Enoclofobia (fobia a las multitudes): Síntomas, Causas y Tratamientos

La enoclofobia es un trastorno de ansiedad caracterizado por la experimentación de un miedo irracional, excesivo e incontrolable hacia las multitudes. Quién padece esta alteración teme de forma injustificada los espacios abarrotados de personas.

Este temor provoca una respuesta de ansiedad de forma automática, la cual origina un elevado malestar para la persona. La ansiedad experimentada en la enoclofobia es tan elevada que provoca comportamientos de evitación y escape al individuo.

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Este hecho se traduce en que la persona con este tipo de fobia, evitará en todo momento estar en situaciones donde haya mucha gente para ahorrarse el elevado malestar que le provoca.

Las alteraciones originadas por este trastorno pueden afectar gravemente tanto al bienestar como a la funcionalidad de individuo. Así mismo, le puede limitar la realización de un gran número de actividades.

No obstante, la mejor noticia de esta alteración es que cuenta con intervenciones que permiten una óptima recuperación.

En el presente artículo comentaremos las características de la enoclofobia, revisaremos cuáles son sus síntomas, qué factores se relacionan con su etiología y qué intervención debe realizarse para superarla.

Características de enoclofobia

La enoclofobia es un tipo bastante de común de las conocidas fobias específicas. Estos trastornos se caracterizan por la presentación de un temor excesivo, irracional e injustificable hacia un elemento concreto.

En el caso de la enoclofobia, el elemento temido son las multitudes, por lo que el individuo experimenta elevadas sensaciones de miedo cuando se expone a situaciones con mucha gente.

Atendiendo al mundo globalizado en el que vivimos hoy en día, las multitudes constituyen un elemento bastante común.

Son muchos los espacios en los que se pueden aglomerar grandes cantidades de personas. Así mismo, en la mayoría de eventos de interés resulta prácticamente imposible asistir sin la compañía de otras muchas personas.

Por todo esto, la enoclofobia resulta un trastorno que puede afectar gravemente a la vida del individuo.

En primer lugar, puede limitar mucho su funcionalidad, ya que la persona puede verse incapaz de asistir o transitar por distintos sitios donde se encuentran grandes cantidades de personas.

Por otro lado, el individuo con enoclofobia puede verse a menudo incapaz de evitar las multitudes, hecho que le provoca una inmediata respuesta de ansiedad y un elevado malestar.

Sintomatología

Los síntomas de la enoclofobia aparecen como respuesta al miedo intenso que la persona presenta acerca de las multitudes.

De este modo, cuando el individuo se encuentra ante su estímulo temido (la multitud de persona) experimenta una serie de manifestaciones.

Los síntomas que se presencian en este trastorno son referentes a un claro incremento de tensión y nerviosismo del sujeto. La persona experimenta un elevado temor que le produce una clara sintomatología ansiosa.

Los síntomas de ansiedad pueden resultar de diversas gravedades. La intensidad de las manifestaciones de la enoclofobia puede variar en cada individuo y, sobretodo, dependiendo de la situación en la que se encuentre.

Por lo general, cuanto mayor sea la multitud, menores opciones tenga la persona de escapar de la situación y menor sea también el apoyo con el que cuente en ese momento, más intensos serán los síntomas.

Normalmente las manifestaciones de la enoclofobia no acaban desarrollando un ataque de pánico. Aunque a menudo los síntomas son muy intensos.

La sintomatología de la enoclofobia se caracteriza por afectar a tres niveles distintos: nivel físico, nivel cognitivo y nivel conductual.

Nivel físico

Los primeros síntomas que experimenta una persona con enoclofobia cuando se expone a las multitudes son manifestaciones físicas.

Estas manifestaciones constituyen una serie de cambios fisiológicos que se producen como respuesta a un incremento del estado de alerta y de ansiedad de la persona.

En la enoclofobia estas manifestaciones pueden resultar variables, pero todas ellas hacen referencia a un incremento de la actividad del sistema nervioso central.

El incremento de la tasa cardíaca y la tasa respiratoria son los síntomas más típicos, pudiendo experimentar también taquicardias, palpitaciones o sensaciones de ahogo.

Así mismo, el aumento de tensión muscular, la dilatación pupilar y la sudoración son manifestaciones que pueden experimentarse en muchos casos.

Por otra parte, a menudo se pueden padecer dolores de cabeza y/o estómago como respuesta al incremento de tensión corporal. Así mismo, en los casos más graves se pueden experimentar sensaciones de despersonalización y mareos intensos.

Nivel cognitivo

Las manifestaciones físicas, las cuales hacen referencia a un claro estado de ansiedad, son rápidamente interpretadas y analizadas por el cerebro.

En este sentido, en la enoclofobia aparecen una serie de pensamientos acerca del miedo a las multitudes.

Cogniciones como el peligro que supone que mucha gente esté aglomerada en un sitio específico, las consecuencias negativas que eso puede conllevar y la necesidad de escapar para estar a salvo suelen ser comunes.

Pensamientos acerca de la incapacidad personal para sobrevivir en esas situaciones también parecen jugar un papel importante en la patología.

No obstante, las cogniciones que pueden aparecer en una persona con enoclofobia son múltiples e incontrolables. El pensamiento está regido por el miedo a la multitud por lo que se puede desarrollar cualquier cognición negativa acerca de esta situación.

Nivel conductual

El temor que presenta una persona con enoclofobia afecta de forma directa a su comportamiento y sus conductas.

Evidentemente, el principal síntoma conductual de este trastorno radica en la evitación. Es decir, el individuo con enoclofobia tratará de evitar siempre que pueda esa situación que más teme, las multitudes.

Así mismo, los comportamientos de escape suelen ser las respuestas conductuales más comunes entre los individuos con enoclofobia cuando se ven inmersos en una multitud.

Enoclofobia vs Agorafobia

La enoclofobia guarda similitudes con otro trastorno de ansiedad popularmente conocido como agorafobia.

De hecho, la agorafobia presenta una prevalencia mucho más elevada (casi un 3%) que la enoclofobia (menos de un 0,3%) en la sociedad global.

La agorafobia es un trastorno que se define por la aparición de ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil. O en lugares donde, en el caso de padecer una crisis de angustia inesperada, puede no disponerse de ayuda.

Las multitudes y los lugares abarrotados de gente son, evidentemente, un lugar donde escapar puede resultar más complicado de lo común. De este modo, es una de las situaciones más temidas en la agorafobia.

Sin embargo, a pesar de que tanto en la enoclofobia como en la agorafobia se puede presentar un temor irracional y excesivo hacia las multitudes, no constituyen el mismo trastorno.

La diferencia entre ambas patologías radica en el elemento temido. Mientras en la enoclofobia se teme únicamente los sitios abarrotados de gente, en la agorafobia se temen las situaciones donde escapar se complicado.

En la agorafobia pues, los espacios temidos no se limitan a las multitudes. Estar en un metro o en un bus (aunque este vacío) puede ser una situación temida por alguien con agorafobia ya que escapar resulta complicado. Sin embargo no lo será para una persona con enoclofobia, ya que esta teme únicamente las multitudes.

Características del miedo a las multitudes.

Como vemos, el factor que origina la sintomatología de la enoclofobia es el miedo a un elemento muy específico, las multitudes.

Los espacios abarrotados de gente constituyen una situación habitual pero a la vez muy particular. De hecho, a pesar de que a ciertas personas les puede gustar esos lugares, es evidente que los seres humanos requieren, en muchos momentos, un espacio físico determinado.

De este modo, hay personas que presentan una mayor tolerancia hacia las multitudes e individuos que se sienten más incómodos cuando están rodeados de otras personas.

En todo caso, los espacios abarrotados de gente puede suponer una situación relativamente peligrosa en algunos casos.

Por todo esto, no todos los tipos de temores hacia las multitudes constituyen una alteración mental. O lo que es lo mismo, no todo el mundo que tiene miedo a las multitudes presenta enoclofobia.

Para que el temor a los espacios abarrotados pueda considerarse como perteneciente a la enoclofobia, se deben cumplir las siguientes características.

Excesivo

El miedo que se manifiesta en la enoclofobia resulta excesivo atendiendo a las exigencias de la situación.

De este modo, experimentar miedo cuando uno está en medio de una multitud de gente excesivamente grande, con avalanchas o con algún tipo de peligro, no constituye enoclofobia.

En la enoclofobia la multitud no representa ningún peligro real para el individuo, pero este lo experimenta como tal.

Irracional

El miedo de la enoclofobia no puede ser explicado a través de la razón. No existe ningún argumento congruente que explique la aparición del temor.

De hecho, la propia persona que padece enoclofobia es incapaz de explicar por qué teme a las multitudes y qué elementos le hacen tenerles miedo.

Incontrolable

El temor es irracional pero no por ello la persona que lo padece es capaz de controlarlo.

Tanto la aparición como el mantenimiento de este temor está fuera del control del individuo, por lo que aparece de forma automática sin que este pueda hacer nada.

Lleva a la evitación

Para poder asociar el miedo a las multitudes con la enoclofobia es imprescindible que el temor provoque una clara evitación de las situaciones abarrotadas de gente.

De hecho, si el individuo es capaz de permanecer en medio de multitudes de personas a pesar de su miedo, muy probablemente no padezca enoclofobia.

La enoclofobia provoca la evitación y/o escape de las multitudes de forma invariable. Y en los casos en los que se permanece en la situación temida, se experimentan elevadas sensaciones de malestar.

Causas 

El desarrollo de miedos es un proceso normal de todos los humanos. De hecho, todas las personas tiene la capacidad de experimentar este tipo de emociones.

La investigación acerca de la etiología de las fobias específicas pone de manifiesto que el condicionamiento juega un papel fundamental en su desarrollo.

Sin embargo, se ha demostrado como no existe una causa única de la enoclofobia, por lo que distintos factores pueden jugar un papel relevante.

Condicionamiento clásico

Haber vivido experiencias traumáticas relacionadas con las multitudes o los espacios abarrotados de gente puede jugar un papel principal en el desarrollo de la enoclofobia.

Estas experiencias pueden desarrollar un claro temor hacia esas situaciones que puede volverse patológico.

Condicionamiento vicario

Del mismo modo, visualizar grandes catástrofes en sitios abarrotados de personas, o eventos negativos relacionados con las multitudes puede condicionar la experiencia de miedo de la persona y contribuir en el desarrollo de la fobia.

Factores genéticos

Aunque no están muy bien estudiados, muchos autores defienden la presencia de factores genéticos en las fobias específicas.

La heredabilidad de estas alteraciones se considera generalizada en la ansiedad. Por lo que las personas con familiares con trastornos de ansiedad tendrían mayores probabilidades de desarrollar alteraciones ansiosas, incluida la enoclofobia.

Factores cognitivos

Estos elementos parecen estar especialmente relacionados con el mantenimiento de la fobia y no tanto en su génesis.

Creencias poco realistas sobre el daño que podría recibirse si se expone al estímulo temido, sesgos atencionales hacia las amenazas relacionadas con la fobia, bajas percepciones de autoeficacia y percepción exagerada del peligro parecer ser factores claves en el mantenimiento de la enoclofobia.

Tratamiento

Afortunadamente, hoy en día se cuenta con intervenciones que permite la recuperación de las fobias específicas, incluida la enoclofobia.

La intervención que se ha mostrado eficaz en la consecución de tales objetivos es el tratamiento cognitivo conductual. Trata de un tipo de psicoterapia que interviene tanto en los componentes cognitivos como conductuales de la persona.

En este tratamiento se expone al sujeto a sus elementos temidos. Como en la enoclofobia el elemento temido son las multitudes a menudo resulta complicado realizar una exposición en vivo. Por este motivo, se suele utilizar la exposición en imaginación y la exposición mediante realidad virtual.

A través de la exposición se consigue que la persona se vaya habituando a las multitudes y vaya superando el miedo hacia estas.

Así mismo, las técnicas de relajación permiten reducir los síntomas de ansiedad y las herramientas cognitivas modifican los pensamiento negativos hacia las multitudes.

Referencias:

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  3. Bateman, A.; Brown, D. y Pedder, J. (2005) Introducción a la psicoterapia. Manual de la teoría y técnica psicodinámicas. Barcelona: Albesa.( (pàgs. 27-30 i 31-37).
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  5. Echeburúa, E. & de Corral, P. (2009). Trastornos de ansiedad en la infancia y adolescencia. Madrid: Pirámide.
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