Depresión Mayor: Síntomas, Causas, Tratamientos

La depresión mayor, también llamada trastorno depresivo mayor o depresión clínica, es una enfermedad mental caracterizada por un estado de ánimo depresivo en extremo y disminución del interés por experimentar cualquier placer de la vida.

Además, incluye:

  • Síntomas cognitivos: indecisión, sentimientos de poca valía.
  • Funciones físicas alteradas: cambios de apetito, cambios de peso, sueño alterado, pérdida de energía.

Aunque todos los síntomas son importantes, los cambios físicos son destacables en este trastorno y señalan su aparición.

También se dice que las personas que sufren este trastorno tienen “depresión unipolar”, debido a que el estado de ánimo se mantiene en un polo.

Actualmente se conoce que es extraño que se de un único episodio de trastorno depresivo mayor (TDM).

Si se dan dos o más episodios separados por un periodo de dos meses al menos sin depresión, se denomina “trastorno depresivo mayor recurrente”.

El diagnóstico del TDM esta basado en las experiencias reportadas por la persona, en el comportamiento reportado por amigos o familiares, y en la evaluación del estado mental.

No hay prueba de laboratorio para la depresión mayor, aunque generalmente se hacen pruebas para descartar la posibilidad de que los síntomas sean provocados por enfermedades físicas.

La época más común de aparición esta entre los 20 y 40 años, con un pico entre los 30 y 40 años.

Los pacientes se suelen tratar con antidepresivos, complementados con terapia cognitiva-conductual.

Cuanto más grave es la depresión, mayor es el efecto de los antidepresivos. Por otra parte, puede ser necesaria la hospitalización en los casos más graves o en riesgo de suicidio o daño a otros.

Las causas propuestas son psicológicas, psicosociales, hereditarias, evolutivas y biológicas.

trastorno depresivo mayor

Síntomas de la depresión mayor

Aunque la depresión puede ocurrir solo una vez durante la vida, normalmente ocurren varios episodios depresivos.

Durante esos episodios, los síntomas ocurren la mayor parte del día y pueden ser:

  • Sentimientos de tristeza, vacío o infelicidad.
  • Explosiones de ira, irritabilidad o frustración.
  • Pérdida de placer en actividades normales.
  • Problemas de sueño, incluyendo insomnio o hipersomnia.
  • Cansancio o falta de energía, hasta el punto de que cualquier tarea requiere esfuerzo.
  • Cambios en el apetito: reducción del apetito (que produce pérdida de peso) o aumento del apetito (ganancia de peso).
  • Ansiedad, agitación o inquietud.
  • Pensamiento, habla o movimientos lentos.
  • Sentimientos de poco valor o culpabilidad.
  • Centrarse en fracasos o acontecimientos pasados.
  • Problemas para concentrarse, tomar decisiones o recordar cosas.
  • Pensamientos frecuentes de muerte, pensamientos suicidas o intentos de suicidio.
  • Problemas físicos inexplicables, como dolores de cabeza o de espalda.

Síntomas depresivos en niños y adolescentes

Los síntomas del TDM en niños y adolescentes son comunes a los de los adultos, aunque puede haber algunas diferencias:

  • En niños pequeños los síntomas pueden incluir la tristeza, irritabilidad, preocupación, dolores, negarse a ir al colegio o tener poco peso.
  • En adolescentes los síntomas pueden incluir tristeza, irritabilidad, sentimientos negativos, baja autoestima, odio, ausencia escolar, consumo de alcohol o drogas, autolesiones, pérdida de interés en actividades normales, evitación de interacciones sociales.

Síntomas depresivos en personas mayores

El TDM no es una parte normal de las personas mayores y debe ser tratada.

La depresión en personas mayores suele diagnosticarse y tratarse poco, y pueden negarse a buscar ayuda.

Los síntomas de depresión en personas mayores pueden ser diferentes o menos obvios y pueden incluir:

  • Dificultades para recordar o cambios de personalidad.
  • Fatiga, pérdida de apetito, problemas de sueño, dolores no causados por condiciones médicas o físicas.
  • No querer salir del hogar.
  • Pensamientos suicidas.

Causas de la depresión mayor

El modelo biopsicosocial propone que los factores que intervienen en la depresión son biológicos, psicológicos y sociales.

Factores biológicos

Hipótesis monoaminérgica

La mayoría de antidepresivos tienen una influencia en el equilibrio de tres neurotransmisores: dopamina, noreprinefrina y serotonina.

La mayoría de medicaciones antidepresivas incrementan los niveles de uno o más de monoaminas (neurotransmisores serotonina, noreprinefrina y dopamina) en el espacio sináptico entre neuronas cerebrales. Algunas medicaciones afectan directamente los receptores monoaminérgicos.

Se tiene la hipótesis de que la serotonina regula otros sistemas neurotransmisores; la reducción de la actividad serotonérgica podría permitir que esos sistemas actúen de forma errónea.

De acuerdo a esta hipótesis, la depresión surge cuando los bajos niveles de serotonina promueven bajos niveles de noreprinefrina (un neurotransmisor monoaminérgico). Algunos antidepresivos mejoran directamente los niveles de noreprinefrina, mientas que otros aumentan los niveles de dopamina, otro neurotransmisor monoaminérgico. En la actualidad, la hipótesis monomaminérgica afirma que la deficiencia de ciertos neurotransmisores es la responsable de los síntomas de la depresión.

  • La noreprinefrina esta relacionada con la energía, alerta, atención e interés en la vida.
  • La falta de serotonina esta relacionada con ansiedad, compulsiones y obsesiones.
  • La dopamina esta relacionada con la atención, motivación, placer, interés en la vida y recompensa.

Otras hipótesis

1-Las imágenes de resonancia magnética de pacientes con depresión han mostrado ciertas diferencias en la estructura cerebral.

Las personas con depresión tienen un volumen mayor de ventrículos laterales y glándula adrenal, y un volumen menor de gánglios basales, tálamo, hipotálamo y lóbulo frontal.

Por otra parte, podría haber una relación entre la depresión y la neurogénesis del hipocampo.

2-La pérdida de neuronas en el hipocampo (implicado en memoria y humor) se da en algunas personas con depresión y correlaciona con menor memoria y ánimo distímico.
 
Ciertas drogas pueden estimular el nivel de serotonina en el cerebro, estimulando la neurogénesis y aumentando la masa del hipocampo.
 
3-Una relación similar se han observado entre la depresión y el cortex cingulado anterior (implicado en la modulación del comportamiento emocional).
 

4-Hay cierta evidencia de que la depresión mayor podría estar provocada en parte por sobreactivación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que resulta en un efecto similar a la respuesta al estrés.

5-Se ha relacionado el estrógeno con los trastornos depresivos debido al incremento de ellos tras la pubertad, periodo prenatal y postmenopausia.

6-También se ha estudiado la responsabilidad de una moléculas llamadas citokinas.

Factores psicológicos

Existen varios aspectos de la personalidad y su desarrollo que parecen ser integrales a la ocurrencia y persistencia del TDM, siendo la tendencia a las emociones negativas el precursor primario.

Los episodios depresivos están correlacionados con acontecimientos negativos en la vida, aunque sus características de afrontamiento influyen indirectamente.

Por otra parte, la baja autoestima o la tendencia a tener pensamientos irracionales también están relacionados con la depresión.

El psicólogo Aaron T. Beck desarrolló un modelo conocido de la depresión a comienzos de los 60. Este modelo propone que hay tres conceptos que crean la depresión:

  • La triada de pensamientos negativos: pensamientos irracionales o negativos sobre uno mismo, pensamientos irracionales o negativos sobre el mundo y pensamientos irracionales o negativos sobre el futuro.
  • Patrones recurrentes de pensamientos depresivos (esquemas).
  • Información distorsionada.

A partir de estos principios, Beck desarrolló la terapia cognitiva-conductual.

Otro psicólogo, Martin Seligman, propuso que la depresión es similar a la indefensión aprendida; aprender que no se tiene control sobre las situaciones.

En los 60, John Bowlby desarrolló otra teoría; la teoría del apego, la cual propone una relación entre la depresión en la edad adulta y el tipo de relación entre el niño y el padre o cuidador en la infancia.

Se cree que experiencias de pérdida de familiares, rechazo o separación pueden provocar que la persona se considere de poco valor y sea insegura.

Existe otro rasgo de personalidad que suelen tener las personas depresivas; se suelen culpar a si mismos por la ocurrencia de acontecimientos negativos y aceptan que son los que crean los resultados positivos. Se trata del llamado estilo explicativo pesimista.

Albert Bandura propone que la depresión esta asociada con un auto-concepto negativo y falta de auto-eficacia (creen que no pueden conseguir metas personales o tener influencia en lo que hacen).

En mujeres existen una serie de factores que hacen que sea más probable la aparición de la depresión: pérdida de la madre, ser responsable de varios niños, falta de relaciones confiables, desempleo.

Las personas mayores también poseen algunos factores de riesgo: pasar de “dar cuidado” a “necesitar cuidados”, muerte de alguien cercano, cambio de relaciones personales con esposa u otros familiares, cambios en la salud.

Finalmente, los terapeUtas existenciales relacionan la depresión con la falta de significado en el presente y la carencia de visión de futuro.

Factores sociales

La pobreza y el aislamiento social están relacionados con mayor riesgo de desarrollar trastornos mentales.

El abuso sexual, físico o emocional en la infancia también esta relacionado con desarrollar trastornos depresivos en la edad adulta.

Otros factores de riesgo en el funcionamiento familiar son: depresión en los padres, conflictos entre los padres, muertes o divorcios.

En la edad adulta, acontecimientos estresantes y relacionados con el rechazo social están relacionados con la depresión.

La falta de apoyo social y condiciones adversas en el trabajo -poca capacidad de decisión, mal clima laboral, malas condiciones generales- también están relacionadas con la depresión.

Finalmente, los prejuicios pueden provocar depresión. Por ejemplo, si en la infancia se desarrolla la creencia de que trabajar en cierta profesión es inmoral y en la edad adulta se trabaja en esa profesión, el adulto puede culparse y dirigir el prejuicio a si mismo.

Factores evolutivos

La psicología evolutiva propone que la depresión puede haber sido incorporada en los genes humanos, debido a la alta heredabilidad y prevalencia que tiene.

Los comportamientos actuales sería adaptaciones para regular las relaciones personales o recursos, aunque en el ambiente moderno son maladaptaciones.

Desde otro punto de vista, se podría ver la depresión como un programa emocional de la especie activado por la percepción de la inutilidad personal, que puede estar relacionada con la culpabilidad, rechazo percibido y vergüenza.

Esta tendencia podría haber aparecido en los cazadores de hace miles de años que eran marginados por el descenso de sus habilidades, algo que podría seguir apareciendo en la actualidad.

Abuso de drogas y alcohol

En la población psiquiátrica se da un alto nivel de consumo de sustancias, especialmente sedantes, alcohol y cannabis.

De acuerdo al DSM-IV no se puede hacer un diagnóstico de trastorno del estado de ánimo si la causa directa es el efecto producido por el consumo de sustancias.

El consumo excesivo de alcohol incrementa significativamente el riesgo de desarrollar depresión, al igual que las benzodiacepinas (depresoras del sistema nervioso central).

Diagnóstico

Criterios diagnósticos para el trastorno depresivo mayor, episodio único (DSM-IV)

A) Presencia de un único episodio depresivo mayor.

B) El episodio depresivo mayor no se explica mejor por la presencia de un trastorno esquizoafectivo y no está superpuesto a una esquizofrenia, un trastorno esquizofreniforme, un trastorno delirante o un trastorno psicótico no especificado.

C) Nunca se ha producido un episodio maniaco, un episodio mixto o un episodio hipomaniaco.

Especificar:

  • Crónico.
  • Con síntomas catatónicos.
  • Con síntomas melancólicos.
  • Con síntomas atípicos.
  • De inicio en el posparto.

Criterios diagnósticos para el Episodio Depresivo Mayor (DSM-IV)

A) Presencia de cinco o más de los siguientes síntomas durante un periodo de 2 semanas, que representan un cambio respecto a la actividad previa; uno de los síntomas debe ser 1. estado de ánimo depresivo, o 2. pérdida de interés o de la capacidad para el placer:

  1. Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto (triste o vacío) o la observación realizada por otros (llanto). En los niños o adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable.
  2. Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día.
  3. Pérdida importante de peso sin hacer régimen, o aumento de peso, o pérdida o aumento del apetito casi cada día. En niños hay que valorar el fracaso en lograr los aumentos de peso esperables.
  4. Insomnio o hipersomnia cada día.
  5. Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados casi cada día.
  6. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día.
  7. Pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.

B) Los síntomas no cumplen los criterios para un episodio mixto.

C) Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de actividad del individuo.

D) Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o una enfermedad médica.

E) Los síntomas no se explican mejor por la presencia de un duelo, los síntomas persisten durante más de dos meses o se caracterizan por una acusada incapacidad funcional, preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida, síntomas psicóticos o enlentecimiento psicomotor.

Tipos

El DSM IV reconoce 5 subtipos de TDM:

  • Depresión melancólica: pérdida del placer en la mayoría de actividades. Un estado de ánimo depresivo, más que un duelo o pérdida. Empeoramiento de los síntomas por la mañana, retardo psicomotor, excesiva pérdida de peso o culpa excesiva.
  • Depresión atípica: caracterizada por ganancia excesiva de peso, sueño excesivo, sensación de pesadez en las extremidades, hipersensibilidad al rechazo social y deterioro de relaciones sociales.
  • Depresión catatónica: perturbaciones en el comportamiento motor y otros síntomas. La persona se queda muda y casi en estupor, o se queda inmóbil y muestra movimientos extraños.
  • Depresión post-parto: tiene una incidencia del 10-15% en nuevas madres y puede durar hasta tres meses.
  • Trastorno afectivo estacional: episodios depresivos que llegan en otoño o invierno y que cesan en primavera. Al menos dos episodios han tenido que ocurrir en meses fríos sin ocurrir en otros meses, durante un periodo de 2 años o más.

Comorbilidad

El trastorno depresivo mayor suele co-ocurrir con otros trastornos mentales y enfermedades físicas:

Diagnóstico diferencial

Al diagnosticar TDM deben ser considerados otros trastornos mentales que comparten algunas características:

  • Trastorno distímico: se trata de un estado de ánimo persistentemente deprimido. Los síntomas no son tan graves como en la depresión, aunque una persona con distímia es vulnerable a desarrollar un episodio depresivo mayor.
  • Trastorno bipolar: se trata de un trastorno mental en el que se alterna entre un estado depresivo y uno maníaco.
  • Trastorno de adaptación con estado de ánimo depresivo: se trata de una respuesta psicológica dada a un evento estresante.
  • Depresiones debidas a enfermedades físicas, abuso de sustancias o uso de medicación.

Tratamientos para el trastorno depresivo mayor

Los tres tratamiento principales para la depresión son la terapia cognitiva-conductual, medicación y terapia electroconvulsiva.

La Asociación Americana de Psiquiatría recomienda que se adapte el tratamiento inicial según la severidad de los síntomas, trastornos co-ocurrentes, preferencias del paciente y respuesta a tratamientos anteriores. Los antidepresivos se recomiendan como tratamiento inicial en personas con síntomas graves o moderados.

Terapia cognitiva conductual

Actualmente es la terapia que más evidencia tiene de su efectividad en niños, adolescentes, adultos y personas mayores.

En las personas con depresión moderada o severa pueden funcionar igual o mejor que los antidepresivos.

Se trata de enseñar a las personas a desafiar los pensamientos irracionales y a cambiar los comportamientos negativos.

Variantes que han sido usadas en la depresión son la terapia racional emotiva conductual y el mindulness.

Específicamente el minfulness parece ser una técnica prometedora para adultos y adolescentes.

Antidepresivos

La sertralina (ISRS) ha sido el compuesto más prescrito en el mundo, con más de 29 millones de prescripciones en 2007.

Aunque hacen falta más resultados en personas con depresión moderada o aguda, hay evidencia de su utilidad en personas con distímia.

 Una investigación llevada por el National Institute for Health and Care Excellence encontró que hay una fuerte evidencia de que los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) tienen mayor eficacia que el placebo al reducir un 50% la depresión moderada y severa.
Para encontrar el tratamiento farmacológico adecuado, se pueden reajustar las dosis e incluso combinar distintas clases de antidepresivos.
 
Normalmente, se requieren de 6-8 semanas para comenzar a ver resultados y se suele continuar durante 16-20 semanas tras la remisión para minimizar la posibilidad de la recurrencia. En algunos casos se recomienda mantener la medicación durante un año y las personas con depresión recurrente pueden necesitar tomarla indefinidamente.
 
Los ISRS es compuesto o fármaco más efectivo en la actualidad. Son menos tóxicos que otros antidepresivos y tienen menores efectos secundarios.
 
Los inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) son otra clase de antidepresivos, aunque se ha encontrado que pueden tener interacciones con drogas y alimentos. Actualmente se usan poco.
 

Otras medicaciones

Hay alguna evidencia de que los inhibidores selectivos de la COX-2 tienen efectos positivos para la depresión mayor.
 
El litio parece efectivo para reducir el riesgo de suicidio en las personas con trastorno bipolar y depresión.
 

Terapia electroconvulsiva

La terapia electroconvulsiva es un tratamiento mediante el que se inducen convulsiones eléctricas en los pacientes para reducir enfermedades psiquiátricas.
 
Se utiliza como última opción y siempre con el consentimiento del paciente.
 
Una sesión es efectiva para aproximadamente el 50% de las personas resistentes a otros tratamientos y la mitad de los que responden recaen a los 12 meses.
 
Los efectos adversos más comunes son la confusión y pérdida de memoria.
 
Se administra bajo anestesia con un relajante muscular y normalmente se administra dos o tres veces pos semana.

Otros

La terapia de luz brillante o lumínica reduce los síntomas de la depresión y los del trastorno afectivo estacional, con efectos parecidos a los de los antidepresivos convencionales.

Para las depresiones no estacionales, añadir la terapia lumínica a los antidepresivos normales no es efectivo.

El ejercicio físico se recomienda para la depresión leve y moderada. Según algunas investigaciones es equivalente al uso de antidepresivos o terapias psicológicas.

Pronóstico

La duración media de un episodio depresivo es de 23 semanas, siendo el tercer mes en el que se dan más recuperaciones.

La investigación ha encontrado que el 80% de las personas que sufren su primer episodio de depresión mayor sufrirán al menos uno más durante su vida, con una media de 4 episodios en la vida.

La recurrencia es más probable si los síntomas no se han resuelto completamente con el tratamiento. Para evitarla, las indicaciones actuales recomiendan seguir con la medicación durante 4-6 meses después de la remisión.

Las personas que sufren depresiones recurrentes requieren un tratamiento continuo para prevenir depresiones a largo plazo y en algunos casos se requiere continuar con la medicación indefinidamente.

Las personas con depresión son más susceptibles a sufrir a ataques al corazón y a cometer suicidios. Hasta el 60% de las personas que cometen un suicidio sufren de trastornos del estado de ánimo.

Prevención

Una vez que surge un episodio de depresión mayor se esta en riesgo de sufrir otro.

La mejor manera de prevenir es ser consciente de qué desencadena el episodio y de las causas de la depresión mayor.

Es importante conocer cuáles son los síntomas de la depresión mayor para actuar pronto o recibir tratamiento.

Estos son algunos consejos para su prevención:

  • Evitar el alcohol o consumo de drogas.
  • Hacer deporte o actividades físicas durante al menos 30 minutos de 3-5 veces por semana.
  • Mantener unos buenos hábitos de sueño.
  • Hacer actividades sociales.
  • Hacer actividades divertidas o que provoquen placer.
  • Hacer voluntariados o actividades grupales.
  • Tratar de buscar apoyos sociales que sean positivos.
  • Si se sigue un tratamiento médico: mantener la medicación como ha sido prescrita y continuar con las sesiones de terapia.

Factores de riesgo

Se diagnostican más mujeres que hombres, aunque esa tendencia se puede deber a que las mueres están más dispuestas a buscar tratamiento.

Existen varios factores de riesgo que parecen incrementar las probabilidades de desarrollar depresión mayor:

  • La depresión ha comenzado en la infancia o adolescencia.
  • Historial de trastornos de ansiedad, trastorno límite de la personalidad o estrés post-traumático.
  • Rasgos de personalidad como ser pesimista, dependiente emocionalmente o tener baja autoestima.
  • Abuso de alcohol o drogas.
  • Haber tenido enfermedades graves como cáncer, diabetes o enfermedades del corazón.
  • Haber sufrido acontecimientos traumáticos, como abuso sexual o físico, dificultades de pareja, problemas económicos o pérdidas de familiares.
  • Familiares con depresión, trastorno bipolar, comportamientos suicidas o alcoholismo.

Epidemiología

Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión afecta a más de 350 millones en todo el mundo, siendo la principal causa de discapacidad y contribuyendo de forma importante a la morbilidad.

Es más probable que se desarrolle el primer episodio depresivo entre los 30 y los 40 y hay un segundo pico de incidencia entre los 50 y 60.

Es más común después de enfermedades cardiovasculares, parkinson, stroke, esclerosis múltiple y tras el primer hijo.

Complicaciones

La depresión no tratada puede dar lugar a problemas de salud, emocionales y de comportamiento que afectan a todas las áreas de la vida.

Las complicaciones pueden ser:

  • Abuso de alcohol y drogas.
  • Exceso de peso u obesidad.
  • Ansiedad, fobia social o trastorno de pánico.
  • Problemas familiares, conflictos de pareja o problemas en la escuela.
  • Aislamiento social.
  • Intentos de suicidio o suicidio.
  • Autolesiones.

Cómo ayudar si eres un familiar o amigo

Si tienes un familiar o amigo que este afectado por depresión, lo más importante es ayudar a diagnosticar la enfermedad y a iniciar el tratamiento.

Podrías establecer una cita y acompañar a tu familiar, animar a seguir el tratamiento posteriormente o a buscar un tratamiento diferente si no hay mejora tras 6-8 semanas.

Puedes seguir los siguiente consejos:

  • Habla con tu familiar y escucha atentamente.
  • Ofrece apoyo emocional, paciencia, ánimo y comprensión.
  • No desestimar sentimientos pero ofrecer esperanza.
  • No ignorar comentarios sobre el suicidio y comunicarlos al terapeuta.
  • Invitar a participar en actividades lúdicas.
  • Acompañar a las citas terapéuticas si el familiar lo pide.

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Ayudarte a ti mismo si tienes depresión

Si tienes depresión te puedes sentir desesperanzado, sin energía y sin ganas de hacer nada.

Puede resultarte muy difícil actuar para ayudarte a ti mismo, aunque es necesario reconocer la necesidad de recibir ayuda y tratamiento.

Algunos consejos:

  • Intenta visitar a un profesional tan pronto como sea posible. Cuanto más se espera más complicada puede ser la recuperación.
  • Haz ejercicio frecuente, 30 minutos al menos durante 3-5 días por semana.
  • Participa en actividades lúdicas como deportes, ir al cine, dar un paseo, acudir a eventos…
  • Divide las tareas grandes en pequeñas y establece prioridades.
  • Establece metas realistas y que te motiven. Divide las metas grandes en metas pequeñas.
  • No te aísles socialmente; pasa tiempo con amigos, familiares y nuevas amistades.
  • Espera que la depresión se supere poco a poco, no de repente.
  • Si tienes que tomar decisiones importantes, espera a que estés en un estado de ánimo estable.
  • Continúa informándote sobre la depresión (sin obsesionarte) y actuando para superarla.

¿Y tú qué experiencias tienes con la depresión? Me interesa tu opinión. ¡Gracias!

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