10 Actividades de Inteligencia Emocional para Niños

Las actividades de inteligencia emocional para niños que te mencionaré a continuación te servirán para entrenar esta habilidad tan necesaria en la vida ya seas maestro o padre.

El desarrollo de los menores no debe ser relegado a la escuela exclusivamente, sino aplicado también en casa. Para tal cometido, es importante que los padres estén sensibilizados con la importancia de trabajar las fortalezas emocionales.

actividades inteligencia emocional

Como en la escuela, o cualquier otro ámbito, este trabajo no debe hacerse de manera puntual, sino que hemos de tenerlo presente en nuestro día a día. Los padres deben ser un referente para ayudar a desarrollar las competencias emocionales de sus hijos.

En muchas ocasiones, en casa se atienden las necesidades más relacionadas con la escuela y el rendimiento del niño en ella. Esta tarea es importante, pero no olvidemos la gestión emocional.

Saphiro (1997) enunció que mientras que cada generación de niños parece volverse más inteligente, sus capacidades emocionales y sociales parecen estar disminuyendo vertiginosamente. De ahí la importancia de trabajar la Inteligencia Emocional en casa.

Diferentes estudios muestran que los niños con capacidades en Inteligencia Emocional son más felices, confiados, menos agresivos y, además, tienen un mayor éxito en la escuela.

Actividades para fomentar la inteligencia emocional

Gestionar adecuadamente las emociones durante la infancia tiene múltiples beneficios. Y no sólo para el niño, sino también para su familia y su contexto más cercano, como es la escuela.

Ahora, paso a detallar una serie de herramientas que podemos utilizar en nuestro día a día para mejorar la gestión emocional.

1- Inside out (2015)

Esta película de Disney Pixar es una herramienta muy buena para trabajar con niños, puesto que, al ser una película de animación, les resultará más ameno el visionado.

En ella, aparecen 5 de las emociones básicas (alegría, tristeza, ira, asco y miedo), a falta de la sorpresa que, al ser una emoción tan breve, los guionistas no supieron cuadrar en la película.

Con ella, conocerán sus emociones y aprenderán a entender que sentir emociones negativas no es malo.

2- Emocionario 

Libro de Cristina Núñez y Rafael Valcárcel. Representa, a través de distintos cuentos distintas emociones. Une la lectura con la inteligencia emocional. Los menores podrán conocer distintos sentimientos y aprender a ponerles nombre, para cuando los experimenten sepan identificarlos y gestionarlos adecuadamente.

3- Cuentos para sentir

Otro libro, éste de Begoña Ibarrola (psicóloga y músico-terapeuta) recopila una serie de cuentos cuyo hilo conductor son distintas emociones. Su objetivo principal es educar a los niños en el pensamiento emocional.

4- La Ducha

Es una actividad para desarrollar con un grupo de niños. Se trata de que uno a otros se den masajes como si estuvieran recibiendo una ducha. Así, aprenderán que el tacto y las caricias son una buena forma de expresar el cariño hacia los demás.

5- La caja de los afectos

Es otra manera de demostrar nuestro afecto hacia nuestros compañeros. Se puede realizar en casa, con la familia o bien en el colegio con el resto de compañeros. En la caja, que ellos mismos elijan, irán depositando distintas formas de afecto y cariño hacia sus seres queridos.

6- Dibujar caras que expresen distintas emociones

Este recurso es usado con niños que se encuentran en la etapa preescolar y, también, aquellos que sufren algún Trastorno del Espectro Autista (TEA). Después de dibujar las caras, pueden colgarse en un lugar visible del aula o de la casa. Así, los niños podrán señalar qué emoción sienten en ese momento.

7- Imitar diferentes emociones

Además de representarlas sobre un papel, un buen recurso es, ante un espejo, imitar distintas emociones y reflexionar sobre cómo cambia nuestra expresión facial. De esta manera, aprenderán a reconocerlas en su propio rostro y en el de los demás. 

8- El Diario Emocional

Está recomendada para aquellos que se encuentren en la etapa de la pre-adolescencia. Se les anima a que anoten en el diario cómo se sienten, cuando viven una situación positiva o negativa. A esta reflexión, pueden añadirle por qué creen que se sienten así y si consideran necesario cambiar la emoción, así como qué pueden hacer para cambiarla.

Ante algún suceso de gran carga emocional y que sea relevante para ellos, a través de la teatralización, se les puede ayudar a conectar con la emoción que están sintiendo en ese momento y podrán ponerle nombre, además de detectar por qué están sintiéndolo.

9- La Música

Este ejercicio se puede utilizar en cualquier etapa educativa. Escuchar música produce efectos positivos en nuestro bienestar. Hay que elegir aquella que genere tranquilidad, calma y paz interior para que puedan regular su estrés y ansiedad. También, se pueden elegir piezas musicales que generen emociones como la alegría.

De esta manera, no sólo trabajamos la gestión emocional, sino que de igual manera se fomenta la capacidad de escucha activa si al finalizar la canción, reflexiona sobre cómo ha conectado con sus emociones.

Además, podemos acompañar esta actividad, cantando y bailando. De esta manera, se general bienestar en los niños.

10- Jugar

A través del juego, los niños aprenden a aumentar su tolerancia a la frustración, a controlar su impulsividad y a respetar los turnos de juego, así como a escuchar a los demás con mayor atención.

También es una buena oportunidad para crear un buen clima con sus compañeros y familiares, reír, fomentar el sentido del humor y las relaciones positivas. Podemos aprovechar los juegos de mesa clásicos, pero existen algunos relacionados con la inteligencia emocional. Encontramos:

 -La oca de las emociones. Basado en el tradicional juego de la oca. Consiste en representar distintas emociones, a medida que se pase por las casillas. El resto de compañeros podrán acompañar al que esté representando la emoción que le corresponda, caracterizándola.

De esta manera, los niños se darán cuenta que existen distintas formas de representar una emoción y aprender a detectarla en la cara de los demás.

-Las cartas de las emociones. Con esta baraja de cartas, trabajarán las emociones y sentimientos para aprender a etiquetarlos. Estas cartas tienen un dibujo que representa la expresión emocional y, debajo, una breve descripción. Las cartas se ponen boca abajo y, tirando un dado, le tocará una determinada función.

Estas funciones serán elegidas por el facilitador de la actividad, que tendrá que tener en cuenta el nivel de los niños. Por ejemplo: ¿cuándo experimentaste por última vez esta emoción?, ¿cómo te sientes cuando lo experimentas?, etc.

Inteligencia emocional: Aspectos y principios

La Inteligencia Emocional reúne las inteligencias intrapersonal e interpersonal e involucra distintos aspectos de la vida:

  • La perspectiva.
  • La Espontaneidad.
  • La Creatividad.
  • Las habilidades sociales.
  • Las habilidades emocionales.
  • El control de los sentimientos y de las emociones.
  • El manejo de las esperanzas y la perseverancia.
  • La autodisciplina.
  • La responsabilidad.
  • La empatía (ponerte en el lugar de la otra persona, conocer sus emociones y saber    gestionarlas adecuadamente).

A su vez, sus principios son:

  1. Recepción. Cualquier estímulo que recibimos a través de nuestros sentidos.
  2. Retención. Está relacionado con la memoria. Encontramos dos tipos: la retentiva (la capacidad de almacenar la información) y el recuerdo (la capacidad de acceder a la información almacenada).
  3. Análisis. Esta función incluye el reconocimiento de pautas y el procesamiento de esa información.
  4. Emisión. Cualquier forma de comunicación e, incluso, creativo. Incluso del pensamiento.
  5. Esta función se encarga de la totalidad de nuestras funciones físicas y mentales.

La Inteligencia Emocional en las Escuelas

Poco a poco, la gestión de las emociones ha ido expandiéndose en distintos ámbitos (planos interpersonal e intrapersonal, el mundo empresarial, el mundo laboral…) y uno de ellos, ha sido la etapa escolar.

Saphiro (1997) apunta que gran parte de los problemas que los niños presentan durante su etapa escolar se deben, mayormente, a los problemas de autoestima que sufren causada por los estímulos sociales. Si estos asuntos no se resuelven durante la infancia, repercutirán en la etapa adulta, creando personas inseguras.

A través de distintos programas, se pretende que los niños sean conscientes de sus emociones y sepan manejarlas de manera adecuada. Este trabajo debería de realizarse de manera transversal, es decir, estar presente en todas las asignaturas y que se le dediquen espacios concretos para tratar estos temas. Además, la intervención con las familias es muy importante.

Este tipo de iniciativas tuvieron lugar en un primer momento en escuelas de los Estados Unidos alrededor de los años 90 y fueron denominadas Social and Emotional Learning (SEL).

Poco a poco, se han hecho una parte imprescindible del currículum de muchas escuelas, desde el jardín de infancia hasta la finalización de los estudios obligatorios. Se extendió por continente asiático en países como Malasia, Hong-Kong y Japón. En Europa, la líder en implantar este tipo de programas educativos fue Reino Unido.

En 2002, la Organización para las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) realizó un manifiesto que se envió a los ministros de Educación de 140 países en el que se formuló una declaración de los 10 principios básicos para poner en marcha programas SEL.

Roger Weissberg, director del Collaborative for Academic, Social and Emotional Learning (organización puntera en la puesta en marcha y aplicación de programas SEL) de la Universidad de Chicago, dirigió un metaánalisis en el que se analizaron un total de 678 estudios de evaluación de programas SEL. Se abarcó desde el nivel preescolar hasta la etapa de educación secundaria.

Se concluyó que los estudiantes de los colegios en los que se habían realizado este tipo de intervenciones y programas, habían mejorado de manera significativa sus calificaciones y que sus notas de carácter cuantitativo habían aumentado la calificación.

Además, se demostró la eficacia de estos programas en otros aspectos muy relevantes de la vida académica, como el descenso en un 28% de las malas conductas y las expulsiones en un 44%. El comportamiento fue mas positivo en un 63% de los alumnos.

Tras estos datos, comprobamos cómo una buena enseñanza en gestión emocional surte efecto en la etapa escolar.

Actualmente, en España, se está implementando el Programa Escolar de Desarrollo Emocional (P.E.D.E) que trata de favorecer el desarrollo de la inteligencia intrapersonal e interpersonal, con un tratamiento teórico cognitivo-conductual.

Este programa tiene un enfoque preventivo, centrado principalmente en las emociones que se van interiorizando (ansiedad, depresión, aislamiento social y los problemas relacionados con la salud). Este tipo de problemas se ponen de manifiesto cuando los niños tienen dificultades para controlar su estado cognitivo e intelectual.

Beneficios de la Inteligencia Emocional

La correcta gestión emocional, el desarrollar la empatía y desarrollar nuestras habilidades sociales y comunicativas, supone una potente herramienta que tiene una serie de repercusiones. En ellas, encontramos:

  • Incrementa la autoconciencia. Sabemos mejor quién somos, cuáles son nuestros defectos y nuestras virtudes. Así, potenciando nuestras habilidades, podremos trabajar para mejorar.
  • Toleramos de mejor forma la presión y las frustraciones.
  • Mejora nuestra capacidad de trabajo, así como el trabajo en equipo.
  • Crecimiento social, potenciando nuestras habilidades sociales.
  • Mayor crecimiento personal y más probabilidades de éxito.

Bibliografía

  1. Goleman, D. (2002). Inteligencia Emocional. Editorial Kairos.
  2. Goleman, D. (1999). La práctica de la inteligencia emocional. Editorial Kairos.
  3. GROP (2009). Actividades para el desarrollo de la inteligencia emocional. Barcelona: Parramón.
  4. Ibarrora, B. (2003). Cuentos para sentir. Educar las emociones. Madrid: SM.
  5. Inside Out (Del revés). (2015). Disney Pixar.
  6. Lozano-González, L., García-Cueto, E., Lozano-Fernández, L.M., Pedrosa, I. y Llanos, A. (2011). Los trastornos afectivos en la escuela. Guía del Programa Escolar de Desarrollo Emocional (P.E.D.E.). Consejería de Educación y Ciencia.
  7. Núñez Pereira, C. y Valcárcel, R. (2013). Emocionario. Di lo que sientes. Madrid: Palabras Aladas.
COMPARTIR
Licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla. Máster en Intervención Psicológica Integral en Enfermedades Poco Frecuentes. Me interesan las personas así como los contextos en los que se desenvuelven.

2 Comentarios

  1. Son muy buenos los artículos publicados en lifeder pero como recomendación como lectora podría decir que seria muy útil conocer las fechas en que son publicados los artículos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here