Cómo Trabajar la Autoestima en Niños: 13 Consejos

Trabajar la autoestima en los niños es importante para que desarrollen su personalidad de una forma sana y se conviertan en adultos sanos tanto física como mentalmente.

Es en la infancia y a lo largo de la adolescencia cuando la autoestima tiene un peso importante, porque son etapas del ciclo vital donde la persona se está formando.

Autoestima en niños

Las creencias, consideraciones y trato que el niño reciba por parte de sus referentes educativos más cercanos (padres y maestros, sobre todo), tiene una gran repercusión en el desarrollo de la autoestima del niño.

Cuanto más importante sea esa persona para el niño, más valor tendrá su opinión y por tanto, más influencia en la formación de la valoración sobre sí mismo.

¿Qué es la autoestima en los niños?

La autoestima es el concepto que el niño tiene de sí mismo, de sus capacidades, de sus habilidades, de los recursos que tiene, de sus fortalezas…

Son las creencias y valores que tiene sobre él mismo y es la forma en la que se piensa, se ama, se siente y se comporta consigo mismo.

La autoestima es la valoración del propio ser, de quien uno es. La autoestima es dinámica, se aprende y va cambiando a lo largo del tiempo, por lo que podemos mejorarla.

Esto es realmente importante porque como padres y educadores debemos saber que la autoestima de los niños dependen, en gran medida, de las interacciones que tenemos sobre ellos, de las expectativas que ponemos sobre ellos, de cómo les vemos y se lo transmitimos.

A partir de, aproximadamente los 5 o 6 años, vamos formándonos el concepto de cómo nos ve el resto de personas de nuestro alrededor (nuestros padres, maestros, grupo de amigos) y ello influye en nuestra autoestima.

Los beneficios de tener una buena autoestima

Cuando un niño tiene una alta autoestima, sabe que es competente y que es una persona valiosa. Además, es comunicativo, con buenas habilidades sociales y responsable.

Un niño que tiene baja autoestima, sin embargo, es alguien que no confía en sus propias capacidades porque no se siente valioso. Habitualmente son personas más cerradas y críticas con ellas mismas.

En la formación de la autoestima influyen diversos factores. Por un lado, los personales, entre los que incluimos las propias habilidades o la imagen corporal; por otro lado, las personas significativas (sus padres, sus maestros, su familia extensa, sus amigos…) y por último, los factores sociales (los valores, la cultura en la que se desarrolla).

Relacionado con la autoestima y muy cercanos a ella están la autoimagen (es decir, la imagen que la persona se ha construido sobre su persona, esto es, la representación mental sobre ella misma) y el autoconcepto (la comparación que uno hace de sí mismo frente a lo demás).

¿Qué indicadores encontramos de una buena autoestima infantil?

En general, los niños con buena autoestima suelen mostrarse:

  • Responsables hacia sus propios actos y no engañan, no mienten ni echan las culpas de cosas que han sucedido a otras personas.
  • Son niños prosociales.
  • Suelen mostrarse dispuestos hacia conocer otras actividades y “retarse” en el aprendizaje dado que no tienen miedo a equivocarse ni a fracasar.
  • Son niños cooperativos que no agreden, no muestran violencia ni son excesivamente tímidos.
  • Son niños que aprenden de sus errores y no se frustran ante éstos. Superan sus dificultades y afrontan los problemas
  • Son más autónomos y tienen relaciones sociales más saludables.

13 consejos para trabajar la autoestima con los niños

1. Refuerza y elogia a tus hijos por su esfuerzo

Una manera de fomentar la autoestima de tus hijos es reconocer su esfuerzo y elogiarlo. Es mucho más adecuado hacerlo por su esfuerzo que por sus resultados.

Los resultados no dependen siempre de uno mismo, pero sí lo hace el esfuerzo. De este modo, estaremos reforzándole por algo que sí depende de él, haciendo así que tenga sensación de control.

Es importante que pienses en aquellas cosas que tu hijo hace bien porque se esfuerza y se lo reconozcas, y no te centres y le recrimines aquello que hace mal.

Muchas veces tendemos a centrarnos en aquello que el niño no termina de hacer bien porque lo que hace bien, creemos que no es necesario nombrarlo.

Las críticas, los castigos y el rechazo por parte de padres o maestros influyen negativamente en la autoestima del niño, así que evítalo.

Además, los elogios tienen que ser sinceros y verdaderos, porque de lo contrario, el niño se dará cuenta y tampoco será beneficioso para su autoestima.

2. ¡La perfección no existe!

Y eso es lo que debes transmitir a su hijo. Los errores son beneficiosos porque forman parte del aprendizaje. Y esta es la visión que deberías transmitir a tu hijo para su buena salud mental.

No esperes que tu hijo sea perfecto y que lo haga todo bien, porque las personas nos equivocamos. Debes aceptar y respetar a tu hijo tal y como es, con sus errores y con sus limitaciones.

Esto ayudará a tu hijo a sentirse querido, respetado, amado y seguro de sí mismo. Se sentirá competente y preparado para afrontar cualquier dificultad, pues se sentirá apoyado y querido y su autoestima se verá fortalecida.

3. ¡Tu hijo es único! Respétalo

Tu hijo es una persona única. Merece el mayor de los respetos. El respeto se muestra en lo que uno hace y dice, por lo que es importante que los trates con respeto físicamente pero también que tengas cuidado en el lenguaje y en lo que le dices.

Además, evita culpabilizarlo, porque esto no ayuda en absoluto a mejorar y dado que no se pueden cambiar las cosas, la culpabilidad tiene poco valor.

Por todo ello, ten en cuenta también las exigencias que haces a tu hijo. Es importante que tengas expectativas altas sobre él, pero ajustadas a la realidad, porque de lo contrario, podría sentirse frustrado si no alcanza aquello que cree que debe hacer.

Plantéate si aquellas exigencias que tienes sobre tu hijo nacen de él, de sus intereses personales o de tu orgullo paterno. A veces exigimos a nuestros hijos determinadas cosas que satisfacen nuestros deseos como padres.

4. Involucra a tu hijo en actividades que le satisfagan

Otro consejo relevante es fomentar sus habilidades y sus intereses. Apoyarles y ayudarles a desarrollarse en actividades en las que se sienten cómodos puede ayudarles a sentirse valiosos.

Actividades que son para ellos fuente de placer, divertidas, en las que sobresalen… todas ellas les ayudará a aumentar su autoestima y a sentirse competentes.

5. La comunicación debe ser un pilar básico de su educación

La comunicación debe ser uno de los pilares de la crianza de tu hijo. Una manera de respetarlo es tener en cuenta sus necesidades, sus opiniones y su manera de ver el mundo.

Debes validar sus emociones y hacerle ver que te importa lo que piensa, lo que siente y lo que pregunta. Que nada de lo que piensa o siente es una tontería.

Si actúas o le indicas que las emociones que siente o las cosas que pregunta no son importantes, tu hijo así lo percibirá y acabará sintiéndose poco valioso.

Además, es importante que seas honesto y que le respondas con sinceridad. Si tu hijo te pregunta alguna cosa que te duele o que no sabes, es mejor que lo trates con naturalidad y que le expliques la verdad.

No mientas a tu hijo. Eres una persona importante para él y tiene puesta toda su confianza en ti. Si le mientes y tu hijo se da cuenta, estará percibiendo que la persona en quien más puede confiar le miente y eso puede afectarle negativamente.

6. Educa en la responsabilidad

La responsabilidad también es esencial en la construcción de la autoestima. Cuando alguien nos da responsabilidad sobre diferentes tareas, somos conscientes de que confía en nosotros y en nuestra competencia y en que podemos llevarlo adelante.

Una buena forma es proporcionar, según la edad y capacidades, pequeñas tareas donde puede sentirse responsable.

Por ejemplo, puede hacer pequeñas cosas según su edad: ordenar la ropa, hacer la cama, poner/quitar la mesa, recoger el lavavajillas, etc.

7. No lo corrijas delante de otras personas

Otro consejo importante es que no lo corrijas delante de otras personas. Cuando tengas que indicar a tu hijo alguna cosa que no haya hecho bien, lo más adecuado es esperar a que estéis los dos solos.

En ese momento, puedes hablar con él y explicarle calmadamente aquello que quieras decirle. Pero si no quieres afectar negativamente en su autoestima, la esfera en la que te comuniques con tu hijo debe ser la privada.

Además, corrígele sin recurrir a juicios de valor, únicamente centrándote en aquellos aspectos que puede realizar mejor la próxima vez.

8. Muéstrale que lo quieres por encima de todo

El niño debe sentirse amado por encima de todas las cosas. Aunque se comporte de manera inadecuada o se haya portado de modo incorrecto, vosotros sois sus padres y lo queréis por encima de todas las cosas.

Todo ello no significa que no haya que recordarle las cosas que están bien y que están mal. No debes ser un padre autoritario porque ello hará que tenga miedo y repercutirá negativamente en su autoestima.

Sin embargo, una educación excesivamente permisiva también puede conducir en el niño a una baja autoestima.

9. Dale la oportunidad de tomar decisiones

Debes fomentar la toma de decisiones en los niños. Cuando son adultos queremos que sean capaces de hacerlo, pero todo ello empieza en la infancia.

La toma de decisiones puede realizarse de diferentes maneras. Por ejemplo, en actividades de la vida diaria. Pueden escoger, en la medida de lo posible, la ropa que se van a poner, el postre que quieren tomar, etcétera.

Sin embargo, igual que es bueno que tomen sus propias decisiones, también es bueno que aprendan que éstas tienen consecuencias, por lo que, como padres, debes ayudarles a que sigan adelante con la decisión que han tomado.

Además, a través de distintos juegos también se puede fomentar.

También es importante que aprendan que hay errores y que forman parte del proceso de aprendizaje. Algunos padres intentan que sus hijos no cometan errores porque creen que así los librarán del sufrimiento y de la frustración.

Sin embargo, deben aprender a manejarse en estas situaciones y apoyarlos cuando sucedan. Aprenden a modular estos sentimientos y a comprenden que los errores forman parte de la vida también es una lección valiosa.

10. Ayúdale a enfrentarse a obstáculos y a actividades nuevas

A veces los niños no salen de su zona de confort porque tienen miedo a equivocarse y a fracasar. Ayúdale a ver que las cosas se consiguen con esfuerzo y que los errores no son ningún fracaso.

Cuando tenga dificultades u obstáculos muéstrate disponible y ayúdale a superarlas sin sobreprotegerlos. El niño es quien debe actuar y responsabilizarse, pero saber que cuenta con nuestro apoyo le ayudará a sentirse fuerte y respaldado.

Ayúdale a analizar sus errores, ver en qué se ha equivocado y tratar de hacerlo lo mejor posible en la siguiente oportunidad. Anímale a que haga cosas que le resultan complicadas y a aceptar el riesgo que todo ello conlleva.

Cuando lo consiga, su autoestima se verá fortalecida.

11. Crea un ambiente familiar adecuado y cuida tu propia autoestima

Como padre, debes cuidar tu propia autoestima, dado que será la manera en la que te veas y la imagen que transmitas a tu hijo sobre ti mismo. Esto es necesario para que tu hijo se perciba a sí mismo también de manera positiva.

El ambiente en el que se desenvuelve la crianza de tu hijo también es un requisito imprescindible en la formación de su autoestima.

Que el hogar sea cálido, afectivo, donde se tengan en cuenta y se expresen adecuadamente las emociones. Ser firme en los límites también ayuda a conseguirlo.

12. Atiende al lenguaje que usas. ¡Es muy importante!

El lenguaje que utilizas para dirigirte a tu hijo acaba formando una imagen sobre quien es. No le etiquetes, no hagas comparaciones.

Su autoestima depende de cómo lo tratan, de lo que oye sobre sí mismo y lo que le dicen al dirigirse a él.

Algunas frases que puedes utilizar para referirte a él son “te felicito por todo tu esfuerzo”, “si necesitas alguna cosa, estoy aquí para ayudarte”, “confía en ti, seguro que lo harás lo mejor posible”, “qué bien, has sido capaz de lograrlo”, “estoy muy orgullosa/o de ti”, “no te preocupes, todos nos equivocamos, la próxima vez seguro que lo harás mejor”.

Sin embargo, evita frases que lo descalifican o que le pueden hacer sentirse mal, como “eres muy vago”, “si sigues así, te vas a quedar solo”, “nadie te aguanta”, “estoy harta de ti”, “así no llegarás a ningún sitio”, “no sé cuándo aprenderás”.

13. ¡Las expectativas cuentan!

Las expectativas que tienes hacia tu hijo pueden moldear su realidad y su autoestima. Hablamos de la profecía autocumplida.

A veces, cuando creemos que algo se hará realidad, de manera inconsciente guiamos nuestro comportamiento hacia ese objetivo. Y viceversa.

Respeta la individualidad y el ritmo de tu hijo, pero muéstrale que confías en él. Transmítele seguridad y mantén su motivación.

Eso sí, las expectativas que generes en tu hijo deben ser ajustadas a la realidad, si generas expectativas que superen su nivel de desarrollo puede ser contraproducente.

La autoestima promueve la salud de tu hijo y previene dificultades, siendo un factor importante para enfrentarse a la vida de manera saludable.

¿Y tú, piensas que la autoestima en la infancia es importante?

Referencias

  1. Branden, N. (1995). Los seis pilares de la autoestima. Barcelona: Paidós.
  2. Jornadas de Partos Múltiples AMAPAMU. Fomentar la autoestima en los niños.
  3. Ríos, A. (2009). La autoestima en los niños. Innovación y experiencias educativas.
  4. Sociedad de Pediatría de Atención Primaria de Extremadura. Cómo fomentar la autoestima en el niño. Programa de Salud Infantil y del Adolescente.
  5. Vargas, J. A., Oros, L. Parentalidad y autoestima de los hijos: una revisión sobre la importancia del fortalecimiento familiar para el desarrollo infantil positivo.
  6. Web de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. Autoestima en la infancia. Escuela de padres.
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Licenciada en Psicología, Máster en Psicología Clínica, Máster en Psicología Infantil, Máster en Logopedia. Formación de posgrado en Trastornos de la Conducta Alimentaria, Mindfulness aplicado en la práctica clínica, Trastornos emocionales, Psicología educativa y Tercera edad.Actualmente trabaja en varias clínicas de la ciudad de Valencia, además de formar a padres y educadores en escuelas infantiles.

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