Disfunciones Sexuales: Tipos, Síntomas y Causas

Las disfunciones sexuales se caracterizan por una alteración de los procesos propios del ciclo de la respuesta sexual o por dolor asociado con la realización del acto sexual. Su falla puede producirse tanto en el género femenino como masculino y desde adolescentes a adultos mayores, pero afortunadamente tiene tratamiento. 

Durante muchos años los criterios para clasificar una conducta sexual como normal o anormal han ido variando en función de diferentes puntos de vista. Desde una perspectiva biológica, médica, psiquiátrica, un criterio socio-cultural, estadístico o basado en la vivencia de la propia persona. Al no existir estudios científicos de referencia resultaba muy complicado clasificar y diagnosticar un trastorno sexual.

disfunciones sexuales

Fue a finales de los años 40 y principios de los 50 cuando comenzaron a realizarse los primeros estudios científicos y se publicó el informe Kinsey, en el que se realizaba una encuesta acerca de los hábitos sexuales de la población americana.

Pero fue en los años 60 cuando Masters y Johnson, pioneros en el estudio de las disfunciones sexuales y cuyas teorías se siguen manteniendo hasta hoy, describieron detalladamente los aspectos psicológicos y fisiológicos de la respuesta sexual humana.

Hasta la aparición de sus investigaciones y de su libro “Respuesta sexual humana” en 1966, la respuesta sexual sólo se había estudiado en animales por motivos éticos.

Estos autores llevaron a cabo un estudio con una muestra de más de 600 hombres y mujeres a partir del cual establecieron cuatro fases en la respuesta sexual. Estas etapas no siempre aparecen delimitadas y pueden variar en función de la persona. Las cuatro fases según Masters y Johnson son:

  1. Excitación. Es el inicio de los cambios fisiológicos.
  2. Meseta o mantenimiento. Si la estimulación sexual se mantiene, la tensión sexual continúa creciendo y aumentan los cambios corporales.
  3. Se produce la descarga involuntaria de la tensión sexual cuando alcanza su máxima intensidad. En esta fase es en la que se producen los cambios fisiológicos más importantes.
  4. Resolución. En esta última fase hay una pérdida progresiva de la tensión sexual y el organismo vuelve a su estado inicial de forma gradual.

Algunos autores coinciden en añadir una primera fase previa, denominada fase de deseo, en la que los cambios no son fisiológicos pero sí psicológicos y emocionales y predisponen al sujeto para la respuesta posterior.

Causas de las disfunciones sexuales

Existen diferentes teorías y modelos que tratan de explicar por qué aparecen las disfunciones sexuales.

Modelo de Masters y Johnson

Estos autores indican que existen una serie de factores personales como la falta de información, los mitos culturales, la formación religiosa, etc. Factores impersonales como los problemas de comunicación en la pareja, agresividad, desconfianza y miedo a las relaciones sexuales.

Por último, factores que aparecen en la gran mayoría de las disfunciones como son la ansiedad ante las relaciones sexuales, déficit en las habilidades sexuales o la adopción de lo que denominan el rol del espectador.

Este rol lo aplican a las situaciones en las que la persona deja de prestar atención a su propia satisfacción y se centra sólo en complacer a la pareja. Estos autores indican que en el momento en el que la persona deja de centrarse en disfrutar de la relación y busca otra finalidad u objetivo pueden aparecer problemas.

Modelo de Barlow

Indica que las disfunciones sexuales aparecen por una combinación entre la ansiedad ante la relación y una serie de pensamientos y expectativas negativas. Esta interacción produce emociones negativas ante el contacto sexual produciendo interferencias en la propia respuesta sexual.

Modelo de Labrador

Este psicólogo propone tres factores que suelen estar presentes en la mayor parte de las disfunciones sexuales: la ansiedad ante las relaciones sexuales, la falta de habilidades y conocimiento sobre el desarrollo de la respuesta sexual y adoptar durante la relación el rol de espectador que ya mencionaban Masters y Johnson.

Indica que, además de estos tres factores principales, suelen aparecer creencias y mitos inadecuados o erróneos en torno a la sexualidad humana.

Modelo biológico

Esta orientación propone que existen diferentes factores que pueden influir en la respuesta sexual. Por un lado, las disfunciones pueden aparecer como un proceso secundario a diferentes enfermedades infecciosas, intervenciones quirúrgicas, alteraciones neurológicas o trastornos endocrinos.

Y por otro lado, el consumo de determinados fármacos o drogas pueden provocar la aparición de disfunciones.

Tipos de disfunciones sexuales

Upset Man Having Problem With Impotence

A continuación vamos a nombrar y a exponer en qué consisten algunas de las disfunciones sexuales más habituales según el DSM. Las vamos a dividir en disfunciones masculinas, femeninas y por último las comunes a los dos sexos:

Disfunciones sexuales en el hombre

  • Disfunción eréctil o trastorno de la erección. Se define como la incapacidad persistente o recurrente para alcanzar o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual o una reducción acusada en la intensidad de la turgencia del pene en un 75% de las veces que se mantienen relaciones en un periodo de seis meses. Esta alteración provoca malestar acusado y dificultades en las relaciones interpersonales.
  • Eyaculación precoz. Se define como el patrón repetido de eyaculación que tiene lugar dentro del intervalo de alrededor de un minuto, desde el comienzo de la actividad sexual del coito en un 75% de las ocasiones y antes de que la persona lo desee. Debe persistir durante un periodo de seis meses para considerarlo dentro de este trastorno. Esta alteración provoca malestar acusado y dificultades en las relaciones interpersonales.
  • Trastorno del orgasmo o eyaculación retardada. Se caracteriza por la ausencia o el retraso persistente o recurrente del orgasmo en el varón después de una fase de excitación sexual normal. Es necesario tener en cuenta a la hora de diagnosticarlo la edad de la persona y si la estimulación recibida es apropiada en cuanto al objeto, la intensidad y la duración. Esta alteración provoca malestar acusado y dificultades en las relaciones interpersonales.

Disfunciones sexuales en la mujer

  • Trastorno de dolor genitopélvico durante la penetración o vaginismo. La principal característica de esta disfunción es la contracción involuntaria, de manera recurrente o persistente, de los músculos perineales del tercio externo e la vagina, frente a la introducción del pene, los dedos, los tampones o los espéculos. La alteración provoca malestar acusado o dificultad en las relaciones interpersonales.
  • Trastorno del interés y la excitación. Se define como la incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación hasta la terminación de la actividad sexual.

La respuesta excitatoria consiste en una vasocongestión pelviana, en la lubricación y dilatación vaginales y en una tumefacción de los genitales externos. La alteración provoca malestar acusado o dificultad en las relaciones interpersonales.

  • Trastorno orgásmico femenino. Se caracteriza por la ausencia o el retraso persistente o recurrente del orgasmo en la mujer después de la fase de excitación sexual normal.

Las mujeres muestran una amplia variabilidad en el tipo o intensidad de la estimulación que desencadena el orgasmo, por lo tanto para diagnosticarlo hay que tener en cuenta la edad de la persona, la experiencia sexual y la estimulación sexual recibida. Esta alteración provoca malestar intenso o dificultades en las relaciones interpersonales.

Disfunciones sexuales comunes a ambos sexos

  • Deseo sexual hipoactivo. La característica principal de este trastorno es la ausencia o deficiencia de fantasías sexuales y de deseos de actividad sexual. La alteración provoca malestar acusado o dificultades interpersonales.

Para poder diagnosticar la presencia de este trastorno se debe tener en cuenta factores que, como la edad, el sexo y el contexto de la vida del individuo afectan a la vida sexual.

  • Trastorno por aversión al sexo. Se caracteriza principalmente por la aversión y evitación activa del contacto sexual genital con la pareja, de forma persistente o recidivante.

La disfunción provoca malestar intenso o dificultades en las relaciones interpersonales. La persona sufre ansiedad, miedo o aversión a la hora de intentar una relación sexual con otra persona. La aversión al contacto genital suele centrarse en algún aspecto particular del sexo, aunque algunas personas pueden mostrar rechazo por todos los estímulos de tipo sexual.

  • Trastorno sexual inducido por sustancias. La característica principal es un alteración sexual clínicamente significativa que provoca malestar acusado o dificultad en las relaciones interpersonales. Según sea la sustancia consumida, el trastorno puede alterar el deseo y la excitación, el orgasmo o producir dolor. Se considera que la alteración puede explicarse en su totalidad por los efectos fisiológicos directos de una sustancia.

Tratamiento de las disfunciones sexuales

Las diferentes investigaciones realizadas en este campo indican que un alto porcentaje de la población sufre algún tipo de disfunción sexual a lo largo de su vida. Aunque sigue siendo un tema que no se trata abiertamente, es fundamental conocer sus síntomas para poder detectarlos.

Las personas que sufren alguno de estos trastornos pueden sentir un malestar muy intenso y además aparecer problemas para relacionarse o con la propia pareja. Al contrario de lo que se puede pensar, existen tratamientos de demostrada eficacia para abordar estos trastornos, por lo que si se cree que se puede estar sufriendo alguno de ellos es fundamental consultar con un profesional para poder ponerle remedio.

El tratamiento principal hoy en día para abordar estas disfunciones es la terapia sexual, desarrollada por Masters y Johnson en la década de los 70. El objetivo principal de este tratamiento es crear o restablecer el bienestar y la satisfacción sexual de ambos miembros de la pareja.

Tras conseguir este objetivo principal, se procede a abordar objetivos más concretos en función de la disfunción que se padezca, como prolongar el tiempo de erección o conseguir realizar el coito. Todos los objetivos se fijan estableciendo un acuerdo entre el terapeuta y los miembros de la pareja o la persona implicada.

Estos objetivos se van realizando a través de diferentes tareas y ejercicios que propone el profesional, siempre teniendo en cuenta que no se trata de conseguir un logro o resultado concreto, porque esto podría provocar más ansiedad en la relación sexual y por tanto bloquear la respuesta sexual.

Aunque existen diferentes terapias en función del trastorno concreto que aparezca, la terapia sexual suele dividirse en cuatro fases principales:

  1. Evaluación y diagnostico de la disfunción. En esta primera fase se identifica el problema, así como las principales causas de su aparición y mantenimiento en el tiempo. Además se establecen los objetivos sobre los que se va a intervenir.
  2. Información y educación. En esta fase se facilita una información adecuada sobre la sexualidad y se discuten los mitos o falsas creencias que existen en torno al sexo.
  3. Focalización sensorial. Desarrollado por Masters y Johnson, es el eje central de la terapia sexual. El objetivo principal es que el individuo identifique y sea consciente de sus propias respuestas sexuales y sensaciones corporales. Esta técnica además permite rebajar el nivel de ansiedad ante las relaciones sexuales y la mejora de la intimidad y la comunicación en la pareja.
  4. Técnicas específicas. En esta fase se aplican las técnicas más adecuadas en función de la disfunción que se sufre.
  5. Valoración y seguimiento. Una vez finalizada la intervención se deben evaluar los resultados obtenidos y facilitar técnicas para prevenir la reaparición del problema en el futuro.

Clasificación de las disfunciones sexuales (según inicio, contexto o factores etiológicos

En el DSM (el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) se realiza una clasificación de las disfunciones sexuales para diferenciarlas según el inicio, el contexto y los factores que se asocian a su aparición.

Según el inicio del trastorno

  • De toda la vida. El trastorno está presente desde el inicio de la actividad sexual.
  • El trastorno ha aparecido después de un periodo de actividad sexual normal.

Según el contexto en el que aparece

  • La disfunción no es exclusiva de determinadas situaciones o personas.
  • La disfunción solo aparece en determinadas situaciones, ante estimulaciones concretas o con unas personas determinadas.

Según los factores etiológicos asociados al trastorno

  • Debido a factores psicológicos. En estos casos las enfermedades médicas o el consumo de determinadas sustancias no han tenido ningún papel en la aparición de la disfunción. Estos factores tienen mucha importancia en el inicio, la gravedad y el mantenimiento del trastorno.
  • Debido a factores combinados. Existen factores psicológicos acompañados de una enfermedad médica o consumo de sustancias. La combinación de ambos factores son los determinantes del desarrollo del trastorno.

Referencias bibliográficas

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  7. AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA). (2002). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV-TR. Barcelona: Masson.

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