Aerofobia: Síntomas, Causas y Tratamiento

La aerofobia es la fobia específica a volar, pudiendo producir taquicardia, sudoración en las manos y ataques de pánico. Las personas que tienen miedo de subir a un avión pueden sentir ansiedad y aprensión cuando deben volar, pero muchas logran controlarse y subir a un avión de todos modos.

Por el contrario, las personas que sufren aerofobia directamente no pueden ni acercarse a un avión. La ansiedad les produce taquicardia, sudoración en las manos y ataques de pánico.

Simplemente no pueden ni pensar en subir a un avión, si lo hicieran se desmayarían. Para superar este tipo de fobia es necesario seguir una terapia con profesionales y tal vez tomar medicación, además de seguir los consejos de este artículo.

Síntomas

Los síntomas principales de la aerofobia son:

-Pensamientos sobre posibles accidentes o desgracias al tomar un vuelo.

-Sudoración al pensar sobre subirse a un avión.

-Taquicardia ante la posibilidad de pensar en tomar un vuelo.

-Ansiedad ante la posibilidad de pensar en tomar un vuelo.

-Ataques de pánico ante la posibilidad de pensar en tomar un vuelo.

Causas

Según estadísticas divulgadas por instituciones de aviación, una de cada cuatro personas tiene miedo de viajar en un avión.

Como se mencionaba antes, hay distintas intensidades en este miedo a volar. Hay quienes a los pocos minutos de despegar ya se sienten mejor, mientras que otros sufren incontrolables ataques de pánico.

Las causas que provocan la fobia a volar pueden ser muchas, pero prácticamente todas son de origen psicológico:

Experiencias negativas anteriores

Personas que han tenido un mal vuelo, arraigan esa mala experiencia. Frente a una posible repetición los síntomas de la fobia se activan.

Tal vez el vuelo no fue malo en realidad, pero está asociado a un hecho negativo. Por ejemplo, una persona que tomó un vuelo para asistir a un funeral. Cuando vuelva a tomar un vuelo, el dolor de esa ocasión puede reaparecer. Con él, puede activarse la fobia.

El miedo a lo desconocido

El hecho de tener que enfrentarse a una situación desconocida genera temor por sí mismo. En el caso particular de los aviones, hay muchos mitos e información errónea que provoca miedo en las personas.

Científicamente está demostrado, de acuerdo a las leyes probabilísticas, que es menos probable sufrir un accidente en avión que en coche. Sin embargo, la mayoría de las personas no lo sabe o no piensa en ello, y por eso volar les causa mucho miedo.

Situaciones personales

Las personas que sufren depresión o ataques de pánico, pueden ser más vulnerables ante ciertas situaciones. Estos problemas de base más una cuota de miedo, pueden desencadenar la fobia a volar.

Al volar es difícil controlar la ansiedad

Durante un vuelo, el pasajero naturalmente tiene mucho tiempo libre y pocas distracciones, a diferencia de lo que ocurre al viajar en coche.

Quien conduce tiene toda su atención centrada en lo que está haciendo, y quien viaja de acompañante puede encontrar distracción mirando el paisaje por ejemplo.

A bordo de un avión puede ser difícil controlar la ansiedad. Muchas de las personas que sufren aerofobia también tienen claustrofobia y acrofobia, es decir, miedo a los espacios cerrados y a las alturas.

Por lo tanto, les resulta difícil sentirse tranquilos dentro de un avión, a miles de metros de altura.

Tratamiento

Lo primero que hay que hacer es identificar exactamente lo que se siente: ¿Padeces miedo o fobia? Si tienes mucho miedo a volar pero aún así puedes subirte a un avión, estos consejos te ayudarán mucho.

Si por el contrario nunca has podido volar y cuando lo has intentado, has tenido ataques de pánico, entonces además de poner en práctica estas técnicas debes buscar ayuda profesional.

Asistir a cursos especializados

Existen cursos muy eficaces a la hora de controlar el miedo a volar y generalmente duran unos pocos días. Un equipo multidisciplinario formado por psicólogos y técnicos de aviación te explicará aspectos técnicos del vuelo.

De esta forma intentan brindarte información para que razones sobre lo que significa volar y que comprendas por qué es más seguro que viajar en coche por ejemplo.

Cuando la aerofobia se suma o vincula con la claustrofobia o el miedo a las alturas, también se incluyen técnicas para manejar estos miedos.

También existen simuladores de vuelo que pueden ser útiles para superar el miedo a volar. Te colocas un casco de realidad virtual y te sientas como si estuvieras en un avión. La silla se moverá como si hubiera turbulencias.

De esta manera, poco a poco te expones al estímulo que provoca tu miedo, hasta que lo superas totalmente.

Exposición en imaginación

La técnica de la exposición en realidad se basa en que te expongas primero a situaciones sencillas (como montarte en un avión sin volar) y luego vayas exponiéndote a situaciones que te producen más ansiedad (por ejemplo, primero recorrer unos cuantos metros sin volar y otro día volar).

Sin embargo, en la fobia específica a volar es complicado la exposición en realidad, ya que es complicado que tengas un avión a tu disposición (a no ser que encuentres un curso en que apliquen dicha terapia).

Si puedes hacer la exposición en imaginación: imaginar la situación del vuelo, desde que embarcas, pasando por sentarte en el asiento, despegar, volar y aterrizar.

Utilizar técnicas de relajación

El yoga, entre otras técnicas de relajación o meditación, es muy útil en el tratamiento de las fobias en general. Los métodos de respiración que se trabajan en estas técnicas son los que ayudan a controlar la ansiedad.

Además de esto, disminuyen la sensación de mareo que muchas personas experimentan durante el vuelo. Estos son totalmente naturales como consecuencia de la diferencia de presión atmosférica.

Viajar acompañado o pedir asistencia en el avión

Especialmente durante los primeros vuelos, hasta que la fobia se vaya controlando, es conveniente que viajes acompañado. Nunca te sometas a hacer un viaje muy largo tú solo.

Aunque pueda parecer un desafío, la aerofobia, al igual que otras fobias, debe tratarse gradualmente. Incluso lo mejor sería que comiences con un viaje corto.

Si no tienes la oportunidad de viajar con alguien, no tengas vergüenza de hablar de tu fobia con tu acompañante o con el personal de vuelo. Ten en cuenta que la tripulación es especialista en estos temas y tienen experiencia.

A veces ayuda mucho abrirse y tratar de entablar un contacto con tu acompañante. Quizás comparta tu fobia o te ayude a tranquilizarte de algún modo, aunque sea charlando.

Llevar entretenimientos para el viaje

Esto es algo que no solo se recomienda para los niños o adolescentes. Llevar libros o dispositivos electrónicos es una excelente idea para pasar el tiempo.

Distraerte hará que tu atención se enfoque en otras cosas, y dejes de lado tus miedos.

Considerar tratamiento farmacológico

Nunca descartes esta opción, pues existen en el mercado muchos fármacos para controlar la ansiedad. Siempre bajo la prescripción médica, llevar una pastilla que te ayude a dormir o tranquilizarte es recomendable.

Muchas personas, por el simple hecho de saber que la llevan consigo, se sienten más tranquilas. Algunas incluso nunca llegan a tomarla. De todas formas, la medicación debe ser un remedio a corto plazo y darse junto a otras terapias.

Lleva indumentaria cómoda

Si vas a viajar en avión aunque te de miedo, debes sentirte lo más cómodo posible, para evitar que las sensaciones desagradables se sumen. Por lo tanto, debes llevar ropa cómoda y holgada, evitando la ropa ajustada y los tacones.

También es buena idea mover las piernas de tanto en tanto y dar una pequeña caminata en lugar de estar sentado todo el tiempo. Además de liberar un poco la ansiedad, esto mejora la circulación en las piernas evitando calambres y posibles trombosis.

Reserva tu pasaje con tiempo

De esta manera podrás elegir el asiento. Si tienes miedo de volar, es mejor que elijas un asiento sobre el pasillo, cerca de una salida de emergencia, pues esto en general ayuda a tener una mayor sensación de control.

Elige tu asiento lo más adelante posible, porque en la parte delantera el avión se mueve menos con las turbulencias y así te sentirás más tranquilo.

COMPARTIR
Licenciado en Psicología, Máster en Recursos Humanos y excolaborador de la Universidad de Sevilla. Amante de la lectura y del conocimiento en general. Redactor en otras webs, como Entrepreneur: https://www.entrepreneur.com/author/alberto-rubin-martin

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here