Amigos imaginarios: funciones y por qué los crean los niños

Los amigos imaginarios son fenómenos sociales y psicológicas en los que la amistad o relación interpersonal toma lugar en la imaginación en lugar de en la realidad física. Aunque puedan parecer muy reales para sus creadores, los niños normalmente entienden que sus amigos imaginarios no son reales. Aproximadamente un tercio de los niños tiene un amigo imaginario al menos una vez en su vida.

Todos hemos tenido o conocemos a alguien que en su infancia tuvo un compañero inexistente, y seguramente en la actualidad tenemos algún hijo, sobrino, alumno o niño cercano con un amigo imaginario.

amigo imaginario

Entonces es fácil preguntarse: ¿Es mala señal que mi hijo tenga un amigo imaginario?

Es normal que, si tu hijo o alguien cercano tiene un amigo imaginario, te preguntes hasta qué punto es positivo o no que sea así.

Pues bien, este asunto no debe ser objeto de tu preocupación. Este fenómeno es muy común en los niños de entre 3 y 7 años de edad, aunque también puede darse (si bien, de manera distinta) entre jóvenes adolescentes. 

Los compañeros imaginarios suelen tener unas características específicas: En términos generales, son a menudo de la misma edad y altura que sus creadores, aunque a veces tienen un tamaño más pequeño por la comodidad que supone “meterlo en un bolsillo” y poder llevárselo a dondequiera que vayan.

Inge Seiffge-Krenke, psicóloga evolutiva en el Instituto Psicológico de la Universidad de Mainz, en un estudio sobre esto mismo, comprobó gracias a los diarios personales de los jóvenes que los amigos imaginarios suelen tener nombre, tienen un aspecto físico concreto y dichos rasgos los cambia su creador a su antojo. De hecho, muchos de los amigos imaginarios iban cambiando a placer del niño real.

Suelen tener atributos muy positivos: Son cariñosos, amables, alegres y guapos. Muchas veces presentan características parecidas a las de sus creadores, o adoptan comportamientos que dirigen positivamente la conducta de los mismos. En definitiva, parece que se adaptan a las necesidades que presentan los niños en un momento concreto.

Al contrario de lo que pudiera parecer, es más común que los amigos imaginarios sean antropomorfos, esto es, que tengan aspecto humano, aunque algunos niños prefieren crear a ese amigo tan especial con imagen de peluche, muñeca, animal fantástico o con atributos muy pintorescos.

Un ejemplo de esto último es Bing Bong, el amigo imaginario de Riley Andersen, la niña protagonista de la película Del Revés.

Además, los trabajos científicos relacionados con los compañeros inexistentes de los niños y jóvenes apuntan en la misma dirección: No hay por qué preocuparse. De hecho, su función en la salud psíquica es positiva, puesto que potencian el desarrollo cognitivo de los pequeños.

¿Cuál es la función del amigo imaginario?

Los compañeros imaginarios de los niños vienen al mundo con una razón de la que el niño no siempre es consciente. Estos personajes tan peculiares pueden aparecer por varias razones.

  • Algunos niños y jóvenes crean a su amigo imaginario porque se sienten solos. En un estudio con 152 niños de entre 5 y 6 años, dirigido por la psicóloga Marjorie Taylor en la Universidad de Oregón, se comprobó que el 70 por ciento de estos niños son primogénitos o hijos únicos.

Siguiendo esto, los niños de unidades familiares pequeñas son más propensos a crear amigos imaginarios, ya que las situaciones de juego a las que se enfrentan suelen ser en solitario, y suponen un ambiente más que propicio para un compañero de juegos invisible.

  • Otra de las razones que llevan a los pequeños a crear un amigo que no existe es que han experimentado un importante cambio en su vida. Ejemplos de estos cambios serían un divorcio, un cambio de colegio, el nacimiento de un hermanito o después del fallecimiento de una persona importante para él.

También se utilizan para superar eventos que conlleven cierto estrés, aunque no supongan un cambio tan drástico, como una discusión con un amigo real.

  • Los amigos imaginarios también aparecen cuando los niños tienen ciertas dificultades para someterse a las reglas adultas. Es común que el nuevo amiguito sea el autor de las travesuras de sus creadores.

Si alguien robó las golosinas o rompió algún plato, seguramente sea ese amigo de tu hijo que no ves. De hecho, algunos pequeños deciden castigar a sus amigos por portarse mal. Parece que, de algún modo, los amigos imaginarios ayudan a los niños a comprender las normas, sin embargo, no a seguirlas.

Los niños más pequeños aún necesitan a un adulto que les digan lo que está bien y lo que no. Así que a veces, surge el amigo imaginario para cumplir esta función, a modo de consejero moral.

Pero si tu hijo no ha experimentado ningún suceso que consideres significativo en estos términos, no te preocupes, porque también hay explicación.

Para Piaget, la creación del amigo imaginario no está ligada necesariamente a un sentimiento de soledad o a situaciones estresantes (o que el niño las viva como tal). Lo estudió con su propia hija Jacqueline, de 3 años, que no vivió ningún suceso del estilo en el momento de crear a su nuevo amiguito.

Este psicólogo relacionó la nueva creación de su hija como una forma especial de juego simbólico, puesto que su hija se encontraba en el estadio preoperatorio del desarrollo cognitivo, que te explicamos en qué consiste a continuación.

Las etapas del desarrollo cognitivo de los niños y su relación con los amigos imaginarios

Las personas a lo largo de la vida pasamos por diferentes periodos evolutivos que determinan  los hitos evolutivos que vamos añadiendo a nuestras habilidades y capacidades cognitivas.

1- Período sensoriomotor (0-18/24 meses)

la inteligencia es básicamente práctica, y se relaciona con la resolución de problemas a nivel de acción. El bebé busca relacionarse con el mundo a través de los sentidos.

2- Período de preoperatorio y organización de las operaciones concretas

  • Subperíodo preoperatorio (18/24 meses – 7/8 años): la inteligencia ya es simbólica, pero sus operaciones mentales aún carecen de la estructura lógica. Es la etapa que está íntimamente ligada con los amigos imaginarios.

La etapa preoperacional se caracteriza mucho más por los patrones de juego y la falta de pensamiento lógico de los niños. En estos años, los niños tienen un pensamiento muy egocéntrico y no son capaces de integrar mentalmente el punto de vista de otra persona por ser precisamente distinto al suyo.

Lo más importante de esta etapa es que los niños se ven implicados en numerosos juegos que buscan la simulación de situaciones reales. Por esta razón, este tipo de juego es el que llamamos juego simbólico.

Ejemplos del juego simbólico es la clásica escoba utilizada como caballo, utilizar una caja de cartón como coche, etc. Siguiendo esta teoría piagetiana, los niños con amigos imaginarios actúan como si interpretaran un papel en una obra de teatro. Están utilizando con ellos el juego simbólico.

Además, gracias al desarrollo del lenguaje, la inteligencia preoperacional pasa a ser una experiencia privada para convertirse en socializada y compartida. Por eso es común que algunos niños involucren a su compañero de juegos invisible en la mesa con sus padres, o le echen las culpas de sus trastadas a ellos.

  • Subperíodo de las operaciones concretas (7/8 – 11/12 años): el pensamiento ya es lógico, a condición de que se aplique a situaciones de experimentación y manipulación concretos. Aún es común que haya amigos imaginarios, aunque con menos frecuencia.

3- Período de las operaciones formales (11/12 – 15/16 años)

Aparece la lógica formal y la capacidad para trascender la realidad manejando y verificando hipótesis de manera exhaustiva y sistemática. Se adquiere un pensamiento próximo al de los adultos.

Esto no quiere decir que no haya adolescentes con amigos imaginarios, aunque son poco comunes. Normalmente el amigo imaginario del adolescente tiene una función más de desahogo, de confidente. Suelen encontrarse descritos en los diarios personales (mucho más comunes en chicas que en chicos).

La creatividad y la comunicación en niños con amigos imaginarios

Al contrario de lo que pudiera parecer, el hecho de que los más pequeños y jóvenes tengan amigos imaginarios no es sinónimo de dificultades para comunicar sentimientos y emociones.

En general, los niños con amigos imaginarios tienen unas mayores habilidades comunicativas, y presentan más facilidades a la hora de argumentar con el fin de convencer a su interlocutor. En el caso de los adolescentes, suelen ser jóvenes que se caracterizan por sus habilidades sociales y por tener mayor empatía que sus compañeros con la misma edad sin colega imaginario.

De hecho, podríamos decir que también es señal de salud mental: Los niños juegan menos cuanto peor es su salud física y mental. El maltrato, los abusos y el abandono eliminan por completo el placer por jugar. Las vivencias traumáticas enmudecen la creatividad infantil.

¿Cuándo debo preocuparme?

Igual que hemos dicho que el amigo imaginario es bueno para tu hijo, pues ayuda con la superación de ciertas situaciones y contribuye a su desarrollo cognitivo, no siempre los amigos imaginarios son tal.

Los niños, por pequeños que sean y por mucho que interactúen con su amiguito invisible, saben que no es real. Lo integran en su vida diaria, pero saben que si no es por ellos no estaría allí con él.

Además, supone un apoyo o un confidente. Alguien con quien jugar, hablar, interactuar. Es como tu hijo quiere, aparece cuando él quiere y hace lo que él quiere que haga. Está ahí por y para tu hijo, para ayudarle de alguna manera. Es tu hijo quien decide incluso hasta cuándo durará su amistad.

Debes preocuparte si tu hijo no es capaz de distinguir que no es real, o si no supone alguien positivo para él por ser molesto u obligarle a hacer cosas que él no quiere hacer o que le son desagradables.

En el momento que esto ocurre, es posible que se trate de una alucinación patológica y no de un amigo imaginario. Por eso es importante que cuando aparezca el nuevo compañero, estés atento a la relación que tienen tu hijo con él.

En el caso de que sospeches que su relación no es positiva, que no distingue a su amigo de la realidad o que le obliga a hacer cosas que no quiere, es preciso que preguntes a un especialista por si tus sospechas finalmente tienen una fundamentación patológica. Él te orientará y explicará qué debes hacer.

También puedes leer el siguiente artículo sobre esquizofrenia infantil para saber más.

Algunos consejos para padres

Puesto que la presencia de un nuevo invitado imaginario en casa no es negativa, no debes preocuparte.

Lo que puedes hacer es seguirle la corriente a tu hijo, pues está como hemos comentado con anterioridad en un periodo evolutivo que se caracteriza principalmente por el juego simbólico. Además, recuerda que favorece su desarrollo cognitivo y su creatividad.

No riñas a tu hijo por jugar con su amigo imaginario. Al fin y al cabo, es un amigo más para él. Es posible que quiera jugar con él en momentos no tan oportunos, como la hora de comer.

En ese momento, lo que debes hacer es actuar con naturalidad. Invítale a que se siente en la mesa a comer con vosotros. Dado que es un invitado más, debe adaptarse a las normas de la casa. Puedes explicárselo a tu hijo en ese momento con tranquilidad.

No rechaces a su nuevo amigo. Si está ahí tiene una función concreta, no es casualidad. Está ahí porque es una persona imaginaria muy importante para él, y el rechazo por tu parte puede herirle y ser contraproducente.

Respeta el ritmo de tu hijo. Si es adolescente, es probable que te preocupes por que sea muy mayor para tener un amigo que no existe. Sin embargo, debes respetar que lo utilice para sí, al igual que ocurre con los más pequeños, está ahí por una función.

Por último, debes tener en cuenta que es posible que tu hijo no recuerde la existencia de su amigo imaginario una vez se ha ido. Este peculiar compañero de juegos aparece de la noche a la mañana para cumplir una función que parte de una necesidad, y se va del mismo modo cuando esa función o necesidad ya se ha cubierto.

¿Cuál es tu experiencia con los niños y sus amigos imaginarios?

Referencias

  1. Kanwar, A., Dickey, T. (2010). Hallucinations in children: Diagnostic and treatment strategies. Current Psychiatry 9(10). 
  2. Kadane, L. (2015). Why kids invent imaginary friends. Preschoolers often invent imaginary friends. Here are some frequently asked questions about kids and their imaginary playmates
  3. Caccavo, N. (2016). Pretend Friends: Preschoolers’ imaginary pals may be invisible, but experts say they have some clear benefits
  4. Schonber, C. (2013). Psychology Classics: Piaget’s Stages of Cognitive Development
  5. Benson, R., Pryor, D. (1973). When Friends Fall Out: Developmental Interference with the Function of Some Imaginary Companions. Journal of the American Psychoanalytic Association 3(21) p.457-473.
  6. Seiffge-Krenke, I. (1997). Imaginary companions in adolescence: sign of a deficient or positive development? Journal of Adolencence 20(2) p.137-154.
COMPARTIR
Graduada en Psicología por la US y estudiante de Master en Dificultades del Aprendizaje y Trastornos del Lenguaje por la UOC.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here