13 Rasgos de la Personalidad Anancástica

La personalidad anancástica es característica de aquellas personas que viven obsesionadas por la perfección. Ya sea por la limpieza, el orden, la agenda o los horarios. La diferencia con una persona perfeccionista es que los que padecen este trastorno lo generalizan a todos los ámbitos de la vida.  

¿Te sientes mal si no controlas cada aspecto de tu vida? ¿Dedicas mucho tiempo a cada detalle por muy irrelevante que sea? Si te identificas con estas cuestiones, quizás padezcas este síndrome. 

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¡Se cauto! Primero descubre con nosotros cuales son las 13 características o rasgos generales de este tipo de personalidad más comunes, y si definitivamente te ves reflejado, sigue leyendo para descubrir las posibles consecuencias que pueden derivarse (psicosis, depresión) y sobre todo tratamientos para combatir el “síndrome del perfeccionista”.

Características de la personalidad anancástica

Una persona tiene personalidad anancástica cuando se preocupa demasiado por los detalles, horarios, así como por cumplir todas las reglas, entre otras manías.

Además, se define por encontrarse siempre indecisa y tener dudas en todo lo que hace, esto le lleva a estar siempre preocupada de lo que ocurre a su alrededor; desencadenando además una profunda inseguridad personal.

También suelen insistir a los demás en que sigan la misma rutina que ellos siguen, siendo en muchas ocasiones un problema para las otras personas si le llevan la contraria o no se someten a sus peticiones.

Este trastorno se encuentra incluido dentro del espectro obsesivo-compulsivo y como te podrás imaginar existen varios grados de obsesión así como de conductas.

¿Cuáles son las características de la personalidad anancástica?

A continuación, os explicamos los rasgos o características más importantes de la personalidad anancástica. Éstas no se suelen presentarse en todas las personas de la misma forma, ni todas estas características tienen por qué estar presentes en ellas.

1- Perfeccionistas

Rasgo mas significativo, por lo que no es de extrañar que busquen la perfección en todo lo que hacen en su vida diaria, como por ejemplo en su trabajo o incluso con ellos mismos.

Además, no sólo suelen ser exigentes consigo mismos, sino también con las personas que tienen a su alrededor, si éstos no están a la altura de sus exigencias llegan a sentirse muy frustradas.

Este tipo de personalidad puede causar daño a la salud de las personas que la padece, derivando por ejemplo en contracturas, estrés y ansiedad, entre otras.

2- Responsables

Debido a su alto nivel de exigencia, son muy responsables con las tareas que desempeñan y que quieren realizar. Suelen ser las típicas personas que en las empresas se quedan hasta muy tarde, terminando los proyectos porque aún no les gusta como han quedado o incluso porque siguen reflexionando sobre una idea y de cómo mejorarla.

No conciben la idea de ser irresponsables, ya que su nivel de compromiso por las tareas y encargos que tienen es muy elevado. Tanto es así que hasta son capaces de seguir trabajando aún no estando en condiciones óptimas de salud.

3- Algo controladoras

Pueden llegar a ser muy controladores con las personas que tienen cerca, ya que también quieren que los demás den lo mejor de sí mismos y sean igual de “perfectos” que ellos.

Esto les puede llevar a ser bastante duros con las personas con las que tiene un alto nivel de confianza, llegando incluso a lastimarla sin darse cuenta debido a sus altos niveles de exigencia.

Un claro ejemplo sería que si esta persona quiere que realices alguna actividad en vez de otra, hará todo lo posible para que la hagas y no conforme con eso te exigirá que seas la mejor. Si no lo eres, se sentirá decepcionada.

4- Personas justas

Suelen ser personas que tienen un alto grado de justicia teniendo clara la distinción entre lo que está bien y lo que está mal según lo que ella entiende. Por ello, a pesar de su nivel de exigencia, sabe recompensar el esfuerzo que realizan los demás por estar a la altura. Esto hace sentirse muy orgullosa de ellos.

A pesar de su alto nivel de perfeccionismo, intenta lograr sus objetivos sin realizar actividades maliciosas que puedan causar daño a otra persona. Por el contrario, quieren llegar a donde se propone por méritos propios.

5- Suelen tener relaciones breves

Como te estarás imaginando, mantener una relación con una persona con este tipo de personalidad es muy complicado porque nunca es suficiente. Es decir, exigen tanto a su pareja que éstas nunca llegan a estar a la altura de sus deseos.

Por ello, digamos que sus relaciones durarán el tiempo que sus parejas aguanten porque, como veremos posteriormente, las personas con personalidad anancástica no conciben muy bien el fracaso o el error en su vida personal ni profesional.

6- Sentimientos de incomprensión

Suelen sentirse muy incomprendidas no sólo por las personas más cercanas a ella, sino por el mundo en general. Nadie entiende por qué suelen ser tan exigentes consigo mismos ni por qué se frustran tanto cuando algo no sale como ellos quieren o se equivocan.

Esto les lleva en algunas ocasiones a sentirse muy solos y a no encontrar el apoyo que necesitan, ya que ni ellos mismos saben por qué están así.

7- No están conformes con nada

Hagan lo que hagan nunca van a estar contentos con su trabajo ni con el de los demás. Una vez más, su alto nivel de exigencia les lleva a querer rozar una perfección inexistente que ni ellos mismos (por mucho que quieran) pueden alcanzar ya que sobrepasa sus límites.

Para las personas con este tipo de personalidad, las actividades que realizan siempre se podrán mejorar y nunca estarán completamente finalizadas.

8- Son muy negativos

Tienen un alto grado de negatividad en su vida, ya que no se creen lo suficientemente buenos para que algo positivo les pase. Incluso en algunas ocasiones suelen pensar que no se las merecen aunque trabajen muy duro para conseguirlas. Siempre su extrema negatividad estará presente.

La negatividad les acompaña en todos los aspectos de su vida, tanto profesional como personal. Siempre buscarán una explicación o alguna razón para decir el por qué ese algo bueno le debería de haber pasado a otra persona y no a el mismo.

9- No hay términos medios en sus acciones

Algo que suele enfadar a las personas que tienen en su alrededor es que en su pensamiento y en sus acciones no existen los términos medios. O algo es blanco o negro, o las cosas se hacen perfectas o no se hacen.

En estas personas no cabe el vamos a hacer algo por probar o por disfrutar y despejarnos un poco, ya que tienen un alto nivel de exigencia y competitividad.

10- No soportan el fracaso

Si algo no sale como ellas esperaban o si fracasan en aquello por lo que han estado trabajando, no lo toman como algo constructivo y de lo que pueden aprender. Con sus errores se sienten las personas más desdichadas del mundo.

Como hemos mencionado anteriormente, esto puede causarles graves problemas de salud porque ¿Quién puede vivir con tal nivel de exigencia diaria?.

11- Le importa mucho lo que los demás piensen de él

Suelen ser personas que le dan mucho valor a lo que los demás piensen de ella porque, aunque no lo parezca, tienen un alto grado de inseguridad y poca autoestima que desencadena estos comportamientos de perfección y de competitividad.

12- No dan responsabilidades a los demás

No es que se crean mejor que los demás, pero piensan que debido a su alto nivel de exigencia y responsabilidad podrán realizar los trabajos o cualquier otra función mejor que otras personas.

Por ello, tal vez les cueste trabajo colaborar en grupo porque intentarán cargarse todas las tareas a él en vez de compartirlas con los demás.

13- No disfrutan de la vida

Todo este alto nivel de exigencia, competitividad y frustraciones causadas por los errores, conlleva que no disfruten de la vida. Estas personas viven estresadas y pensando en todo momento en lo que tienen que hacer y cómo lo deben de hacer, por lo que no conciben tomarse un tiempo para ellas mismas. 

¿Se puede tratar?

Si en los rasgos de tu personalidad coinciden algunos rasgos de la personalidad anancástica no tienes por qué preocuparte. Tampoco tienes que hacerlo si aunque coincidan en su mayoría no afecten a tu vida de forma drástica.

Hablamos de un trastorno cuando la vida de una persona se ve completamente afectada por éste, y en este caso este tipo de personalidad puede derivar en un tipo de trastorno.

Se calcula que el síndrome perfeccionista alcanza un valor de entre el 7 y 12% de la población. Como ya hemos mencionado anteriormente, se engloba dentro de los trastornos obsesivos compulsivos (Álvarez, 2007).

Para el autor del libro “El Síndrome del Perfeccionista: El anancástico” se entiende como “ un patrón de personalidad con unos rasgos marcados de inflexibilidad, rigidez, anticipación del deber, un subjetivismo muy marcado al enjuiciar los hechos, y una hiperexigencia propia y hacia los demás”.

El tratamiento que se le suele dar a las personas que tienen este tipo de trastorno de la personalidad son antidepresivos y neuroléptivos. Sin embargo, esto no es del todo efectivo si no se acompaña de tratamientos como la psicoterapia.

Según el autor de este mismo libro, este trastorno suele estar más presente en mujeres que en hombres, debido a que ella se relacionan más con otros problemas como la depresión.

En resumen

Todo el mundo en algún momento de su vida, por las circunstancias que esté viviendo, puede presentar algunas de estas características o incluso tenerlas en su propia personalidad sin tener que ser necesariamente anancástico.

Si no afectan de forma drástica su vida diaria tampoco tienen por qué presentar el trastorno de personalidad anancástica. Este tipo de comportamientos o características se agudizan más en épocas en las que nos sintamos más estresados de lo habitual, por lo que no tenemos que preocuparnos si realmente no cumplimos todo lo que hemos venido diciendo hasta ahora.

Y tú, ¿conoces a alguien que tenga personalidad anancástica?

Referencias

  1. Álvarez Romero, M. (2007). Síndrome del perfeccionista: El anancástico. Almuzara.
  2. Álvarez Romero, M., Fernández Quirós, J. González Fernández, M., Trampotová, O. (2012). Tratamiento del perfeccionismo: 30 años de experiencia. XII Congreso virtual de psiquiatría.com. Interpsiquis.
  3. DSM V

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