Speed (Droga): 8 Graves Efectos en la Salud

El speed es el nombre que recibe una droga sintetizada a partir de sulfato de anfetamina que se consume por vía nasal (esnifada) u oral.

Las principales consecuencias del speed son sensación de bienestar, incremento de la energía, el nivel de alerta y la activación, disminución de la sensación de cansancio, hambre y sueño, y una sobreactivación generalizada del estado mental.

consecuencias del speed

No obstante, el consumo de esta droga puede resultar altamente peligroso y reporta una serie de consecuencia muy negativas a largo plazo y a corto plazo.

¿Qué es el speed?

El speed es una droga que pertenece a la familia de las fenetilaminas, es decir, forma parte del grupo de sustancias anfetamínicas.

Su nombre científico es el sulfato de anfetamina y se compone de forma sintética a partir de las sustancias de la anfetamina.

Las anfetaminas son fármacos naturales que al consumirse estimulan el sistema nervioso central del cerebro.

Las metanfetaminas por su parte, son compuestos sintéticos a partir de esta sustancia que se confeccionan con el objetivo de producir drogas de abuso.

De este modo, el speed se realiza en laboratorios para ser comercializada de forma ilegal y para ser administrada como droga recreacional.

De este modo, a pesar de poseer propiedades terapéuticas utilizadas en tratamientos de narcolepsia y del Trastorno del Déficit de Atención con Hiperactividad, su principal uso se realiza en espacios de fiesta.

El speed se consume generalmente esnifado, hecho que produce uno efectos más inmediatos, aunque también puede consumirse fumada y por vía oral e intravenosa.

La gente que la consume reporta efectos como incremento de energía, incremento del buen humor, de la alegría, supresión de la sensación de cansancio y un estado generalizado de bienestar.

No obstante, el consumo de esta droga produce una sobrestimulación del cerebro que también puede producir síntomas desagradables como náuseas, palpitaciones, mareos o dolores de cabeza.

Así mismo, los riesgos de esta droga se acentúan cuando se consume de forma prolongada, abusiva o crónica.

Hay que tener en cuenta que el speed estimula de forma específica el sistema nervioso central y, a diferencia de la anfetamina, está sintetizado para producir efectos muy elevados.

De este modo, la droga sobrestimula el cerebro de una forma incontrolada, por lo que puede producir daños cerebrales y alteraciones psicopatológicas con mucha facilidad.

Así mismo, esta droga posee un elevad potencial adictivo por lo que “engancharse” al speed es relativamente sencillo si se consume de forma periódica.

Efectos del speed en la salud

1- Intoxicación peligrosa

En primer lugar, hay que tener en cuenta que el consumo de speed puede acarrear consecuencias negativas con un solo consumo.

De este modo, las repercusiones no aparecen únicamente con el consumo prolongado de la droga ya que una simple intoxicación puede ya acarrear consecuencias negativas.

Como hemos dicho, el speed sobrestimula el sistema nervioso central, por lo que cuando consumimos la droga y esta llega a nuestro cerebro, se puede modificar enormemente nuestro funcionamiento mental.

Los principales síntomas negativos que puede acarrear el consumo de Sspeed son las sensaciones de irritabilidad, hiperactividad, inquietud o incluso agresividad.

Estos síntomas suelen resultar molestos pero sobretodo pueden confeccionar un grave peligro para la persona intoxicada por speed.

El hecho de estar sobreactivado, inquieto, hiperactivo o incluso agresivo puede llevar a la persona a realizar conductas de riesgo que pueden entrometer su integridad física.

Por otro lado, el consumo de speed también puede provocar alucinaciones, convulsiones o insomnio, síntomas que pueden resultar altamente peligrosos.

Finalmente, hay que tener en cuenta que la sobreactivación y la sobrestimulación que produce la droga también incrementa la frecuencia cardíaca por lo que puede provocar palpitaciones, taquicardias, náuseas, dolores de cabeza o incluso la muerte.

2- Psicosis tóxica anfetamínica

Abandonando los efectos directos del consumo, nos centramos ya en las consecuencias a largo plazo que puede producir el consumo de speed.

Hay que destacar que estos efectos que comentaremos a continuación no se producen siempre que se consume speed de forma periódica, sin embargo, sí que se presentan en un gran número de casos de personas que abusan de esta droga.

El primero de todos que comentaremos es la psicosis tóxica anfetamínica.

Este tipo de psicosis es enfermedad mental muy parecida a la esquizofrenia en la que la persona padece un trastorno psicótico a través del efecto directo del speed.

Aunque esta condición no aparece en todos los casos, hay que tener en cuenta que no hace falta que la persona consuma speed de forma prolongada durante años para padecer una psicosis tóxica anfetamínica.

Normalmente, esta afección se caracteriza por los síntomas típicos de la esquizofrenia como: alucinaciones, delirios, desorganización en el pensamiento y conductas extravagantes, y remite cuando los efectos de la droga han desaparecido.

Sin embargo, a veces esta psicosis puede acabar desembocando en un trastorno psicótico puro por lo que la psicosis se convierte en crónica.

3- Crisis de ansiedad

Otra alteración que puede provocar el consumo prolongado de speed son las crisis de ansiedad.

Este trastorno se caracteriza por padecer estado súbitos de ansiedad extrema en el que la persona queda totalmente paralizada por su miedo.

Las crisis de ansiedad o ataques de pánico aparecen de forma brusca e impredecible, y a partir de ellas el individuo experimenta miedo ante la posibilidad de que éstas se repitan y en relación a las consecuencias físicas o psíquicas de las mismas.

Así mismo, las crisis se presentan de forma repetitiva por lo que la persona va padeciendo ataques de ansiedad impredecibles de forma constante.

Durante el ataque el individuo que lo padece puede presentar palpitaciones, sacudidas del corazón o aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración,  temblores o sacudidas, sensación de falta de aire o de aliento, sensación de ahogo, opresión, náuseas o mareos.

Así mismo puede padecer inestabilidad, aturdimiento o desvanecimiento, despersonalización, miedo a perder el control o a volverse loco, o miedo a morir, y vive la crisis como un momento extremadamente desagradable.

Este trastorno psicológico no aparece únicamente con el consumo de speed ya que presenta otro tipo de causas, sin embargo, las alteraciones cerebrales que realiza esta droga puede predisponer al consumidor crónico de speed a padecer crisis de ansiedad.

4- Dependencia y tolerancia

La dependencia y la tolerancia son sin duda las problemáticas más importantes que presentan todas las sustancias que poseen un componente adictivo.

De hecho, si las sustancias adictivas no provocaran alguno de estos dos síntomas en el consumidor, muy probablemente tampoco aparecería los demás.

Este hecho lo podemos entender de esta forma ya que un consumidor de cualquier droga, seguramente dejaría de tomarla en cuanto empezara a percibir los efectos negativos que posee tomar la sustancia de forma periódica.

Sin embargo, la aparición de la adicción al fármaco es lo que hace que la persona siga enganchada a la droga y  siga tomándola de forma abusiva a pesar de ser consciente de los perjuicios que le provoca el consumo.

De este modo, el speed constituye un psicofármaco con un claro componente adictivo, por lo que la persona que toma esta droga puede engancharse a ella con relativa facilidad.

De hecho, debido a la elevada liberación de dopamina (principal neurotransmisor de la adicción) en el cerebro que produce la metanfetamina, el speed constituye una de las drogas más adictivas.

Esto pone de manifiesto el elevado peligro que representa consumir este tipo de droga, ya que no se requieren años de consumo para crear una clara adicción.

Así mismo, cuando hablamos de adicción tenemos que tener en cuenta sus dos conceptos básicos: la tolerancia y la dependencia.

La tolerancia hace referencia a la habituación que realiza el cuerpo y la mente al consumo de la droga.

De este modo, cuando se consume speed por primera vez, posiblemente con una dosis muy pequeña ya conseguiremos notar los efectos que deseamos de la droga.

Sin embargo, a medida que una persona va consumiendo esta droga de forma regular, la tolerancia a la sustancia va a ser mayor.

Esto quiere decir que a medida que una persona consume mayores cantidades de speed, cada vez requiere dosis más elevadas para experimentar los efectos que anteriormente experimentaba con dosis mucho más pequeñas.

Además, la tolerancia no afecta sólo a los efectos gratificantes sino también a los efectos más negativos que provoca el no consumo de speed.

De este modo, cuando una persona empieza a consumir esta droga de forma frecuente, su cerebro le pide la administración de speed cuando lleva un cierto tiempo sin consumirla.

Al principio, estos deseos del cerebro consumidor de speed pueden ser saciados con dosis pequeñas y no muy frecuentes, sin embargo, a medida que se va consumiendo más y va incrementando la tolerancia, el cerebro cada vez requerirá mayores dosis de la sustancia.

Esto último que hemos explicado va muy relacionado con el otro concepto de la adicción: la dependencia.

Cuando una persona se vuelve dependiente a una sustancia implica que el cerebro requiere la administración de la droga para poder funcionar correctamente.

De lo contrario, la persona empezará a experimentar una serie de síntomas desagradables y una elevada necesidad de consumo.

Esto puede suceder muy fácilmente con el speed, por lo que el consumidor empieza a ser dependiente de la sustancia para poder funcionar adecuadamente.

Este hecho provoca un elevado malestar en la persona cuando no consume por lo que necesita la droga ya no sólo para conseguir efectos placenteros sino para evitar efectos desagradables.

5- Depresión severa

Como hemos dicho, el speed es una droga psicoestimulante del sistema nervioso central.

La estimulación cerebral la realiza principalmente a través de un neurotransmisor conocido como dopamina.

Así pues, la dopamina es una sustancia que está en el cerebro que se encarga de conectar unas neuronas con otras.

A pesar de que las funciones de la dopamina son múltiples, una de ellas destaca por encima de todas: la sensación de recompensa y placer.

De este modo, este neurotransmisor es el componente del cerebro principal que nos permite tener sensaciones de placer y gratificación.

Como  hemos visto en el apartado anterior, la modificación de este neurotransmisor que provoca el speed es el aspecto principal que explica la clara adicción que provoca su consumo.

No obstante, al modificar las sensaciones de placer del cerebro de una forma tan elevada como lo hace el speed, el estado de ánimo también puede verse altamente alterado.

Cuando consumimos speed acostumbramos al cerebro a experimentar gratificación sólo cuando consumimos elevadas cantidades de una sustancia que produce una inmensa liberación de dopamina.

De este modo, es muy probable que la dopamina que libere nuestro cerebro cuando realizamos actividades agradables sea demasiado baja, por lo que podemos empezar a no ser capaces de disfrutar de nada, disminuir la motivación y, al cabo del tiempo, desarrollar una depresión severa.

6- Deterioro cerebral

El consumo reiterado de speed no sólo modifica el funcionamiento de las sustancias de nuestro cerebro sino que puede llegar a cambiar y deteriorar ciertas estructuras cerebrales.

De este modo, el consumo prolongado de speed afecta y deteriora de forma muy notoria a unas partes del cerebro conocidas como núcleos del raffe.

Esta región cerebro se encarga de realizar un gran número de funciones fisiológicas tales como:

  • Regulación del dolor.
  • Regulación de la temperatura corporal.
  • Ingesta de comida y bebida.
  • Actividad motora.
  • Control de la función cardiovascular.
  • Contracción muscular, regulación de la actividad sexual.
  • Procesos de memoria y aprendizaje.

Consumir speed de forma prolongada puede provocar disfunciones en estas actividades.

7- Trastorno dientes, encías y uñas

Cabe destacar que el  consumo de speed no provoca únicamente alteraciones a nivel mental sino que también puede deteriorar otras partes del cuerpo.

En este sentido, los dientes, las encías y las uñas pueden verse claramente perjudicadas y prestar diversas alteraciones.

8- Acné y cabello seco

Finalmente, en la misma línea que el punto anterior, el consumo de speed suele ser muy nocivo para el desarrollo cutáneo y capilar.

De este modo, la aparición de acné sobre la piel y sequedad en el cabello constituyen dos síntomas típicos que provoca el consumo de esta droga.

Referencias

  1. Becoña, E.I., Rodríguez, A.L. y Salazar, I.B. (Eds), Drogodependencias 1. Introducción Universidad de Santiago de Compostela, 1994
  2. Cooper, J.R., Bloom, F.L. & Roth, R.H. The biochemical basis of neuropharmacology. Oxford University Press 2003
  3. Korenman, S.G. and Barchas, J.D. (Eds) Biological Basis of Substance Abuse Oxford University press, 1993
  4. Snyder, S.H. Drogas y Cerebro Barcelona: Prensa Científica, 1992
  5. Stahl, S.M. Psicofarmacologia esencial Barcelona: Ariel. 2002

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