5 Efectos Secundarios de los Antidepresivos

Los efectos de los antidepresivos pueden ser: alteraciones sexuales, aumento de peso, problemas digestivos, alteraciones en el sueño o problemas cardiovasculares.

El uso de antidepresivos se ha incrementado en España un 200% desde el año 2000. Esta cifra resume la importancia de estos fármacos para la medicina mental y es una muestra del impacto de la depresión en la calidad de vida de las personas aquejadas.

efectos secundarios de los antidepresivos

La depresión es una enfermedad que afecta física y mentalmente a las personas que la sufren, provocando serios problemas en su vida cotidiana y la de sus allegados (familia, amigos, pareja sentimental o compañeros de trabajo). Su aparición tiene que ver con influencias biológicas, genéticas y psicosociales.

La depresión se presenta con diferentes síntomas como pueden ser la apatía, tristeza, aislamiento social o cansancio. Pero existen casos más graves en los que el enfermo tiende a valorar el suicidio.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 350 millones de personas sufren esta enfermedad en las distintas variaciones en las que se presenta y es responsable de la muerte de un millón de personas al año aproximadamente. Una cifra preocupante y que además va en aumento, pero que guarda un halo de esperanza debido a que existen varios procedimientos para poder tratarla y superarla.

Entre los métodos más eficaces se sitúan por un lado los tratamientos psicológicos como puede ser la terapia cognitiva conductual, la activación conductual o la psicoterapia interpersonal.

Por otro lado, a pesar de que los médicos y psiquiatras recomiendan evitarlo en la medida de lo posible, la terapia farmacológica depresiva (o antidepresivos), a día de hoy engloban el 33% de los tratamientos en países como Estados Unidos.

Los antidepresivos se pueden clasificar en cuatro grandes grupos:

Tricíclicos (ADT). Nacieron con una función antipsicótica, pero pronto se descubrieron sus beneficios para la depresión. Los más importantes son Imipramina, Amitriptilina, Nortriptilina y además de para combatir la depresión están indicados para el dolor neuropático.

Inhibidores de la MAO (IMAO). Se suelen utilizar como última opción debido a que su excesiva estimulación del Sistema Nervioso Central (SNC) provoca perjudiciales efectos negativos. Algunos de los fármacos más conocidos de este grupo son Fenelzina, Tranilcipro­mina y Moclobemida.

Inhibidores Selectivados de la Recaptación de serotonina (ISRS). Conocidos también como los de ‘nueva generación’, son los más populares y entre ellos destacan la Fluoxetina (Prozac), Paroxetina (Seroxat), Sertralina (Zoloft), Fluvoxamina (Dumirox) y el Escitalopram (Seropram). Son los que los pacientes los toleran mejor ya que carecen de efectos anticolinérgicos, cardiovasculares y no interaccionan con la tiramina. Representan el 70% de las prescripciones en España.

Otros antidepresivos. Son los conocidos antidepresivos duales (Venlafaxina, Dulotexina) y antidepresivos con mecanismos de acción diversos y predominantemente noradrenérgicos (Mirtazapina, Reboxetina). Se diferencian de los demás en que, a la acción de inhibicación de recaptura de serotonina, añaden este efecto para la noradrenalina.

Los antidepresivos ayudan a la mejora del estado de ánimo, reducción de sentimientos de tristeza o el aumento de la actividad física y el interés del entorno, pero ¿sabemos cuáles son los efectos adversos en los antidepresivos?

El uso de psicofármacos como terapia antidepresiva demuestra solo su eficacia en los casos de depresión moderada o grave. Esto se debe a que un paciente con un perfil depresivo leve podría sufrir más efectos negativos que positivos.

Aunque se podrían recopilar miles de reacciones negativas a la medicación de antidepresivos según la sensibilidad y organismo del paciente, posología o propiedades farmacológicas de cada uno (ADT, IMAO o ISRS), nos centraremos en los 5 efectos secundarios de los antidepresivos más comunes que sufren los pacientes.

1- Alteraciones Sexuales

Son los efectos secundarios más comunes a largo plazo. Se calcula que alrededor del 60% de pacientes que toman antidepresivos sufre algún tipo de trastornos sexuales. Los más comunes son:

– Pérdida de apetito sexual.

Disfunción eréctil.

– Efecto retardado o incapacidad de eyaculación en hombres.

– Incapacidad para alcanzar el orgasmo en mujeres.

Por ejemplo, la Fluoxetina, uno de los medicamentos más usado presentaba problemas de disfunción eréctil o eyaculación anormal en un 75% de los casos. Sin embargo, son datos que habría que mirar con lupa, debido a que la mayoría de las investigaciones están basados en medicamentos ISRS, variando los resultados de manera considerable entre un estudio y otro.

2- Alteraciones en el sueño

Vinculado a antidepresivos IMAO o ISRS, un artículo publicado por la revista estadounidense Frontiers in Psychiatry afirma que un 22% de los pacientes que toman antidepresivos sufren algún tipo de trastorno en el sueño. Esto se produce debido a un efecto conocido síndrome serotoninérgico que provoca:

– Pérdida de sueño

– Temblor

– Nerviosismo

– Agitación

– Inquietud

– Insomnio

– Reducción del tiempo total del sueño REM

– Pesadillas

– Sonambulismo

La Paroxetina o el Escilatopram son algunos de los psicofármacos que más tienden a provocar estos efectos secundarios.

3- Aumento de peso

Siempre se ha pensado que el aumento de peso en los pacientes con depresión se debía al cansancio o sedentarismo que suelen sufrir durante la enfermedad.

Sin embargo, recientes estudios indican que ciertos antidepresivos contribuyen a alterar el metabolismo del paciente, ralentizando sus procesos. Cerca del 25% de los pacientes que se medican, aumentan un 7% su peso corporal, derivando en que en muchos casos los pacientes se sientan incómodos con su físico y decidan no continuar con la terapia.

La Paroxetina, Imipramina o Doxepina son algunos de los fármacos más comunes a la hora de provocar esta alteración.

4- Problemas digestivos

Es uno de los efectos secundarios más habituales en los consumidores de antidepresivos. Promovido por los niveles elevados de serotonina, no son graves pero si molestos para la actividad cotidiana. Aparecen a los pocos días del tratamiento y se exponen en forma de:

– Estreñimiento.

– Sequedad de boca.

– Infecciones bucales.

– Nauseas.

– Mareos.

– Dificultad para orinar.

– Agravación de síndrome prostático en ancianos.

Aunque la mayoría de los efectos son pasajeros, existen técnicas basadas en dietas que incluyen cereales o fibra o una correcta hidratación a base de sorbos, que alivian los síntomas.

5- Problemas cardiovasculares

Los pacientes con depresión pueden presentar fluctuaciones en la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Estas disfunciones pueden empeorar con la ingesta de antidepresivos. Están más vinculados a los antidepresivos ADT o IMAO.

– Hipertensión.

– Latido rápido.

– Riesgo de arritmias.

– Problemas de células sanguíneas.

– Hipotensión ortostática.

La mayoría son reversibles a corto plazo, pero puede darse el caso de la aparición de una hipertensión arterial grave que en ocasiones ha provocado la muerte en pacientes tratados con estos fármacos. Debido a estos efectos adversos tan graves, suelen ser la última opción para médicos o psiquiatras.

Otros efectos comunes en los antidepresivos

Aunque no suelen darse con tanta asiduidad no está de más citar algunos de las reacciones adversas que pueden producir los psicofármacos.

– Cansancio.

– Confusión.

Dolores de cabeza.

– Migraña.

– Sensación de debilidad.

– Sudoración.

– Temblores.

– Problemas de visión.

– Pensamientos suicidas.

Una vez citado los principales efectos adversos del tratamiento con psicofármacos, es importante también hacerse eco de las precauciones a tomar cuando se desea abandonar el tratamiento. Esta cautela se debe a que suspender de manera repentina la medicación puede acarrear sensaciones muy molestas como:

– Repetición de los síntomas depresivos.

Síntomas de abstinencia (mareos, dolor de cabeza, náuseas, estadio de irritabilidad, vómitos, ansiedad, tristeza, nerviosismo…).

– Regreso a la depresión.

– Aumento de ideas e intentos de suicidio.

Si se repitiesen estas conductas, el paciente deberá volver a empezar con el tratamiento. Por lo que, a pesar de tener la sensación de encontrarse mejor gracias a los antidepresivos, solo los médicos son los que deben dar el beneplácito para poder ir reduciendo la dosis de manera gradual.

Alternativas a los antidepresivos

El tratamiento de antidepresivos debe ser siempre recetados por un médico o psiquiatra. Además del diagnóstico y la receta, los especialistas deben informar a sus pacientes de las precauciones a tener en cuenta durante el tratamiento para intentar minimizar los efectos adversos que se puedan provocar.

En el caso de que los antidepresivos no sean la medicación más adecuada y el organismo no los asimile, existen alternativas para poder lidiar contra la depresión.

Terapia cognitiva-conductual (TCC). De la más utilizadas por los especialistas y de la que mejores resultados se están obteniendo. Se puede llevar a cabo sola o combinándola con antidepresivos. Se basa en el entendimiento de los pensamientos y comportamientos de los pacientes para poder cambiar la negatividad de los mismos.

Terapia interpersonal. Se centra en las relaciones con otras personas y en los problemas que pueda tener en sus relaciones el paciente deprimido. Tienen una estructura similar a las TCC.

Actividades deportivas. Considerado por los especialistas como un antidepresivo natural, el ejercicio aumenta los niveles de serotonina y dopamina en el cerebro, provocando una sensación de bienestar. Ayuda a regular la temperatura corporal, aumentar la tasa de metabolismo con la quema de calorías o reponer las alteraciones del sueño como el insomnio.

Meditación y acupuntura. El yoga, pilates o acupuntura son disciplinas físicas y mentales que se basan en la búsqueda del bienestar. Su práctica está muy reconocidas por los especialistas en salud y existen estudios que afirman que pueden frenar los síntomas asociados a la depresión como son nauseas, ansiedad o insomnio.

Los antidepresivos han supuesto una revolución en el campo de la psiquiatría para poder combatir la depresión, un mal que, como hemos citado anteriormente, afecta a millones de personas en todo el mundo. Su uso facilita una pronta recuperación en los pacientes en comparación con las terapias psicológicas o físicas, pero también induce a un descompromiso profundo ante cualquier adversidad.

Buscar la solución inmediata a través de los fármacos (o psicofármacos en este caso) ante cualquier momento de agobio o desbordamiento de problemas crea una sociedad más débil.

Esto provoca que muchas veces se ponga el listón muy bajo a la hora de saber si una persona está deprimida o no, siendo a la larga un problema no solo para la persona aquejada, sino para toda la sociedad por el coste social y económico que supone recetar diariamente miles de antidepresivos. El uso de los antidepresivos es un bien para muchísimas personas, pero es importante considerar sus afectos adversos orgánicos y sociales.

¿Y tú qué otros efectos has observado de los antidepresivos?

Referencias

  1. World Health Organization, (2013) Mental health action plan 2013-2020, 7-8.
  2. Jay C. Fournier, MA; Robert J. DeRubeis, PhD; Steven D. Hollon, PhD; Sona Dimidjian, PhD; Jay D. Amsterdam, MD; Richard C. Shelton, MD; Jan Fawcett, MD.
  3. Antidepressant Drug Effects and Depression SeverityA Patient-Level Meta-analysis. JAMA. 2010;303(1):47-53. doi:10.1001/jama.2009.1943
  4. Jervis, Giovanni; González García, JL. La depresión. Dos enfoques complementarios. 80
  5. Patterson, W. M. (1993) Fluoxetine-induced sexual dysfunction. Journal of Clinical Psychiatry, 54, 71.
  6. Oswald Y, Adam K. Effects of paroxetine on human sep. Br J Clin Pharmacol 1986;22:97-Cheskin L. (June, 2011) Prescription drugs that can cause weight gain
  7. Medicines for Treating Depression: A Review of the Research for Adults. (2012). Agency for Healthcare Research and Quality.

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