¿Qué es el Trastorno de Estrés Postraumático? (TEP)

El trastorno de estrés postraumático (TEP) se caracteriza por un trastorno emocional que sigue a un trauma o acontecimiento traumático.

Este acontecimiento puede ser de varios tipos:

  • Muertes de seres queridos.
  • Catástrofes naturales.
  • Accidentes de coches.
  • Agresiones físicas.
  • Guerras.
  • Ser amenazado con armas.

Muchos otros eventos traumáticos pueden guiar también al TEP, como robos, atracos, accidentes de avión, torturas, secuestros, ataques terroristas y otros eventos extremos o potencialmente mortales.

Para desarrollarse este trastorno, se debe dar una exposición a un evento traumático durante el cual se experimenta miedo, dolor o desamparo.

Posteriormente, la víctima vuelve a experimentar ese suceso a través de pesadillas o recuerdos y evita toda situación o cosa que le hace recordar el acontecimiento traumático.

Trastorno de Estrés Postraumático

Como consecuencia del trauma, puede que la víctima sea incapaz de recordar algunos aspectos del suceso o que inconscientemente evite experimentar la emoción.

Como consecuencia del trauma, la víctima se puede asustar con facilidad, sobreactivarse de manera crónica, enfadarse fácilmente o sobreactivarse crónicamente.

Los eventos traumáticos que guían al TEP son normalmente tan fuertes y temidos que provocarían reacciones emocionales en cualquier persona.

Cuando la sensación de seguridad se destruye, es normal sentirse desconectado o paralizado, es común tener pesadillas, sentir miedo o no poder dejar de pensar en lo que pasó.

Sin embargo, para la mayoría de las personas, estos síntomas son a corto pazo. Pueden durar varios días o semanas, pero disminuyen poco a poco.

En el TEP, esos síntomas no disminuyen y la víctima no comienza a sentirse mejor; de hecho, comienza a sentirse peor.

Los niños tienen menos probabilidades de desarrollar TEP que los adultos, especialmente si están por debajo de los 10 años de edad.

Síntomas del trastorno por estrés postraumático

Los síntomas del TEP pueden comenzar tres semanas tras el evento traumático, aunque a veces aparecen después de varios años.

Generalmente, los síntomas se agrupan en cuatro tipos (se detallan en el apartado “diagnóstico”):

  • Memorias intrusivas.
  • Evitación.
  • Cambios negativos en pensamiento y humor.
  • Cambios en las reacciones emocionales.

Los síntomas del TEP varían en intensidad con el tiempo. Se pueden tener más cuando el nivel de estrés es alto o cuando hay estímulos de recuerdo del trauma.

Causas

La etiología del TEP esta clara: una persona experimenta un trauma y desarrolla el trastorno.

Sin embargo, que una persona lo desarrolle depende de factores biológicos, psicológicos y sociales.

Intensidad del trauma

En general, cuanto más intenso es el trauma, más probabilidades hay de que se desarrolle TEP.

Una investigación de 1984 encontró que en veteranos de guerra de Vietnam, el 67% desarrolló TEP. 

Factores biológicos

Existen mayores probabilidades de desarrollar el TEP si existe un historial de trastornos de ansiedad en la familia de la víctima. De hecho, la investigación ha encontrado que el trastorno de pánico y ansiedad generalizada comparten el 60% de la varianza genética con el TEP.

Hay evidencia de que la susceptibilidad al TEP es heredable. Aproximadamente el 30% de la varianza se debe a factores genéticos.

También hay evidencia de que las personas con un hipocampo más pequeño tienen más probabilidades de desarrollar TEP tras un evento traumático.

Factores psicológicos

Cuando la intensidad del evento es alta, es mucho más probable que se desarrolle el TEP y no haya relación con factores psicológicos.

Sin embargo, cuando la intensidad del evento es media o baja, factores como la inestabilidad familiar pueden aumentar las probabilidades de desarrollarlo.

Por otra parte, el estar preparado para los eventos o tener experiencia actúan como factores de protección.

Factores sociales y culturales

Las personas con un fuerte apoyo social tienen menos probabilidades de desarrollar TEP tras un trauma.

Diagnóstico

Criterios diagnósticos según el DSM-IV

A) La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:

La persona ha experimentado, presenciado o le han explicado un (o más) acontecimiento(s) caracterizado(s) por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás.

La persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intenso. Nota: en los niños estas respuestas pueden expresarse en comportamientos desestructurados o agitados.

B) El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una (o más) de las siguientes formas:

  1. Recuerdos del acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones. Nota: en los niños pequeños esto puede expresarse en juegos repetitivos donde aparecen temas o aspectos característicos del trauma.
  2. Sueños de carácter recurrente sobre el acontecimiento, que producen malestar. Nota: en los niños puede haber sueños terroríficos de contenido irreconocible.
  3. El individuo actúa como si, o tiene la sensación de que, el acontecimiento traumático está ocurriendo. Se incluye la sensación de estar reviviendo la experiencia, ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos de flashback, incluso los que aparecen al despertarse o al intoxicarse. Nota: los niños pequeños pueden reescenificar el acontecimiento traumático específico.
  4. Malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos intensos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.
  5. Reactividad fisiológica al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.

C) Evitación persistente de estímulos asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del individuo (ausente antes del trauma), tal y como indican tres (o más) de los siguientes síntomas:

  1. Esfuerzos por evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre le suceso traumático.
  2. Esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma.
  3. Incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma.
  4. Reducción acusada del interés o la participación en actividades significativas.
  5. Sensación de desapego o enajenación frente a los demás.
  6. Restricción de la vida afectiva.
  7. Sensación de un futuro desolador.

D) Síntomas persistentes de aumento de la activación (ausente antes del trauma), como indican dos (o más) de los siguientes síntomas:

  1. Dificultades para conciliar o mantener el sueño.
  2. Irritabilidad o ataques de ira.
  3. Dificultades para concentrarse.
  4. Hipervigilancia.
  5. Respuestas exageradas de sobresalto.

E) Estas alteraciones (síntomas de criterios B,C y D) se prolongan más de un mes.

F) Estas alteraciones provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

Especificar si:

Agudo: los síntomas duran más de 3 meses.

Crónico: los síntomas duran 3 meses o más.

Especificar si:

De inicio moderado: entre el acontecimiento traumático y el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.

Diagnóstico CIE-10 (Organización Mundial de la Salud)

El criterio diagnóstico para el TEP, estipulado por la Organización Mundial de la Salud se resume así:

  • Exposición a un evento o situación (de corta o larga duración) de amenaza excepcional o de naturaleza catastrófica, que probablemente cause malestar generalizado en casi todo el mundo.
  • Recuerdo persistente o revivir las circunstancias asociadas con el estresor (no presente antes de la exposición).
  • Evitación de circunstancias que se parecen o asociadas con el estresor (no presente antes de la exposición).
  1. Incapacidad de recordar, parcial o completamente, algunos de los aspectos importantes del periodo de exposición al estresor.
  2. Síntomas persistentes de aumento de sensibilidad psicológica y de excitación mostrado por dos de los siguientes:
  • Dificultad para dormir o mantener el sueño.
  • Irritabilidad o ataques de ira.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Hipervigilancia.
  • Respuesta de sobresalto exagerada.

Factores de riesgo

Personas consideradas en riesgo pueden incluir:

  • Tener un trabajo que incrementa el riesgo de exposición a eventos traumáticos: personal militar, cuidados médicos de urgencias.
  • Víctimas de desastres naturales.
  • Haber sufrido abusos en la infancia.
  • Supervivientes de campos de concentración.
  • Tener otros trastornos, como trastornos de ansiedad.
  • Tener poco apoyo social.
  • Víctimas de crímenes violentos.
  • Ser testigo de alguno de los eventos anteriores.
  • Puede ser desarrollado por niños o adultos que han sufrido bullying.

Tratamiento

Desde el punto de vista psicológico, es importante que la víctima haga frente al trauma, para desarrollar estrategias de afrontamiento que funcionen y superar los efectos del trastorno.

Terapia cognitiva-conductual

La terapia cognitivo-coductual busca cambiar la manera en que la víctima percibe el trauma y funciona cambiando los patrones de pensamiento y comportamiento responsables de las emociones negativas.

Una meta de este tratamiento es que la víctima aprenda a identificar los pensamientos que le hacen sentir miedo o malestar y reemplazarlos con pensamientos no amenazantes.

Una de las técnicas más utilizadas es la exposición, la cual requiere que la víctima reexperimente el evento traumático para facilitar la habituación y el procesamiento emocional del trauma. 

Esta técnica incluye tanto la confrontación en imaginación como exposición en la vida real a estímulos que hacen recordar el evento.

La reexposición al trauma es mejor si se hace de forma gradual. Aunque experimentar de nuevo los recuerdos puede provocar miedo, resulta terapéutico se se hace adecuadamente.

Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares

La desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares es una  forma de psicoterapia desarrollada y estudiada por Francine Shapiro. Ella descubrió que cuando estaba pensando sobre recuerdos traumáticos, sus ojos se movían rápidamente. Cuando controlaba los movimientos oculares, sus pensamientos eran menos estresantes.

Esta técnica se apoya en la teoría de que los movimientos oculares se pueden usar para facilitar el procesamiento emocional de los recuerdos.

El terapeuta inicia movimientos rápidos oculares mientras que la persona se centra en recuerdos, sentimientos o pensamientos sobre un trauma particular. 

Aunque se han demostrado efectos beneficiosos de esta terapia, son necesarias más investigaciones para aclarar sus efectos.

Los autores de un metaanálisis de 2013 confirmaron: “Encontramos que las personas tratadas con terapia de movimiento ocular tenían una mayor mejoría en sus síntomas de TEP que las personas tratadas sin terapia de movimiento ocular. En segundo lugar, encontramos que en estudios de laboratorio la evidencia concluía en que pensar en recuerdos desagradables y simultáneamente hacer una tarea que facilita el movimiento ocular, reducía el malestar asociado con recuerdos desagradables”.

Medicación

La fluoxetina o paroxetina pueden disminuir los síntomas en pequeña cantidad. La mayoría de medicaciones no tienen suficiente evidencia para apoyar su uso. Con muchos fármacos, los síntomas residuales que siguen al tratamiento son la regla en lugar de la excepción.

Los efectos secundarios en fármacos como la paroxetina son dolor de cabeza, náuseas, falta de sueño y problemas sexuales.

  • La primera línea de tratamiento con fármacos son los ISRS (inhibidores selectivos de recaptación de serotonina): citalopram, escitalopram, fluoxetina, fluvoxamina, paroxetina.
  • Benzodiacepinas: no son recomendadas para tratar el TEP debido a la falta de evidencia.
  • Glucocorticoides: podrían ser usadas a corto plazo para proteger la neurodegeneración causada por estrés, pero puede fomentar la neurodegeneración a largo plazo.

Otros

La actividad física puede tener un impacto en el bienestar psicológico y físico de las personas. Es recomendable practicar de 3-5 veces por semana, al menos 30 minutos diarios para distraerse de emociones perturbadoras, mejorar la autoestima e incrementar la sensación de control.

En el caso de veteranos de guerra, son recomendados los programas que asistan en la creación de apoyo social, reajuste a la vida civil y mejorar las habilidades de comunicación, especialmente con familiares.

Tratamiento en catástrofes

A veces se da un gran número de personas afectadas por el mismo evento traumático, como en catástrofes naturales, guerras o ataques terroristas.

La mayoría de personas tienen algunos síntomas de TEP en las primeras semanas tras el evento, lo cual es una respuesta normal a un trauma, y para la mayoría de personas los síntomas disminuyen con el tiempo.

El apoyo básico es:

  • Acudir a un lugar seguro.
  • Ver a un médico en caso de lesión.
  • Conseguir comida y agua.
  • Contactar con familiares.
  • Conocer lo que ha ocurrido y cual es el procedimiento de ayuda.

Sin embargo, a veces las personas que han vivido un gran evento traumático no se recuperan por si mismas.

En ese caso, en las primeras semanas se pueden utilizar terapias cognitivo-coductuales breves.

Epidemiología

En un estudio de la OMS llevado a cabo en 21 países, más del 10% de los encuestados declararon que habían sido testigos de actos de violencia (21,8%) o habían sufrido violencia interpersonal (18,8%), accidentes (17,7%), exposición a conflictos bélicos (16,2%) o eventos traumáticos relacionados con seres queridos (12,5%).

Se estima en el estudio que un 3,6% de la población mundial ha sufrido un trastorno de estrés postraumático (TEPT) en el último año.

Complicaciones

El trastorno por estrés postraumático puede tener consecuencias negativas en varias áreas de la vida: trabajo, relaciones, salud y calidad de vida en general.

Tener TEP puede incrementar el riesgo de desarrollar otros trastornos mentales como:

  • Depresión y ansiedad.
  • Abuso de drogas y alcohol.
  • Trastornos de alimentación.
  • Pensamientos y acciones suicidas.

Cuándo visitar a un profesional

Es recomendable visitar a un profesional -psicólogo o psiquiatra- si se tienen pensamientos o sentimientos sobre el evento traumático durante más de un mes, si los síntomas son severos y si se tienen problemas para llevar una vida normal.

Referencias

  1. “International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems 10th Revision Version for 2007”. World Health Organization (UN). 2007. Retrieved October 3, 2011.
  2. American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing. pp. 271–280. ISBN 978-0-89042-555-8.
  3. Zoladz, Phillip (June 2013). “Current status on behavioral and biological markers of PTSD: A search for clarity in a conflicting literature”. Neuroscience and Biobehavioral Reviews 37 (5): 860–895. doi:10.1016/j.neubiorev.2013.03.024.
  4. American Psychiatric Association (1994). Diagnostic and statistical manual of mental disorders: DSM-IV. Washington, DC: American Psychiatric Association. ISBN 0-89042-061-0.[page needed]; on-line.
  5. Breslau N, Kessler RC (2001). “The stressor criterion in DSM-IV posttraumatic stress disorder: an empirical investigation”. Biol. Psychiatry 50 (9): 699–704. doi:10.1016/S0006-3223(01)01167-2. PMID 11704077.
  6. Mayo Clinic staff. “Post-traumatic stress disorder (PTSD)”. Mayo Foundation for Medical Education and Research. Retrieved 2011-12-16.
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  8. “Mortality and Burden of Disease Estimates for WHO Member States in 2004”. World Health Organization.
  9. Fuente imagen.

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