10 Acciones locales y globales para preservar el ambiente

Entre las principales acciones locales y globales para preservar el ambiente podemos mencionar reducir el consumo de agua, promover el reciclaje, reducir el consumo de combustibles fósiles o preservar los bosques tropicales.

El modelo económico actual ha promovido un desarrollo acelerado, con el uso voraz e irracional de los recursos naturales, a velocidades mucho mayores que las de su posible reposición. No solo se agotan los recursos, sino que también se vierten al ambiente grandes cantidades de productos tóxicos contaminantes que afectan a todas las formas de vida.

Figura 1. Imagen emblemática de la preservación ambiental. Fuente: Pixabay.com

Este modelo económico ha generado problemas ambientales graves, algunos de ellos ya irreversibles. Como efectos nocivos de la actividad humana sobre el planeta, podemos citar:

-El calentamiento global.

-La acidificación de los océanos.

-La contaminación por plásticos no biodegradables.

-La destrucción de la capa de ozono.

-La destrucción de los bosques del mundo.

-La degradación de los suelos.

-Contaminación de aguas (superficiales y subterráneas).

Es evidente que se requieren estrategias de sustentabilidad para el manejo de los recursos naturales para preservar el ambiente del planeta, único hogar de la especie humana y de las formas de vida conocidas.

Las medidas a implementar deben ser de alcance global, y ejecutadas por los gobiernos de los países, pero también cada ciudadano puede ejercer acciones personales individuales en pro del ambiente.

5 Acciones locales para preservar el ambiente

A continuación mencionamos 5 acciones que se pueden implementar a nivel individual con el fin de colaborar con la preservación del ambiente:

Disminuir el consumo del agua

Para usar de manera eficiente el agua, se deben tomar duchas breves, evitar el uso de bañeras, usar WC secos, optimizar el proceso de lavado de vajillas y de ropa, entre otros.

Economizar la energía eléctrica

Esto puede lograrse incorporando paneles solares u otro tipo de sistema de generación de energía limpia en la casa y lugar de trabajo. A su vez, se debe disminuir el consumo energético usando conscientemente electrodomésticos y bombillos ahorradores que no sean contaminantes.

Disminuir nuestra huella de carbono

Disminuir aquellas actividades en la cuales se generen emisiones de CO2. Por ejemplo, podemos evitar el procedimiento innecesario y contaminante de “calentar los motores de los automóviles” y procurar movilizarnos en forma no contaminante, sea en bicicleta o caminando.

El uso de transporte público en lugar del auto particular, resulta la mejor opción para recorrer trayectos importantes.

Proteger los árboles

Se debe reducir el uso de papel y objetos de madera al mínimo indispensable, puesto que así reducimos la deforestación para su producción. Por otra parte, como ciudadanos debemos organizar y participar en acciones de reforestación y proteger los bosques cercanos siendo garantes de su conservación.

Informarnos sobre el consumo responsable

Actualmente existe mucha información disponible sobre los procesos de generación de los bienes y servicios que disfrutamos y sus impactos ambientales. También existe información sobre la disposición final de los bienes consumidos y las sustancias tóxicas y contaminantes que liberan al ambiente.

Cada ciudadano es también consumidor y con sus elecciones apoya sistemas, empresas y procesos específicos. Por esto, debemos estar informados sobre las consecuencias ambientales de nuestras elecciones de consumo.

Por ejemplo, si aumentamos el consumo de productos locales, disminuimos nuestra huella de carbono, generada por el transporte (en vehículos, aviones o barcos) de esos productos desde lugares remotos.

Si aumentamos el consumo de productos naturales, lo menos procesados y empaquetados posible, disminuimos nuestra generación de desechos plásticos al ambiente y favorecemos la reducción de estos envoltorios en el mercado a mediano y largo plazo.

Para explorar estos temas y alternativas de acciones que podemos implementar para cuidar el ambiente, se recomienda investigar sobre el movimiento mundial denominado Cero Desechos (en inglés: Zero Waste), la agroecología y la permacultura.

5 Acciones globales para preservar el ambiente

A continuación se señalan algunas acciones necesarias para la preservación ambiental:

Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)

La reducción de los GEI y la preservación de sus sumideros naturales, permitiría reestablecer el equilibrio natural atmosférico y detener los devastadores efectos ambientales del calentamiento global.

Una medida de mitigación del efecto invernadero generado por los GEI, sería sustituir el uso de combustibles carbonados como fuente de energía por otras fuentes renovables no contaminantes como la energía solar, eólica, mareomotriz, olamotriz y geotérmica.

Esta medida es de carácter urgente, pero su implementación resulta difícil, pues afectaría intereses económicos globales. Por esto, es indispensable la comprensión general sobre las fuentes y los efectos de los GEI.

¿De dónde provienen los GEI?

El desarrollo industrial acelerado que comenzó con la llamada Revolución Industrial y la sustitución de la máquina de vapor de agua por el uso de combustibles fósiles carbonados (carbón, derivados del petróleo y gas natural), ha alterado el equilibrio entre los sumideros y las fuentes de CO2 del planeta.

Las inmensas cantidades de gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera (CO2, SO2, NO, NO2), producidas en diversas actividades humanas (industriales, de transporte y comercio, domésticas), no pueden ser asimiladas por el planeta y han generado un grave problema como lo es el calentamiento global de la tropósfera.

Sumideros naturales de CO2

Los cuerpos de agua superficiales de la hidrósfera terrestre y la vegetación, constituyen los únicos sumideros naturales de CO2, principal gas de efecto invernadero. El agua superficial tiene la capacidad de absorber CO2 para ser usado por plantas acuáticas, macroalgas y microorganismos fotosintetizadores.

Las plantas terrestres y sobre todo las grandes extensiones boscosas del planeta, también funcionan como sumideros de CO2 a través de la fotosíntesis. Sin embargo, las crecientes emisiones de CO2 ya no pueden ser asimiladas a través de los sumideros naturales, y su exceso almacena la radiación infrarroja que produce calentamiento.

Efectos más evidentes de los GEI

El calentamiento global está derritiendo el hielo de los casquetes polares terrestres a una velocidad asombrosa. Este hecho no solo es una amenaza de extinción a las formas de vida de los ambientes polares, sino que el volumen de agua líquida resultante está aumentando el nivel de los mares, causando inundaciones en islas y ciudades costeras.

El CO2 en exceso de la atmósfera también ha causado la acidificación de los cuerpos de agua del planeta, con la amenaza de extinción de toda la vida marina y lacustre.

Eliminar la fabricación y uso de productos no biodegradables o no reciclables

Los productos no biodegradables contienen compuestos llamados xenobióticos o compuestos químicos ajenos a la naturaleza, y que por tanto ninguna forma de vida descomponedora (hongos o bacterias) puede degradar a sustancias sencillas, asimilables por el resto de los organismos en las cadenas tróficas.

En la actualidad existe el gran problema generado por la acumulación de plásticos en “islas” de gran extensión que se han formado en el océano terrestre. Estos plásticos son confundidos por aves y peces como alimentos y mueren al ingerirlos, por asfixia y obstrucciones digestivas.

Adicionalmente, los plásticos al sufrir fragmentación mecánica, emiten compuestos orgánicos volátiles tóxicos y gases de efecto invernadero (como dióxido de carbono) a la atmósfera.

Actualmente se está desarrollando investigación en nuevos materiales biodegradables para sustituir a los plásticos no degradables.

Eliminación del uso de agroquímicos y fertilizantes contaminantes

Existe la necesidad de adoptar prácticas agrícolas que no sean tóxicas para humanos y todas las demás formas de vida y que no contaminen suelos y aguas.

Es necesario promover la utilización de abonos orgánicos en lugar de los fertilizantes de origen petroquímico y sustituir los agroquímicos tóxicos como los herbicidas y biocidas (plaguicidas y fungicidas) por sustancias de probada inocuidad.

La implementación de prácticas agroecológicas y de permacultura, son alternativas que permiten la sustentación de las necesidades humanas con la producción de un mínimo impacto ambiental.

Eliminación total del uso de compuestos clorofluorocarbonados (CFC´s)

Los compuestos CFC´s sufren descomposición fotoquímica en la estratósfera, mediada por la radiación ultravioleta procedente del sol. Esta descomposición genera cloro en forma atómica, el cual es muy reactivo y provoca la destrucción del ozono (O3).

La capa de ozono de la estratósfera funciona como escudo protector contra la radiación ultravioleta de alta energía, causante de daños celulares en todas las formas de vida y particularmente cáncer en los humanos.

Los compuestos CFC´s se emplean como propulsores de aerosoles y como gases de refrigeración. En 1987 gran parte de los países industrializados fue signataria del Protocolo de Montreal, donde se establecían metas para reducir su producción y su eliminación total en el año 2000. Este compromiso mundial no se ha cumplido por razones económicas.

Preservar los grandes bosques tropicales

Los bosques lluviosos tropicales son los grandes sumideros de CO2 del planeta, pues absorben este gas, y mediante la fotosíntesis retornan oxígeno a la atmósfera.

Cada segundo grandes extensiones de la selva amazónica son taladas por la explotación maderera, reduciendo así en forma acelerada e irracional el llamado “pulmón vegetal” del planeta, cuya protección es prioritaria para la sobrevivencia de la vida.

Referencias

  1. Arrow, K.J. and Fisher, A.C. (1974). Environmental Preservation, Uncertainty and Irreversibility. The Quarterly Journal of Economics. 88(2):312-319.
  2. Byrko, K., Kaiser, F. and Olko, J. (2017). Understanding the Acceptance of Nature-Preservation-Related Restrictions as the Result of the Compensatory Effects of Environmental Attitude and Behavioral Costs. Environment and Behaviour. 49(5):487-508. doi:10.1177/0013916516653638
  3. Epstein, M.J. (2017). Making Sustainability Work. Best Practices in Managing and Measuring Corporate Social, Environmental and Economic Impact. London: Routledge. doi: 10.4324/9781351280129
  4. Gould, S.J. (2018). The Golden Rule: A Proper Scale for Our Environmental Crisis. In: The Earth Arround Us. Maintaining a Livable Planet. Jill Schneiderman. Taylor & Francis Group.
  5. Legras, S., Martin, E. and Piguet, V. (2018).Conjunctive Implementation of Land Sparing and Land Sharing for Environmental Preservation. Ecological Economics. 143:170-187. doi:10.1016/j.ecolecon.2017.07.006
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Biólogo egresada de la Universidad de Los Andes.

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