10 Síntomas Iniciales de la Enfermedad de Parkinson

Es importante conocer los síntomas iniciales de la enfermedad de Parkinson para hacer un diagnóstico temprano y retrasar al máximo el deterioro típico de la enfermedad con un adecuado tratamiento.

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por una temprana  pérdida de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra, ubicada en los ganglios basales.

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La resultante deficiencia de dopamina en los ganglios basales es lo que conduce a un trastorno del movimiento que se caracteriza por los síntomas motores parkinsonianos clásicos (rigidez, temblor de reposo, bradicinesia e inestabilidad postural), así como por la existencia de síntomas no motores que a menudo son los que aparecen incluso muchos años antes del diagnóstico de la enfermedad.

En particular, las pruebas de diagnóstico que permiten el diagnóstico definitivo en las primeras etapas de la enfermedad no existen. El estándar de oro para el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson ha sido la presencia de degeneración en la sustancia negra y la patología de Lewy en el examen patológico post-mortem. La patología de Lewy consiste en agregados anormales una proteína llamada α-sinucleína. Estas acumulaciones de proteína se llaman cuerpos de Lewy y neuritas de Lewy.

La asociación entre patología de Lewy  y la patogénesis de la enfermedad es poco conocida y además no se limita al cerebro, sino que también se puede encontrar en la médula espinal y el sistema nervioso periférico, incluyendo el nervio vago, ganglios simpáticos, plexo cardíaco, sistema nervioso entérico, las glándulas salivales, médula adrenal, nervios cutáneos y nervio ciático, de ahí la variada sintomatología de la enfermedad.

Hallazgos recientes de la patología confirman que la moderada pérdida de neuronas de la sustancia negra también está presente en las primeras etapas de la enfermedad. Además, la pérdida neuronal en la enfermedad de Parkinson ocurre en muchas otras regiones del cerebro, incluyendo el locus coeruleus, núcleo basal de Meynert, núcleo pedunculopontino, núcleo del rafe, núcleo motor dorsal del vago, amígdala e hipotálamo.

En cuanto a la prevalencia, la enfermedad de Parkinson es reconocida como la enfermedad neurodegenerativa más común después de la enfermedad de Alzheimer. La prevalencia de la enfermedad de Parkinson parece superior en Europa, América del Norte y América del Sur en comparación con África, Asia y los países árabes. La incidencia de la enfermedad de Parkinson varía desde 10 hasta 18 por 100.000 personas al año.

El género también es un factor de riesgo establecido, con una relación de hombre a mujer siendo aproximadamente de 3:2. La edad, al igual que en otras muchas enfermedades neurodegenerativas también es un factor determinante, aumentando la probabilidad de desarrollar la enfermedad a medida que se envejece. Además e espera que el número de personas con la enfermedad de Parkinson aumente en más 50% en 2030.

10 Síntomas iniciales de la enfermedad de Parkinson

1- Disfunción olfativa

Uno de los síntomas más tempranos de la enfermedad de Parkinson suele ser el deterioro del sentido del olfato.  Suele manifestarse como una reducción parcial de la capacidad de percibir olores. Aunque solo el 40% de los pacientes suelen ser conscientes de este deterioro, el resto de los pacientes es muy probable que también lo presenten.

Observaciones de Braak y colaboradores sugieren que esto ocurre debido a que los primeros cambios de la proteína alfa-sinucleína se producen en el núcleo motor dorsal del vago y el bulbo olfatorio.

Por otro lado, en un estudio prospectivo de Ponsen y colaboradores se mostró que 40 de 78 familiares de pacientes con enfermedad de Parkinson sufrían de hiposmia al inicio del estudio y 4 de éstos desarrollaron la enfermedad después de 2 años (Postuma, 2012). Por lo que el deterioro del olfato se ha considerado un síntoma inicial de esta enfermedad neurodegenerativa.

2- Síntomas psiquiátricos

Trastornos psiquiátricos como la ansiedad, la depresión, y los cambios de personalidad se han relacionado a menudo con etapas tempranas de la enfermedad de Parkinson.

Según Postuma y colaboradores (2012), la depresión es común en la enfermedad de Parkinson y se considera un importante contribuyente a la mala calidad de vida, la futura discapacidad y la supervivencia media a la enfermedad. Esto es porque la depresión en la enfermedad de Parkinson se ha relacionado con múltiples disfunciones de neurotransmisores, incluyendo la dopamina, la serotonina y noradrenalina.

Se ha observado como aproximadamente el 35% de los pacientes con enfermedad de Parkinson tenía síntomas clínicamente significativos de depresión y los síntomas depresivos preceden a los síntomas motores en el 30% de los pacientes. La incidencia de la depresión parece aumentar durante los últimos pocos años antes de la realización del diagnóstico de la enfermedad de Parkinson.

Por último, según este otro estudio, alrededor del 30% de los participantes con enfermedad de Parkinson tenía antecedentes de depresión.

3- Trastornos del sueño

Trastornos del sueño como la somnolencia diurna excesiva y otros como la pérdida de la atonía normal de sueño REM, llamado trastorno de la conducta del sueño, suelen ser muy frecuentes incluso muchos años antes del diagnóstico de la enfermedad. Hasta tal punto que sobre el 65% de las personas con este tipo de trastornos desarrollan luego la enfermedad en una latencia de 10-15 años.

En el trastorno de la conducta del sueño REM, el sujeto pierde  la atonía característica de esta fase, en la cual todos los músculos del cuerpo están paralizados excepto algunos de la cara como los oculares, de tal manera que los pacientes se mueven en respuesta aparente al contenido del sueño, escenificando las escenas que ocurren durante él.

Por tanto, muchos autores defienden que el trastorno de la conducta del sueño es, de lejos, el predictor clínico disponible más fuerte de la enfermedad neurodegenerativa.

4- Estreñimiento

Otros de los síntomas tempranos que se han relacionado con la enfermedad de Parkinson son los problemas gastrointestinales, concretamente una velocidad enlentecida del tránsito intestinal, el estreñimiento y los cambios en la microbiota intestinal. Estos síntomas se han observado tan pronto como 20 años antes o más de la aparición de los síntomas motores.

Por ello, el estreñimiento se asocia con un mayor riesgo de enfermedad de Parkinson y según los últimos estudios se ha empezado a sugerir que la enfermedad, en realidad, comience en el intestino (estudio).

5- Dolor y fatiga

El dolor de las extremidades (especialmente de las superiores, el cansancio extremo y la fatiga son síntomas característicos del inicio de la enfermedad.

La sensación de fatiga es difícil de describir y aún más difícil medir en la enfermedad de Parkinson. Por ello se suele subestimar y no se suele considerar como un síntoma típico e inicial de la enfermedad.

La fatiga puede ser causada o agravada por la lentitud de movimientos, la rigidez muscular, por la depresión o por los trastornos del sueño comentados en el punto 3 (Thommas, 2016).

6- Exceso de saliva

El exceso de saliva, el cual a menudo causa babeo, ha sido reconocido como una característica de la enfermedad desde que James Parkinson inicialmente describió el síndrome en 1817.

Los estudios han mostrado que sobre el 80% de las personas con Parkinson experimentan este problema. Aunque no sea un síntoma peligroso ni ponga en riesgo la vida de la persona, algunas veces puede ser algo embarazoso en el contexto social.

Curiosamente, este problema no se debe a un exceso de producción, ya que las personas con enfermedad de Parkinson suelen generar menos saliva de lo normal.

El problema es que la enfermedad de Parkinson reduce la frecuencia del tragado automático, y esto a su vez permite que la saliva se acumule en el interior de la boca. El babeo puede ser controlado temporalmente masticando chicle o chupando caramelos duros, lo cual estimula la acción de tragar (Parkinson’s Disease Foundation, 2007).

7- Urgencia urinaria

Al igual que con los problemas gastrointestinales, otra disfunción autonómica provocada probablemente por el deterioro del tronco cerebral es la disfunción del control vesical.

Síntomas iniciales relacionados con la vejiga como la urgencia urinaria, la incontinencia, tener que levantarse varias veces durante la noche, etc., pueden presentarse en las primeras etapas de la enfermedad.

8- Anormalidades visuales

Ciertas anormalidades visuales suelen ocurrir en un porcentaje muy alto en las personas con enfermedad de Parkinson. En concreto, el síntoma más característico es la reducción de la visión  del color.

El control de los movimientos de los ojos también puede verse afectado, aunque a menudo de una manera sutil.

Los síntomas visuales son comunes en la enfermedad de Parkinson. Si la demencia se desarrolla, la gama de problemas visuales con frecuencia se expande para incluir trastornos de la percepción y alucinaciones visuales complejas. 

9- Deterioro cognitivo

Muchos estudios sobre el deterioro cognitivo leve en la enfermedad de Parkinson han demostrado que más de un  30% de pacientes pueden presentar algún grado de deterioro cognitivo en las etapas iniciales de la enfermedad. Incluso se ha propuesto que pueden aparecer desde la fase premotora, es decir, antes de los síntomas motores de la enfermedad y no después como se suele pensar.

El patrón de deterioro en un inicio es leve y de tipo frontosubcortical y no amnésico, mientras que la transición a la demencia está dada por la aparición de déficits que representan alteración de zonas corticales posteriores.

Las alteraciones de la memoria también pueden estar presentes, pero son menos frecuentes. Por último, aunque el lenguaje generalmente no se ha estudiado en el contexto del deterioro cognitivo en la enfermedad de Parkinson, se ha indicado que pacientes con Parkinson sin demencia presentan fallos en la comprensión de estructuras gramaticales complejas, más que alteraciones en la nominación y la fluidez verbal.

10- Síntomas motores

Como todos sabemos, los síntomas motores como el temblor y la rigidez son los síntomas más característicos y más conocidos de la enfermedad de Parkinson, sin embargo, en etapas iniciales, ¿Cuáles son los síntomas motores más característicos?

Según este estudio, los síntomas motores más iniciales tendían a ser la ‘agitación’, el temblor, la  “lentitud” o bradicinesia y la micrografía (estado en que la letra del paciente cada vez se hace más pequeña e ilegible).

La micrografía se encontraba en el 91% de los pacientes en la fase inicial. El comienzo de estos síntomas iniciales implicaba más a menudo las extremidades superiores (en el 68% de los casos) (Uitti, 2004).

En el estudio de Uitti y colaboradores (2004), el temblor y la bradicinesia  (incluyendo aquí la micrografía) fueron por tanto los dos síntomas motores iniciales más comunes de la enfermedad de Parkinson en una muestra de 1244 participantes.

La ubicación del síntoma inicial motor fue en las extremidades superiores en más de la mitad de los participantes (68%) (Uitti, 2004).

Conclusiones

Estos son algunos de los síntomas que pueden aparecer en etapas tempranas de la Enfermedad de Parkinson. Estos síntomas no son específicos de esta enfermedad, ya que pueden estar presentes en otro tipo de enfermedades e incluso muchos de ellos no tienen por qué reflejar una condición grave de salud. En todo caso y ante alguno de estos síntomas acudir de inmediato a su médico.

Referencias

  1. Kalia, L. V. & Lang, A. E. (2015). Parkinson’s disease.  The Lancet, 386,  896–912. 
  2. Bocanegra, Y., Trujillo-Orrego, N. & Pineda, D. (2014). Demencia y deterioro cognitivo leve en la enfermedad de Parkinson: una revisión. Revista de Neurología, 59 (12), 555-569.
  3. Postuma, R. B., Aarsland, D., Barone, P., Burn, D. J. et al. (2012). Identifying Prodromal Parkinson’s Disease: Pre-Motor Disorders in Parkinson’s Disease. Movement Disorders, 27(5), 617-626. 
  4. Uitti, R. J., Baba, Y., Wszolek, Z. K. & Putzke, D. J. (2004). Defining the Parkinson’s disease phenotype: initial symptoms and baseline characteristics in a clinical cohort. Parkinsonism and Related Disorders, 11, 139-145. 
  5. Thomas, C. A. (2016). Fatigue and Parkinson´s Disease. The National Parkinson Foundation, 1-3. 
  6. Parkinson´s Disease Foundation. (2007). Disfunción gastrointestinal y urinaria en la enfermedad de Parkinson. New York, 1-3. 
  7. Scheperjans, F., Aho, V., Pereira, P. A., Koskinen, K., et al. (2014). Gut Microbiota Are Related to Parkinson’s Disease and Clinical Phenotype. Movement Disorders, 30 (3), 350-358.

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