¿Qué es un amago de infarto?

Un amago de infarto es una opresión en el pecho y un dolor repentino en el área del corazón. Es un dolor paroxístico que ocurre detrás del esternón, que se considera un síntoma y no una enfermedad. Generalmente los síntomas comienzan repentinamente y suele durar de segundos a minutos.

Cuando en el músculo del corazón no hay suficiente suministro de sangre oxigenada o el corazón demanda más oxígeno por un aumento de trabajo o actividad física intensa, ocurre un desequilibrio por lo que puede producirse un amago de infarto. La razón de esto es principalmente un endurecimiento de las arterias (aterosclerosis).

amago de infarto

Se calcula que aproximadamente 9,8 millones de estadounidenses sufren anualmente de esta afección, y que cada año ocurren 500.000 nuevos casos.

Tipos de amago de infarto

Existen tres tipos de amago de infarto o angina de pecho: estable, inestable y variante (Prinzmetal).

Estable

Dura pocos minutos y se desencadena por estrés físico o emocional. A veces, incluso por una comida muy fría o muy grande. El dolor puede irradiarse hacia el cuello, la mandíbula, los dientes, los hombros y los brazos. Luego de descansar un poco normalmente el dolor se desvanece.

Inestable

Esta no desaparece con reposo, es más, puede ocurrir incluso si se está tranquilo o en reposo. Este ataque es más fuerte y dura más tiempo. El riesgo de ataques al corazón en pacientes que tienen angina de pecho inestable es del 20 por ciento, por lo que se debe llamar inmediatamente a un médico de urgencias.

Angina prinzmetal o variante

Es un tipo poco común. El dolor se produce en reposo, así como durante el sueño. El espasmo se produce en la arteria coronaria, por lo que los médicos hablan de un vasoespasmo coronario.

Causas y factores que influyen

La enfermedad coronaria es la causa más común de reducción del flujo sanguíneo al corazón. Esta enfermedad es la acumulación de depósitos de grasa en el interior de las arterias coronarias, lo que causa que se estreche y se restrinja la cantidad de sangre que fluye al músculo cardíaco.

Ciertos factores de riesgo hacen que sea más probable que el desarrollo de una enfermedad coronaria y que se tenga un ataque cardíaco. Algunos de estos factores de riesgo pueden ser controlados.

Factores de riesgo que se pueden controlar

Los principales factores de riesgo que se pueden controlar son:

  • Fumar
  • Alta presión sanguínea
  • Colesterol alto en la sangre
  • Una dieta poco saludable (alta en grasas trans, grasas saturadas, colesterol y sodio)
  • Sobrepeso y obesidad
  • Falta de actividad física en la rutina diaria
  • Alto nivel de azúcar en la sangre debido a una resistencia a la insulina o a la diabetes

Algunos de estos factores de riesgo, como la hipertensión, la obesidad,  y el azúcar en la sangre, tienden a ocurrir juntos, lo que se conoce como síndrome metabólico. Por lo general, una persona con síndrome metabólico tiene el doble de probabilidades de desarrollar enfermedad cardíaca y cinco veces más de desarrollar diabetes.

Factores de riesgo que no se pueden controlar

Los factores de riesgo que no se pueden controlar incluyen:

  • Antecedentes familiares: si el padre o un hermano fue diagnosticado con esta enfermedad cardíaca antes de cumplir los 55 años de edad el riesgo aumenta. También si la madre o una hermana fue diagnosticada antes de los 65 años de edad con enfermedad cardíaca.
  • Edad: el riesgo de enfermedad cardíaca aumenta para los hombres después de los 45 años y para las mujeres después de los 55 años (o después de la menopausia).
  • Preeclampsia: esta condición puede desarrollarse durante el embarazo. Los dos principales signos de la preeclampsia son un aumento de la presión arterial y el exceso de proteína en la orina. La preeclampsia está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas durante toda la vida, incluyendo cardiopatía coronaria, ataque cardiaco, insuficiencia cardiaca y presión arterial alta.

Síntomas

Los síntomas se manifiestan básicamente en dolor, ardor y una sensación de presión u opresión detrás del esternón.

El dolor se irradia con frecuencia hacia otras áreas del cuerpo, como cuello, garganta, mandíbula, dientes, brazos o en la parte superior del abdomen. Además, se puede producir dolor entre los omóplatos.

A menudo se describe una sensación de pesadez y adormecimiento en el brazo, el hombro, el codo o la mano, y sobre todo la parte izquierda del cuerpo se ve afectada.

Además, pueden aparecer síntomas tales como dificultad repentina para respirar, náuseas, vómitos, sudoración, y sensación de ahogo.

En las mujeres, son más comunes los síntomas como fatiga, dificultad para respirar y malestar estomacal. El dolor en el pecho por el contrario es poco característico.

El amago de infarto o angina de pecho tiene una característica especial en los diabéticos, ya que debido a al daño nervioso relacionado con la diabetes (neuropatía diabética), a menudo no sienten ningún dolor. Por lo tanto, puede ocurrir de una forma silenciosa, casi sin dolor, o con poco dolor.

Diagnóstico

Los estudios diagnósticos que se pueden emplear son:

  • Radiografía de tórax: suele ser normal en la angina de pecho, pero ciertas precauciones deben tenerse según la historia del paciente.
  • Prueba de esfuerzo graduada: es la prueba más utilizada para la evaluación de pacientes con dolor torácico y puede ser realizada sola o en combinación con una ecocardiografía o una gammagrafía de perfusión miocárdica.
  • Otras pruebas que pueden ser útiles son: ECG (incluyendo ejercicio con monitoreo de ECG y monitoreo ambulatorio de ECG), la angiografía coronaria selectiva (una prueba diagnóstica definitiva para evaluar la extensión anatómica y la gravedad de la CAD), entre otras.

Tratamiento

Las medidas generales incluyen el abandono del hábito de fumar, así como el tratamiento de factores de riesgo (por ejemplo, hipertensión, colesterol alto, diabetes mellitus, obesidad, hiperlipidemia).

Otras terapias farmacológicas que pueden ser consideradas incluyen: aspirina, clopidogrel, terapia de reemplazamiento de hormonas, nitroglicerina sublingual, bloqueadores beta, bloqueadores de los canales de calcio, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA), inyecciones de células autólogas, terapia de revascularización, entre otras.

Otros procedimientos que se pueden considerar son: contrapulsación intra-aórtica con globo, contrapulsación externa mejorada (en pacientes cuya angina es refractaria a la terapia médica y que no son candidatos adecuados para la revascularización percutánea o quirúrgica), revascularización láser transmiocárdica (experimental), entre otros.

Referencias

  1. O’Toole (2013). Angina – causes, symptoms, treatment. Medical Library. Recuperado de: southerncross.co.nz.
  2. Gary H. Gibbons (2013). Risk for a Heart Attack. Department of Health and Human Services. Recuperado de: nhlbi.nih.gov.
  3. Jamshid Alaeddini (2016). Angina Pectoris. MedScape. Recuperado de: emedicine.medscape.com.
  4. Mira Seidel (2016). Angina pectoris Symptome. NetDoktor. Recuperado de: netdoktor.de.
  5. Heart Foundation (2013). Managing your angina. Heart Foundation of New Zealand. Recuperado de: southerncross.co.nz.
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Periodista y Máster en Desarrollo Personal.

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