¿Es cierto que el alcohol mata las neuronas?

¿Es cierto que el alcohol mata neuronas? Son múltiples los prejuicios que provoca sobre nuestro organismo y a nivel mental, pero a ciencia cierta el alcohol no elimina neuronas.

Esta creencia surgió a partir de algunos movimientos político-sociales para prohibir el alcohol como en el caso de EE.UU con la Ley Seca, o fruto de alguna investigación como la de Harper y Krill en  1990, en la cual se afirmaba que los alcohólicos tenían menos neuronas que los no alcohólicos, dando lugar a la creencia de que el alcohol mataba a estas células.

el alcohol mata neuronas

Muchos han sido los rumores durante años acerca de los efectos del alcohol sobre nuestro cuerpo. Ese atontamiento por así decirlo, ha sido defendido como síntoma de la pérdida de neuronas hasta la actualidad.

Pero cuidado, esto no quiere decir que el alcohol no puede dañar el cerebro. Los alcohólicos pueden experimentar daños cerebrales relacionados con la bebida, pero no es porque el alcohol mate las células del cerebro.

Ahora bien, aunque no se puede matar a las células del cerebro, puede dañar las dendritas, que son los extremos ramificados de las células cerebrales.

Las dendritas son clave para pasar mensajes de una neurona a otra, por lo que una degradación de las dendritas pueden causar problemas cognitivos.

Según la investigadora Roberta J. Pentney, profesora de anatomía y biología celular en la Universidad de Búfalo, estos daños son en su mayoría reversibles con ciertos tipos de terapia y entrenamiento.

El alcohol daña las dendritas que se encuentran en el cerebelo, y esto reduce la comunicación entre neuronas.

Las investigaciones afirman que el alcohol no sólo interrumpe la comunicación entre las neuronas, también puede alterar su estructura, pero en ningún caso destruir neuronas.

¿Qué dice la ciencia sobre que “el alcohol mata neuronas”?

Esta creencia surgió a partir de algunos movimientos para prohibir el alcohol. En una investigación que tuvo lugar en 1990, Harper y Krill encontraron que los alcohólicos tenían menos neuronas que los no alcohólicos, dando lugar a la creencia de que el alcohol mataba a estas células.

El alcohol puede ser un potente agente cancerígeno y genera graves daños en el organismo. A pesar de las virtudes con las que se pueden relacionar, los efectos negativos superan ampliamente a los beneficios.

Una vez se consume alcohol, el hígado trata de eliminarlo de forma inmediata, pero su capacidad de expulsión es limitada  (unos 35 ml/hora). En el caso de padecer alguna enfermedad como cirrosis o  cáncer, el proceso será aún más lento.

Para aniquilar cualquier tipo de célula, se necesitan altísimas concentraciones de alcohol (próximas al 100%) y empezamos a emborracharnos a partir de un nivel en sangre del 0,1%.

Los alcohólicos presentan tasas significativamente más altas de fallos de memoria, trastornos de conducta, trastorno de déficit de atención y demencia, ya que el cerebro se encoje (según revelan exámenes con resonancia magnética).

A pesar de ello, el alcohol no mata literalmente ninguna neurona, o dicho de otra manera, el número de neuronas no desciende por beber. En un estudio publicado por The Lancet en 1994, dos neurólogos daneses concluyeron que el número de neuronas de la corteza cerebral o materia gris -que es donde tiene lugar el razonamiento- era el mismo entre bebedores y abstemios.

Lo que sí advirtieron es que las células nerviosas -o materia blanca- eran menores en alcohólicos, y las que aún mantenían, estaban atrofiadas. Al estar atrofiadas y no muertas, se entiende que los daños son reversibles según afirma Roberta J. Pentney, bióloga celular especializada en alcoholismo crónico.

Investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis descubrieron que el alcohol -incluso cuando se aplica directamente a las neuronas- no las destruye, solo interfiere en  la forma en que transmiten información. En concreto, lo que los investigadores demostraron fue  que el alcohol inhibe la formación de la memoria.

El alcohol etílico (también conocido como etanol) puede matar las células y microorganismos, eso es lo que lo convierte en un eficaz antiséptico.  Nuestro cuerpo es un sistema inteligente, y  cuando  ingiere bebidas alcohólicas, trata de no dejar que todo eso etanol fluya sin control.

Las enzimas del hígado convierten esa primera información de acetaldehído (que es altamente tóxico) en acetato, que se descompone en agua y dióxido de carbono. Posteriormente el etanol es eliminado por el cuerpo.

Efectos del consumo de alcohol

La absorción del alcohol por el cuerpo humano está determinada por varios factores:

  1. La graduación o concentración de alcohol de la bebida.
  2. La presencia de comida en el estomago.
  3. El peso del individuo (menor peso implica mayor absorción).
  4. El sexo (las mujeres son más sensibles por su distinto metabolismo).
  5. La habituación (estados avanzados de alcoholismo reducen la tolerancia al alcohol) entre otros.

Se pueden dividir en dos los tipos de intoxicación debido al consumo de alcohol:

  • Intoxicación Aguda: esta es la ocasionada por la ingestión masiva de alcohol
  • Intoxicación Crónica: está provocada por intoxicaciones agudas reiteradas, o por un excesivo y continuado consumo de alcohol.

Los efectos varían según la cantidad, y pasan por sucesivas fases:

  • Fase prodrómica (0,25 gr./l -0,3 gr./l ). En esta fase el individuo ve modificado su estado mental. Determinadas pruebas psicomotrices y aptitudinales han revelado alteraciones que afectan a la percepción de los sentidos y una disminución de los reflejos.
  • Fase de excitación (0,3 gr. / 1,5 gr./l ). En esta fase se produce una pérdida de la inhibición y la pérdida del autocontrol, con parálisis progresiva de los procesos mentales más complejos. Este es el primer estado que puede comportar cambios de personalidad.
  • Fase de incoordinación (1,5 gr. /l – 3 gr./l). Esta fase está caracterizada por el temblor, confusión mental, e incoordinación motriz (que provoca generalmente que la persona acabe por dormirse).
  • Fase de coma etílico (que puede derivar en muerte) (+3 gr./l). Llegados a este punto se debe administrar por vía intramuscular vitamina B1 (tiamina) y la B6 (piridoxina). Si no se hace puede producirse la muerte.

¿Qué se entiende por alcoholismo?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) entiende por alcoholismo la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre.

El alcoholismo es una enfermedad crónica, de tendencia progresiva, y a menudo mortal. Es producida por la combinación de factores fisiológicos, psicológicos y genéticos.

Se caracteriza por una dependencia emocional y ,a veces, orgánica del alcohol, que produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.

Depresivo o “estimulante”

El consumo de bebidas alcohólicas puede provocar diversas emociones que dependerán de la cantidad que se halla ingerido.

Mucha gente bebe por el efecto estimulante durante las fiestas, celebraciones, o fines de semana “para animarse”. Cuando se exceda la cantidad de alcohol en sangre que el cuerpo puede tolerar, probablemente sufrirá el efecto contrario al que busca. Es decir, efectos depresivos. Te empezarás a sentir torpe o perderás coordinación y control.

Una sobredosis de alcohol provoca efectos depresivos mucho más severos como la incapacidad para sentir dolor, intoxicación que obliga al organismo a vomitar, y finalmente inconsciencia o, peor aún, coma o muerte provocada por una grave sobredosis tóxica.

Estas reacciones dependen de dos variables muy simples; la cantidad de alcohol que se consuma, y la rapidez con que se haga.

El alcohol es una droga aunque sea legal

Aunque algunos no lo consideren como tal, el alcohol es una droga más. El alcohol puede provocar adicción, producir placer, y reducir tensiones o situaciones de malestar. Esto se conoce como “dependencia”.

Llegado el punto de adicción, se necesita cada vez más cantidad de alcohol para sentir el mismo efecto que las veces anteriores.

El alcohol también está catalogado como droga porque cuando se abandona su consumo de forma brusca aparece el síndrome de abstinencia. Esto se manifiesta por temblores, sudoración, taquicardia y ansiedad.

Síndrome de Wernicke-Korsakoff 

Otro trastorno del cerebro que pueden desarrollar los alcohólicos es el síndrome de Wernicke-Korsakoff.

Se calcula que esta encefalopatía está presente en aproximádamente el 2% de la población general, y en menos del 15% de los casos es diagnosticado.

Es posible que no se detecte por no presentar los síntomas clásicos esperados. Tienen un 6% más probabilidad de padecerse en aquellos que abusan del alcohol.

Las personas con síndrome de Wernicke-Korsakoff generalmente sufren problemas de memoria, confusión, parálisis ocular, y la falta de coordinación muscular. Hay que aclarar que el síndrome de Wernicke y el síndrome de Korsakoff no son lo mismo.

El primero causa daño cerebral en partes bajas del cerebro llamadas  tálamo e hipotálamo. La segunda, resulta del daño permanente a zonas del cerebro involucradas con la memoria.

El síndrome o psicosis de Korsakoff es frecuentemente desarrollado conforme desaparecen los síntomas del síndrome de Wernicke.

A pesar de que este síndrome puede implicar la muerte de las células cerebrales, no es a causa del alcohol específicamente, es en realidad debido a la deficiencia de tiamina.

La tiamina es también conocida como vitamina B1, que es crucial para la salud de las neuronas. Los alcohólicos pueden carecer de ella ya que el consumo de grandes cantidades de alcohol puede alterar la absorción de tiamina en el cuerpo.

Síntomas del síndrome de Wernicke-Korsakoff

Síntomas de la encefalopatía de Wernicke:

  • Confusión y pérdida de la actividad mental que puede causar coma o muerte.-Pérdida de coordinación muscular que puede causar temblor en las piernas.
  • Cambios anormales en la visión como: movimiento de ojos de un lado para otro, visión doble, caída de los párpados.
  • Abstinencia alcohólica.

Síntomas del síndrome de Korsakoff

  • Incapacidad para formar nuevos recuerdos.
  • Posibles pérdidas de memoria graves.
  • Inventar historias.
  • Ver o escuchar cosas que realmente no existen (alucinaciones).

¿Por qué son importantes las neuronas?

Las neuronas son la unidad fundamental del sistema nervioso. El propósito básico de una neurona es recibir información de entrada y , en base a esa información, enviar una señal a otras neuronas, músculos, o glándulas.

Las neuronas están diseñadas fisiológicamente para enviar señales de forma rápida y precisa a cualquier parte de nuestro organismo.

Esta conexión se hace a través de señales eléctricas denominadas impulsos nerviosos. Las neuronas, conexiones, y  mecanismos de señalización son responsables del aprendizaje y la memoria.

En el ser humano existen neuronas que tienen funciones específicas como:

  • Motoras: son las encargadas de producir la contracción de la musculatura. Proyecta su acción a músculos o glándulas.
  • Sensoriales: estas reciben información del exterior (por ejemplo, vista, tacto, gusto) y las trasladan al sistema nervioso central.
  • Interneuronas: son las encargadas de conectar dos diferentes neuronas. Además son las responsables de las funciones de percepción, aprendizaje, recuerdos, decisión y control de conductas complejas.

Teniendo en cuanta la importancia capital del sistema neuronal, debemos de cuidar nuestro cerebro, el cual alberga millones y millones de neuronas.

Conclusiones

Casi todos los efectos negativos del alcoholismo sobre el cerebro pueden revertirse con un periodo prolongado de abstinencia o consumo moderado. No hay que abusar del alcohol, pero tampoco hay que diseminar la idea de que, por cada cerveza ingerida, hemos matado un puñado de neuronas.

Para aquellos que beban de una forma responsable y prudente, no se preocupen, tomar alcohol en pequeñas dosis como una copa de vino o una cerveza está asociado según múltiples estudios -como el publicado en la American Journal of Epidemiology por Annie Britton, de la University College de Londres- con un menor riesgo de deterioro cognitivo o demencia, y mejora del rendimiento cerebral.

Todo habito saludable siempre es bienvenido para mejorar nuestra salud, y por tanto, también a nivel mental. Hacer ejercicios aeróbicos mejoran la circulación sanguínea en el cerebro, también son beneficiosos juegos mentales y leer regularmente.

Aunque ya sabemos algo, aún serán necesarias nuevas investigaciones sobre cómo afecta el alcohol a las células cerebrales. Ya ha quedado claro que algunas de las consecuencias del consumo crónico de alcohol no tienen relación con la destrucción del número de células cerebrales, sino con sus conectores, las dendritas.

Cabe estacar que el alcohol tiene un elevado número de calorías, y su valor nutricional es muy pobre, por tanto, los consumidores regulares de alcohol llevan una alimentación deficiente y carente de vitaminas.

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Estudiante de 4º Periodismo en la Universidad de Sevilla

1 Comentario

  1. Joder, es un copia y pega que lo flipas. Los derechos de autor os los pasáis por el forro.
    xatakaciencia.com/antropologia/es-verdad-que-el-alcohol-mata-neuronas
    Aparte, no se cuestiona para nada si realmente esto es así. Osea, tu defensa (bueno la defensa del autor de la otra página de la que has copiado) de que la muerte neuronal inducida por alcohol es un mito se basa en un estudio hecho con resonancia magnética. Apaga y vámonos. La ciencia funciona mediante experimentos, y eso que presentas no lo es. Para demostrar que esto es realmente así habría que hacer un experimento en ratas (un grupo de alcohólicas y un grupo control) y hacer comparación de los cortes histológicos cerebrales. La revista Muy Interesante publicó algo parecido, sin mencionar estudios concluyentes y replicados. A mí esto me huele a que el alcohol mueve demasiado dinero.

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