Alcoholismo en la Adolescencia: 7 Pautas para Prevenirlo

El alcoholismo en la adolescencia es un problema cada vez más frecuente, aunque se puede tratar, incluso prevenir si los padres y las instituciones sociales actúan de manera inteligente y temprana.

El alcohol es utilizado desde tiempos atrás en nuestra sociedad, ya sea como elemento motivador en las reuniones de amigos y familias e incluso de trabajo o estudio, lo que nos hace ver que está muy arraigado en nuestras costumbres.

alcoholismo adolescentes

Ver hoy en día como las personas adultas consumen alcohol en la calle, a ojos de cualquier menor no nos escandaliza, ya que no vemos a esta sustancia como una posible droga o peligro para ellos. Sin embargo, su consumo puede tener efectos muy negativos en su desarrollo.

¿Cómo prevenir el alcohol en la adolescencia?

En ocasiones, la familia no sabe cómo enfrentarse a este problema ni mucho menos cómo prevenirlo. A continuación, os mostramos algunas pautas:

1- El ejemplo, es el mejor apoyo

Si consumes alcohol, es muy probable que tu hijo también lo haga. Sin embargo, existen maneras de disminuir esta posibilidad:

  • Ingiere alcohol de forma moderada en su presencia. La familia como primer agente socializador puede influir en el comportamiento del niño de forma casi irreversible, es por esto que nos puede imitar en algunas acciones. Por ello, tenemos que intentar no consumir alcohol de forma moderada en su presencia.
  • Haga ver a su hijo que el alcohol no es la respuesta adecuada para enfrentarse a los problemas y que existen otras formas. Tenemos que intentar no utilizar frases del tipo: “el alcohol es la respuesta a todos los problemas”. Pues si lo hacemos, estaremos inculcando al menor que esto es una realidad y que no existen otras formas de actuar ante las situaciones difíciles que se nos puedan presentar.
  • Intente no asociar el alcohol con eventos positivos. Algunas personas relacionan el consumo de alcohol con eventos positivos, por lo que es importante que en el hogar no se mantenga este tipo de ideología.
  • No cojas el coche si has bebido. Como padre y madre estamos dando continuamente lecciones de cómo debemos comportarnos en cada momento, por ello tenemos que dar ejemplo constante.

2- Conoce a los amigos de tus hijos

Si conoces qué amistades tiene tu hijo, podrás saber las actividades que suelen realizar cuando salen de casa e incluso los gustos que tiene cada uno. Por ello, es recomendable que dejes que tus hijos disfruten de sus amigos en casa.

Así mismo, mantener una buena comunicación con los padres de los amigos de tu hijo te permitirá estar informado de las actividades que están realizando cuando éste se encuentre en una fiesta en otro lugar (Martínez S/F).

3- Enseña a tu hijo a mantener relaciones positivas

Como ya sabemos, los tipos de amistades y personas que rodean a nuestro hijo pueden influir tanto positiva como negativamente en el comportamiento de éste. Ya que, en muchas ocasiones son modelos a seguir.

También, tenemos que tener en cuenta que a su edad es muy importante sentirse aceptado por el grupo y esto puede hacer que los menores tengan comportamientos no muy adecuados.

Si el grupo de amigos de tu hijo ingiere sustancias alcohólicas, todas las actividades de ocio estarán relacionadas con su consumo. Si tu hijo tiene este tipo de amistades, puedes intentar que conozca a otras personas con hábitos más saludables.

Por el contrario, si no es así y su grupo de amigos invierte su tiempo en otras actividades tu hijo hará las mismas y no será necesario que nos preocupemos.

4- No refuerces el consumo de alcohol en los menores

La familia es el principal agente socializador que tiene el niño desde que nace, por lo que su ejemplo será interiorizado y seguido en su crecimiento. Si queremos que nuestro hijo no consuma alcohol o si lo hace, lo haga de forma responsable, nuestro papel es indispensable:

  • No podemos bromear sobre el consumo de alcohol por menores.
  • No les proporcione alcohol.
  • Esté atento a los anuncios de televisión que promuevan su consumo.
  • Facilite información a su hijo sobre el alcohol y sus efectos.

5- Educa a tu hijo en la práctica de decir NO

Como ya hemos hablado en otras ocasiones, la presión social hace que podamos cambiar de idea sobre un determinado objeto o conducta. Es importante que como padres eduquemos a nuestros hijos para que sean capaces de mantenerse firmes a ellos mismos, en este tipo de ocasiones.

Por otro lado, también tenemos que educarlo para que respete otros puntos de vista que incluso puedan llegar a ser totalmente diferentes a los suyos. Saber decir “no”, le ayudará a enfrentarse a situaciones que puedan surgir en su grupo de amigos, en este caso cuando le ofrezcan beber alcohol.

6- Haz reglas sobre la ingesta de alcohol

Como padres y madres es importante que se establezcan reglas y/o pautas en contra del consumo del alcohol. Es importante que sean claros, firmes y justos para mantener la tranquilidad dentro del núcleo familiar.

Pero, ¿cómo podemos hacerlo? Para ello, es recomendable que se llegue a acuerdos dentro de la familia, incluyendo al menor en la realización de estas normas. De esta forma verá que no han sido impuestas y estará más receptivo a cumplirlas.

7- Fomenta actividades sociales en las que no se consuma alcohol

El tiempo libre es uno de los factores que incita a los adolescentes al consumo del alcohol. Por ello, es importante que motivemos a nuestros hijos a realizar otras actividades que sean atractivas y divertidas para ellos que no impliquen a esta sustancia.

Una idea podría ser preguntarle tanto a él como a sus amigos sobre otras actividades que les guste hacer y animarlos a realizarla (Martínez, S/F).

¿Por qué beben descontroladamente los adolescentes?

Frases graciosas sobre el alcohol

La adolescencia es una etapa en la que nos sentimos vivos y libres, capaces de hacer todo lo que nos propongamos.

Podría considerarse como aquel tiempo en el que tenemos que experimentar aquello que nos ofrece la vida, de ensayar las identidades, de vivir fuera de la familia, de querer encajar en un grupo, de ser dependiente etc., por lo que el alcohol y las drogas son elementos que pueden despertar la curiosidad de algunas personas.

Para algunos es simplemente un juego más, una forma de compartir y disfrutar con los amigos. Mientras que para otros, puede llegar a ser un problema y afectar de forma negativa a aspectos de su vida (Marlen, 2006).

Según el resultado del estudio de Armas y otros (2010) se concluyó que los adolescentes consumen bebidas alcohólicas porque además de gustarle les hace sentir bien. Ésta además de las anteriores expuestas, pueden incitar el consumo de esta sustancia.

¿Por qué no deben beber alcohol?

Los adolescentes aún se encuentran en etapa de crecimiento y desarrollo, por lo que no es recomendable que ingieran este tipo de sustancias. Aunque ellos piensen que sí, no tienen la suficiente tolerancia a los efectos tóxicos del alcohol como lo haría el organismo de un adulto.

No sólo repercute a nivel físico, sino también a nivel psicológico ya que en esta etapa de edad aún se están desarrollando, por lo que puede crearse adicción a esta sustancia más rápidamente que en una persona adulta.

Sin embargo, el efecto más peligroso es sin duda que potencia aún más la propia tendencia de los jóvenes a exponerse a situaciones peligrosas. Esto unido a la falta de experiencias vitales y el consumo extremo del alcohol hará que sean más vulnerables a hurtos, abusos sexuales y otras situaciones de riesgo.

Por último, además de las consecuencias expuestas anteriormente, su consumo puede producir daños, tanto a corto plazo como a largo plazo en los adolescentes, desembocando así en posibles enfermedades y trastornos.

¿Cómo identifico si mi hijo presenta un problema con el alcohol?

Es importante conocer en el seno familiar los posibles signos de alerta ante este tipo de problema. Algunos comportamientos, pueden ser debido a la etapa de edad en la que está sumergido nuestro hijo.

Sin embargo, si éstos perduran en el tiempo puede ser una clara señal de que tal vez, está consumiendo de forma repetida alcohol:

  • Cambios de personalidad o carácter. Es posible que comience a mentir en muchas ocasiones, que estén más irritables de la cuenta, que discutan fácilmente…
  • Que enferme a menudo. También puede enfermar más a menudo con problemas de tipo digestivo o incluso debido a problemas de tipo psicológico.
  • Vuelva tarde a casa. Este puede ser uno de los principales signos de alerta, que llegue siempre tarde a casa y sólo salga de noche constantemente debería preocuparnos.
  • Cambios en las amistades. Es normal que en la etapa de la adolescencia se tengan muchos amigos y que prefiramos a unos más que a otros dependiendo de las actividades. Sin embargo, si tu hijo cambia de amigos y no quiere que los conozcas es un signo claro de alarma.
  • Comportamiento rebelde. Si tu hijo no obedece las normas o se opone repetidamente a cumplirlas puede ser otro detonante de que algo no está bien.
  • Problemas en la escuela. Los profesores le castigan constantemente, falta a clase, se escapa del colegio etc.
  • Descuida su higiene. Puede ocurrir incluso, que deje de preocuparse por su higiene personal o que cambie su apariencia notablemente.

Tenemos que señalar que todos estos signos, se tienen que repetir de forma constante y perdurar en el tiempo. Dada la etapa de edad en la que se encuentran, muchos factores aparecerán en su comportamiento no por esto tenemos que alarmarnos necesariamente.

Datos sobre el consumo de alcohol en la adolescencia

Según el Informe Mundial de Situación sobre Alcohol y Salud del año 2014, todos los años debido al consumo no responsable del alcohol mueren 3,3 millones de personas.

Por otro lado, según los datos que recoge una encuesta que se realizó a estudiantes de secundaria en el año 2012-2013 expuesto en el periódico “El Mundo”, el consumo de alcohol ha alcanzado una cifra del 84% en chicos de 14 a 18 años, los cuales afirman que lo ha probaron alguna vez frente al 74% que lo ha consumido en el último mes.

La edad media de inicio permanece entre los 13 y los 16 años. Esta edad ha subido ligeramente, ya que en la anterior encuesta se encontraba en los 13,9 años de media frente a la anterior 13,7 años.

Conclusiones

Como padres y madres, tenemos que estar informados sobre el alcohol y los efectos negativos que pueden tener en nuestro hijo tanto físicos como mentales. Por otro lado, esto no es suficiente ya que tenemos que fomentar en el hogar un consumo responsable empezando por nosotros mismos.

Tenemos que dar ejemplo de nuestros comportamientos y actuaciones frente al alcohol dado que ejercemos influencia en nuestros hijos desde que nacen.

Por ello, adquirir las capacidades necesarias para prevenir el consumo de alcohol a nuestros hijos se vuelven hoy más necesarias que nunca. Al igual que en el caso de que tuviéramos que intervenir para solucionar este problema.

Referencias

  1. Armas, D. M. H., Sigler, M. R. S., Rodríguez, M. R., & Javier, S. B. (2010). Alcoholismo y adolescencia. Revista de Ciencias Médicas de La Habana, 16(1), 102-112.
  2. Álvarez Sintes R. Introducción a la medicina general integral: selección de temas: literatura básica. La Habana: Ciencias Médicas; 2004.
  3. Marlen Gorguet PJ. Violencia, sexualidad y drogas. Oriente: Santiago de Cuba; 2006
  4. Far, A. C. (2007). El abuso de alcohol de los jóvenes en España. Adicciones,19(3), 217-224.
  5. Martínez Ruiz, M. J. (S/F).Adolescencia y alcohol. Guía para profesorado. Fundación Alcohol y Sociedad. 
  6. Prevención del consumo de alcohol. El adolescente y la familia
  7. www.elmundo.es/
  8. www.scielo.sld.cu
  9. www.redalyc.org/
  10. www.who.int
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Graduada en Pedagogía por la Universidad de Sevilla y estudiante el Máster en Psicología de la Educación. Avances en Intervención Psicoeducativas y Necesidades Educativas Especiales.

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