Adicción a la comida: síntomas, causas, tratamiento

La adicción a la comida es un trastorno psicológico que puede afectar a algunas personas incapaces de controlar su apetito y sus impulsos de ingerir comida altamente calórica y palatable. Se trata de un problema en el que no se creía hasta hace unos pocos años. Sin embargo, cada vez tenemos más evidencia sobre él.

Explicada de manera simple, esta adicción es simplemente la necesidad de ingerir comida basura de la misma manera que otra persona puede necesitar tomar drogas. En este proceso, están implicadas las mismas áreas del cerebro, y los mismos neurotransmisores; y de hecho, muchos de los síntomas son extremadamente similares.

personas adictas a la comida

Además, la adicción a la comida combina estas características con otras más frecuentes en distintos tipos de trastornos de la alimentación. Por ejemplo, algunos factores son similares a los que aparecen en la bulimia, en las personas que frecuentemente se dan “atracones”, y en las que comen demasiado de manera compulsiva.

A pesar de la gravedad de este problema, no es mucho lo que sabemos todavía sobre qué efectos puede tener a largo plazo o cómo se produce en primer lugar. Por ello, es necesario que sigamos investigando sobre la adicción a la comida. En este artículo te contaremos todo lo que conocemos hasta ahora sobre ella.

Síntomas

No existe una forma sencilla de diagnosticar la adicción a la comida. De la misma manera que ocurre en casos similares provocados por otro tipo de sustancias, la mayoría de los efectos tienen que ver con el comportamiento. A continuación veremos algunos de los síntomas más comunes provocados por este trastorno.

Antojos

Frecuentemente, las personas que sufren de adicción a la comida están obsesionadas con unos pocos tipos de alimentos. En general, se trata de comida basura: pizzas, hamburguesas, dulces y postres… De hecho, si no las toman de manera frecuente, empiezan a notar que las echan de menos o las “necesitan”.

Estos antojos pueden llegar a hacer sentir muy mal a la persona. A menudo, incluso si conscientemente quiere evitar estos alimentos, acabará sucumbiendo a la tentación e ingiriéndolos. Esto puede ser especialmente revelador si causa que el individuo se salte su dieta o coja más peso del que desearía.

Comer más de lo normal

Cuando una persona con adicción a la comida se rinde y empieza a ingerir el alimento que desea, es frecuente que sea incapaz de parar. Incluso si se ha propuesto tomar solo una cantidad concreta, la mayoría de las veces acabará saltándose sus propias reglas y continuará hasta que no pueda más.

Este síntoma puede ser especialmente grave cuando el individuo come hasta sentirse completamente lleno. Frecuentemente, esto le hará encontrarse mal físicamente, al haber llevado su cuerpo al límite. Si esto ocurre a menudo, puede tratarse de uno de los síntomas más obvios de adicción a la comida.

Culpabilidad después de comer

Muchas veces, las personas con este problema se dan cuenta de que están haciendo algo que no deberían. Por eso, en muchas ocasiones los síntomas físicos se suman a otros de carácter únicamente psicólogico. El más frecuente de ellos es la culpa: la sensación de que se ha hecho algo que no se debería.

La culpa suele venir acompañada de una bajada de autoestima y la sensación de ser un fracaso. El problema es que este síntoma tiende a reforzar la adicción, al buscar la persona sentirse mejor volviendo a ingerir su comida favorita. Este es uno de los efectos que hacen que sea tan complicado acabar con este trastorno.

Excusas sobre el problema

Como a menudo son incapaces de acabar con su adicción a la comida, las personas que presentan este trastorno tratan de crear toda clase de excusas que les ayuden a sentirse mejor consigo mismos momentáneamente. Sin embargo, en el fondo saben que no son ciertas, por lo que sus problemas tienden a agravarse con el tiempo.

Algunas de las excusas más frecuentes son las siguientes:

– “Solo voy a hacerlo esta vez”.

– “En realidad no pasa nada por comer algo que me guste”.

– “Ayer comí sano, puedo permitirme saltarme la dieta por un día”.

Por supuesto, a largo plazo estas excusas hacen mucho más difícil la recuperación del paciente y tienden a complicar los problemas sufridos debido a la adicción.

Intentos repetidos de acabar con la adicción

Como ya hemos mencionado, es frecuente que las personas con adicción a la comida sean conscientes de que tienen un problema. Por eso, normalmente han tratado de abandonar sus hábitos nocivos en varias ocasiones. Sin embargo, tienden a fracasar una y otra vez en sus intentos.

Es también habitual que estos individuos hayan probado diferentes enfoques para conseguir librarse de su adicción. Por ejemplo, han podido ponerse a dieta estricta durante un tiempo; o haberse planteado hacer “días trampa” de vez en cuando para que no sea tan duro. Sin embargo, recaen una y otra vez en el problema.

Intentos de ocultar el problema

Debido a la vergüenza y culpabilidad que sienten por lo que les ocurre, la mayoría de adictos a la comida tratan de evitar que los demás se enteren de ello.

Si viven con su familia o compañeros de piso, negarán haberse comido ciertos alimentos de la casa. En cambio, si viven solos, tratarán de aparentar ser sanos cuando salgan con gente conocida.

Este síntoma, además, tiende a bajarles aún más la autoestima. Además, suele ser muy sencillo ver que se trata de una mentira. Cuando se les pilla, los adictos a la comida se sienten muy avergonzados y pueden incluso empezar a evitar a sus amigos y seres queridos.

Causas

Ya hemos aprendido a reconocer los principales síntomas de la adicción a la comida. Sin embargo, ¿por qué se produce este problema? A continuación veremos las principales explicaciones que se aceptan actualmente.

Exceso de dopamina en el cerebro

La dopamina es uno de los principales neurotransmisores que se encargan de hacernos sentir bien. Por lo general, se trata de una sustancia muy positiva; pero también juega un papel fundamental en la aparición y mantenimiento de las adicciones. La que tiene que ver con la comida no es una excepción.

Algunos tipos de alimentos, conocidos como “altamente palatables”, son capaces de afectar de forma dramática al sistema de recompensa de la dopamina y provocar que cada vez los necesitemos más para encontrarnos simplemente bien. Estos alimentos suelen ser altos en calorías, grasas, azúcar o carbohidratos refinados; y bajos en nutrientes.

El problema es que, según empezamos a ingerir estos alimentos más y más, nuestro cerebro se va acostumbrando a ellos. Como liberan grandes cantidades de dopamina, nos vamos haciendo resistentes a esta sustancia, y cada vez necesitamos una dosis más alta para sentirnos bien.

Desajustes hormonales

Las comidas altas en azúcar o carbohidratos refinados tienen un impacto muy marcado en nuestras hormonas. Especialmente, cuando las comemos los niveles de insulina del cuerpo se disparan, para evitar los efectos nocivos que estas sustancias tienen sobre nuestro organismo.

Por desgracia, al igual que en el caso de la dopamina, cada vez necesitamos mayores niveles de insulina en nuestro torrente sanguíneo para conseguir los mismos efectos.

Este proceso de resistencia a la insulina tiene gran cantidad de efectos secundarios, como por ejemplo un hambre constante o una mayor facilidad para ganar peso.

Debido a ello, llega un punto en el que, por mucho que comamos, seguimos teniendo hambre y ganas de ingerir alimentos basura.

Falta de nutrientes

Uno de los problemas más graves de la comida basura es que, a pesar de que son muy saciantes y aportan gran cantidad de calorías, en realidad no le dan a nuestro cuerpo los nutrientes que necesitan para funcionar.

Por eso, a pesar de que hayamos ingerido mucho más de lo que requerimos a nivel de aporte energético, seguimos estando desnutridos.

La principal consecuencia de esto es que, por mucho que comamos, siempre tenemos hambre. Las personas con adicción a la comida experimentan este efecto de manera exagerada, hasta tal punto que les es imposible parar de ingerir alimento porque siempre se sienten con apetito.

Factores emocionales

Por último, a menudo las personas adictas a la comida tienen otros problemas de fondo que agravan sus síntomas. En general, sufren de dificultades como falta de autoestima, aislamiento social, sensación de fracaso, o incluso otras más graves como depresión o ciertas formas de ansiedad.

La comida, al liberar dopamina en el cerebro, provoca que nos sintamos bien momentáneamente. Por eso, estas personas tienden a confiar en ella para mejorar su estado de ánimo. Sin embargo, esto siempre es momentáneo, y a largo plazo acaban sintiéndose aún peor de cómo estaban al principio.

Tratamiento

Aún no existe un método universalmente aceptado para tratar un problema tan complejo como la adicción a la comida.

Sin embargo, debido a que su prevalencia no ha dejado de aumentar en los últimos años, cada vez aparecen más tratamientos y métodos para superarlo. A continuación veremos algunos de los más efectivos.

Cambio radical de dieta

Como hemos visto, algunos de los factores más importantes que causan la adicción a la comida y que ayudan a mantenerla tienen que ver con la naturaleza de los alimentos basura.

Si se siguen ingiriendo, es prácticamente imposible romper el ciclo de la adicción y conseguir alcanzar una relación sana con la comida.

Sin embargo, existen multitud de dietas y estilos de alimentación que por sí solos pueden acabar con la mayoría de casos de adicción a la comida, excepto con los más graves. Diferentes expertos recomiendan formas distintas de conseguir esto; pero la mayoría de ellas tienen una serie de elementos en común.

Quizás el factor más importante en este sentido es el hecho de abandonar los alimentos procesados y centrar la dieta alrededor de comida “real”. Esto quiere decir que solo se deben ingerir elementos que podamos encontrar en la naturaleza: carne, pescado, verdura, fruta, legumbres, lácteos…

Una excepción a esto son los cereales. A pesar de tratarse de algo que podemos encontrar en el mundo natural, los humanos no estamos especialmente bien preparados para tomarlos. Su impacto en nuestras hormonas es muy alto, y por lo tanto, tienden a agravar los problemas de adicción a la comida.

Programas de 12 pasos

Al igual que ocurre con casi todas las adicciones (como las relacionadas con el alcohol o las drogas), recientemente han surgido por todo el mundo grupos de 12 pasos que ayudan a quienes acuden a ellos a dejar su relación tóxica con la comida.

Si te interesa probar este método, tan solo tienes que realizar una búsqueda en las redes para encontrar uno de estos grupos en tu ciudad. Prueba con las palabras “adictos a la comida anónimos” o similares; si vives en una gran urbe, es casi seguro que conseguirás hallar uno de ellos.

Soluciona el problema de base

Si crees que lo que te ha llevado a desarrollar una adicción a la comida tiene más que ver con tus emociones que con tu cuerpo, es muy probable que nada de lo que hagas te sirva hasta que no consigas resolver el problema de fondo. Esto puede ocurrir, por ejemplo, si tienes muy baja autoestima o si sientes que no eres válido.

Resolver problemas emocionales de este tipo puede ser muy complicado; pero si lo consigues, todas las demás dificultades de tu vida desaparecerán casi por arte de magia.

Para conseguirlo, puedes probar desde disciplinas tradicionales como la meditación o el yoga, hasta métodos más modernos como la autoayuda o la terapia.

Busca ayuda

Dicho esto, si llevas muchos años peleando con tu adicción a la comida, por desgracia es muy probable que no puedas acabar con ella por ti mismo. Por suerte, existen multitud de terapias psicológicas especializadas en el tratamiento de las adicciones que pueden ayudarte en este sentido.

Si crees que podría venirte bien un poco de asistencia para acabar con tu problema, no dudes en acudir a un especialista. Algunas de las corrientes que han resultado ser más efectivas para este tipo de problemas son la terapia cognitivo – conductual y el uso de psicofármacos para paliar algunos de los síntomas más severos.

Referencias

  1. “Food addiction” en: Health Line. Recuperado en: 28 Octubre 2018 de Health Line: healthline.com.
  2. “Food addiction” en: WebMD. Recuperado en: 28 Octubre 2018 de WebMD: webmd.com.
  3. “Food Addiction: Causes, Symptoms, Signs & Treatment Help” en: Eating Disorder Hope. Recuperado en: 28 Octubre 2018 de Eating Disorder Hope: eatingdisorderhope.com.
  4. “5 Ways to Help If You Think You Have a Food Addiction” en: River Mend Health. Recuperado en: 28 Octubre 2018 de River Mend Health: rivermendhealth.com.
  5. “Food addiction” en: PsychGuides. Recuperado en: 28 Octubre 2018 de PsychGuides: psychguides.com.
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