarlo.

Estas personas también pueden temer que los extraños, personas que han conocido superficialmente por Internet y personas que no son cercanas a ellos los olvidarán. Necesitan ser muy bien conocidos y recordados por todas y cada una de las personas que los han conocido.

Se esfuerzan en conocer cada persona que se ha encontrado en la vida. El miedo a ser olvidado también fluye en dirección contraria: tienen miedo a olvidar. Esto hace que el trastorno sea difícil de tratar.

Antes de seguir profundizando sobre este tipo de fobia, vamos a explicar qué es exactamente una fobia.

¿Qué es una fobia?

Las fobias constituyen un trastorno muy conocido popularmente, pero del que se tienen creencias erróneas.

Las fobias forman parte de los trastornos de ansiedad. Consisten en un temor acusado (pero no irracional, porque las fobias son temores típicos del ser humano pero exagerados) a algún estímulo externo o situación.

La persona puede exponerse al estímulo temido, pero con un coste muy alto de ansiedad; incluso puede causar problemas físicos. En la infancia, las fobias pueden adquirirse rápidamente por asociación de estímulos y en la adultez suelen estar ligadas a acontecimientos traumáticos. También existe una predisposición biológica a sufrir este tipo de trastorno, ya que la ansiedad tiene una alta influencia genética.

Al contrario de lo que la mayoría de la gente piensa, al diagnosticar una fobia no se tiene en cuenta únicamente el miedo intenso que la persona pueda llegar a sentir. Es imprescindible que la persona sienta mucho malestar o que el miedo interfiera en las actividades que realiza en su día a día para que se diagnostique una fobia (y cualquier trastorno en general).

Alguien que sufra una fobia puede tener dificultad a la hora de mantener los lazos con sus amistades o con sus familiares. También puede resultarle difícil mantener su trabajo. Además, la persona puede gastar demasiado tiempo en su día a día evitando la situación temida y dejando de hacer actividades que otras personas harían o que él o ella misma hacía antes, como salir de casa.

Los especialistas han identificado y definido muchos tipos de fobias: fobias sociales, a los animales, a la sangre o heridas, a contraer una enfermedad… 

Síntomas de la atazagorafobia

Los síntomas varían de una persona a otra, simplemente porque cada persona es distinta y difieren en sus estados mentales, sus niveles de temor y otras características de personalidad.

Sin embargo, los síntomas que se comparten de forma general incluyen ansiedad a la hora de hacer planes, ansiedad cuando esperan algo o a alguien, apegarse demasiado emocionalmente a personas y a objetos y recordar a los demás constantemente los planes que se han hecho o contactar con ellos de forma excesiva.

Estas personas muestran síntomas tanto físicos como psicológicos y comportamentales. Entre los comportamentales se resalta la evitación de las situaciones o los estímulos que pueden causar los sentimientos derivados de la atazagorafobia (hacer planes con otras personas, por ejemplo).

Estas conductas pueden causar problemas a otras personas del entorno también. Las personas con esta fobia hacen constantemente cosas que puedan servir a los demás como recordatorio de su existencia, como hablar demasiado con las personas del trabajo, contactar repentinamente con ex parejas o ex amigos exclusivamente para comprobar que sigan acordándose de que existe… También pueden inventarse cotilleos o historias y repetirlos muchas veces para llamar la atención de la gente y que se acuerden de él o ella.

De esta forma, vemos que las personas que sufren de atazagorafobia pueden emitir conductas que resultan negativas para los demás con tal de ganarse su atención o interés. Por ejemplo, pueden tener una primera cita con alguien y después llamar a algún antiguo amante o pareja para “hacerles saber al respecto”.

Esta acción, lejos de ser un acto malicioso para herir al otro, solo es una petición de atención y validación. Estas personas desean, simplemente, aliviar los síntomas ansiosos mediante la aceptación y la validación de su existencia por parte de otras personas.

También pueden sufrir una pérdida de concentración por centrarse demasiado en el miedo a ser olvidado o ignorado. Así, pueden tener dificultad para completar las tareas que el trabajo o los estudios les exigen, sufriendo un declive laboral o académico.

Asimismo, las amistades y las relaciones románticas pueden verse afectadas por las preocupaciones del individuo. Todo esto se convierte en un círculo vicioso que puede llegar a concluir en una depresión: la persona cada vez tiene más preocupaciones propias del trastorno, así que deja de realizar actividades que hacía antes, contacta menos con sus amistades, su círculo de amigos cada vez incluye a menos gente y esto alimenta sus miedos de abandono u olvido.

La depresión puede llegar a ocurrir cuando los intentos de obtener atención fallan continuamente. Si las personas de su alrededor ignoran al individuo a pesar de todos los intentos, al no poseer los recursos necesarios para lidiar con esta situación, aparecerán síntomas depresivos. La depresión es una condición peligrosa que requiere atención y tratamiento inmediatos, ya que las personas que sufren depresión comórbida a la atazagorafobia tienen altas probabilidades de cometer suicidio.

Si una persona que sufre este trastorno ve que sus planes han sido cancelados o que la otra persona llega tarde o la ha dejado plantada, es posible que sufra una crisis de angustia.

Estas crisis, también conocida como ataques de pánico o de ansiedad, incluyen síntomas de aparición abrupta e intensa como una subida del ritmo cardíaco, mareos, dificultad para respirar, dolor en el pecho, hiperventilación, hormigueos en las extremidades…

¿Qué causa la atazagorafobia?

Como ocurre en muchos otros desórdenes mentales, la atazagorafobia puede estar causada por numerosas circunstancias. Puede tener una naturaleza biológica, puede estar causada por algún tipo de trauma, o tener parte de ambas cosas en su origen. Otro aspecto relevante en la aparición de esta fobia es la ausencia de una figura parental eficaz durante la infancia o la presencia de una figura parental abusiva o violenta.

Si el individuo, de niño, fue abandonado o dado en adopción por sus padres, podría desembocar en este miedo extremo a ser olvidado. El miedo intenso al abandono puede haber sido causado por una ruptura abrupta, traumática o muy vergonzosa (por ejemplo, que tu primer novio te dejara en frente de todo el instituto).

El miedo a olvidar puede provenir de haber olvidado algún evento crucial alguna vez, como una importante entrevista de trabajo o el cumpleaños de un miembro de la familia muy cercano.

El familiar puede haber castigado al individuo con un enfado o una riña, o la persona que iba a contratarlo puede no haberle dado una segunda oportunidad para hacer la entrevista, perdiendo una oportunidad laboral importante.

La pérdida de un trabajo o del respeto de un miembro de la familia puede herir la psique de  una persona lo suficiente como para causar ansiedad y, con ella, este tipo de trastornos. Sin embargo, los especialistas aún no han hallado una causa muy clara para esta fobia.

La presencia de otros trastornos psicológicos también está relacionada con éste. Como hemos explicado antes, la atazagorafobia está relacionada comórbidamente con el trastorno obsesivo-compulsivo.

El diagnóstico de la atazagorafobia

Para diagnosticar este desorden, se requiere a un especialista. Actualmente hay algunos instrumentos online que pueden ser utilizados como una guía y pueden ayudar a un especialista a llegar a una conclusión, pero no deben ser utilizados como instrumentos diagnósticos reales.

El motivo es que pueden existir muchos otros trastornos que subyacen a la atazagorafobia, y solo pueden ser identificados mediante una entrevista exhaustiva con el individuo.

Un diagnóstico apropiado llevará varias visitas hasta que el especialista determine que la persona sufre o no de atazagorafobia. Entonces, implementará un plan de tratamiento. El pronóstico de recuperación para este trastorno es muy bueno, al contrario que para otros muchos trastornos mentales.

El tratamiento de la atazagorafobia

Buscar un tratamiento para la persona que sufre este trastorno es imperativo. Los psicólogos y psiquiatras pueden ayudar a estas personas de muchas formas. Hay varios métodos de tratamiento disponibles, muchos de ellos con estadísticas positivas.

Los especialistas pueden utilizar una gran variedad de tácticas para tratar a alguien con atazagorafobia. Se puede recetar al paciente medicación que ayude con los síntomas de ansiedad, como benzodiacepinas y recaptadores de serotonina.

Las benzodiacepinas como Xanax y Klonopin tienen propiedades que calman el sistema nervioso de la persona y alivian la preocupación, y son útiles durante los ataques de pánico. También alivian otros síntomas de los ataques de pánico, como el dolor de pecho y las dificultades para respirar.

Algunos antidepresivos funcionan también de manera que alivian actividades compulsivas y pensamientos obsesivos. Los compuestos medicinales no tratan la enfermedad, sino los síntomas, y los especialistas deberían utilizarlos solo en casos extremos de ansiedad. Es imprescindible que la persona con atazagorafobia combine el tratamiento farmacológico con terapia.

También existen muchos tipos de terapias para tratar a estas personas. La terapia de exposición es un tipo de tratamiento conductual-cognitivo que se utiliza para tratar muchos trastornos de ansiedad.

El procedimiento implica exponer gradualmente al paciente a una situación estresante y permitirle sentir la ansiedad. El objetivo es que la persona se desensibilice después de un período de alta exposición. Este tratamiento se utiliza para muchos tipos de fobias; por ejemplo, para tratar una fobia a las serpientes, se pide primero al paciente que imagine estar cerca de una serpiente. Después, se le enseñan imágenes o modelos de serpientes y, finalmente, tendrá contacto con una serpiente de verdad.

Otros especialistas utilizan la hipnoterapia, que consiste en recuperar detalles desde el subconsciente. La hipnosis requiere una confianza total por parte del paciente hacia el especialista, para llevarlo a un estado subconsciente sin temer que le haga daño. Algunos pacientes prefieren no ser tratados con esta técnica.

La terapia social o de grupo ayuda especialmente a las personas con atazagorafobia, ya que les permite darse cuenta de que las personas de su alrededor no van a olvidarlos y que van a estar ahí para apoyarlos. La terapia familiar y el asesoramiento de pareja  también sirven este propósito.

Por último, la programación neuro-lingüística es un método que utiliza palabras y frases para remodelar los pensamientos de una persona. Aparte de estos métodos nombrados, existen muchos más. Una persona que esté interesada en llevar a cabo alguna de estas terapias debe consultar con un especialista para decidir cuál le conviene más.

Perspectivas para la recuperación

Hay muchas probabilidades de que una persona con atazagorafobia se recupere por completo. Construir la autoestima y la autoconfianza del sujeto es imprescindible para acabar con el trastorno. Una vez que la persona desarrolle un sentido fuerte de autoestima, el miedo a que alguien lo olvide decaerá. La persona aprenderá que no necesita contar con otros de esa forma para ser feliz.  

Referencias

  1. Rodríguez Testal, J. F., & Mesa Cid, P. J. (2011). Manual de psicopatología clínica. Madrid: Pirámide.

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