Diabetes Infantil: Síntomas, Causas y Tratamiento

La diabetes infantil es una enfermedad que debuta antes de los 25 años y que se conoce como “diabetes tipo I” o “diabetes insulinodependiente”.

Se produce cuando la persona no genera la hormona de la insulina, que es fabricada por el páncreas y como consecuencia de esta falta se produce un exceso de azúcar en sangre.

Doctor Measuring Blood Sugar Level Of Girl

La diabetes mellitus es una enfermedad común, con alrededor de 145 millones de personas en el mundo, estando además, según la Organización Mundial de la Salud, muchas personas sin diagnosticar (alrededor de la mitad).

Encontramos varios tipos de diabetes mellitus, la tipo 1, que es más característica de personas más jóvenes y de niños (y es a esta a la que nos referimos con “diabetes pediátrica”) y la diabetes tipo 2, que quizá es la que representa el mayor grueso de personas con esta enfermedad y que es casi exclusiva de personas adultas.

Sin embargo, la diabetes tipo 2, que ha sido siempre una enfermedad “de adultos”, está cada vez más presente en niños y adolescentes. Son varios los factores que pueden hacer a los niños propensos.

Entre ellos, la falta de actividad física o el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo. Actualmente nos encontramos con un estilo de vida más sedentario y que favorece el sobrepeso, lo que ha repercutido en la aparición de esta enfermedad.

A lo largo de este artículo te mostraré qué es la diabetes pediátrica, qué tipos de diabetes encontramos, cuáles son las señales de alarma y qué tratamiento es el adecuado para hacer frente a la diabetes.

¿Qué es la diabetes infantil?

La diabetes puede definirse como una enfermedad metabólica que se caracteriza porque el nivel de glucosa en sangre es elevado. En las personas con diabetes el azúcar es elevado porque hay un problema en la secreción de insulina.

La insulina es la hormona producida por el páncreas que permite que las células del cuerpo utilicen la glucosa como energía. Cuando hay un fallo en la secreción de insulina, la glucosa se queda en la sangre y se produce la hiperglucemia.

En la diabetes que aparece en la edad pediátrica no hay una unidad de criterios y depende en ocasiones de los autores o del país al que se haga referencia.

Algunos autores americanos denominan diabetes infanto-juvenil a aquella que aparece entre el año y los quince años de vida.

Cuando la diabetes no se controla de manera adecuada, tiene efectos perjudiciales a largo plazo. Por ejemplo, se producen alteraciones en distintos órganos del cuerpo como pueden ser los riñones, los ojos o el corazón.

Cuando hablamos de diabetes pediátrica, comúnmente nos hemos referido a la diabetes tipo 1. Sin embargo, cada vez encontramos también en la edad pediátrica la diabetes tipo 2, a causa del aumento del sobrepeso y de la falta de actividad física en los niños.

La diabetes tipo 1 (comúnmente llamada “diabetes pediátrica”, “diabetes juvenil”) es aquel tipo de diabetes producida desde la infancia que ocurre cuando el páncreas no produce insulina.

Sin embargo, la diabetes tipo 2 se produce cuando el cuerpo ha desarrollado resistencia a la insulina. Aunque el cuerpo sí produce insulina, no en la cantidad suficiente que el cuerpo necesita, elevándose la glucosa en sangre.

Es importante tener en cuenta que aunque la diabetes tipo 2 suele aparecer alrededor de la mediana edad, cada vez más jóvenes la padecen. Y es importante tener en cuenta su relación con el estilo de vida porque a diferencia de la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2 puede prevenirse.

Así, aunque la diabetes tipo 1 es la más común entre los niños y los adolescentes y es la que tradicionalmente se ha llamado “diabetes pediátrica”, la tipo 2 también está presente en niños y jóvenes.

Causas de la diabetes infantil

La etiología o causa de la diabetes tipo 1 en niños y jóvenes es desconocida. Sin embargo, con alta probabilidad nos encontramos ante un trastorno autoinmune que tiene lugar cuando el propio sistema inmune ataca al propio cuerpo.

En este sentido, en la diabetes tipo 1, a causa de algún problema externo o infección de la persona, el propio sistema inmunitario acaba afectando al tejido sano del cuerpo destruyendo las células que producen insulina en el páncreas. Sin embargo, la diabetes tipo 1 puede ser hereditaria.

Los factores que pueden ayudar a que se desarrolle la diabetes tipo 2 en los niños son el sobrepeso y la obesidad, la falta de actividad física o sedentarismo, la diabetes gestacional materna o los antecedentes familiares.

Es importante tener en cuenta que este tipo de diabetes puede prevenirse a través del estilo de vida. Es importante desterrar el sedentarismo y cuidar la alimentación de los niños haciendo que se mantengan en un peso saludable a su edad.

Aunque la causa todavía es desconocida, sabemos que las personas nacen con una predisposición o vulnerabilidad para padecer diabetes y necesitan otros factores externos para que se desencadene.

Algunos de estos factores pueden ser infecciones por algún virus o una alteración en las defensas del organismo, por ejemplo.

Hay una serie de factores que combinados entre ellos pueden desencadenar la diabetes en los niños. Uno de ellos es el genético, en el que la persona está predispuesta a tener esta enfermedad.

Otro de los factores es el autoinmune, donde el propio organismo es el que ataca y lesiona al páncreas, encargado de producir la hormona de la insulina.

El tercer factor es el ambiental, donde cobran especial relevancia los virus que acaban lesionando al páncreas.

Señales de alarma de la diabetes infantil

Son distintas las señales de alarma que pueden presentarse en niños y jóvenes con diabetes, pero podemos destacar las siguientes:

– Polidipsia (las personas con diabetes beben mucho agua porque tienen mucha sed).

– Poliuria (las personas con diabetes orinan en muchas ocasiones, dado que la glucosa está en sangre y para que se pueda eliminar del cuerpo se tiene que disolver en grandes cantidades de agua).

– Presentan visión borrosa

– Cansancio y fatiga

– Polifagia (el cuerpo no puede hacer uso de la glucosa y por tanto se tiene hambre porque las células necesitan energía para funcionar).

– En algunas zonas del cuerpo piel oscura y con sensación aterciopelada (entre los dedos de las manos y de los pies y en la zona posterior del cuello).

– Las heridas tardan en cicatrizar

– Pérdida de peso

– Irritabilidad

– Entumecimiento u hormigueo en los pies

– Aliento afrutado

Es importante destacar que algunos niños con diabetes no presentan síntomas.

En otras personas se pueden dar también otros signos como:

– Tener la cara enrojecida

– Presentar dolor de estómago

– Presentar náuseas o vómitos

– Tener la boca y la piel secas

– Respirar de manera rápida y profunda

Epidemiología de la diabetes pediátrica

En general, la diabetes mellitus es una enfermedad bastante común, siendo la diabetes tipo 2 la más frecuente, representando alrededor del 85% de casos totales de la diabetes.

La Organización Mundial de la Salud estima que pueden haber en el mundo aproximadamente 143 millones de personas con esta enfermedad, muchas de ellas todavía sin diagnosticar.

Se diagnostican aproximadamente entre 10-25 niños por cada 100.000 menores de catorce años.

Tratamiento de la diabetes pediátrica con insulina

El tratamiento de la diabetes pasa por la medicación que ayuda a controlar el nivel de glucosa de la persona en sangre. En niños con diabetes de tipo 1 es la insulina y en el caso de niños con diabetes de tipo 2 pueden ser medicamentos orales que estén probados en niños.

Los alimentos que ingerimos se componen de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Los hidratos de carbono (en adelante, HC) son muy importantes en el funcionamiento de la diabetes.

Los HC se dividen en almidones y azúcares simples. Aunque estos últimos se absorben de manera más rápida, los almidones son cadenas de azúcares más largas que para ser absorbidas por el cuerpo, necesitan descomponerse.

A lo largo del aparato digestivo, distintas partes como el estómago o el intestino nos ayudan en este proceso. Posteriormente, pasan a la sangre y al hígado, quedándose en forma de glucógeno.

Se irá distribuyendo por las células del cuerpo que necesitan glucosa como energía para poder funcionar correctamente.

Por su parte, la insulina es la hormona que sirve de “llave” a las células de nuestro cuerpo para que la glucosa pueda pasar y se pueda utilizar para el buen funcionamiento del cuerpo.

La solución para la diabetes, aunque es una enfermedad crónica, es la administración de insulina en forma de inyecciones diarias (para la diabetes tipo 1) y en otros casos mediante la administración de fármacos orales (para la diabetes tipo 2).

Tratamiento psicológico de la diabetes infantil

El tratamiento psicológico cobra una importancia muy relevante dado que la presencia continua de glucosa en sangre o los picos de glucosa en la misma pueden dañar al organismo del niño.

Por ejemplo, pueden resultar dañados los ojos, los riñones, los vasos sanguíneos y el corazón. Para ello, es muy importante la motivación y la adherencia al tratamiento y todo ello se consigue mediante una buena psicoeducación y un tratamiento psicológico adecuado.

La educación de la diabetes, lo que es la enfermedad, sus consecuencias, cómo funciona la diabetes, la importancia de la insulina, etc., hará que el niño comprenda la importancia que tiene la adherencia al tratamiento.

Es importante que conozca la importancia de la dieta, de la insulina y del ejercicio físico para un buen control de la enfermedad. En todo ello es clave el autocontrol, algo que puede trabajar con el niño un profesional de la psicología.

El niño con diabetes debe conocer la insulina, sus clases, cómo usarla y administrarla, cómo inyectarla, zonas donde inyectarla y las pautas de administración.

Ejercicio físico, alimentación y diabetes pediátrica

En la diabetes pediátrica es muy importante la motivación que tiene el niño de cara al tratamiento, dado que garantizará y será responsable de la adherencia al mismo que el niño presente.

Es importante que el niño realice mucha actividad física, que lleve a cabo un régimen alimentario adecuado y cuidado y que sea consciente de la importancia de controlar su nivel de glucosa en sangre para evitar hipoglucemias e hiperglucemias.

En el régimen de alimentación, debemos tener en cuenta que aunque tenga diabetes, estamos hablando igualmente de un niño en crecimiento.

Por todo ello, debemos asegurarnos de que lleva un equilibrio nutricional correcto que le permita desarrollarse correctamente, mantener su peso y que su crecimiento sea normal (tiene que recibir una dieta correcta en proteínas, HC, grasas…).

Si tenemos dudas de cómo hacerlo directamente, se puede acudir a un nutricionista para que supervise la dieta del niño.

También es importante tener en cuenta que se deben evitar las hiperglucemias y las hipoglucemias, por lo que el equilibrio entre alimentación, ejercicio físico e insulina debe estar claro para el niño y para quienes lo supervisan.

Se debe vigilar al niño para corregir los posibles errores que tenga en la dieta pero siempre teniendo en cuenta que el niño no debe vivir para la diabetes y que debe integrarla como una circunstancia más en su vida.

Es importante tener en cuenta que la diabetes es un factor de riesgo para los trastornos de la conducta alimentaria, por lo que hay que tratarlo como una circunstancia más y no obsesionarse con ello. La dieta debe estar adaptada a las costumbres del niño y de su familia.

Por su parte, el ejercicio físico es otro de los pilares importante dentro del control de la diabetes, siendo especialmente relevante para los niños.

Es aconsejable que los niños realicen alrededor de 30 minutos al menos de ejercicio físico al día. En el caso de los niños con diabetes les ayuda con los niveles de glucemia, aumenta su bienestar y disminuye el factor de riesgo cardiovascular, entre otros beneficios.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que hay que controlar la insulina al hacer ejercicio físico.

Recomendaciones a tener en cuenta

Es muy importante que tengas en cuenta la importancia que tiene la escuela y la familia en la adherencia al tratamiento de la diabetes pediátrica en los niños. En muchas ocasiones, cumplir con las recomendaciones puede ser difícil para un niño.

Es importante que la familia y la escuela lo tengan en cuenta y apoyen al niño durante su enfermedad.

Es importante tener en cuenta que la persona diabética no se curará de esta enfermedad, sin embargo mediante un buen control de la insulina y un buen autocontrol con dieta y ejercicio físico puede llevar adelante una vida normal.

Referencias

  1. Esteban Velasco, B. Diabetes infantil.
  2. Grupo de trabajo de diabetes de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (S.E.E.P) (2008). Lo que debes saber sobre la diabetes en la edad pediátrica. Sociedad de Endocrinología Pediátrica de la Asociación Española de Pediatría (A.E.P).
  3. Página web: http://www.hormone.org/audiences/pacientes-y-cuidadores/preguntas-y-respuestas/2011/la-diabetes-de-tipo-2-en-los-ninos
  4. Página web: http://www.fundaciondiabetes.org/infantil/176/que-es-la-diabetes-ninos
  5. Página web: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000305.html

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