Adicción a las compras: síntomas, causas y tratamientos

La adicción a las compras es la compulsión de gastar dinero, sin importar la necesidad o los medios financieros. El adicto a las compras es alguien que hace compras compulsivamente y que puede sentir que no tiene control sobre su comportamiento.

Mientras que muchas personas disfrutan de las compras como un tratamiento o una actividad recreativa, las compras compulsivas son un trastorno de salud mental y pueden causar consecuencias graves.

adicción a las compras

La adicción a las compras ha recibido diversos nombres hasta el momento, tales como “compra compulsiva”, “shopping-manía” o “shopaholic”. La sociedad en la que vivimos es consumista. Por ello, es un tema de creciente interés, no sólo debido a su repercusión económica sobre la persona que lo padece, sino también por los trastornos que se ocultan tras esta adicción.

Algunos estudios sobre esta adicción ponen de manifiesto que una tercera parte de los ciudadanos de la U.E. son adictos al consumo y tienen serios problemas de autocontrol a la hora de realizar sus compras.

Además, un 3% han convertido dicha adicción en patología. Estas cifras se agravan entre la población joven, puesto que un 46% son adictos y un 8% presenta niveles que rozan lo enfermizo.

Esta adicción es mucho más común entre mujeres con edades comprendidas entre 20 – 40 años. Suele tratarse de trabajadoras y mujeres independientes que muestran insatisfacción en relación a su vida sentimental.

Al menos una vez por semana, es común que recorran distintas tiendas y centros comerciales durante su tiempo libre, lo que conlleva que sus armarios estén abarrotados de prendas nuevas o que han usado una sola vez.

Sin embargo, se trata de un trastorno que aún no se incluye en los manuales de psicopatología, quizás porque –como afirman diversos psicólogos sociales-, las personas no somos simplemente consumistas, sino consumistas excesivos.

Para comprender mejor esta enfermedad, expondremos las causas, síntomas principales y los componentes del tratamiento que suele llevarse a cabo en estos casos:

Principales causas de la adicción a las compras

comprando con tarjeta

Las causas por las que las personas pueden desarrollar adicción a las compras son muy variadas, incluyendo tanto estados psicológicos internos –aburrimiento o descontento- como razones externas –publicidad y marketing-.

  • Rivalidad y comparación con las personas de nuestro alrededor. Nuestras necesidades dependen de lo que tienen las personas que nos rodean. De esta forma, si nuestros amigos compran de forma excesiva o viajan frecuentemente, tendremos la sensación de que necesitamos comportarnos del mismo modo.

  • Mensajes de los medios publicitarios. No es ningún secreto que todos estamos sometidos al poder del marketing y la publicidad, y éstos ejercen un gran poder sobre nuestra conducta –incluida la conducta consumista-.

  • Facilidad de pago. En la actualidad, basta con acercar una tarjeta de crédito y pagar por el producto que queremos llevarnos a casa. En otras ocasiones, resulta muy fácil conseguir un crédito para financiar nuestras compras. Todo esto facilita que compremos de forma impulsiva y sin reflexionar demasiado.

  • Falta de control de gastos. Una persona que no haga balances entre sus ingresos y sus gastos de forma metódica, tendrá mayores probabilidades de derrochar dinero en productos innecesarios.

  • Aburrimiento. La monotonía o falta de diversión en nuestra vida diaria puede convertirse en un factor precipitante de la adicción a las compras.

  • Emociones negativas. Experimentar emociones negativas, como tristeza o ansiedad, puede conllevar que personas adictas a las compras presenten un episodio de compra
    desmesurada, puesto que, como veremos a lo largo de este artículo, se llega a producir un estado de bienestar momentáneo en el momento en que se están adquiriendo los nuevos objetos.

Síntomas principales de la adicción a comprar

chicas comprando

Los síntomas que manifiestan aquellas personas adictas a las compras son numerosos y variados, siendo, en algunos casos, similares a los síntomas presentados en otras adicciones.

Quizás el síntoma más destacado es la tensión o excitación excesiva que se experimenta justo antes de realizar la compra.

Como resultado de la acción de comprar, la persona siente satisfacción, se reducen sus niveles de ansiedad e, incluso, siente una euforia excesiva.

Sin embargo, dicha excitación suele desaparecer rápidamente –incluso antes de llegar a casa con las nuevas adquisiciones-, por lo que el placer experimentado es muy efímero.

Este afán constante de comprar más y más objetos, prendas o utensilios, persiste incluso cuando pone en riesgo su trabajo o la economía familiar.

Tras las compras desmesuradas, que normalmente incluyen objetos inútiles o repetitivos, las personas experimentan remordimientos, sentimiento de culpadepresión y ansiedad.

Otras consecuencias psicológicas originadas por la compra compulsiva son la angustia, la vergüenza o la baja autoestima. Todos estos síntomas, que producen un estrés excesivo, pueden provocar enfermedades como úlcera, hipertensión, depresiones profundas y frecuentes dolores de cabeza.

También es común que se produzcan peleas familiares debido al despilfarro que ha llevado a cabo la persona adicta a las compras –por ese motivo, suelen ocultarlo a familiares y pareja-.

Sin embargo, la única forma que conoce una persona con adicción a las compras para dejar de sentir estos sentimientos negativos es volver a comprar –al igual que un alcohólico recurrirá con mayor probabilidad al alcohol al experimentar ansiedad y tristeza-.

Los rasgos que se presentan en los adictos a las compras los podemos encontrar en otros trastornos del control de impulsos, como en la cleptomanía.

De hecho, la única diferencia que se encuentra con la cleptomanía es que los adictos a las compras pagan por sus adquisiciones, por lo cual se ven envueltos en deudas a las que no pueden hacer frente –mientras que los cleptómanos suelen tener mayores problemas con la justicia, debido a sus conductas delictivas-.

Sin embargo, en etapas muy avanzadas de la adicción a las compras, cuando la persona no puede conseguir ningún medio para pagar por los productos que desea adquirir, puede recurrir al robo –de personas de su alrededor o en los propios establecimientos-.

Otro síntoma característico de esta enfermedad es el desarrollo de tolerancia. Al igual que sucede con el consumo de alcohol en personas alcohólicas, los adictos a las compras van incrementando progresivamente los gastos para experimentar el mismo efecto.

Con respecto a la conciencia de enfermedad, encontramos que estas personas son conscientes del problema que presentan, aunque a veces pueden engañarse a sí mismos.

Cuando se paran a pensarlo, saben que sus armarios están llenos. Sin embargo, una vez en la tienda, se dicen a sí mismos que están adquiriendo objetos y prendas muy útiles y que realmente necesitan.

Como puedes imaginar, todos estos síntomas que presentan los adictos a las compras les producen un intenso malestar en su vida diaria, al igual que a las personas de su alrededor.

Al tratarse de una adicción, la persona se ve envuelta en un círculo vicioso del que no sabe escapar, por lo que suele necesitar ayuda de un profesional para implantar un tratamiento eficaz.

Tratamiento de la adicción a las compras

Lo aconsejable es que este tipo de terapia se lleve a cabo de la mano de un profesional especializado en adicciones, que sepa aplicar el tratamiento más adecuado a cada persona, en función de la fase en la que se encuentra la enfermedad y de sus características personales.

Existen diferentes escalas y tests que han sido creados específicamente para diagnosticar esta adicción, como por ejemplo:

  • Escala de compra compulsiva de Valence, d´Astous y Fortier.
  • Escala de compra compulsiva de Edwards.
  • Test de adicción a las compras (Echeburúa, de Corral y Amor).

Con respecto a los aspectos fundamentales a tratar en este trastorno, podemos destacar los siguientes:

1. Control de estímulos

Aquí se incluyen las restricciones que debe realizar la persona adicta a las compras, para reducir la probabilidad de recaer en su hábito adictivo.

Dentro de este apartado, se encuentran las siguientes modificaciones que deben llevarse a cabo:

  • Reducir su presupuesto diario. La persona debe salir de casa con un presupuesto diario reducido y en efectivo, que se adecuará a los gastos previstos (para la comida, medios de transporte, etc.).

  • Evitar zonas de tiendas y centros comerciales. El adicto a las compras debe modificar su recorrido hasta el trabajo o el centro de estudios con el objetivo de evitar cualquier estímulo que precipite un nuevo episodio de compra compulsiva –como tiendas, centros comerciales, etc.-.

  • Avisar en tiendas y pequeños negocios sobre su adicción. A veces, las personas dejan dinero “fiado” en pequeños comercios, cuando conocen al dueño o dependiente de la tienda. Para evitar que la persona adicta recurra a esta opción para satisfacer sus deseos irrefrenables, se debe avisar con antelación para que no le vendan nada –al igual que los adictos al juego pueden solicitar a los casinos que no le permitan la entrada a los mismos-.

2. Hacer frente a sus problemas económicos

Para que la terapia tenga el efecto deseado y la persona deje de experimentar sentimientos negativos –que pueden desembocar nuevamente en compras desenfrenadas-, es importante que le haga frente a sus deudas, reduciendo al máximo el gasto de dinero y devolviendo objetos a las tiendas –si el ticket de devolución sigue vigente y en caso de que los objetos no hayan sido utilizados-.

Es necesario hacer un balance de todos las deudas que posee la persona, incluyendo el dinero que le han prestado o ha extraído de los demás.

Éste es un aspecto fundamental pero muy delicado del tratamiento. La persona debe comprometerse consigo misma y con los demás para lograr romper el círculo vicioso en el que se ha visto envuelta.

Debido a la dificultad que supone, los primeros días o semanas puede establecerse que la persona vaya acompañada de un amigo o familiar cuando salga de casa en su tiempo libre –especialmente si hay indicios de ansiedad o depresión significativos-.

Una vez pagadas las deudas, a veces se opta por romper las tarjetas de crédito, puesto que, como comentábamos al principio del artículo, pueden ser usadas de forma fácil e inmediata, por lo que la persona puede volver a perder el control de sus cuentas y recaer en la adicción.

Durante los meses posteriores, se utilizará en todo momento dinero en efectivo y en cantidades pequeñas, de forma que si la persona tiene una necesidad imperiosa de adquirir un objeto, no pueda hacerlo.

3. Exposición gradual en vivo

Una vez que el tratamiento vaya avanzando, será necesario que la persona aprenda a comprar de forma controlada y adaptativa, puesto que se trata de una conducta que no es perjudicial cuando se tiene control sobre ella.

Además, el adicto a las compras tiene que exponerse a la ansiedad que le produce frecuentar tiendas y no adquirir ninguna prenda nueva.

Para llevar a cabo esta exposición, la persona debe ir acompañada –en las primeras ocasiones- a los sitios de alto riesgo, como centros comerciales.

Una forma de proceder es establecer una escala gradual de exposición, en la que cada día se realice una tarea diferente. Un ejemplo de escala de exposición podría ser la siguiente:

  • Pasar por delante de un centro comercial.

  • Mirar un escaparate durante 15 minutos.

  • Entrar en una tienda y ver ropa durante 10 minutos.

  • Entrar a una tienda y probarse 2 prendas de vestir –sin comprar nada-.

De esta forma, la persona va adquiriendo un mayor autocontrol sobre su conducta compulsiva.

4. Tratamiento cognitivo

Otro aspecto importante que debe estar presente en la terapia es el cambio de creencias irracionales de la persona que sufre adicción a las compras, puesto que normalmente presentan ideas sobrevaloradas con respecto a la posesión de objetos materiales.

Para empezar, es importante que la persona sea consciente de que detrás de su adicción se esconden distintos problemas que está ocultando o enmascarando.

A veces se trata de un vacío sentimental, insatisfacción con su pareja o con su trabajo.

Por tanto, hay que detectar las áreas afectadas de su vida para que pueda ponerles solución y aumentar su bienestar emocional de un modo diferente –en lugar de buscar la felicidad a través de las compras-.

Otro aspecto fundamental a mejorar en estos casos es la autoestima, que generalmente se encuentra muy afectada, puesto que la persona ha ido aprendiendo a valorarse a sí misma y a los demás en función de las posesiones materiales, en lugar de apreciar las habilidades y cualidades que se poseen.

Para aumentar la autoestima personal, puede sugerirse que comience alguna nueva actividad a realizar en su tiempo libre –acudir a clases de baile, idiomas, algún deporte, etc.-.

De esta forma, además de potenciar su autoestima, se evita que la persona esté aburrida durante largos periodos de tiempo –que, recordemos, se trata de un factor precipitante del episodio de compras compulsivas-.

Por supuesto, también deberán tratarse otros trastornos secundarios a esta adicción, como los ya mencionados síntomas de depresión, ansiedad y estrés.

El objetivo fundamental de la terapia será reestructurar la vida de la persona para que sepa gestionar sus propios estados internos de una forma adaptativa, dejando a un lado los hábitos desadaptativos usados hasta el momento.

¿Y tú has sufrido adicción a las compras? ¿Qué has hecho para superarlo?

Referencias

  1. Cía, A. H. (2014). Las adicciones no relacionadas a sustancias (DSM-5, APA, 2013): un primer paso hacia la inclusión de las Adicciones Conductuales en las clasificaciones categoriales vigentes. Revista de Neuro-Psiquiatría, 76(4), 210.
  2. del Río, F. P. (2011). Las adicciones sin sustancia en estos últimos 40 años.Norte de Salud mental, 9(40).
  3. Mínguez, F. M., Segal, H. D., & Quintero, J. (2015). Protocolo de tratamiento de las adicciones sin sustancia psicoactiva. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 11(86), 5157-5160.
  4. PELLICER, M. C. L. (2006). ADICCIÓN A LAS COMPRAS. DITORIAL, 81.
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Licenciada en Psicología y Máster en Terapia de Conducta y Salud

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