Depresión Posparto: Síntomas, Causas y Tratamientos

La depresión posparto es un síndrome muy frecuente entre las mujeres que acaban de ser madre, sin embargo no todos los síntomas que se experimentan después del parto indican que se esté sufriendo una depresión.

En este artículo revisaremos cuáles son sus características, síntomas, causas y tratamientos más efectivos.

depresión posparto

Características de la depresión posparto

Se trata de un trastorno que forma parte de los trastornos depresivos, los cuales son bastante frecuentes en la población general (especialmente en mujeres), y pueden presentarse en cualquier momento de la vida.

Asimismo, tal y como su nombre indica, es un trastorno depresivo que puede ser moderado o grave, que se produce en la mujer después de dar a luz.

No obstante, la presentación de este cuadro depresivo (o depresión), no tiene por qué producirse inmediatamente después del parto, sino que se puede presentar desde pocos días después del parto, hasta un año después de haber dado a luz. La mayoría de veces suele aparecer unos 3 meses después del nacimiento del hijo.

Así que si los síntomas se te presentan al cabo de unas cuantas semanas de dar a luz, podría tratarse de una depresión posparto.

Cabe remarcar que este trastorno ocasiona sufrimiento y malestar tanto en la persona que lo padece como en su núcleo familiar, y afecta a la salud del recién nacido.

Así pues, está claro que la DP es un cuadro depresivo grave que tiene la particularidad de desarrollarse en las mujeres durante los días o semanas posteriores al parto de su hijo.

Vayamos a hora a ver cuáles son los síntomas típicos de este trastorno para tener un poco más claro cuáles son sus características.

¿Qué síntomas forman parte de la depresión posparto?

depresión tras el parto

Como todos los cuadros depresivos, la DP se caracteriza por presentar un gran número de síntomas.

Probablemente ya conozcas cuáles son los síntomas más característicos de la depresión como sentimientos de tristeza, llanto o falta de interés por las cosas.

Sin embargo, más allá de los más popularmente conocidos, en la DP se pueden presentar una gran variedad de síntomas, los cuales pueden ser de igual o incluso mayor importancia.

Estos síntomas son los siguientes:

1. Tristeza: es el síntoma más frecuente. La mujer que padece DP tiene un estado de ánimo deprimido y suele sentirse desgraciada, infeliz y con ganas de llorar de forma permanente.

2. Cambios de apetito: es bastante común que el apetito y la ingesta de comida cambie notablemente, ya sea aumentando o disminuyendo. Este síntoma suele verse reflejado en el peso de la paciente, el cual aumenta o disminuye de forma significativa.

3. Irritabilidad y agitación: el cuadro depresivo suele provocar un estado más irritable y agitado de la mujer frente a su marido, familiares, incluso con el hijo recién nacido.

4. Sentimientos de inutilidad o culpa: los sentimientos de tristeza suelen ir acompañados por estos sentimientos. La mujer suele sentirse inútil y culpable por padecer depresión y no poder cuidar bien de su hijo recién nacido.

5. Ausencia de placer: como todos los cuadros depresivos, este un síntoma prácticamente omnipresente en toda DP. La paciente con depresión será muy difícil que tenga interés o experimente placer con nada.

6. Insomnio: es muy habitual que la DP vaya acompañada de una gran dificultad para conciliar el sueño, y llevar horarios y tiempos de descanso alterados.

7. Perdida de energía y fatiga: la depresión provoca un cansancio mucho más elevado de lo habitual, con una notable pérdida de energía y dificultad para realizar cualquier tarea, cayendo así en la inactividad (la astenia tiene síntomas parecidos).

8. Ansiedad: una mujer con DP suele prestar estados de ansiedad manifestados a través de una sensación de miedo a no poder cuidar su recién nacido, no quererle suficiente o ser incapaz de quedarse a solas con él.

9. Desconexión: la depresión posparto suele provocar en quien la padece una cierta dificultad para prestar atención a los aspectos más relevantes de su vida, y se muestra desconectada de su contexto y centrada en sus preocupaciones.

10. Pérdida de concentración: del mismo modo, la depresión posparto suele provocar un notable pérdida de capacidad para concentrarse en cualquier cosa.

11. Pensamientos de muerte o suicidio: la depresión posparto es un trastorno grave, y por ello no debería extrañarnos que en algún momento del episodio pudieran aparecer ideas de muerte o suicidio.

12. Problemas para realizar tareas domésticas o laborales: la depresión posparto suele ser muy incapacitante, por lo que salvo los casos más leves, es habitual que incapacite a la persona que lo sufre para seguir con su vida laboral, y en muchos casos para realizar tareas del hogar.

13. Incapacidad de cuidar del bebé o de sí misma: aunque puede parecer extraño que una madre sea incapaz de cuidar a su bebé recién nacido, cabe destacar que la DP, es un trastorno depresivo grave, y como tal puede incapacitar a la madre para hacerse cargo de su hijo e incluso de sí misma.

14. Sentimientos negativos hacía el bebé: el origen que identifica la madre como causa de su estado depresivo es el nacimiento de su hijo, así pues los sentimientos negativos hacía al bebé (aunque causan malestar a la madre) suelen estar presentes durante el episodio. Incluso en los casos más graves puede pensar en hacerle daño a su bebé. No obstantes estos pensamientos rara vez se materializan.

15. Psicosis Puerperal: aunque no muchos, algunos episodios extremos de depresión posparto pueden ir acompañados de psicosis. Esta psicosis se caracteriza por una pérdida de contacto con la realidad, ideas extrañas, confusión, agitación y falta de ausencia de sueño.

Estos 15 síntomas son característicos de la depresión posparto, pero esto no significa que si sufres alguno de ellos tengas que tenerla, ni que para sufrirla tengas que presentarlos todos.

Veamos pues hacia donde se encamina el diagnóstico de la depresión posparto.

¿Cuál es su diagnóstico?

diagnóstico depresión posparto

La depresión posparto se define como el desarrollo de un episodio depresivo mayor durante las primeras 4-6 semanas posteriores al parto, aunque en la práctica este episodio puede presentarse hasta cerca de un año después de haber dado a luz.

El cuadro clínico que suelen presentar las mujeres que lo padecen es el mismo que el que caracteriza una depresión mayor, es decir, la DP no se diferencia cualitativamente de los otros episodios depresivos que se presentan en contextos distintos al postparto.

Por lo tanto, para poder diagnosticar una DP, se deben de presentar la mayoría de los siguientes aspectos durante las semanas o meses posteriores al parto:

  • El estado de ánimo debe estar deprimido la mayor parte del día, casi todos los días mientras se presenta el episodio depresivo.

  • Debe presenciarse una disminución importante del interés y/o placer en prácticamente la totalidad de las actividades.

  • Debe presenciarse una pérdida o un aumento importante de peso sin realizar ningún tipo de dieta o programa destinado a la pérdida de peso.

  • La falta o el exceso de sueño debe presentarse con frecuencia.

  • Debe aparecer fatiga, sentimientos de inutilidad, disminución de la capacidad de pensar, agitación o ideas de muerte recurrentes, de forma habitual.

Aunque a grosso modo estos sean los puntos definitorios de la DP, este diagnóstico debe ser escrupulosamente realizado por un psiquiatra o psicólogo clínico, a través de una exploración detallada de los signos y síntomas en el contexto de una entrevista clínica.

¿Cómo puedo saber si tengo depresión posparto?


mujer con depresión

A pesar de que el diagnóstico de un trastorno depresivo como es la DP debe ser realizado por un profesional clínico, durante el embarazo y el parto se producen, de forma natural, múltiples cambios en el organismo (hormonales, físicos, psicológicos, etc.)

Entra dentro de lo esperado, que esta serie de cambios puedan producirte diversas variaciones emocionales, aparición de nuevos sentimientos o presentación de pensamientos poco habituales; y estas pequeñas alteraciones no necesariamente deben ser interpretadas como el inicio de una depresión.

Ante esta situación, sería conveniente que analizaras los cambios que notes después del parto, y acudas a un profesional médico cuando:

  • Tu estado de ánimo decaído y los sentimientos de tristeza no desaparecen o disminuyen después de unas dos semanas del parto.

  • Notas que algunos de los síntomas anteriormente descritos se van volviendo más intensos.

  • Se te hace cada vez más difícil realizar tareas domésticas, cuidar a tu hijo o realizar actividades básicas de autohigiene o autocuidado.

  • Tienes pensamientos de hacerte daño a ti misma o a tu bebé.

¿Si sufro depresión posparto soy un bicho raro?

mujer llorando

Admitir una DP después de dar a luz a tu hijo suele ser una tarea difícil y costosa por todo lo que implica.

Sin embargo, este trastorno es bastante común entre las mujeres que acaban de ser madres en nuestra población.

Se estima que este trastorno afecta a un 13% de las mujeres tras el parto, y puede afectar hasta casi un 30% en madres adolescentes.

Causas de la depresión posparto

Actualmente no se conocen con exactitud las causas que conforman la aparición de la DP.

Sin embargo, se han detectado múltiples factores distintos que pueden afectar al estado de ánimo de la mujer después de dar a luz. Estos son los siguientes:

Factores psicosociales

Existen una serie de componentes psicosociales que pueden actuar como factores de riesgo en la DP. Padecer ansiedad, depresión o eventos estresantes durante el embarazo pueden aumentar de padecer DP tras el nacimiento del bebé.

Así mismo, poseer poco apoyo social durante el embarazo o las etapas previas al embarazo, o haber presentado episodios depresivos antes del embarazo y el parto también pueden aumentar el riesgo a padecer DP.

Factores biológicos

La regulación de ciertas hormonas mantienen un estrecho vínculo con el trastorno de DP. Niveles bajos de estrógenos (los cuales ya disminuyen con el embarazo) y de progesterona, aumentan la posibilidad de padecer DP.

Así mismo, las mujeres que padecen DP, presentan niveles altos de glucocorticoides, y niveles bajos de triptófano y ácido fólico durante el embarazo.

El parto

Poseer expectativas muy altas respecto al parto puede provocar que cuando llega el momento de dar a luz, esa perspectiva se vea desilusionada, y cree frustración en la madre.

Muchos casos de mujeres que padecen DP han vivido un parto con complicaciones o traumáticos, nacimientos prematuros de sus hijos o problemas de salud en el recién nacido.

Ideas preconcebidas de maternidad

A menudo la maternidad se concibe como una época en la que la mujer debe estar radiante, vital y capaz de realizar todas las tareas a la perfección.

Mujeres que mantienen esta percepción sobre la maternidad y que una vez son madre presentan dificultades a la hora de realizar todas las tareas que se le presentan, pueden estar más expuestas a iniciar un cuadro de depresión posparto.

¿Cómo se puede tratar?

madre feliz

La intervención de primera elección para los episodios depresivos graves es el tratamiento farmacológico, normalmente administración de antidepresivos.

Sin embargo, a pesar de que los antidepresivos tienen eficacia más que mostrada para revertir episodios depresivos, en la depresión posparto el consumo de fármacos debe ser vigilado muy de cerca, por la posibilidad de afectar al bebé a través de la lactancia.

Así pues, se descarta el tratamiento con antidepresivos en mujeres con DP que estén con la lactancia, ya que podría ser muy perjudicial para el recién nacido

Por lo que respecta la psicoterapia, intervenciones como el tratamiento cognitivo conductual, el soporte a la pareja o la psicoterapia interpersonal han mostrado ampliamente su eficacia en la DP, por lo que se recomienda se complemente el tratamiento farmacológico con terapia psicológica.

¿Conoces la depresión posparto? ¡Explícanos qué conoces tú sobre este trastorno para poder ayudar a los lectores!

Referencias

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