
¿Qué es la alfalfa?
La alfalfa (Medicago sativa) es una leguminosa perenne de crecimiento erecto perteneciente a la familia Fabaceae. Originaria de Asia Menor y sur del Cáucaso, en la actualidad es uno de los principales cultivos forrajeros en los países de clima templado.
Como la mayoría de las leguminosas, sus raíces mantienen una relación simbiótica con ciertos microorganismos del suelo, como la bacteria Sinorhizobium meliloti. Esta asociación favorece la fijación del nitrógeno atmosférico, incrementando el nitrógeno del suelo y su disponibilidad en el cultivo, aprovechado como forraje.
Las diversas variedades de alfalfa cultivadas comercialmente constituyen una de las leguminosas de mayor importancia como forrajera para la alimentación del ganado. Al contener un alto nivel de proteínas y minerales, favorecen la palatabilidad y digestibilidad para un gran número de especies animales.
Por otra parte, la diversidad y calidad de sus nutrientes la convierte es un complemento nutritivo de consumo humano. Su ingesta regular permite aliviar trastornos relacionados con malnutrición, astenia, anemia, debilidad y otros padecimientos nutritivos.
El nombre, Medicago, es un vocablo latino que deriva de los términos griegos μηδική, pronunciado médiké, y πόα, pronunciado póa. Mediké significa “médica”, aludiendo a los medos, antiguo pueblo persa, y póa significa “hierba”, lo que se traduce como “hierba persa”. Estas expresiones se latinizaron como medicago.

Características de la alfalfa
– Apariencia. Planta herbácea de condición perennifolia y posición erguida o ligeramente decumbente, ramificada, por lo regular vive de 4 a 12 años. La planta adulta puede alcanzar una altura variable de 40-100 cm.
– Raíz. Raíz principal pivotante o fusiforme, de crecimiento vertical y profundo, cubierta por numerosas raicillas secundarias que brotan lateralmente. En la alfalfa la raíz es vigorosa, larga y profunda, lo que le permite absorber los elementos nutritivos localizados a más de 5 m de profundidad.
– Tallo. Herbáceo y erecto, de crecimiento ascendente, por lo regular cubierto de vellosidad blanquecina, en la base se diferencia una corona subleñosa y perenne. Esta corona, de aproximadamente 20 cm de diámetro, posee numerosas yemas o retoños de renuevo, y se ubica por debajo del nivel del suelo.
– Hojas. Pinnadas y trifoliadas, poseen folíolos obovados, oblongos u oblanceolados, de 5-20 mm de largo por 3-10 mm de ancho. Folíolos enteros verdes, finamente aserrados en el ápice, pubescencia adpresa, peciolo largo y acanalado, con estípulas triangulares soldadas a la base.
– Flores. Flores zigomorfas con cáliz y corola diferenciada, corola violeta y amarilla de 6-12 mm de diámetro, cáliz pentámero campanulado verde. Las flores se disponen en inflorescencias o racimos pedunculares en posición axilar, con el pedúnculo más largo que los peciolos de las hojas adyacentes.
– Frutos. Legumbre o vaina falcada o espiralada, enroscada sobre sí misma, tardíamente indehiscente, castaña a negruzca al madurar. En su interior se localizan las semillas en número variable (2-6), reniformes, de 2-3 mm de largo y con la cubierta seminal amarillenta.

Taxonomía de la alfalfa
- Reino: Plantae.
- División: Magnoliophyta.
- Clase: Magnoliopsida.
- Subclase: Rosidae.
- Orden: Fabales.
- Familia: Fabaceae.
- Subfamilia: Faboideae.
- Tribu: Trifolieae.
- Género: Medicago.
- Especie: Medicago sativa L., 1753.
Subespecies
- Medicago sativa subsp. ambigua (Trautv.) Tutin.
- Medicago sativa subsp. microcarpa Urban.
- M. sativa subsp. sativa L.
- M. sativa subsp. varia (J. Martyn) Arcang.

Hábitat y distribución de la alfalfa
Se cultiva ampliamente alrededor del mundo, de forma silvestre se localiza junto a caminos o bordes de carretera. Se ha naturalizado en sabanas y pastizales, sobre terrenos secos, en ambientes de clima frío o templado.
De manera comercial se cultiva en una amplia variedad de suelos y climas a niveles altitudinales entre los 700 y 2.800 m s.n.m. Crece sobre suelos francos, profundos y bien drenados, de salinidad moderada o alcalinos, ya que el pH inferior a 5,00 limita drásticamente su desarrollo.
Se desarrolla en ambientes con temperatura promedio entre 15-25 °C durante el día, y temperaturas nocturnas de 10-20 °C. Es resistente a la sequía, gracias a su amplio sistema radicular que extrae el agua de las capas más profundas.
No obstante, es susceptible al encharcamiento que ocasiona la pudrición de las raíces y altera la simbiosis con el Sinorhizobium meliloti específico.
Cultivado mundialmente, en la cuenca del Mediterráneo es común la subespecie Medicago sativa subsp. sativa y al norte de Eurasia, Medicago sativa subsp. falcata. En la península ibérica su cultivo se realiza en grandes extensiones del valle del Ebro al noreste y del Duero al noroeste.

Reproducción de la alfalfa
- Siembra. La reproducción comercial de la alfalfa se realiza por semillas, es un cultivo de rápida germinación e implantación. En caso de contar con riego, se establece como cultivo monófito, en condiciones de secano se asocia con otras gramíneas, como avena, cebada o pastos de corte. Para una hectárea de siembra se precisan 20-25 kg de semilla. Durante el establecimiento se requiere que el terreno esté labrado y segado, para evitar la aparición de malezas durante la fase de crecimiento. Por lo general, la siembra se establece en otoño, mientras que en regiones de inviernos fuertes, se puede realizar en primavera. La vida productiva de esta especie varía de 6-8 años, dependiendo de las condiciones ambientales, variedad de la especie, sanidad del cultivo y manejo agronómico.
- Manejo. La siembra se realiza entre marzo y mayo, para que la planta desarrolle por lo menos tres hojas trifoliadas antes de las primeras heladas. La temperatura fresca y humedad del suelo en otoño favorecen la nodulación del naciente sistema radicular, garantizando el aporte de nitrógeno en primavera. Se requiere un suelo labrado que proporcione una cama de siembra estable y con buena disposición de humedad. La siembra se realiza al voleo, pero si las condiciones del terreno lo permiten, se pueden trazar líneas para facilitar el manejo agronómico. En caso de cultivo asociado, se recomienda alternar una línea de gramínea por dos de alfalfa. Las condiciones del suelo son indispensables para el buen desarrollo de la alfalfa, ya que es tolerante a la sequía, pero susceptible al encharcamiento del terreno. La anegación del terreno tiende a reducir la disponibilidad de oxígeno en las raíces, lo que ocasiona un rápido deterioro y subsecuente muerte de la planta. El sistema radicular, vigoroso y extenso, requiere suelos profundos y bien drenados, los niveles freáticos superficiales dificultan su efectivo desarrollo. A pesar de que se desarrolla sobre suelos franco-arenosos, prospera bien sobre suelos finos y húmedos, aunque con menor intensidad.


Propiedades de la alfalfa
- Medicinal. En herbología, las hojas, semillas y brotes de esta especie son utilizados por sus propiedades medicinales y terapéuticas. La alfalfa se utiliza comúnmente por su cualidad alcalinizante, antiartrítica, antibacteriana, anticolestémica, antiespasmódica, antidiabética, antihemorrágica, antipiréticas, antirreumática, aperitiva y antiviral. Su consumo está indicado para el tratamiento de enfermedades renales, infecciones de la vejiga, inflamación de la próstata o para incrementar la diuresis. También se consume para regular los niveles de colesterol y diabetes, controlar el asma, molestias estomacales y molestias reumáticas como artritis y osteoartritis. Por lo regular, los brotes se consumen frescos como fuente de vitaminas A, C, E y K, así como los elementos minerales calcio, fósforo, hierro y potasio. Además, se le atribuyen propiedades antianémicas, antiinflamatorias, diuréticas, digestivas, galactógenas, emenagogas, hemostáticas, hipolipemiantes, vitamínicas, reconstituyentes y remineralizantes. Esta planta actúa como un potente diurético, lo que aunado a su efecto antiinflamatorio, la convierte en un recurso efectivo para tratar afecciones urinarias. En este caso, es recomendada para aliviar cistitis o trastornos de la vejiga, nefritis o inflamación del riñón, prostatitis o inflamación del conducto prostático y prevenir cálculos renales. También actúa como un poderoso depurativo y desintoxicante. Su alto contenido de cumarina ha demostrado su efecto en la reestructuración de la piel, siendo ideal para prevenir acné, eccemas, dermatitis y psoriasis.
- Forraje. Como suplemento de alimentación animal, es una leguminosa que se distingue por su alto valor nutritivo y elevada capacidad productiva. Su alto contenido de nitrógeno, debido a la capacidad de simbiosis con el Rhizobium del suelo, resulta en una especie muy apetecida por el ganado.
Referencias
- Alfalfa. Recuperado de webconsultas.com.
- Clavijo Villamizar, E., Cadena Castro, P.C. Producción y calidad nutricional de la alfalfa (Medicago sativa) sembrada en dos ambientes diferentes y cosechada en distintos estadios fenológicos. (Tesis de Grado) Universidad de La Salle.
- Maddaloni, J., Ferrari, L. Forrajeras y Pasturas del Ecosistema Templado Húmedo de la Argentina, 2° Edición.
- Medicago sativa. Recuperado de es.wikipedia.org.
- Piñeiro Andión, J. La alfalfa y sus mezclas con gramíneas en pastoreo. Pastos.