Afasia: tipos, síntomas, causas, tratamientos

La afasia se trata de un trastorno neurológico que se produce como consecuencia de una lesión en las áreas cerebrales que soportan el lenguaje (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2015).

Este tipo de alteración puede provocar déficits en la expresión, comprensión, lectura y/o escritura, de forma completa o parcial (American Speech-Language-Hearing Association, 2015).

afasia

Generalmente, en la mayor parte de las personas diestras y zurdas, las lesiones localizas a nivel cerebral en el hemisferio izquierdo van a causar afasia o trastornos relacionados con el lenguaje.

Sin embargo, también es posible que lesiones presentes en el hemisferio izquierdo causen otro tipo de déficits y alteraciones también relacionadas con el lenguaje (American Speech-Language-Hearing Association, 2015).

Por lo tanto, la afasia, en sí misma, no se trata de una enfermedad primaria, sino de un síntoma secundario a una lesión cerebral provocada por factores muy diversos (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2015).

Normalmente, la afasia es más frecuente en adultos que han padecido un accidente vascular-cerebral, tumor cerebral, infección grave, traumatismo craneoencefálico, o proceso degenerativo (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2015).

Además, las personas que padecen afasia también pueden presentar otros problemas del tipo: apraxia (déficit o incapacidad de ejecución de acciones motoras dirigidas a una meta, asociadas a una orden, familiares o aprendidas) , disartria (déficit de la programación motora del habla) y/o problemas de deglución, entre otros (American Speech-Language-Hearing Association, 2015).

¿Qué es la afasia?

La afasia es se trata de una alteración neuropsicológica que produce déficits diferentes déficits en el área lingüística: producción, comprensión, lectura y escritura (National Aphasia Association, 2015).

De forma más concreta, la afasia se trata de un déficit o alteración de la capacidad de emplear el lenguaje que produce un déficit en la comunicación verbal o una pérdida adquirida del lenguaje y que se caracteriza por la presentación de errores en la producción de lenguaje (parafasias), fallos en la comprensión y dificultad para encontrar las palabras idóneas en el empleo del lenguaje (anomia) o de forma más resumida, una pérdida o trastorno del lenguaje que se produce como consecuencia de un daño cerebral (Ardila y Rosselli, 2007).

Generalmente, la afasia siempre se ha asociado a la ocurrencia de isquemias o derrames cerebrales en el hemisferio izquierdo, sin embargo, actualmente se sabe qué condiciones como los tumores cerebrales, las infecciones o los traumatismos craneoencefálicos también la pueden provocar (National Aphasia Association, 2015).

Normalmente, los signos y síntomas de la afasia suelen afectar a un aspecto específico del empleo del lenguaje: capacidad para recuperar los nombres de los objetos, capacidad de organizar las palabras en una frase, capacidad de leer, etc. (National Aphasia Association, 2015).

A pesar de esto, también existen casos en los que se produce un déficit generalizado y se encuentran alterados múltiples aspectos de la comunicación (National Aphasia Association, 2015).

¿Quién puede padecer afasia?

Cualquier persona puede sufrir una lesión cerebral que resulte en el desarrollo de un trastorno de tipo afásico, sin embargo, la mayor parte de las personas que padecen este tipo de trastorno son adultos mayores o de mediana edad (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

Aproximadamente un millón de personas en Estados Unidos padecen afasia. La National Aphasia Association, señala que alrededor de 80.000 personas adquieren afasia cada año como consecuencia de accidentes cerebrovasculares (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

Signos y síntomas

Los signos y síntomas de la afasia van a depender fundamentalmente del tipo, área y gravedad de la lesión.

En algunas personas se van a producir dificultades a la hora de producir palabras o frases, mientras que otras no serán capaces de comprender a los demás (American Speech-Language-Hearing Association, 2015).

Además, la afasia también puede provocar déficits en el lenguaje oral (expresión y comprensión) y en el lenguaje escrito (lectura y escritura) (American Speech-Language-Hearing Association, 2015).

La Mayo Clinic (2015), señala que las personas con afasia pueden presentar algunas de las siguientes características:

– Comunicarse con frases cortas o incompletas.

– Hablar con oraciones sin sentido literario o gramatical.

– Hablar con palabras no reconocibles.

– No entender la conversación de otras personas.

– Escribir frases sin sentido.

A pesar de esto, los déficits y dificultades que presentan las personas con afasia son mucho más amplios, por lo que éstos van a depender del tipo de afasia que padezca.

Tipos de afasia

A lo largo del desarrollo de la literatura médica y/o psicológica se encuentran más de 20 clasificaciones de diferentes afasias (Ardila y Rosselli, 2007).

En el caso del grupo de Boston, se destacan tres tipos básicos de afasias corticales: 1) Afasia de Broca, 2) Afasia de Wernicke y 3) Afasia de conducción (Ardila y Rosselli, 2007).

1) Afasia de Broca

La afasia de broca o afasia no fluente, se produce como consecuencia de un daño o lesión en áreas de lóbulo frontal izquierdo (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

Se trata de un tipo de afasia que afecta fundamentalmente a la producción del lenguaje. Los afectados suelen emplear frases muy cortas con sentido, pero que se producen con un gran esfuerzo (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

Normalmente, comprenden el lenguaje sin ningún tipo de dificultad pero pueden ocasionarle un gran malestar las dificultades de comunicación (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

A nivel clínico, la afasia de broca se caracteriza por un lenguaje expresivo no fluido, con articulación pobre, formado por expresiones y fases cortas, agramaticales y que se produce con gran esfuerzo (Ardila y Rosselli, 2007).

Además, las personas que padecen afasia de broca suelen padecer debilidad o parálisis en las extremidades del lado derecho del cuerpo (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

2) Afasia de Wernicke

La afasia de Wernicke o afasia fuente, resulta de un daño o lesión en áreas temporoparietales (área de Wernicke) (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010) y se han empleado términos como: afasia sensorial, afasia receptiva o afasia central, para su denominación (Ardila y Roselli, 2007).

En gran parte de los casos, las lesiones se producen en el lóbulo temporal izquierdo, sin embargo, también puede desarrollarse con daños asociados al hemisferio derecho (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

En el caso de las personas con afasia de Wernicke, no tienen dificultades en la producción motora del lenguaje, pero sin en la expresión. Suelen emplear frases largas, a menudo sin sentido. Suelen emplear palabras innecesarias, inventadas o sin significado (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

Como consecuencia de estas alteraciones, es complicado seguir el hilo conversacional de estas personas. Además, también presentan importantes dificultades para comprender el lenguaje y no suelen ser conscientes de estos errores (National Insitute of Deafness and Other Communication Disorders, 2010).

3) Afasia de Conducción

La afasia de conducción también ha sido conocida con los términos de: afasia motora cinestésica o aferente, afasia central, afasia de conducción eferente, afasia de conducción suprasilviana, o específicamente como afasia de conducción (Ardila y Rosselli, 2007).

En este tipo de afasia, el déficit principal afecta la repetición. Se caracteriza por un lenguaje espontáneo fluido, buena comprensión, pero con una repetición pobre caracterizada por la presencia de parafasias literales (sustitución de fonemas). A nivel secundario, también pueden aparecer: dificultades y defectos en la denominación, trastornos de lectura o alteraciones en la escritura (Ardila y Rosselli, 2007).

Causas

La causa más común de daño cerebral en la afasia es el accidente cerebrovascular (Mayo Clinic, 2015).

Un accidente cerebrovascular tiene lugar cuando el suministro sanguíneo de un área cerebral queda interrumpido, ya sea por la obstrucción de un vaso sanguíneo o por un derrame cerebral (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2016).

Cuando algún área cerebral no recibe el oxígeno suficiente, las células cerebrales comienzan a morir, por lo que las áreas cerebrales empiezan a degenerar su función (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2016).

Por otro lado, los daños ocasionados a nivel cerebral por un traumatismo craneoencefálico, tumor, infección o proceso degenerativo también pueden causar afasia (Mayo Clinic, 2015).

Traumatismos Cráneo-encefálico: los traumatismos craneoencefálicos se producen cuando un trauma externo causa un daño en la cabeza, en el área craneal o encefálica. Un traumatismo cráneo-encefálico puede presentarse cuando la cabeza golpea violentamente un objeto o cuando éste perfora el cráneo y accede al tejido cerebral (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2016).

Tumor cerebral: Un tumor es una acumulación anormal de células que forman una masa y que va a causar daño a nivel neurológico, tanto por la presión que pueden ejercer sobre otras estructuras cerebrales y medulares como por la propagación de éste a través de las diferentes áreas (Johns Hopkins Medicine, 2016).

Procesos infecciosos: las infecciones a nivel cerebral o espinal pueden causar una inflamación significativa de los tejidos y por lo tanto causar una amplia gama de síntomas. Concretamente, la meningitis es un proceso infeccioso que afecta de forma específica a los tejidos cerebrales (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2016).

Procesos degenerativos: la enfermedades degenerativas (Alzheimer, Parkinson, Huntington, ELA, Esclerosis Múltiple, etc.), se caracterizan por el desarrollo de un daño progresivo a diferentes áreas cerebrales o células.

A demás de estos factores, también se han descrito casos de afasia transitoria, debido a migrañas, convulsiones o un ataque isquémico transitorio (Mayo Clinic, 2015).

Migraña: la se trata de un tipo de dolor de cabeza que se presenta en forma de ataque recurrente y que provoca sensaciones pulsátiles o palpitante que suele afectar a un lado de la cabeza. (Organización Mundial de la Salud, 2012; (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2015).

Convulsiones: Las crisis o ataques epilépticos se producen como consecuencia de una actividad neuronal inusual que, se altera provocando convulsiones o períodos de comportamiento y sensaciones inusuales y en ocasiones puede provocar la pérdida de la consciencia (Mayo Clinic, 2015).

Ataque isquémico transitorio: tiene lugar cuando se produce una interrupción del flujo sanguíneo de un área cerebral momentáneo. Generalmente se produce como consecuencia de la presencia de una placa arterioesclerótica o embolo trombótico y se resuelve en menos de 24 horas.

¿Cómo se diagnostica la afasia?

Una vez que se ha diagnosticado la causa etiológica a nivel médico, para el diagnóstico de una posible alteración del lenguaje es fundamental que diversas áreas sean evaluadas por un especialista en neuropsicología y en logopedia (American Speech-Language-Hearing Association, 2015):

Habla expresiva: facilidad para la expresión oral, volumen timbre, articulación, claridad, fuerza, coordinación de los movimientos, etc.

Comprensión: uso adecuado de vocabulario y gramática, comprensión de formas gramaticales sencillas, respuesta a preguntas, capacidad de seguir instrucciones, capacidad narrativa, etc.

Comunicación social: lenguaje pragmático, capacidad de interacción lingüística, iniciativa, expresión de ideas, capacidad de aclaración y reformulación, etc.

Lectura y escritura.

Otros aspectos: funcionamiento cognitivo general, deglución, entre otros.

Tratamiento

Para el tratamiento de las alteraciones del lenguaje existen una amplia variedad de abordajes terapéuticos (American Speech-Language-Hearing Association, 2015).

El tipo de intervención rehabilitadora va a depender de las características del paciente, objetivos y necesidades (American Speech-Language-Hearing Association, 2015).

Cuando el daño a nivel cerebral es leve, es posible que se pueden recuperar las habilidades relacionadas con el lenguaje. Sin embargo, muchas de las personas que padecen afasia, se someten a intervenciones terapéuticas, más que para recuperar el lenguaje a nivel completo, lo hacen para generar estrategias compensatorias que les permitan mantener una comunicación funcional (Mayo Clinic, 2015).

La recuperación de las habilidades lingüísticas suele ser un proceso lento y progresivo, algunos hacen progresos significativos y otros son capaces de recuperar los niveles funcionales de antes de la lesión (Mayo Clinic, 2015)

Por lo tanto, para que se produzca un efecto positivo en la rehabilitación lingüística es fundamental entre otros factores, realizar un abordaje temprano. Multitud de estudios han señalado que la terapia es más afectiva cuando se inicia poco tiempo después de la lesión.

Referencias

  1. AA. (2016). Clasificación de afasias. Obtenido de Asociación Afasia: http://www.afasia.org/
  2. Ardila, A., & Rosselli, M. (2007). Afasia. En A. Ardila, & M. Rosselli, Neuropsicología Clínica.
  3. ASHA. (2015). Aphasia. Obtenido de American Speech-language-hearing Association: http://www.asha.org/
  4. Mayo Clinic. (2015). Aphasia. Obtenido de Mayo Clinic : http://www.mayoclinic.org/
  5. NAA. (2015). National Aphasia Association. Obtenido de Aphasia Definitions: http://www.aphasia.org/
  6. NIH. (2010). Aphasia. Obtenido de National Institute on Deatness and Other communication Disorders (NIDCD): https://www.nidcd.nih.gov/
  7. NIH. (2016). Aphasia Information Page. Obtenido de National Institute of Neurological Disorders and Stroke: http://www.ninds.nih.gov/
COMPARTIR
Graduada en Psicología por la Universidad de Sevilla y estudiante de Máster Estudios Avanzados de Cerebro y Conducta.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here