Aicmofobia: Síntomas, Causas y Tratamientos

La aicmofobia es un tipo de fobia específica en el que la persona teme de forma irracional, excesiva y desproporcionada las cosas afiladas. La delimitación del elemento fóbico de este trastorno es poco específico y se postula que las personas con aicmofobia pueden temer cualquier objeto afilado o punzante.

Los lápices, las agujas y lo cuchillos parecen ser los estímulos fóbicos más prevalentes de la aicmofobia. No obstante, los sujetos con esta alteración también pueden temer otros objetos como las puntas de los paraguas, las esquinas afiladas de cualquier objeto o incluso los dedos.

aicmofobia

Así pues, los elementos temidos en la aicmofobia pueden ser muy variados, y el individuo con esta alteración presenta elevadas respuestas de ansiedad siempre que se expone a cada uno de ellos.

En este artículo se revisan las principales características de la aicmofobia. Se comentan sus síntomas y sus posibles causas, y se revisan las intervenciones eficaces para su tratamiento.

Características

La aicmofobia es una tipo de fobia específica poco prevalente. De este modo, consta de un trastorno de ansiedad que padecen pocas personas en la sociedad.

La principal característica del trastorno consiste en experimentar elevadas sensaciones de temor siempre que el individuo se expone a objetos afilados o punzantes.

En este sentido, el sujeto con aicmofobia puede temer un gran número de elementos. El miedo y la ansiedad que experimenta cuando entra en contacto con objetos punzantes es tan elevado que la persona tratará de evitar siempre que pueda la exposición a estos elementos.

No obstante, debido a la gran variedad de objetos temidos, a menudo resulta complicado que la persona con aicmofobia pueda evitar la exposición a sus estímulos fóbicos. Por este motivo, la aicmofobia es un trastorno que puede afectar gravemente al funcionamiento y al bienestar del individuo.

Cuando la persona se expone a elementos punzantes desarrolla una respuesta de ansiedad intensa, caracterizada principalmente por síntomas físicos y conductuales.

El temor a los objetos punzantes

Para poder hablar de aicmofobia es necesario que la persona presente dos condiciones principales.

La primera consiste en experimentar temor hacia los objetos punzantes. La segunda es que el temor experimentado resulte fóbico. En este sentido, el miedo que padece una persona con aicmofobia se caracteriza por ser:

1- Desproporcionado

El miedo que experimenta la persona no guarda ninguna relación con las amenazas reales del objeto o la situación. En la mayores de ocasiones el objeto punzante no constituye ningún riesgo para la persona.

No obstante, el individuo con aicmofobia interpreta los objetos punzantes como altamente amenazantes siempre que detecta su presencia.

2- Irracional

El temor típico de la aicmofobia resulta desproporcionado porque está regido a través de  pensamientos irracionales. De este modo, las sensaciones de miedo no son congruentes ni coherentes.

Este elemento resulta identificable incluso para el propio sujeto que padece aicmofobia, el cual es consciente de que su temor a los objetos punzantes resulta irracional.

3- Incontrolable

Las sensaciones de miedo de la aicmofobia aparecen de forma automática e incontrolable. El individuo es incapaz de gestionar su temor y no puede hacer nada para que este no aparezca cuando entra en contacto con sus elementos temidos.

4- Permanente

Finalmente, el temor de la aicmofobia se caracteriza por resultar persistente. Este aparece de forma invariable siempre que el sujeto se expone a elementos punzantes y no remite con el paso del tiempo.

Síntomas

La principal característica de la sintomatología de la aicmofobia es la ansiedad. El temor a los objetos punzantes origina una serie de respuestas ansiosas intensas y desagradables.

De forma general, los síntomas de la aicmofobia pueden categorizarse en tres grandes grupos: los síntomas físicos, los síntomas cognitivos y los síntomas conductuales.

Síntomas físicos

Los síntomas físicos hacen referencia a una serie de modificaciones en el funcionamiento normal del organismo. Estos se producen como consecuencia del temor experimentado y su aparición se debe a un incremento de la actividad del sistema nervioso autónomo del cerebro.

Aunque la sintomatología física de la aicmofobia puede variar ligeramente en cada caso, una persona con esta alteración puede presentar cualquiera de los siguientes síntomas cuando se expone a sus elementos fóbicos.

  1. Incremento de la tasa cardiaca.
  2. Incremento de la tasa respiratoria.
  3. Aumento de la sudoración.
  4. Aumento de la tensión muscular.
  5. Dolores de cabeza o estómago.
  6. Sensación de irrealidad.
  7. Mareos, vómitos y desmayos.
  8. Sudores fríos.

Síntomas cognitivos

Los síntomas cognitivos engloban un gran número de pensamientos irracionales y negativos que la persona desarrolla respecto a sus elementos temidos.

El individuo con aicmofobia presenta una serie de cogniciones altamente alejadas de la realidad acerca del peligro que pueden ocasionar los objetos punzantes y de las capacidades personales para poder hacerles frente.

Síntomas conductuales

Finalmente, la aicmofobia es un trastorno que se caracteriza por afectar negativamente al comportamiento de la persona.

En este sentido, el síntoma conductual más prevalente es la evitación. El sujeto con aicmofobia hará todo lo que pueda para evitar, en todo momento, el contacto con elementos punzantes.

No obstante, esta actividad suele resultar altamente compleja en muchas ocasiones. Cuando la persona con aicmofobia no puede evitar el contacto con sus elementos fóbicos experimentará una elevada respuesta de ansiedad que a menudo puede dar lugar a conductas de escape.

Causas

Las causas de la aicmofobia están poco estudiadas hoy en día. No obstante, muchos especialistas coinciden en afirmar que la etiología de este trastorno podría ser la misma que la de los otros trastornos fóbicos.

En este sentido, el haber vivido experiencias traumáticas relacionadas con objetos punzantes, o haber visualizado imágenes negativas o haber recibido información alarmante sobre este tipo de objetos podrían ser factores importantes para el desarrollo de aicmofobia.

Tratamiento

Al igual que sucede con la mayoría de trastornos fóbico, el tratamiento de primera elección para la aicmofobia es la psicoterapia.

El tratamiento cognitivo conductual es un tipo de intervención psicológica que se basa en la exposición del sujeto a sus elementos fóbicos. La exposición de la persona con aicmofobia a objetos punzantes permite habituarle a estos elementos e ir superando el temor fóbico poco a poco.

Referencias

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  1. Fernández, A. y Luciano, M.C. (1992). Limitaciones y problemas de la teoría de la preparación biológica de las fobias. Análisis y Modificación de Conducta, 18, 203-230.
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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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