Baja Tolerancia a la Frustración: Cómo Tratarla en Niños y Adultos

Tener baja tolerancia a la frustración puede afectar de forma negativa a nuestra autoestima y a nuestra salud. Es bueno sentirnos triste por no haber conseguido algo que queríamos pero no tomárselo como un ataque a nuestra persona.

A continuación te explico este concepto de forma detallada así como algunos consejos y técnicas que podrás utilizar para trabajarla con niños y adultos. Por último, te presento las características que suelen tener las personas que tienen baja tolerancia a la frustración.

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¿Qué es la baja tolerancia a la frustración?

La baja tolerancia frustración aparece cuando las cosas no salen como queremos y florecen sentimientos y emociones negativas como rabia, tristeza o decepción por haber fallado. También la encontramos cuando no queremos hacer ciertas actividades porque no nos apetece realizarlas ni tampoco disfrutamos como quisiéramos haciéndolas.

Si alguna vez has experimentado todo esto o lo sueles hacer en tu vida diaria tienes baja tolerancia a la frustración y puede aparecer tanto en niños como en adultos. Como te podrás imaginar esto puede afectar a tu vida de forma drástica y a las actividades que realizas.

¿Qué es tolerar la frustración?

Tolerar la frustración es no ver los problemas de una forma negativa, sino todo lo contrario, enfrentar aquellas situaciones estresantes e incluso las limitaciones que se puedan ir dando en nuestra vida aunque nos resulten incómodas.

No todo siempre es fácil y sale como queremos que salga, por ello tenemos que saber encajar esos golpes de la mejor forma posible. Se podría decir para una mayor comprensión que la frustración es lo que aparece cuando nosotros mismos comparamos la realidad ideal que tenemos con la que es de verdad.

¿Cómo enseñar a tolerar la baja frustración en niños y adultos?

En niños

  • No darle todo lo que pide aunque desencadene “rabietas”. Los padres tienen que saber que no es bueno darle al niño todo lo que pide. Es importante que se le enseñe que a priori tiene que ganárselo y trabajar por las cosas que quiere.

Si éstos acceden a base de rabietas y le dan al niño lo que pide le están enseñando que ese es el método adecuado para resolver los problemas que se le presenten en la vida.

  • Tienen que esforzarse por lo que quieren. Una de las mejores formas de hacer que nuestro hijo tolere la frustración es enseñándole que la vía más razonable es seguir esforzándonse por lo que quiere conseguir.
  • Los padres tienen que dar ejemplo. Jamás podremos conseguir nuestro objetivo como padre si no damos ejemplo de ello.
  • Hay que mantener el esfuerzo de forma constante en el tiempo. Por otro lado, tenemos que enseñarle que aunque vengan situaciones estresantes o difíciles hay que ser perseverantes, ya que sólo de esta forma se podrán solucionar los problemas que aparezcan en nuestra vida.

De esta forma, podrá controlar la frustración que le crean este tipo de situaciones con el tiempo.

  • Hay que marcarle objetivos reales. Un error que suelen cometer los padres es marcarles a sus hijos unos objetivos totalmente surrealistas y a los que jamás por ser niño podrá alcanzarlos. Esto suele generarles demasiada frustración lo que puede ser un gran problema para el menor.

Como padres debemos estar a la altura de las circunstancias y pedirle a nuestro hijo lo que sabemos que si puede cumplir con algo de esfuerzo pero que está al alcance de su mano alcanzarlo.

  • Enseñarles a mirar la frustración de forma constructiva. Como todos sabemos de las equivocaciones y las derrotas se aprende en la vida y esto es algo que tenemos que enseñar a nuestros hijos, a mirar esas problemáticas de forma constructiva y a la frustración que se desencadena debido a estas situaciones también.

Así, cuando ese tipo de problemáticas vuelvan a ocurrir ya tendrá adquirido el aprendizaje de la situación anterior y podrá dar la respuesta que requiere dicha situación.

  • Facilitarle las cosas. Es bueno facilitarle las cosas a nuestro hijo ya que en muchas ocasiones no tienen la madurez mental que se requiere para enfrentarse a algunos problemas. Sin embargo, una cosa es facilitarle y otra cosa muy diferente es hacerlo todo por él.

Tenemos que dejar que se equivoque para que pueda aprender de sus errores y así a tolerar la frustración y enfrentarse al fracaso.

En adultos

  • Prestar atención a nuestras reacciones. Como adultos tenemos que tener la capacidad de percatarnos de cuáles son las situaciones que nos hacen sentirnos frustrados y de cómo reaccionamos a ellas.

Sólo de esta forma podremos comenzar a trabajar ante ellas para parar las emociones negativas que se nos vengan a la cabeza y por otro lado, intentar que no nos afecten tanto aquellas situaciones que la desencadene.

  • Realizar la distinción entre lo que queremos y lo que necesitamos. Como explicamos en el último punto del artículo, las personas con baja tolerancia a la frustración se caracterizan por querer respuestas inmediatas a todo lo que quieren.

Es importante que como adultos seamos capaces de diferenciar entre lo que queremos y lo que necesitamos. Es decir, no todo tiene que ser inmediatamente, hay cosas en la vida que necesitan esperar o para las que necesitaremos trabajar más si queremos llegar a conseguirlas.

  • Controlar nuestros impulsos. Tampoco podemos actuar de forma impulsiva cuando nos encontramos ante una situación estresante o ante un problema o algún acontecimiento que no ha salido del todo como esperábamos.

Tenemos que ser capaces de controlar nuestros impulsos y valorar muy bien las consecuencias de nuestros actos ya que como os podréis imaginar pueden ser negativos en algunas ocasiones.

  • Soportar el dolor. El malestar que genera el no conseguir lo que se quiere o por lo que se ha luchado cuando queríamos despierta emociones negativas que pueden dolernos. Sin embargo, debemos de entender que forma parte de la vida y que no siempre se puede ganar en ella.

Esto nos hará más fuertes y nos permitirá encajar otros golpes que vengan con más endereza porque si de algo hay que estar seguros es de que vendrán más por mucho que no queramos admitirlo.

  • Controlar nuestro entorno. Aunque no podamos controlar todo lo que ocurre en nuestra vida, si podemos deshacernos o intentar evitar aquello que nos causa malestar o frustración en nuestra vida ya sea amigos, personas en general, cosas o situaciones.
  • No exigirnos lo que sabemos que no podemos cumplir. Por otro lado, tampoco podemos ser tan exigente con nosotros mismos y marcarnos unos objetivos que sabemos que no vamos a poder cumplir ya sea por nuestras características físicas o mentales o por cualquier otra cosa.

Eso sólo nos generará más frustración e impedirá que las veamos de forma constructiva y aprendamos de ella.

  • Trabajar de forma moderada por lo que queremos. Por último, no es bueno que nos obsesionemos con nuestra meta o con aquello que queremos cumplir ya que eso sólo generará emociones negativa e incluso en el peor de los casos cansancio físico y psicológico acompañado de frustración.

Tenemos que aprender a ir deprisa pero sin pausa ya que generará a largo plazo más emociones positivas e incrementará nuestra autoestima.

¿Cómo se identifican las personas con baja tolerancia a la frustración?

Una vez que tenemos claro los conceptos supongo que te estarás preguntando cómo se pueden identificar las personas que tienen baja tolerancia a la frustración. Aunque sepamos algunos indicadores, es bueno que tengamos varios para poder actuar lo antes posible y evitar sus efectos negativos para la persona.

  • Suelen tener dificultades para controlar las emociones. Seguro que ya se te está viniendo a la cabeza aquel niño que lloró desconsoladamente porque perdió el partido de fútbol o aquel amigo que se sintió el ser más desdichado del mundo porque suspendió un examen para el que había estudiado durante meses.
  • Son más impulsivos e impacientes. Aunque todo el mundo en algún momento de su vida pueda presentar impulsividad o impaciencia, las personas con baja tolerancia a la frustración se caracterizan por serlo a un nivel más elevado en su vida diaria que el resto de personas.
  • Quieren satisfacer sus necesidades de forma rápida. Al hilo del punto anterior habrás deducido que estas personas suelen querer satisfacer sus necesidades de forma rápida y que si no lo logran de forma inmediata pueden presentar emociones negativas y desproporcionadas sobre todo en niños.
  • Alto nivel de exigencia. Temen equivocarse por lo que se exigen mucho a ellos mismos y esto es lo que suele desencadenar la gran frustración que sienten cuando no consiguen lo que quieren o nada ocurre como ellos se habían imaginado.
  • Pueden presentar ansiedad o depresión. Todo esto les hace ser personas con más tendencia a sufrir cuadros de ansiedad y depresión sobre todo en adultos ya que desde pequeños habrán llevado en sus hombros la carga de no aceptar el conseguir lo que se proponen.
  • Son egocéntricos. Estas personas también se suelen caracterizar por su egocentrismo ya que piensan que todo gira alrededor de ellas y que merecen todo lo mejor. Esto hace que cualquier dificultad que se les presente entre su sueño y ellos la perciban como una gran injusticia.

Por otro lado en niños también puede ocurrir que no lleguen a entender el por qué los padres o cualquier otro familiar no les da lo que están pidiendo si es exactamente lo que quieren.

  • No se adaptan con facilidad. Si perciben que su realidad está cambiando no suelen aceptarlo con los brazos abiertos sino como una amenaza a su control de las situaciones y a su bienestar.

Estas personas por tanto se caracterizan por no tener una excesiva flexibilidad ni adaptabilidad a este tipo de situaciones ya que si no cambian a su favor les generará sentimientos negativos.

  • No piensan de forma neutral. Son personas que se caracterizan por no tener en sus pensamientos e ideas posiciones neutrales o intermedias.

En resumen

Como hemos visto a lo largo de este artículo la frustración es algo que nos acompaña en muchas ocasiones en nuestra vida diaria. Tenemos que aprender a manejarla con el fin de que no afecte de forma negativa a nuestro bienestar emocional.

Por ello, es importante que desde pequeños los padres enseñen a sus hijos a enfrentarse a situaciones que puedan generarle frustración y a aceptarlas de forma correcta. De esta forma se impedirá que en la etapa adulta les afecte de una forma más exagerada a todos los entornos en los que se mueva.

Por último añadir que realizar ejercicios de respiración también ayudarán tanto a los adultos como a los niños a manejar las situaciones de frustración de forma exitosa ya que les permitirá pensar mejor.

Referencias

  1. http://www.kellevision.com/kellevision/2009/05/frustration-tolerance.html
  1. http://www.pbs.org/parents/expert-tips-advice/2016/02/teach-frustration-tolerance-kids/
  1. http://www.parentingpress.com/t_020126.html
  1. http://www.portalesmedicos.com/blogs/psicologaenvalencia/note/8564/estrategias-para-aumentar-la-tolerancia-a.html
  1. http://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/consejos-ensenar-tu-hijo-tolerar-frustracion
  1. http://www.monicatimon.com/2015/03/la-baja-tolerancia-la-frustracion.html

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