Belenofobia (fobia a las agujas): síntomas, causas y tratamientos

La belonefobia es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la experimentación de un miedo irracional y excesivo hacia las agujas y otros objetos que pueden causar heridas, tales como alfileres, cuchillos o navajas.

Consta de un tipo de fobia específica que a menudo puede encontrarse relacionada con otras alteraciones fóbicas como la hemofobia (fobia a la sangre) o la traumatofobia (fobia las heridas).

Como resultado de la belonefobia, el sujeto resulta totalmente incapaz de utilizar utensilios punzantes como agujas y cuchillos, por el miedo a hacerse daño a sí mismo.

Resulta un tipo de fobia especialmente prevalente entre los niños, aunque también puede aparecer en adultos. En estos últimos, suele generar una cierta incapacitación, ya que les priva de hacer uso de utensilios cotidianos.

En este artículo se revisan las características de la belonefobia, se comenta su sintomatología, sus factores etiológicos y las intervenciones que se pueden aplicar para tratarla.

Características de la belenofobia

La belonefobia es un tipo de fobia específica en el que el elemento temido son principalmente las agujas, pero también lo puede ser cualquier otro tipo de utensilio punzante que pueda provocar una herida en la piel.

Las personas que padecen esta alteración temen de forma irracional estos objetos, hecho que motiva una total evitación de su uso y del contacto con ellos.

En la belonefobia, el temor a los objetos que pueden causar heridas aparece en situaciones que no resultan amenazantes. Es decir, el miedo a las agujas y otros utensilios punzantes no aparece cuando la persona debe extraerse sangre o realizar alguna actividad que afecte a su integridad.

El temor de la belonefobia aparece en situaciones pasivas. Es decir, cuando se debe utiliza el objeto temido con objetivos distintos a realizar operaciones sobre la piel. Así mismo, el miedo fóbico puede aparecer también cuando el objeto está totalmente inmóvil y no se va a utilizar para nada.

De este modo, el elemento temido en la belonefobia es el propio objeto punzante, independientemente del uso. No obstante, el sujeto teme al objeto debido a la posibilidad de que este le cause algún daño.

A través de estos aspectos se demuestra que el temor de la belonefobia resulta totalmente irracional. No hay ningún motivo por el cual experimentar temor cuando el sujeto lo padece, sin embargo, este no puede hacer nada para evitar tener miedo.

Síntomas

La sintomatología de la belonefobia se caracteriza por ser ansiosa. La persona con esta alteración experimenta elevadas sensaciones de ansiedad cada vez que se expone a sus elementos temidos.

Los síntomas de ansiedad de la belonefobia suelen resultar intensos y generan un amplio malestar en la persona. Así mismo, se caracterizan por afectar en tres planos distintos: el plano físico, el plano cognitivo y el plano conductual.

Plano físico

Las manifestaciones de ansiedad provocan siempre una modificación del funcionamiento del organismo. Esta modificación responde a un incremento de la tensión corporal y se produce a través del aumento de la actividad del sistema nervioso autónomo del cerebro.

En el caso de la belonefobia, los síntomas físicos pueden resultar notablemente diferentes en cada caso. No obstante, se ha establecido que las manifestaciones que se pueden presentar son siempre alguna de las siguientes:

  • Incremento de la tasa cardíaca.
  • Aumento de la tasa respiratoria.
  • Palpitaciones, taquicardias o sensaciones de ahogo.
  • Tensión muscular y sudoración corporal.
  • Dolor de estómago y/o cabeza.
  • Dilatación pupilar.
  • Boca seca.
  • Sensación de mareo, náuseas y vómitos.

Plano cognitivo

Los síntomas cognitivos definen una serie de pensamientos irracionales e incongruentes acerca de la amenaza o la peligrosidad de los objetos temidos.

La persona con belonefobia genera una serie de cogniciones negativas y angustiosas sobre las agujas y los otros utensilios punzantes, hecho que hace incrementar su estado de alerta.

Los pensamientos ansiosos acerca de los objetos motivan la aparición del temor fóbico hacia ellos y se retroalimentan con las sensaciones físicas para incrementar el estado de ansiedad de la persona.

Plano conductual

La belonefobia origina una serie de modificaciones en el comportamiento de la persona. El temor y la ansiedad que provocan los objetos temidos es tan elevada que provocan una total evitación de ellos.

La persona con belonefobia evitará siempre que pueda su uso e incluso evitará estar en contacto o cerca de los objetos temidos.

Causas

Las causas de la belonefobia pueden ser muy variables y en la mayoría de casos resultan difícilmente identificables. No obstante, se han detectado algunos factores como especialmente importantes:

Experiencias traumáticas

Haber padecido heridas o daños importantes con agujas u objetos punzantes puede ser un factor importante en el desarrollo de la belonefobia.

Aprendizaje verbal y vicario

Haber recibido estilos educativos durante la infancia en los que se haga un especial hincapié acerca de la peligrosidad de las agujas o los cuchillos es un elemento que también puede predisponer al desarrollo de belonefobia.

Factores genéticos

Aunque no existen datos concluyentes, varias investigaciones apuntan que las fobias específicas pueden contener factores genéticos en su desarrollo y aparición.

Factores de personalidad

Finalmente, presentar una personalidad marcada por rasgos ansiosos y estilos de pensamiento en los que se presta una especial atención hacia el daño recibido puede condicionar el temor hacia los objetos punzantes.

Tratamiento

El tratamiento de primera elección de los trastornos de ansiedad consiste en una combinación de tratamiento farmacológico y psicoterapia.

No obstante, en el caso de las fobias específicas, el tratamiento psicológico se ha mostrado mucho más eficaz que la farmacoterapia.

En este sentido, el tratamiento cognitivo conductual brinda herramientas e intervenciones que pueden resultar especialmente útiles para tratar la belonefobia y superar el miedo a las agujas y los objetos punzantes.

La principal estrategia utilizada en este tratamiento es la exposición. Mediante una jerarquía gradual de estímulos, el terapeuta va exponiendo al sujeto a los elementos temidos, con el objetivo de que se vaya habituando a ellos.

Por otro lado, para prevenir la respuesta de ansiedad durante la exposición, suele resultar útil incorporar estrategias de relajación y, en ocasiones, terapia cognitiva.

Referencias

  1. Bateman, A.; Brown, D. y Pedder, J. (2005) Introducción a la psicoterapia. Manual de la teoría y técnica psicodinámicas. Barcelona: Albesa.( (pàgs. 27-30 i 31-37).
  2. Becker E, Rinck M, Tu ¨rke V, et al. Epidemiology of specific phobia types: findings from the Dresden Mental Health Study. Eur Psychiatry 2007;22:69–7.
  3. Caballo, V.(2011) Manual de psicopatologia y trastornos psicológicos. Madrid: Ed. Piramide.
  4. Choy Y, Fyer A, Lipsitz J. Treatment of specific phobia in adults. Clin Psychol Rev 2007;27:266–286.
  5. Muris P, Schmidt H, Merckelbach H. The structure of specific phobia symptoms among children and adolescents. Behav Res Ther 1999;37:863–868.

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