10 Actividades y Juegos para Niños Autistas

En este artículo te explicaré 10 actividades y juegos para niños autistas que servirán para que se diviertan y para que aprendan varias habilidades.

El autismo es un síndrome del desarrollo neurológico que la Asociación Americana de Psiquiatría define por la presencia de déficits en la reciprocidad social y la comunicación, además de por comportamientos repetitivos o inusualmente restringidos.

actividades para niños con autismo

Este síndrome tiene su inicio en la infancia. Los padres suelen comenzar a preocuparse cuando ven que su hijo, a pesar de poder recitar el alfabeto o repetir frases que ha escuchado en la televisión, no utiliza nunca el lenguaje con fines comunicativos1.

El autismo es un síndrome heterogéneo, de modo que no existen dos niños o adultos que padezcan autismo y que posean exactamente el mismo perfil sintomatológico.

Si bien estas personas comparten alteraciones del comportamiento y comunicación, en cada persona la gravedad del cuadro es diferente y los síntomas experimentan variaciones con el curso del desarrollo. Además, aunque la mayoría presentan algún tipo de alteración intelectual, esta no es una característica inherente a los trastornos del espectro autista.

Aunque el progreso es variable y las características comportamentales cambian con el tiempo, la mayoría de los niños autistas continúan experimentando síntomas característicos del trastorno una vez que son adultos. Éstos se traducen en problemas relacionados con la independencia, el empleo, las relaciones sociales y la salud mental.

Por ello, los objetivos prioritarios del tratamiento de los trastornos del espectro autista consisten en minimizar las características principales del trastorno y los déficits asociados, maximizar la independencia funcional y la calidad de vida y aliviar el estrés de la familia y entorno cercano.

Para alcanzar estos objetivos, los ingredientes imprescindibles en todo tratamiento serán: facilitar el desarrollo y el aprendizaje, promocionar la socialización, reducir los comportamientos desadaptativos y educar/ apoyar a las familias2.

10 actividades que adoran hacer los niños y personas autistas

Si bien es cierto que hay ciertas actividades que una persona autista disfrutará más que otras, la clave no está tanto escoger la tarea como en enriquecerla.

El secreto está en aplicar los principios de la estimulación multisensorial a las atividades de ocio y rutinarias con la persona autista.

¿Qué es la estimulación multisensorial?

Ésta consiste en estimular todos y cada uno de los sentidos cuando realizamos una actividad.

En consonancia con lo que resalté anteriormente, pude constatar en mi trabajo con autistas una serie de actividades y patrones que han funcionado de forma sorprendente y que se basan en este principio:

  1. Musicalidad

Hay una diferencia clave en decir “Es hora de irse para la cama, vamos a ponernos el pijama, etc” o cantar la típica canción “Vamos para cama que hay que descansar, para que mañana podamos madrugar”.

Cuando me percaté de que hablar de modo “habitual” no es efectivo con personas autistas, decidí probar a decir las cosas cantando. Funciono.

No se trata de recitar lo que normalmente diríamos poniéndole un tono melódico. Se trata de crear códigos musicales con la persona autista. Lo más sorprendente de todo es que lo aprenderá y en pocos días te sorprenderá cantándolo al unísono contigo.

Con Ana, creé una canción para cada actividad rutinaria que debía ser desempeñada: despertar, asearse, comer, pasear, dormir, etc. En pocos días las aprendió y cuando llegaba la hora de hacer cierta actividad, era ella quien me sorprendía cantando las canciones.

  1. Expresión artística

Volveré a servirme del ejemplo de Ana para ilustrar esta idea. Un día Ana estaba inapetente. No quería salir de casa y nada le apetecía.

Decidí coger lápices de colores y papel e intentar comunicarme con ella a través de dibujos. Funcionó. Nos pasamos horas y horas dibujando de forma incansable y compartiendo diversión y alegría.

En ocasiones las personas autistas se sentirán abrumadas por el mundo y tendrán el típico día de “no me apetece enfrentarme a la realidad”.

En estas ocasiones, sírvete del lenguaje artístico como medio de expresión de frustraciones y sentimientos. Además podrás ver que su estado de ánimo se verá reflejado en los colores que escoja. De este modo, sabrás si la actividad está funcionando o no.

  1. La belleza del mundo

Dar paseos es algo que generalmente gusta a las personas autistas.

Aprovecha los momentos de paseo para canalizar la atención de la persona sobre la belleza de la naturaleza. Una simple flor puede desencadenar una gran felicidad para una persona autista: la clave está en transmitirle tu propia sensación.

Sorpréndete con las cosas bonitas que veas cuando vas paseando, provoca sonrisas y transmite sensaciones. Incluso la agradable brisa puede ser un tema de conversación.

Esta idea sirve a una doble labor: por una parte, crear una sensación de disfrute máximo del paseo y por otra, distraer a la persona autista de las posibles cosas candidatas a producirle una reacción de ansiedad.

  1. La importancia de pasarlo bien

Más felicidad significa por una parte, un mayor aprendizaje y, por otra, más oportunidades de aprendizaje. Este es un coctel imprescindible para las personas con autismo.

Ahora bien, ¿Qué claves me señalan que la persona autista está disfrutando de una actividad?4

Su atención visual a la actividad es la clave más clara. Cuanto más tiempo mantenga la atención sobre la actividad a desarrollar, más le estará gustando.

Otra clave es la anticipación de la persona autista. Generalmente, las personas autistas esperarán pasivamente a tus instrucciones. Esto no es así si la actividad desempeñada está resultando atractiva.

Si observas anticipación en la persona, refuérzala y recuerda que esa actividad le gusta especialmente. Muy probablemente le pondrá un nombre a la actividad y te pedirá todos los días que lo hagáis.

  1. El poder de la repetición

Cuanto más familiar sea una actividad para la persona autista, más le gustará. Esto es así porque ellos disfrutan de la rutina, es decir, de las actividades estructuradas en tiempo y espacio.

Cada vez que hagáis una actividad, a menos que implique visitar diferentes lugares, intenta que siempre sea en el mismo sitio y a la misma hora.

  1. Si no hay actividades que la persona autista disfrute, constrúyelas

Incluso la hora del baño puede ser una actividad generadora de diversión.

Un ejemplo podría ser crear burbujas de jabón en el brazo de la persona que luego aclararás con agua. Repítelo varias veces y observarás una respuesta sonriente por parte de la persona. Pequeños detalles de forma repetitiva es la forma de divertir a estas personas.

  1. Por otra parte, ¿Cómo saber si una actividad no es divertida?

Tan importante como identificar las actividades generadoras de diversión es darse cuenta de si una actividad está siendo aburrida o si algo que antes generaba diversión, dejó ya de hacerlo.

Si la persona desvía la mirada entre turnos o si observas cambios en su lenguaje corporal que indiquen que está siendo pasivo, descarta esa actividad o genera novedad con nuevos detalles.

  1. La regla de los 10 segundos

Sea cual sea la actividad que desempeñes, intenta que sea un juego de turnos. Esto hará que la persona autista mantenga su interés y participación en la actividad.

Dado que la pasividad es generadora de ansiedad y aburrimiento, intenta que la persona emita una respuesta verbal o no verbal cada aproximadamente 10 segundos.

Necesitarás empezar un acto, pausar y esperar a menudo para dar la oportunidad a la persona para su turno comunicativo. Sé paciente durante las pausas y espera a una respuesta por parte de la persona.

Si esta respuesta no se da, cambia tu estrategia.

  1. Aprende a detectar cuando es el momento de terminar la actividad

Nuevamente, es muy poco probable que una persona autista te transmita verbalmente que desea terminar con la actividad. Si las respuestas de la persona disminuyen y no puedes generarlas a través de variaciones, es tiempo de terminar con la actividad y ofrecer otro abanico de posibilidades diferentes.

Del mismo modo, si eres tú quien se está aburriendo, no dudes en cambiar de actividad. La persona detectará con mucha precisión si te estás aburriendo por medio de tu lenguaje no verbal y se frustrará al no comprender tu reacción.

Si cuando intentas abortar la actividad porque lo deseas pero observas que las respuestas de la persona autista se vuelven más intensas, desorganizadas e hiperactivas, es hora de calmar las cosas de forma gradual.

Disminuye poco a poco el ritmo de la actividad y baja tu tono de voz. Si esto no funcionase, entonces simplemente expresa verbalmente “la actividad se ha acabado” y propón siempre una alternativa: “la actividad se ha acabado porque ahora es hora de…”.

  1. Actividades con objetos

Cuando te sirvas de objetos para crear una actividad lúdica, la diferencia es que tú eres muy probablemente la única persona que usará el objeto, no habrá patrón de turnos con el objeto.

Comienza por hacer un pequeño gesto con el objeto para provocar un gran efecto. Observa la reacción de la persona: sonrisas, expresiones de placer, etc. Si la persona retrocede o parece aburrida o preocupada, para y espera. Intenta repetir la acción pero de un modo atenuado e intenta observar de nuevo si la persona emite alguna respuesta con el cuerpo o la cara.

Si la persona sonríe, se acerca, parece interesada o excitada, repite el gesto con el objeto y luego haz una pausa. Espera a que la persona te comunique de algún modo que desea que lo vuelvas a hacer.

Más allá del concepto “autismo”

La primera vez que entré en contacto con una persona autista, todo mi conocimiento acerca del trastorno se derrumbó en cuestión de minutos.

En términos generales, es cierto todo lo que se suele describir como característica del trastorno. Sin embargo, cada caso es diferente y en la mayoría de las ocasiones contar con conocimientos en el área contribuye a formar ideas preconcebidas que pueden ser contraproducentes a la hora de relacionarnos con estas personas.

Mi primer consejo a la hora de contribuir a la felicidad, desarrollo y bienestar de las personas categorizadas dentro del espectro autista es no ponernos límites al pensar que son diferentes, que no podrán comunicarse contigo ni tú con ellos y que ellos serán planos e inaccesibles.

No es así. El que tengan limitaciones en cuanto a sus capacidades comunicativas se refiere más bien a una cuestión de utilización del lenguaje tal cual nosotros lo hacemos que a una carencia o deficiencia comunicativa en general.

Si, se comunicarán contigo y tú con ellos.

Si, serán comunicaciones altamente satisfactorias y te darás cuenta que el mundo puede ser percibido y vivido desde otros puntos de vista.

¿Qué estamos haciendo mal?

De las personas catalogadas dentro del espectro autista aprendí muchísimo y me llegué a preguntar, ¿somos nosotros quienes tenemos un problema?

Me dirijo a ti: seguramente a la vez que estás leyendo estas palabras estás extrayendo contenido, interpretando, asociando emocionalidad, empatizando, etc. Sin embargo, una persona autista no podrá hacerlo si sólo cuenta con “contenido informativo”.

Lo hará partiendo de otras claves comunicativas. Será capaz de empatizar, interpretar, asociar emociones, etc., pero no a partir de las palabras.

Este es nuestro gran error. Tendemos a fijarnos siempre en el contenido cuando conversamos y esto es, en realidad, una limitación.

El contenido verbal en un acto comunicativo transmite un 35% de la información comunicativa total. Si incluimos en la ecuación todos los demás estímulos que podemos percibir auditivamente en una conversación (tono de voz, volumen, ritmo), sólo recibiremos un 45% del total de la información. Esto no es todo: ¡El lenguaje no verbal transmite el restante 55% de la información!3

Sabiendo esto reflexionemos, ¿Qué estamos haciendo mal? Estamos comunicándonos mal.

Las personas del espectro autista se comunican acaso, ¿peor que nosotros? No lo creo,…

Si sólo ignoran el contenido, sólo se pierden un 35% de la información. El resto de personas, si sólo nos centramos en el contenido ¡sólo recibimos un 35% de la información! Increíble pero cierto.

Siendo todavía más drástica,… recomendaría a toda persona que desee desarrollar una comunicación efectiva entrenarse con alguien del espectro autista. Suena retante y, lo es.

A diferencia de nosotros, ellos son transparentes. ¿Por qué? No tienden a ensuciar sus comunicaciones con palabrería.

Mi padre siempre me ha dicho: “deberías ser actriz”. Él dice que mi expresión lo transmite todo. Me serví de esto cuando conocí a Ana a través de la Fundación Adcor, enseguida conectamos.

¿Y tú qué otras actividades para niños y adultos autistas conoces?

Referencias

  1. Lord, C et al. (2000). Autism Spectrum Disorders. Neuron, vol 8(2), 355-363
  2. Myers, SM and Johnson, C. (2007). American Academy of Pediatrics. Vol 120, no.5, 1162-1182
  3. Mehrabian, Albert (1969): “Some referents and measures of nonverbal behavior”. Behavior Research Methods and Instrumentation, 1, 203-207.
  4. Rogers, S.J., Dawson, G., Vismara, L.A. (2012). An early start for your child with autism: using everyday activities to help kids connect,
    communicate and learn. The Guilford Press: New York.
  5. Gómez, G.M. (2009). Aulas multisensoriales en educación especial: estimulación e integración sensorial en los espacios snoezelen. Editorial
    Ideaspropias.
  6. Fuente imagen 1.

2 Comentarios

  1. Buenas Tardes,

    muy buen post, tengo un hijo autista y todas las cosas que mencionas son muy ciertas y estoy seguro que serviria de mucha ayuda a aquellas personas que necesiten saber como conectarse con una persona autista.
    Gracias por la información, me sirvió de mucha ayuda

    exitos…

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