10 Actividades Cognitivas para Adultos Mayores

Las actividades cognitivas para adultos mayores son fundamentales para promover la salud, el bienestar general y para mejorar memoria, atención y otras funciones ejecutivas. A continuación te dejamos una lista de 10 de las más efectivas.

Según el INE (Instituto Nacional de Estadística) en España en el año 2015 ha ocurrido un hecho que no sucedía desde 1941 y es que, en este último año ha habido más muertes que nacimientos. Es decir, la pirámide poblacional ha quedado de forma invertida. El número de nacimientos disminuyó un 2% y el de muertes lo hizo con un 6,7%.

envejecimiento activo

En total, se registraron 2.753 muertes más que nacimientos. Entre otras razones, la crisis y la falta de políticas de conciliación familiar son, en gran medida, culpables de estas cifras.

Es por esto, que podemos decir que España es un país que está envejeciendo por lo que los campos de estudio y trabajo relacionados con las personas mayores está comenzando a cobrar gran relevancia. Entre ellos los aplicados al envejecimiento activo y la estimulación cognitiva.

En esta línea, encontramos ámbitos de la psicología, como la psicogerontología que es como se le suele llamar en Europa, Norteamérica y en algunos países iberoamericanos.

La Estimulación Cognitiva

En muchas ocasiones, las personas mayores ven mermadas su capacidades cognitivas así como su memoria.

Puede ser debido a la edad y que se produce de forma debido a factores fisiológico y ambientes y que varía de una persona a otra el nivel de afectación (deterioro cognitivo) o bien, existen casos en los que es debido a una enfermedad que provoque un daño orgánico (declive cognitivo).

Como la pérdida de funciones, se acabará produciendo de una manera u otra, es muy importante la estimulación cognitiva que es la realización de ejercicios que se dirigen a mantener o mejorar el funcionamiento cognitivo mediante ejercicios que impliquen diversas áreas: memoria, atención, percepción, funciones ejecutivas (planificación, organización y ejecución).

Cobra una especial relevancia la prevención y, es que, estos ejercicios son recomendables para cualquiera de nosotros con el objetivo de enlentecer el envejecimiento. De hecho, están especialmente recomendado que se comiencen a realizar entre los 55 y 60 años, aunque las personas más jóvenes también pueden practicarlos.

A continuación, paso a enumerar una serie de ejercicios que podemos hacer para trabajar la estimulación cognitiva. Éstos, podemos realizarnos de forma autónoma en casa, aunque algunas personas mayores pueden necesitar ciertas ayudas para poder realizarlos porque no puedan hacerlo de manera autónoma.

Para poder realizar una estimulación cognitiva plena es importante acudir al profesional adecuado y éste, tras una valoración, sentará un plan de actuación adecuado a la persona en el que pueda mejorar las destrezas en las que haga falta un mayor trabajo y maximizar aquellas en las que tenga un mayor nivel.

Sobre todo, la intervención del profesional cobra una especial relevancia en los casos en los que la persona sufre algún tipo de demencia e, incluso, la enfermedad de Alzheimer.

10 Ejercicios de Estimulación Cognitiva

1- Lectura comprensiva

No es sólo leer un período o una revista, es que procesemos de la manera adecuada la información que recibimos.

Al acabar de leer un texto, podemos realizarnos una serie de preguntas: ¿qué?, ¿quién?, ¿cómo?, ¿cuándo?, y ¿por qué?. Podemos responderlas de manera escrita o bien, contándoselo a alguien. De esta manera, si hemos leído con atención el texto, lo habremos comprendido y seremos capaces de dar respuesta a los interrogantes.

2- Ejercicios matemáticos

Podemos partir de un nivel básico, realizando sumas y restas o bien, un nivel más alto en el que realicemos ecuaciones en las que intervengan distintos mecanismos para despejar la incógnita. De esta manera, trabajaremos nuestra atención y, también, la concentración.

3- Álbum de la vida

Con el objetivo de trabajar la memoria remota, una actividad muy bonita es rescatar antiguas fotos y documentos y ponerlas en orden. Podemos crear un álbum personal con historias y nuestras fotografías personales.

4- Colorear

A priori, puede parecernos una actividad para niños pequeños, pero son múltiples los efectos beneficiosos de esta actividad. Lo ideal es adaptar la figura y no usar imágenes que parezcan infantiles.

Coloreando, se trabaja la motricidad fina y, al finalizarlo, se sentirán orgullosos tras el trabajo realizado. El coloreado está muy relacionado con la arte-terapia y es que, realizar este tipo de trabajos tiene múltiples beneficios porque nos ayuda a relajarnos.

5- Crear historias

Éste recurso es muy usado, sobre todo en grupos. La persona que conduce al grupo, introducirá una lista de palabras que, aparentemente, no tengan sentido entre sí.

Después, tras comprobar que todos conozcan su significado, el primero inventará una frase con una palabra y la persona que le siga, tendrá que empezar con la frase inicial y añadir una nueva con otra palabra. Así, hasta que todos hayan participado. Es un buen ejercicio para trabajar la memoria a corto plazo y, también, los recursos relacionados con la imaginación.

6- Pasatiempos

Podemos encontrarlos en cualquier periódico o revista y también, los venden en libros enteros. Pueden ser sopas de letras, crucigramas, sudokus o ejercicios de encontrar las diferencias entre dos imágenes.

Tardamos poco tiempo en realizarlos pero, podemos tomar el hábito de realizar este tipo de ejercicios por sus beneficios. Con cada uno de ello, trabajaremos un aspecto en concreto pero, es muy importante ser constante.

7- Hacer las tareas de la casa

Para las personas que sufran cierto deterioro cognitivo, este tipo de tareas cobran especial relevancia porque aparte de ser manipulativas y requerir de su atención y concentración y poner en marcha las funciones ejecutivas, les harán sentirse útiles y por lo tanto, incrementará su autoestima.

Estas pueden ser pelar fruta o las patatas, partir algunos alimentos, poner la mesa, doblar la ropa, etc. Es importante que las actividades que conlleven la utilización de ciertos instrumentos que pueden herirles (cuchillos, tijeras, etc) o el uso de instrumentos que quemen (la vitrocerámica, el horno,…) sean realizados bajo la supervisión de otra persona.

8- Completar mapas

Es muy importante que las actividades que realicemos, tengan algún tipo de repercusión en nuestra vida diaria. ¿Cuántas veces hemos escuchado el telediario y nos han hablado de un país o ciudad que no hemos sabido ubicar geográficamente?

Estudiando los mapas de los continentes, aprenderemos cultura y, a la vez, trabajaremos nuestra memoria y atención. Después, para comprobar lo aprendido, podemos completar un mapa mudo.

9- Los juegos de mesa

Jugando al parchís, al dominó, al ajedrez, a las cartas o las damas, además de experimentar la sensación de jugar con más personas y los vínculos de amistad que pueden surgir entre ellas, estamos entrenando nuestras capacidades cognitivas como la memoria a corto plazo y la atención. También, hay actividades que se podrán realizar individualmente como los puzzles y jugar a un solitario con las cartas.

10- Costura

Una actividad manipulativa y que suele gustar mucho, sobre todo a las personas que hayan aprendido a coser en su juventud.

Se puede aprender partir de trabajos muy simples en los que el punto sea muy fácil e ir subiendo el nivel con el ganchillo o el punto de cruz e, incluso, la elaboración prendas. Nuevamente, enfatizo la importancia de que la persona que lo requiera, esté acompañada por alguien que supervise el trabajo con el objetivo de no herirse.

Perspectiva histórica de la psicogerontología

La psicogerontología también, puede ser denominada como gerontopsicología y gerontología comportamental, ha estado presente en la psicología desde sus comienzos.

Ivan Pavlov, uno de los psicólogos más influyentes y su equipo estudiaron, en animales, las diferencias comportamentales entre los mayores y los jóvenes y cómo los procesos de inhibición son más vulnerabes a la edad que los de facilitación del aprendizaje. 

Desde el psicoanálisis, Carl Jung al describir las etapas de la vida adulta, enfatizó que durante la última etapa además de producirse cambios importante, muy relacionados con el estado anímico, se caracteriza, también por la búsqueda de sentido a la vida.

Stanley Hall, psicólogo del desarrollo, propuso cómo a lo largo del período de madurez se producen diversos mecanismos de diferenciación inter-individual y por lo tanto, en esta etapa es muy importante la concepción de la persona mayor como una alguien altamente diferenciado del resto.

Karl Bühler, tras todos lo estudios de sus colegas, enfatizó la importancia del crecimiento, la estabilidad y el declive del funcionamiento psicológico a lo largo de la vida de los seres humanos.

Fue en la década de los 50, cuando la psicogerontología se estableció como subdisciplina de la psicología científica y quedó definida como el estudio del envejecimiento y la vejez y de las aplicaciones de estos conocimientos a las personas mayores.

Implicaciones de la Psicología en el trabajo con Personas Mayores

Pinquart, Fernández-Ballesteros y Torpdalh (2007), tras una amplia revisión bibliografía de estudios y artículos del campo de la psicogerontología, sentaron cuáles son los temas más importantes que ocupan este ámbito: la demencia, los problemas afectivos, el desarrollo social, las enfermedades crónicas, el envejecimiento activo y la evaluación psicológica.

El Colegio Oficial de Psicólogos (COP), inspirándose en el II Plan Internacional de Acción sobre Envejecimiento, elaboró en 2007 un listado de las necesidades de atención de las personas mayores que requieren la intervención de la figura del psicólogo. Éstas son:

  • Promover la salud y el bienestar a lo largo del transcurso de la vida.
  • Evaluar e intervenir desde la psicología en la salud mental de las personas mayores. También, en personas mayores que sufran algún tipo de enfermedad mental.
  • El apoyo psicológico a las familias.
  • La integración social y comunitaria de las personas mayores.
  • La formación a otros profesionales sobre los aspectos psicológicos y sus implicaciones en el cuidado y la atención a personas mayores.
  • El asesoramiento, la formación y la promoción del envejecimiento activo.
  • La contribución al diseño urbanístico, arquitectónico y de las nuevas tecnologías.

¿Qué es el envejecimiento activo?

Como he mencionado en el apartado anterior, éste es uno de los campos a potenciar en el trabajo con personas mayores. Pero, ¿sabemos en qué consiste y cuáles son sus implicaciones?

El término envejecimiento activo fue acuñado por diversos organismos internacionales y nacionales como son la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) y queda definido de la siguiente manera:

“El envejecimiento activo es el proceso en que se optimizan las oportunidades de salud, de participación y de seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen. El envejecimiento activo permite que las personas realicen su potencial de bienestar físico, social y se centra en las personas mayores y en la importancia de dar una imagen pública positiva de este colectivo.“

Desde la Unión Europa, en 2012, se impulsó el año del envejecimiento activo y de la solidaridad intergeneracional como una necesidad social al producirse un envejecimiento de la población y el hecho constatado de que hay más personas mayores. Este tipo de iniciativas pretender “dar vida a los años y no, años a la vida”.

Por eso, las políticas y las medidas encaminadas hacia la promoción del envejecimiento activo, pretenden maximizar la calidad de vida de las personas mayores. De esta forma, se pretende favorecer las oportunidades de desarrollo para una vida saludable, participativa y segura.

Es importante tomar la fase adulta como una etapa más de la vida y en la que las personas deben tener la posibilidad de desarrollarse y de crecer personalmente.

El envejecimiento activo implica los siguiente enunciados:

  1. Ofrecer a las personas mayores la posibilidad de participar plenamente en la sociedad.
  2. Fomentar sus posibilidad de empleo.
  3. Permitirles contribuir en la sociedad de manera activa a través del voluntariado y programas intergeneracionales.
  4. Fomentar la vida autónoma de estas personas, creando viviendas accesibles y adaptando las tecnologías y los diversos medios de transporte, entre otras medidas.

Este enfoque, pretende dar la vuelta a los prejuicios sociales que hacen ver a las personas mayores como personas de las que no se puede sacar ningún tipo de beneficio y que, incluso, pueden ser vistas como inútiles.

Las medidas e iniciativas de este tipo, pretenden provocar un giro de 180º y que el envejecimiento sea visto como una oportunidad, algo de lo que sacar beneficio y que las personas mayores tienen mucha experiencia y cosas que aportar al resto de la sociedad.

Bibliografía

  1. Fernández Ballesteros, R. (2.009) Psicología de la vejez. Una psicogerontología aplicada. Editorial Pirámide.
  2. Instituto Nacional de Estadística (INE). Movimiento Natural de la Población (Nacimientos, Defunciones y Matrimonios). Indicadores Demográficos Básicos. Año 2.015. Datos provisionales.
  3. Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional 2.012. Unión Europea.
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Licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla. Máster en Intervención Psicológica Integral en Enfermedades Poco Frecuentes.
Me interesan las personas así como los contextos en los que se desenvuelven.

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