Depresión en la Adolescencia: Síntomas, Causas, Tratamientos

La depresión en la adolescencia se produce por múltiples cambios físicos, psicológicos, socioculturales y cognitivos, que exigen de los jóvenes el desarrollo de nuevas estrategias de afrontamiento.

Tras esta difícil etapa, los chicos y chicas habrán establecido un sentido de la identidad, autonomía y éxito personal o social.

depresión en adolescentes

Sin embargo, si se producen alteraciones en el chico o la chica, como un trastorno de depresión, de adultos pueden manifestar graves problemas relacionados con su autonomía o éxito académico o profesional.

Causas y síntomas de la depresión en adolescentes

La adolescencia es un momento en el que se establecerán patrones de comportamiento y personalidad. Por tanto, no es de extrañar que muchas personas que han presentado historias de depresión durante su adolescencia presenten un alto porcentaje de continuidad de este trastorno.

En general, entre las causas que explican el desarrollo de un trastorno de depresión en la adolescencia se encuentran padecer elevados niveles de estréstener conflictos frecuentemente y haber desarrollado algún tipo de dependencia interpersonal.

Según la clasificación diagnóstica del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-IV-TR, American Psychiatric Association, 2000), los criterios que determinan un diagnóstico de depresión en cualquier etapa vital son muy parecidos.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes que se encuentran en niños y adolescentes que tienen depresión son:

  • Estado habitual de tristeza o irritabilidad.

  • Inhibición de actividades motoras.

  • Insomnios y otros problemas del sueño.

  • Irritabilidad, cambios de humor y problemas de conducta.

  • Llanto.

  • Pérdida de apetito.

  • Aislamiento social o pérdida de interés hacia otras personas.

  • Ideas de autodesprecio o pensamientos o tentativas de suicidio.

  • Fracaso o abandono escolar.

  • Síntomas somáticos como dolores de cabeza o de barriga sin causas orgánicas.

chico adolescente triste

Sin embargo, existen algunas características que son mucho más frecuentes en la población adolescente, como por ejemplo enlentecimiento psicomotor, hipersomnia e ideas delirantes.

Además, los episodios depresivos mayores suelen ir asociados a trastornos disociales, por déficit de atención, de ansiedad, relacionados con sustancias, y de la conducta alimentaria (Méndez, Olivares & Ros, 2001).

La depresión en la adolescencia puede conllevar otro tipo de problemas secundarios, como por ejemplo consumo o adicción a sustancias, embarazos no deseados o delincuencia juvenil.

Como puedes observar, son numerosos los problemas que se producen directa e indirectamente por un trastorno de depresión en la adolescencia.

Por ello, se hace especialmente necesario realizar una intervención precoz que pueda paliar los síntomas y que produzca una mejoría en el bienestar psicosocial del menor.

Cómo tratar la depresión en la adolescencia

1. Sé comprensivo y respeta su espacio

chico con gorro en estadio

Aunque es recomendable que intentes hablar con el adolescente en cuestión, frecuentemente recibirás malas contestaciones o te ignorará por completo.

Teniendo en cuenta las dificultades y los cambios por los que están atravesando los adolescentes, entrar en el juego y discutir con ellos no servirá de nada.

Otra característica que muestran en la adolescencia es que son muy inestables emocionalmente y tienen tendencia al drama, por lo que no es de extrañar que lloren, griten o se rebelen por todo.

Cuando te encuentres en estas situaciones, muéstrate comprensivo y sereno y no invadas su espacio personal.

Permítele que se relaje y tranquilice antes de retomar la conversación y preguntarle por el motivo real de su estado emocional.

Si te muestras empático, haciéndole ver que tenías problemas similares cuando eras adolescente, conseguirás aumentar la confianza de tu hijo/a hacia ti.

2. Negocia las normas de convivencia

chica adolescente rebelde

A los niños se les enseña que existen unas reglas en casa y que tienen que aceptarlas, aunque no les gusten.

Por ejemplo, puedes decirles a tus hijos que no pueden ver la televisión más de 30 minutos diarios o que tienen que volver a casa antes de las 20h.

Sin embargo, cuando tu hijo alcanza la etapa adolescente, se convierte en un ser activo de cambio, capaz de razonar las normas y analizarlas detenidamente.

Por ello, es conveniente que le concedas la oportunidad de razonar las normas que hay impuestas, de hacerle ver que se está convirtiendo en un adulto y que su opinión es importante.

Además, aunque sea difícil controlarle en esta etapa, es un indicador positivo que tu hijo/a se rebele, puesto que de este modo se convertirá en un adulto que lucha por aquello que quiere, en vez de ser sumiso y acatar las normas sin cuestionarlas.

3. Recomienda que aumente las horas de sueño

descansar bien

En algunos casos, el cansancio extremo o los cambios comportamentales de los adolescentes se deben a la somnolencia provocada por dormir menos horas de las que necesitan.

Durante la adolescencia, el cerebro de los chicos y chicas experimenta un cambio estructural que requiere un aumento de energía y descanso, por lo que en estas edades suelen presentar un enlentecimiento psicomotor característico –especialmente al despertar-.

Estas horas de sueño nocturno deben seguir un horario preestablecido, que no debe modificarse en exceso durante el fin de semana y vacaciones, puesto que, de lo contrario, será difícil que el adolescente se habitúe a los horarios semanales.

4. Ayúdale a buscar o retomar actividades de interés

adolescentes jugando al fútbol

Frecuentemente, cuando un adolescente está atravesando un trastorno de depresión, decide abandonar las actividades de ocio que solía llevar a cabo, puesto que ya no tienen interés hacia éstas.

En otras ocasiones, el abandono de sus actividades de ocio se debe a la mayor dedicación que deben tener frente al estudio, puesto que se vuelve mucho más exigente con los adolescentes.

Para evitar que este abandono de actividades le aísle e influya en su estado de ánimo, trata de buscar nuevas actividades enfocadas en sus intereses actuales o intenta que retome las que ha abandonado, dependiendo de lo que él o ella prefiera.

Si entre sus actividades de ocio se encuentra hacer deporte –especialmente actividades que se realizan en grupo-, será aún más beneficioso, puesto que los chicos podrán disminuir su estrés y aumentar su autoestima, al tiempo que adquieren hábitos de vida saludables –en una etapa vital en la que son especialmente vulnerables a los hábitos perjudiciales para la salud, como el consumo de alcohol o drogas-.

Estas actividades extraescolares deberán estar repartidas durante la semana para que no altere sus tareas escolares y que no influyan en las horas de estudio.

Para conseguir este propósito, ayuda a tu hijo/a a realizar un planning en la que las actividades se encuentren distribuidas a lo largo de la semana.

Evita también que comience varias actividades de ocio a la vez, puesto que puede abrumarse y abandonarlas por sentir que no dispone de tiempo suficiente.

Es recomendable que las vaya adquiriendo poco a poco, de forma que se vaya habituando al nuevo horario y a los nuevos hobbies.

5. Realiza actividades en familia

familia paseando

Para conseguir un clima familiar más positivo, intenta planificar actividades de ocio con toda la familia durante las vacaciones o fines de semana.

Ir de escapada a la montaña, visitar una ciudad nueva o pasar un día en la naturaleza, hará que todos os sintáis mejor con vosotros mismos y con los demás integrantes de la familia.

Crear un ambiente cálido, en el que se potencie la comunicación y se pueda disfrutar del tiempo libre, hará que tu hijo o hija adolescente se abra más y exprese sus problemas y preocupaciones más a menudo.

6. Comunícate con el profesorado

profesora sonriendo

Un aspecto importante que deberías conocer es si tu hijo se comporta de este modo sólo cuando está en casa o también durante las horas lectivas.

Al igual que los niños, los adolescentes pueden presentar un comportamiento situacional –comportarse de forma diferente en función del contexto en el que se encuentra-.

Los profesores pueden aportarte mucha información que escapa a tu observación directa, como por ejemplo, si se están aislando más últimamente, si han tenido algún conflicto con otros alumnos o profesores, si su rendimiento académico ha empeorado, etc.

7. No seas tan exigente con su rendimiento académico

adolescentes con tablet estudiando

Cuando un adolescente presenta un trastorno de depresión, es común que su rendimiento académico disminuya drásticamente.

Esto se debe a la falta de concentración que presentan, además de la baja motivación ante el estudio.

Para ayudarle, puedes mostrarte comprensivo y ayudarle a hacer frente a las tareas diarias, distribuyendo el tiempo de estudio para evitar que pase varias horas seguidas frente a los libros.

Anímale a que realice pausas cada 45 minutos y convierte este tiempo de descanso en algo divertido –es importante que vaya teniendo recompensas o premios frecuentes-.

Prepararle su dulce favorito, permitir que pase 15 minutos jugando a un videojuego o viendo la televisión, le ayudará a aumentar su motivación frente al estudio e incrementar su rendimiento escolar.

8. Aprende a valorar sus logros

madre y chica felices

Evita enfocar la atención únicamente en los aspectos negativos del comportamiento de tu hijo o hija, puesto que sólo conseguirás que se frustre.

Además, siempre que hagas referencia a algún aspecto negativo de su comportamiento, procura indicarle cómo debería actuar para obtener resultados positivos.

De otro modo, tu hijo adolescente se sentirá perdido y no sabrá cómo actuar para conseguir la aprobación de los demás.

También resulta necesario que sepas valorar todos aquellos logros que ha conseguido por sí mismo –por pequeños que sean- y hacerle ver todos aquellos que puede conseguir si se sigue esforzando.

Por otro lado, es muy importante que no le compares con hermanos, familiares o amigos, puesto que puede causar estrés o celos, lo cual influirá negativamente en el desempeño de la tarea.

Incluso debes evitar compararle consigo mismo antes de presentar el trastorno de depresión, puesto que ahora tiene que hacer frente a nuevos retos antes de rendir como solía hacerlo en el pasado.

Lo que sí puedes hacer es tener modelos de referencia, como ponerle de ejemplo algún personaje histórico o famoso y comentarle los obstáculos y logros que tuvo en su vida.

Los adolescentes suelen beneficiarse del aprendizaje vicario –aquel que se produce a través del comportamiento de los demás-, por ello, no es de extrañar que desarrollen un interés especial hacia sus ídolos, personajes de ficción o famosos.

Idolatran a otras personas o personajes a los que les gustaría parecerse –físicamente o por las capacidades que éstos poseen, como ser un cantante exitoso-.

9. Detecta si hay cambios en su alimentación y en su peso corporal

chica joven comiendo

Una pérdida de peso muy acentuada puede ser un indicador de que el adolescente está teniendo algún problema físico y/o psicológico.

Un indicador que suele estar presente en los trastornos de depresión en adolescentes suele ser la pérdida de apetito, por lo que será de gran ayuda que estés atento a la cantidad de alimentos que ingiere y a los cambios en relación a su peso.

Además, estos cambios de alimentación y de su peso corporal pueden estar relacionados con otro trastorno de la conducta alimentaria –los cuales suelen presentarse frecuentemente en la adolescencia-.

En este caso, se hace especialmente importante que el adolescente comience alguna terapia, puesto que se trata de problemas que pueden tener graves consecuencias en su organismo.

10. No infravalores las amenazas de suicidio

En muchas ocasiones, los adolescentes realizan amenazas en relación con el suicidio con el único objetivo de llamar la atención de las personas de su alrededor.

Sin embargo, es difícil distinguir cuándo pretenden llamar la atención y cuándo tienen planes concretos para realizar una tentativa de suicidio.

Por ello, y debido a las repercusiones que tiene una tentativa de suicidio o un suicidio consumado, es necesario que seas especialmente cauto y tomes ciertas precauciones, como por ejemplo:

  • No dejarle sólo en casa.

  • No tener cerraduras en las puertas de las habitaciones o baños.

  • Guardar bajo llave los medicamentos y utensilios peligrosos, como cuchillos afilados.

11. Consulta a un especialista

Si detectas indicadores suficientes que pueden poner de manifiesto la presencia de un trastorno de depresión en tu hijo/a, consulta a un especialista para que te indique si es necesario o no realizar algún tipo de terapia.

No infravalores este problema o lo concibas como algo pasajero, puesto que puede tener consecuencias desastrosas en el desarrollo socioemocional y afectivo del adolescente en cuestión.

Como ves, la depresión es la adolescencia es un trastorno complejo y con algunas particularidades específicas.

Y tú, ¿qué otros consejos añadirías para tratar la depresión en la adolescencia?

Referencias

  1. Rodríguez Sacristán, J. Psicopatología Infantil Básica (2009). Ediciones Pirámide.
  2. Rosselló, J., & Hernández, M. N. B. (2004). Ideación suicida, depresión, actitudes disfuncionales, eventos de vida estresantes y autoestima en una muestra de adolescentes puertorriqueños/as. Revista interamericana de psicología. Interamerican journal of psychology, 38(2), 295-302.
  3. Pardo, G.; Sandoval, A. y Umbarila, D. Adolescencia y depresión. Universidad Nacional de Colombia. Revista Colombiana de Psicología, 2004, No. 13, 13-28.

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