Acento diacrítico: tipos y ejemplos

El acento diacrítico es un signo de puntuación que se usa para distinguir el oficio gramatical de palabras homógrafas. De manera general, un acento o tilde marca el énfasis fónico que se hace sobre una sílaba de una palabra.

Por su parte, las palabras homógrafas son aquellas que, aunque distintas, tienen una misma grafía; es decir, se escriben igual.

Ejemplo de acento diacrítico

Ahora bien, en las palabras de más de una sílaba hay una sílaba tónica – pronunciada con una mayor intensidad de voz y sílabas átonas. A nivel escrito, esta entonación marcada se indica mediante una pequeña línea inclinada conocida como tilde o acento ortográfico. Sin embargo, el acento diacrítico, o acento enfático, tiene una función distinta.

En primera instancia, este se utiliza en palabras monosilábicas (palabras de una sola sílaba) para distinguirlas de otras de diferente categoría que se escriben igual.

Esto se puede apreciar en las oraciones: Él vino a la misa y El vino se extrae de la uva. Claramente, el acento sirve para diferenciar el pronombre personal él del artículo el.

El mismo fenómeno se observa en: Quiere que vino a los invitados y Regaló una botella de vino. La palabra con el acento diacrítico señala que se trata de una forma del verbo dar, mientras que la otra es la preposición. Se puede notar que esto no sucede con las palabras vino (del verbo venir) y vino (el sustantivo).

Además, llevan tilde diacrítico los pronombres interrogativos y los exclamativos. Esto los distingue de los pronombres relativos, adverbios relativos y de las conjunciones.

De este modo, por ejemplo, el pronombre cuándo lleva tilde: ¿Cuándo me vas a perdonar? Pero la conjunción no: Dice que no sabe, cuando la verdad es que estuvo allí todo el tiempo.

Tipos y ejemplos

-Acento diacrítico en monosílabos

Las normas actualmente en uso establecen que las palabras monosilábicas, en general, no llevan tilde. Sin embargo, algunos monosílabos llevan acento diacrítico para distinguirlos de otras palabras con la misma grafía.

Ahora bien, el criterio para emplear o no la forma acentuada es su categoría gramatical. Estas categorías gramaticales expresan nociones como sustantivo, verbo, adjetivo, entre otras.

Ejemplos

Obsérvese cómo se utiliza el acento diacrítico en los siguientes ejemplos:

-Necesita que le el teléfono de todos los proveedores cuyas empresas comiencen con de. ( como verbo, de como preposición y de como sustantivo).

-Él piensa que todo estará resuelto a más tardar el lunes. (Él como pronombre personal y el como artículo).

-Ella era la más capacitada para el cargo, mas no confiaba en sus propias habilidades. (Más como adverbio y mas como conjunción adversativa).

-Estaba desesperado por ganar más dinero, mas no podía trabajar más. (Más como adjetivo, mas como conjunción adversativa y más como pronombre).

-Por supuesto que debe leerse cinco más dos son siete, mas debes colocarle el más. (Más como conjunción con valor de adición, mas como conjunción adversativa y más como sustantivo).

-Paraque algo no está bien con el mi de mi piano. ( como pronombre personal, mi como sustantivo que denota una nota musical y mi como adjetivo posesivo).

-Sé que se cortó con unas tijeras y no se lo dijo. ( como verbo, se como pronombre reflexivo y se como pronombre personal).

-Se siente bien saber lo que yo . (Se con valor de impersonal y como verbo).

-Sí, si lo cantas en si mayor, suena mucho mejor. (Sí como adverbio de afirmación, si como conjunción y si como sustantivo que denota una nota musical).

-Dijo que si ella no le daba el sí, sentiría vergüenza de sí mismo. (Si como conjunción, sí como sustantivo que indica aprobación y sí como pronombre personal reflexivo).

-Te pregunté si quieres que prepare una taza de . (Te como pronombre personal y como sustantivo).

¿ quieres que actualice tu agenda personal? ( como pronombre personal y tu como adjetivo posesivo)

-Interrogativos y exclamativos

Los pronombres relativos interrogativos y exclamativos deben llevar el acento diacrítico. Estos se utilizan para introducir la interrogación y la exclamación, respectivamente.

Esta misma regla aplica cuando se usan como sustantivos. En el caso de la interrogación esta puede ser directa o indirecta, pero siempre va acentuada.

Por otro lado, cuando funcionan como relativos, las palabras que, quien, quienes, cual, cuales, donde, adonde, como, cual, cuan, cuando y cuanto no llevan tilde. Tampoco se acentúan cuando funcionan como conjunción.

Ejemplos

En las siguientes oraciones se puede ver la aplicación de este conjunto de reglas con algunas de estas categorías gramaticales:

-¿Qué piensas de la nueva vecina? (Pronombre relativo interrogativo directo).

-Quiero saber qué piensas de la nueva vecina. (Pronombre relativo interrogativo indirecto).

Qué increíble! (Pronombre relativo exclamativo).

-Las cosas que decía no tenían mucho sentido. (Pronombre relativo).

-Me alegro de que pienses así. (Conjunción).

-No quería saber el qué, sino el cuánto. (Sustantivos).

-¿Quién tradujo esos textos? (Pronombre relativo interrogativo directo).

-Es necesario averiguar quién tradujo esos textos. (Pronombre relativo interrogativo indirecto).

Quién te viera ahora!  (Pronombre relativo exclamativo)

-Santiago, quien permaneció en silencio durante la reunión, conocía todos los detalles. (Pronombre relativo).

-No te fíes de quien dice una cosa y hace otra. (Conjunción).

-Lo atormentaba el quién, el cuándo y el cómo de la próxima traición. (Sustantivos).

-Aún/aun

En el caso del par aún/ aun, la forma acentuada se utiliza cuando al cambiarla por la palabra todavía no se altera el sentido de la oración. La otra forma se emplea cuando tiene el mismo valor de también, hasta, incluso o siquiera (este último con la negación ni).

Asimismo, se escribe sin tilde cuando tiene valor concesivo, ya sea en la expresión conjuntiva aun cuando (equivalente a aunque), al igual que si va seguida de un adverbio o de un gerundio.

Ejemplos

En las siguientes oraciones se puede ver el uso de estas reglas:

-Aún sigue pidiendo que le dé algún tipo de explicación. (Todavía sigue pidiendo…).

-Esta forma de preparar el pescado es aún más fácil. (.. es todavía más fácil.).

-Nos preparamos todo lo que pudimos, pero creemos que debíamos estudiar aún más. (… estudiar todavía más.).

-Todos recibieron un premio, aun aquellos que no hicieron ningún esfuerzo. (… incluso aquellos que no hicieron ningún esfuerzo.).

-Se mostró muy hostil, y aun se atrevió a cuestionar sus métodos, pero luego aceptó la derrota. (… y hasta se atrevió a cuestionar sus métodos…).

-Ni aun de cerca podía ver qué estaba escrito allí. (Ni siquiera de cerca…).

-Aun cuando no me lo digas  lo sabré. (Aunque no me lo digas…).

-Aun sabiendo sus limitaciones económicas, decidió emprender el proyecto. (Aunque sabiendo sus limitaciones económicas…).

-Ofrecieron su ayuda de manera desinteresada, aun así no la aceptaron. (… incluso así no la aceptaron.).

-Sólo/solo

En la actualidad, la Real Academia Española recomienda no usar el acento diacrítico para distinguir entre el adverbio y el adjetivo.

Solo, como adverbio, equivale a solamente. En tanto, como adjetivo significa sin compañía. Se trata de una palabra llana terminada en vocal. Por tanto, las reglas generales de acentuación indican que no debe llevar tilde.

Sin embargo, anteriormente se pensaba que estas podían prestarse a malas interpretaciones. Por ello, para eliminar la posible ambigüedad, la norma obligatoria era acentuar el adverbio (sólo). Esto permitiría distinguir entre Bebió solo una cerveza (sin compañía) y Bebió sólo una cerveza (solamente una).

Luego, la institución que vela por el cumplimiento de una norma común a todos los hispanohablantes decidió que la posibilidad de que esto ocurra es mínima. Así pues, atendiendo al criterio de simplicidad de las reglas, este acento diacrítico ya no es de uso obligatorio.

Incluso, en un principio la recomendación era usar esta tilde solamente en los casos donde pudiera haber la posibilidad de una interpretación ambigua.

No obstante, considerando que el contexto y otras formas alternas pueden disipar esta ambigüedad, ya no se requiere la tilde para hacer la distinción.

-Demostrativos

Los demostrativos son palabras que determinan la significación del nombre, o sustantivo, mediante una relación de lugar. El grupo está conformado por este, ese, aquel, esta, esa, aquella, estos, esos, aquellos, estas, esas, aquellas, esto, eso y aquello.

Excepto los tres últimos, los demostrativos pueden tener la función de adjetivos (Es este edificio) o pronombre (El edificio es este). Anteriormente, las normas de la Real Academia española, al igual que con el adverbio solo, exigía el uso del acento diacrítico para diferenciar ambos usos.

De este modo, cuando estos funcionaban como pronombres debía emplearse esa tilde. Por ejemplo, en oraciones como *Aquél es un árbol sagrado o *Dame una de ésas, debía acentuarse los demostrativos. Su uso evitaba ambigüedades en la interpretación de los textos.

Estas ambigüedades estaban presentes en proposiciones como: ¿Por qué querían esos videojuegos? Con el acento, esos sería el sujeto de la oración. Sin él, sería un adjetivo demostrativo.

De nuevo, se impuso el criterio de que el acento diacrítico no era necesario. La institución de la lengua considera que no hay justificación para su empleo.

La función principal de esta tilde es oponer palabras tónicas a palabras átonas idénticas en forma. Pero esta condición no está dada ni en los demostrativos ni en el caso de las dos formas del adverbio solo.

Referencias

  1. Veciana, R. (2004). La acentuación española: nuevo manual de las normas acentuales. Santander: Ediciones Universidad de Cantabria.
  2. Universidad de Palermo. (s/f). Manual ortográfico de la lengua española. Tomado de fido.palermo.edu.
  3. Marín, E. (1999). Gramática española. México D.F.: Editorial Progreso.
  4. El País (2014).  Libro de estilo de El País: Nueva edición actualizada. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial España.
  5. Real Academia Española. (s/f). El adverbio solo y los pronombres demostrativos, sin tilde. Tomado de rae.es.
  6. Tilde. (2005). Diccionario panhispánico de dudas. Tomado de lema.rae.es.
  7. Traill, E. L.; Vigueras Avila, A. y  Baez Pinal, G. E. (2005). Diccionario básico de lingüística. Ciudad de México: UNAM.
  8. Palacio Rivera, J. (2010). Ortografía, manual práctico para escribir mejor. Madrid: RC Libros.

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