Ambiente laboral tóxico: características, consecuencias y cómo evitarlo

Se conoce como ambiente laboral tóxico a un entorno de trabajo que está marcado por problemas personales entre sus distintos miembros, donde el drama, las peleas y demás conflictos interfieren con la productividad de los empleados. Generalmente producen todo tipo de consecuencias negativas entre las personas que se ven implicadas en ellos.

Este tipo de ambientes laborales normalmente se generan como consecuencia de la presencia de personas tóxicas; es decir, individuos que buscan conseguir ganancias personales (como poder, dinero, fama o un estatus concreto) sin importarles lo que tengan que hacer para conseguirlo.

Fuente: pixabay.com

El tema de los ambientes laborales tóxicos cada vez se estudia más en todo tipo de ambientes, ya que se cree que puede estar en la base de problemas muy graves en el trabajo. Por ejemplo, diversas investigaciones apuntan a que este tipo de entorno puede ser una de las principales causas del acoso laboral o de la violencia en la empresa.

En este artículo veremos cuáles son las principales características de un ambiente laboral tóxico, así como las consecuencias más habituales que se producen debido a ellos, y qué puede hacer un individuo para evitar las peores de ellas.

Características

Los trabajadores evitan llamar la atención

El primer síntoma de un ambiente laboral tóxico es la presencia de un entorno en el que abundan los castigos. Los trabajadores inmersos en una situación de este tipo aprenden rápidamente que si destacan de alguna manera (por ejemplo, haciendo una sugerencia o crítica, o cometiendo un error), serán atacados o castigados.

La sensación que tienen los empleados en este tipo de ambientes es que deben simplemente callarse y seguir trabajando sin hacer preguntas.

Esto generalmente lleva a la aparición de problemas como desmotivación, falta de creatividad, y un aumento del estrés, ya que los trabajadores nunca saben cuándo van a recibir el siguiente castigo.

Mala comunicación

Otra de las características más importantes de un ambiente laboral tóxico es que los trabajadores sienten que hay una falta de comunicación constante que les impide mejorar y saber exactamente lo que tienen que hacer. Normalmente, el feedback que reciben es inexistente, con la excepción de las críticas mencionadas previamente.

En uno de estos entornos de trabajo, los empleados normalmente no se sienten escuchados en absoluto. En los casos más graves, puede que los jefes o incluso otros trabajadores se atribuyan el mérito de lo que han hecho otras personas. Este es uno de los signos más claros de un ambiente laboral tóxico.

Actitudes negativas

Ir día tras día a trabajar puede no ser la actividad más motivadora del mundo; pero cuando todos los empleados se muestran tristes, estresados o enfadados con su ambiente, lo más probable es que exista cierto nivel de toxicidad en el entorno laboral.

En los casos más graves, es frecuente ver cómo cada vez más trabajadores empiezan a desarrollar síntomas de problemas emocionales, como síndrome de burnout o depresión.

Incluso, no es raro que el número de bajas laborales aumente, y que cada vez más empleados presenten su dimisión para escapar del ambiente tóxico.

Presencia de drama constante

Un ambiente laboral tóxico puede parecerse en muchos aspectos a una clase de instituto. En lugar de centrarse en sus tareas, los empleados que favorecen la creación de este entorno se dedican a criticar a los demás, a expandir rumores sobre ellos y a fomentar la competición de forma insana.

Esto por lo general da lugar a todo tipo de peleas, malentendidos y conflictos entre distintos trabajadores. Debido a ello, los empleados pasan más tiempo discutiendo entre ellos, buscando aliados y quejándose de sus compañeros que atendiendo realmente a sus tareas.

Dificultad para conseguir resultados

En un ambiente laboral tóxico, ninguno de los objetivos de la empresa parece cumplirse de forma adecuada. Los trabajadores no tienen del todo claro lo que deben hacer o la mejor manera de conseguirlo; y los jefes están más preocupados por sus propios problemas que por proporcionar un liderazgo claro.

En estos entornos, por ejemplo, las reuniones de equipo no suelen servir para nada. En lugar de proponerse soluciones y desarrollarse planes de acción, aparecen todo tipo de conflictos y guerras personales. Además, es frecuente también que se añadan constantemente nuevas reglas y normas que añaden aún más confusión al ambiente.

Falta de preocupación por el bienestar de los trabajadores

Por último, en un ambiente laboral tóxico, los trabajadores, sus problemas y sus preocupaciones no son tenidos en cuenta. Lo único que importa es alcanzar los objetivos de los jefes o de la empresa; y por lo tanto, se espera de los empleados que sacrifiquen su bienestar y vida personal por el bien de su compañía.

Algunos de los síntomas más evidentes de esta característica son la falta de vacaciones, la exigencia de que los trabajadores hagan “horas extra” no remuneradas, o la necesidad de estar pendiente del teléfono las 24 horas por si surge alguna emergencia.

Si algún empleado decide ceñirse a las tareas especificadas en su contrato, tanto sus jefes como sus compañeros se le echarán encima y le presionarán para que trabaje de más. Normalmente aparece una competitividad feroz entre los miembros de la empresa, y desaparece por completo la empatía entre ellos.

Consecuencias

Falta de motivación

Los empleados que se encuentran inmersos en un ambiente laboral tóxico frecuentemente dicen sentirse desmotivados y faltos de energía para realizar sus tareas.

Los impedimentos con los que se encuentran para realizar sus tareas, el drama constante y los conflictos entre trabajadores suelen hacer mella en el estado de ánimo incluso de los trabajadores más resistentes.

Como consecuencia, la productividad en la empresa suele disminuir. Los trabajadores se sienten menos implicados con sus responsabilidades, y comienzan a realizar solamente el mínimo esfuerzo requerido para no tener problemas con sus superiores. Esto, a su vez, refuerza la falta de motivación, en una espiral negativa muy difícil de romper.

Falta de resultados

Cuando tanto los jefes como los trabajadores están más preocupados por sus propios problemas personales que por los objetivos de la empresa, cada vez se vuelve más complicado alcanzar los resultados deseados. En función del tipo de compañía en la que esto ocurra, los resultados pueden ser más o menos graves.

Si el ambiente laboral tóxico se produce en una pequeña parte de una gran empresa, el principal problema será el malestar que sientan los trabajadores que se encuentren inmersos en él.

Por el contrario, para un negocio no demasiado grande o que esté empezando, estas dificultades pueden suponer la aparición de problemas económicos muy serios.

Acoso laboral y violencia

Varios estudios apuntan a que la presencia de un ambiente laboral tóxico podría estar en la base de problemas más serios como el acoso laboral (también conocido como mobbing) y la violencia en el puesto de trabajo.

Cuando se da uno de estos entornos, la competitividad aumenta exponencialmente. Debido a ello, algunos trabajadores no dudarán en utilizar cualquier método que sea necesario para destacar por encima de los demás.

En los casos más extremos, esto implicará que tratarán de destruir anímicamente a sus competidores, o recurrirán incluso a amenazas físicas. El entorno de trabajo se convierte entonces en un campo de batalla, lo que empeora todas las demás consecuencias y afecta negativamente al bienestar de los empleados.

Generación de problemas personales

Quizás la consecuencia más preocupante de un ambiente laboral tóxico sea la aparición de problemas que afectan a los empleados no solo en su puesto de trabajo, sino también en su vida personal. Estar inmerso en este tipo de entorno puede dañar muy seriamente el bienestar psicológico de las personas de distintas maneras.

La consecuencia más común de este tipo es la aparición de estrés crónico, también conocido como burnout. Las personas que lo sufren se sienten faltas de energía, pierden el interés en lo que antes les gustaba, su salud se resiente y en general su estado de ánimo empeora seriamente.

En casos más graves, permanecer mucho tiempo en un ambiente laboral tóxico puede llevar a la aparición de problemas psicológicos más graves. Los dos más comunes son la ansiedad y la depresión, que hoy en día se cuentan entre las razones más mencionadas para solicitar una baja.

¿Cómo evitarlo?

Hacer desaparecer por completo un ambiente laboral tóxico puede ser extremadamente complicado, y a menudo no depende de una sola persona sino de un esfuerzo común entre todos los que se encuentran inmersos en él. En la mayoría de los casos, no suele ser realista esperar que todos los problemas se solucionen.

Sin embargo, las últimas investigaciones apuntan a que es posible evitar las consecuencias más negativas producidas por este tipo de entornos de manera individual.

Acciones como distanciarse de las personas más tóxicas del ambiente, practicar la relajación, o la terapia cognitiva pueden ayudar a paliar sus efectos más dañinos.

Por último, en muchas ocasiones puede ser necesario plantearse la posibilidad de abandonar un ambiente laboral tóxico y buscar un empleo nuevo.

Encontrar un nuevo trabajo puede ser complicado; pero cuando nuestra salud física y mental están en juego, a menudo no merece la pena continuar mucho tiempo en un entorno dañino.

Referencias

  1. “The 5 Warning Signs of a Toxic Work Environment” en: Psychology Today. Recuperado en: 29 Noviembre 2018 de Psychology Today: psychologytoday.com.
  2. “It’s Not You–It’s Your Job: 7 Signs of a Toxic Workplace” en: Medium. Recuperado en: 29 Noviembre 2018 de Medium: medium.com.
  3. “5 Signs of a Toxic Workplace That Should Be Stopped Immediately” en: Inc. Recuperado en: 29 Noviembre 2018 de Inc: inc.com.
  4. “How a Toxic Work Environment Affects Your Mental Health” en: Very Well Mind. Recuperado en: 29 Noviembre 2018 de Very Well Mind: verywellmind.com.
  5. “Toxic workplace” en: Wikipedia. Recuperado en: 29 Noviembre 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
COMPARTIR
Alejandro Rodríguez Puerta es un psicólogo y coach titulado por la Universidad Autónoma de Madrid, que compatibiliza su trabajo en el campo de la salud mental humana con sus labores como escritor y divulgador. Actualmente colabora con varias páginas de psicología y salud, hablando sobre distintos temas relacionados con el bienestar de las personas.

1 Comentario

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here