9 Causas que Impiden Amamantar Correctamente

El hecho de amamantar correctamente al recién nacido brinda un diversos beneficios, no sólo en el aspecto nutricional, sino en el establecimiento de un adecuado vínculo de la madre con el hijo, con todo lo que ello significa para el crecimiento y desarrollo posterior.

Si lo enfocamos desde  una perspectiva de salud pública es importante destacar que la promoción de la lactancia materna exclusiva reduciría considerablemente los costos en la atención médica de manera inmediata.

Amamantar Correctamente

Lo haría a través de una disminución de la morbilidad (enfermedad) y mortalidad infantil y a largo plazo incluso afectando la incidencia de las enfermedades crónicas no transmisibles del adulto, entre las cuales destacan claramente la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial y las dislipemias.

Debemos considerar que muchas madres (sobretodo primerizas) presentan gran nivel de ansiedad, miedos e inseguridades debido a su inexperiencia.

Por tanto, se vuelve sumamente relevante el entregarles información fidedigna, clara y oportuna durante todo el periodo de su embarazo, para que al momento de verse enfrentadas al desafío del amamantamiento, cuenten con las mejores herramientas posibles, desde lo psicológico hasta ejecutar una correcta técnica.

Por lo anterior, el presente artículo busca informarte acerca de algunas situaciones no deseadas que puedes sufrir en este periodo de la vida.

Estoy seguro de que te será de gran utilidad, aunque todavía no hayas pensado en ser madre pues también puedes compartir la información con tus amigas y familia.

Problemas de lactancia más frecuentes

1- Pezones invertidos

Este hecho se provoca por una desproporción entre la boca y el pezón, lo que impide lograr un buen acoplamiento.

Se recomienda aprovechar cuando las mamas están blandas, previo a la bajada de la leche. También se utilizan medidas mecánicas para intentar solucionarlo, por ejemplo con un “tensador de pezones” para buscar volverlos a su posición fisiológica.

Más allá de lo anterior, se recomienda extremar la paciencia y si es demasiada la incomodidad buscar dar leche extraída por vasito en lactantes mayores.

2- Pezón doloroso, fisurado o agrietado

La succión del pezón no debe ser dolorosa, ya que este dolor se produce cuando el lactante succiona la punta y no introduce la totalidad de la areola en su boca, lo cual indicaría una mala técnica.

Debido a que el dolor interfiere en que puedas brindar lactancia en forma normal, es importante eliminarlo con urgencia.

Es recomendable poner al niño al pezón cuando este imite una forma de boca de pescado y al término de la mamada sellar los pezones con tu misma leche materna (se le llama a esto un parche de leche).

Además es una buena medida buscar aislar los pezones de los roces o adherencias con la ropa interior de la madre, usando incluso algún método artesanal. En este sentido resulta muy efectivo y económico el uso de coladores para té (nuevos), a los cuales se les corta el mango, con lo cual se logra aislar el pezón de los roces, además de mantenerlo seco y ventilado.

3- Micosis del pezón

Esta es una infección de los pezones, producida generalmente por el hongo cándida albicans. Entre sus signos y síntomas destacan un color rosado de los pezones y areolas.

También se puede provocar algorra en el niño, donde este evidencia una coloración blanquecina alrededor de sus labios, lengua o paladar. Se caracteriza por un dolor intenso, quemante, punzante y persistente en pezones y areola.

Su manejo se concentra en un tratamiento para la madre (en el pezón) y al niño con antimicóticos orales (nistatina o miconazol oral después de cada mamada, por un mínimo 10 a 14 días.)

4- Hipogaláctea (poca leche)

Al diagnóstico de esta situación se llega por descarte, porque muchas veces las madres confunden este cuadro o tiene sensaciones que no corresponden completamente a la realidad, por la situación de estrés a las que están sometidas.

Se revisa la técnica de amamantamiento utilizada, se evalúa al lactante y después de esto se podría llegar a su diagnóstico.

Las indicaciones que se entregan en este caso son; lactancia materna exclusiva a libre demanda sin interrupción nocturna (mucha paciencia), mínimo de 8 mamadas en 24 horas, no dar rellenos, no agua extra, no utilizar chupetes de entretención y controles de salud frecuentes (semanales).

Lo habitual es lograr buenos resultados con estas medidas, pero en última instancia, se puede llegar a indicar el uso de una fórmula láctea artificial complementaria, pero no deseamos llegar a esto.

5- Congestión mamaria

Se provoca mayoritariamente por un vaciamiento inadecuado o poco efectivo de la o las mamas. Su manejo es a través de compresas húmedas tibias antes de amamantar.

Para prevenir esta molestia se debe vaciar la areola antes de la mamada, lograr un acople adecuado y sin dolor, y practicar una secuencia de amamantamiento frecuente, regular y efectivo.

6- Reflejo de eyección de leche exagerado

Esto puede sonar extraño, pero en ciertas ocasiones y en ciertas mujeres se llega a provocar un rechazo al amamantamiento por parte del lactante, por motivo de una gran descarga de leche que lo atora y luego le lleva a presentar cólicos.

Su manejo se refiere a poner al niño en posición “caballito” o sobre la madre en decúbito dorsal (hacia arriba) y retirar al niño del pecho cada vez que se observen signos de que se está atorando.

También se recomienda amamantar  de un solo lado por vez para procurar llegar a la leche con más grasa del final de la mamada y además utilizar las ancestrales técnicas que siempre enseñas las abuelitas; eliminar los gases con masajes y mucha paciencia. 

7- Interrupción temporal de lactancia

Esto se debe dar por diferentes motivos, pero la buena noticia es que se puede lograr una reinducción de la lactancia, en el debido tiempo y con correctas técnicas para volver a obtener leche.

Se vuelve necesario hacer reinducción de lactancia en niños con bajo peso, deficiente incremento de estatura, problemas e alimentación o que han sido separados temporalmente de sus madres.

En este sentido se hace indispensable enseñar a la madre el proceso de extracción de leche, cómo identificarla, conservarla y trasladarla a unidades pertinentes de cuidados hospitalarios cuando sea pertinente.

8- Crisis transitoria de lactancia

Esta generalmente se presenta entre el 2º y 3º mes de vida del niño, porque a medida va creciendo necesita mayores volúmenes de leche, lo que se traduce en mamadas más frecuentes y extensas.

Las madres pueden tener la sensación de que no dan a basto para satisfacer los deseos de leche de su hijo, lo cual les afecta psicológicamente, no dejando que este acto se desarrolle de forma fluida, natural y eficaz.

En estos casos se suele observar un niño irritable, que busca mamar más seguido, por otra parte la madre siente tener las mamas vacías, y el incremento en peso del lactante se puede ver afectado.

Estos episodios de crisis se suele repetir a lo largo del primer semestre de vida. Su manejo se basa principalmente en otorgar apoyo a la madre, recordándole que es una situación transitoria, corrigiendo la técnica y estimulando a amamantar con más frecuencia y de ambos pechos en forma alternada.

9- Binomio madre-hijo separados

Este es un problema que cada vez se da con mayor frecuencia en nuestra sociedad, cuando la madre debe ausentarse algunas horas o volver al trabajo, surgen muchas interrogantes acerca de cómo mantener la lactancia materna.

De partida, la madre puede extraer su propia leche, dejándola almacenada y disponible para su hijo (a), considerando lo siguiente:

  • Lavar muy bien las manos antes de realizarlo, en un lugar cómodo y tranquilo.
  • En forma previa masajear suavemente los pechos.
  • Puede extraer la leche por ordenamiento manual o por bomba extractora (lo cual es mucho más sencillo y rápido)
  • La leche debe almacenarse en el biberón que usará el niño, y debe ser rotulado con la fecha y hora de extracción.
  • Se debe almacenar la leche refrigerada o congelada para lograr una correcta conservación.
  • Agitar el biberón al sacarlo del refrigerador o congelador para ser ofrecida al lactante.

Pasos para lograr una correcta técnica de amamantamiento

  • Lo primero es que te sientes cómoda, con la espalda apoyada, en un lugar agradable y seguro (si te incomoda hacerlo en público, existen incluso centros comerciales que destinan salas específicas para ello).
  • Si el bebé es muy pequeño puedes utilizar una almohada o cojín de lactancia para acercarlo a la altura de tus pechos.
  • Debes sostener la mama por debajo con una de tus manos formando una especie de letra C.
  • Acerca la boca del niño al pezón y con un movimiento rápido favorece la entrada del pezón y casi toda la areola dentro de la boca de él.
  • Considera que cada mamada debe tener una duración de aproximadamente 15 minutos por cada seno (alternando el inicio izquierda-derecha)

Indicadores de un correcto amamantamiento

  • Si logras percibir el sonido de cuando el niño (a) traga la leche
  • El niño mama con un ritmo que parece constante
  • Luego de mamar, duerme tranquilamente entre 1,5 a 3 horas
  • Puedes contar un promedio de 6 pañales mojados con orina diariamente
  • Además de alrededor de 3 a 4 deposiciones amarillas por día.
  • Amamantamiento es placentero y sin mayor dolor
  • En los controles de salud de tu hijo, este presenta un estado nutricional normal, con aumento de talla y peso correctos.

¿Qué sucede con los kilos que gano durante el embarazo?

Toda madre debe subir una cantidad razonable de kilos, como consecuencia propia de llevar un hijo en el vientre, y las reservas grasas para la futura producción de leche.

Sin embargo, después puedes ayudar a recuperar tu peso habitual brindando lactancia materna exclusiva a tu hijo (a), lo cual además significará otorgar nutrición óptima para tu bebé, mayor vinculo de apego entre ambos y un gran ahorro en términos económicos para tu familia.

Beneficios de la lactancia

Beneficios para tu hijo

  • Es la única fuente de nutrición completa
  • Fortalece notablemente sus defensas
  • Niños que reciben lactancia materna logran un mejor desarrollo intelectual
  • Se favorece el vínculo y apego con la madre
  • Presentan un mejor desarrollo de su dentadura
  • Menor riesgo de diabetes y de otras enfermedades crónicas
  • Disminuye el riesgo de obesidad, pues permite que crezca dentro de parámetros normales.

Beneficios para la madre y su familia

  • Ayuda a que recuperación tu peso (ayuda a perder la grasa ganada en el embarazo)
  • Previene el desarrollo de cáncer de mamas y ovario
  • Fortalece notablemente la autoestima materna
  • Refuerza el apego madre-hijo(a)
  • Induce la retracción precoz del útero
  • Otro punto muy importante es que previene la depresión posparto
  • Sin lugar a dudas en un gran ahorro en términos económicos

En este artículo puedes conocer más detalladamente sus beneficios.

Duración de la leche extraída según método de conservación

  • A temperatura ambiente: aproximadamente 12 horas
  • En temperatura de refrigeración: 3-5 días
  • En congelador: 14 días (Para descongelar se saca del congelador la noche anterior y se deja en refrigerador).

Consideraciones finales

No cabe duda de que la mejor alternativa de alimentación en los primeros meses de vida es la lactancia materna, razón por la cual te invito a respetarla y fomentarla.

Uno de los pilares fundamentales es estar bien informados acerca de sus beneficios y riesgos, para contribuir de esta forma a tener nuevas generaciones de niños y niñas sanos y fuertes.

Referencias

  1. Lawrence R, Lawrence A, Lactancia Materna, 6ª edición, 2007, editorial Elsevier.
  2. Dyson L, Renfrew MJ, McFadden A, McCormick F, Herbert G, Thomas J. Policy and public health recommendations to promote the initiation and duration of breast-feeding in developed country settings. Public Health Nutr 2010; 13: 137-44.
  3. WHO Child Growth Standards 2006, Incrementos ponderales del lactante según sexo.
  4. Sisk PM, Lovelady CA, Gruber KJ, Dillard RG, O’Shea TM. Human milk consumption and full enteral feeding among infants who weigh < 1 250 grams. Pediatrics 2008; 121: e1528-33.
  5. DiGirolamo A, Thompson N, Martorell R, Fein S, Grummer-Strawn L. Intention or Experience? Predictors of Continued Breastfeeding. Health Educ Behav 2005; 32: 208-26.
  6. Bartick M, Reinhold A. The burden of suboptimal breastfeeding in the United States: a pediatric cost analysis. Pediatrics 2010; 125: e 1048-56.

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