Anatolia: historia, características, relieve e hidrografía

Anatolia, Asia Menor o península de Anatolia es una península ubicada geográficamente en el sureste de Europa y el suroeste de Asia. Su nombre procede del griego anatolé, que quiere decir “oriente” o “levante”. Anatolia corresponde al nombre con el cual se dio a conocer en la antigüedad a la actual península asiática de Turquía.

Limita al noroeste con Bulgaria y Grecia, específicamente por los estrechos de Bósforo y de los Dardanelos. Al norte limita con el mar Negro y al sur con el mar Mediterráneo, Irak y Siria. Al noreste lo hace con Georgia y Armenia, al este con Irán y al oeste con el mar Egeo. Su capital actual es Ankara.

En un sentido histórico, esta región siempre se caracterizó por ser una zona de alta importancia en el ámbito militar, sobre todo por el hecho de que las montañas que posee fueron el espacio perfecto para establecer fortificaciones estratégicas.

Así mismo, el territorio de Anatolia fue ocupado por una gran cantidad de poblaciones, entre las que destacan los árabes, los griegos, los turcos, los judíos y los asirios, entre muchas otros más.

Historia

La península de Anatolia, antiguo camino de la seda y las especies y principal punto de unión entre Europa y Asia, sirvió de marco para las caídas y surgimientos de pueblos, civilizaciones e imperios que se fueron entremezclando desde el Neolítico hasta nuestros días.

Esto dio origen a nutridos pasajes históricos que narraron desde las más grandiosas epopeyas y conquistas de territorios, pasando por violentas masacres y exterminios de grupos étnicos en el afán de extender poderíos, hasta el desarrollo de vastas y ricas culturas cuyos logros trascendieron muchos siglos después de su desaparición.

Antes de la Edad de Bronce y aun después del Neolítico, Anatolia era una región comparativamente desolada. El Imperio acadio, con Sargón en el siglo XXIV a. C., posee los registros históricos más antiguos de Anatolia.

La Edad del Bronce

Los hititas crearon un imperio que alcanzó su máximo florecimiento en el siglo XIV a C. Era la Edad del Bronce y abarcaba un vasto territorio de la península en el noroeste de Siria y en Mesopotamia superior

El arribo de los griegos siguió hasta el final de la Edad del Bronce (1200 a. C.). Eran los únicos grupos que hablaban griego en la playa que se encontraba en la zona oeste de Anatolia, que fue también el hogar de las sociedades micénicas que fortalecieron las antiguas ciudades costeras de Occidente, Mileto y Colofón.

Según indica Heródoto, la migración de los eolios desde Beocia y Tesalia favoreció la unión de 12 ciudades grandes que pertenecían a las islas de Jonia (Colofón, Mileto, Samos, Chios, Priene, Myus, Efeso y otras metrópolis). Luego se redujo a 11 porque perdieron la ciudad de Esmirna.

Los persas

Durante los años 546 y 334, siglos VI y V antes de Cristo, el Imperio persa gobernó Anatolia. Aun así las costumbres y creencia de los griegos permanecieron en el imaginario popular.

Esto permitió que muchas urbes ubicadas en la costa o muy cerca de esta se enriquecieran y progresaran significativamente. Algunos de sus gobernantes intentaron rebelarse, pero nunca se convirtieron en una amenaza.

Alejandro Magno

Tras la muerte del Felipe de Macedonia, su hijo Alejandro Magno asumió las riendas del imperio del padre y organizó un ingente ejército capaz de neutralizar cualquier acción de sus enemigos. El poderoso país del Medio Oriente fue sometido en la Batalla del Granicus.

Alejandro Magno tomó todas las urbes que conformaban la península, evitando una peligrosa batalla naval. Los persas dirigidos por Darío III buscaron a Alejandro Magno por los terrenos planos de Issos para aniquilarlo.

El estratega macedónico detectó un campo propicio en donde marchaban sus cazadores, los enfrentó en batalla y fulminó al ejército de Darío III acabando con su reputación, al punto que tuvo que escapar hacia el Éufrates y abandonar a su familia. Anatolia finalmente quedó libre del dominio persa.

Imperio romano

Años más tarde surgió una alianza entre Felipe V de Macedonia y el general cartaginés, Aníbal, quien dirigió la derrota de Roma ante África, España e Italia durante la Segunda Guerra Púnica.

Estratégicamente, Roma colaboró con la seguridad de Aníbal para evitar la expansión de Macedonia en el oeste de Anatolia.

Rodas y Atalo I de Pérgamo persuadieron a Roma para que se enfrentara a Macedonia, y el ejército de Felipe V fue derrotado de la mano del general Titus en la batalla de Cinoscéfalos en 197 a. C.

Grecia fue proclamada libre e independiente y Roma hizo ver que esto era uno de sus más genuinos deseos. Reafirmó su dominio tras la promesa de “manos libres”, permitiendo un gobierno que rigiera de manera local y proporcionando seguridad militar.

Imperio bizantino

El Imperio bizantino fue fundado en el oeste de Constantinopla (272-337). Era una época de abundancia, riqueza y de gobernantes justos, pero posteriormente fue abandonado y, al debilitarse, otro grupo proveniente de los mongoles se apoderó de la región: los turcos.

Sus ejércitos seljuk e ilkhanate redujeron el alcance de la autoridad y el comercio bizantino por la intemperancia de los lugares de compra y venta más importantes, y en 1453 d.C. el sultán Mehmet II tomó posesión de Constantinopla, poniéndole fin a uno de los períodos más esplendorosos de la cultura occidental: el Imperio bizantino.

Imperio otomano

En Anatolia, durante el Imperio otomano otras creencias se mantuvieron tras 1453. Estratégicamente, esto le permitió ampliar sus territorios, que ahora comprendían el extremo septentrional de África y Europa, más allá de Tracia.

Rusia y otras regiones sublevadas impidieron a los otomanos aprovechar su posición privilegiada, y estos finalmente dimitieron ante un liderazgo incompetente. Aunque contaban con un poderoso ejército, los jenízaros se dividieron.

Los impuestos e hipotecas hicieron al comercio poco rentable y las leyes creadas para el desarrollo de la economía resultaron poco efectivas.

Esto provocó que el imperio se viera involucrado en la Primera Guerra Mundial por el lado de los aliados, Austria y Alemania. El Imperio otomano fue derrotado y quedó dividido, limitándose solo a Anatolia.

Características

Tal como se mencionó anteriormente, la particular ubicación geográfica de la península de Anatolia —entre Asia y Europa— así como su relieve, la convirtieron históricamente en un escenario militar de guerras trascendentales: desde la legendaria Guerra de Troya hasta la guerra greco-turca en 1919.

En el ámbito económico, Anatolia fue considerada la cuna de la moneda que se dio como medio de intercambio comercial durante la época griega y romana hacia el siglo XVII a.C.

Aunque durante mucho tiempo Anatolia se caracterizó por ser una cultura multiétnica (por lo menos hasta principios del siglo XX), los sucesivos genocidios armenios, griegos y asirios eliminaron casi en su totalidad estas poblaciones. El resto de los grupos étnicos griegos fueron expulsados tras la guerra greco-turca, entre 1919 y 1922.

Actualmente los habitantes de Anatolia son esencialmente turcos y kurdos, producto de la fundación de la República de Turquía que se dio en 1923.

La religión islámica es predominante, así como la lengua turca, como consecuencia de la llamada conquista selyúcida. Durante este período Anatolia sufrió la transición del habla griega y la religión cristiana, a la mayoría musulmana que rige hoy su cultura.

Relieve

Tiene una superficie total de 779 452 km² y, en general, el terreno de Anatolia es de gran complejidad. Está compuesto por un gran macizo central que sugiere una enorme meseta, lleno de áreas elevadas en forma de montañas y valles.

El terreno es áspero, llegando hasta las largas franjas costeras que se ubican al lado del mar Negro y el mar Mediterráneo.

No hay muchas llanuras, excepto por las costeras como la de Çukurova y las suaves inclinaciones como las de los deltas del río Kizil. Se aprecian los valles en los ríos Gediz y Büyük Menderes, así como algunas llanuras altas interiores, principalmente alrededor del lago Tuz Gölü y del Konya Ovası.

Posee suficientes recursos agrícolas a pesar de tener pocos terrenos favorables para el riego y los cultivos. No obstante, destacan importantes depósitos de carbón, lignito, hierro y cromo, y algunos yacimientos de petróleo encontrados al sureste del país.

Las zonas fronterizas son de importante actividad sísmica, lo que hace que Anatolia presente frecuentes movimientos telúricos.

Clima

Las zonas costeras de Anatolia que bordean el mar Mediterráneo y el mar Egeo tienen un clima generalmente templado.

Esta región se caracteriza por tener veranos que son calurosos y bastante secos, a diferencia de sus inviernos, que tienen tendencia a ser húmedos y muy fríos.

A pesar de que en esta zona pueden experimentarse cuatro estaciones diferentes, en realidad las épocas de otoño y primavera son de menor duración y con características menos marcadas que el verano y el invierno, por lo que no son las más preponderantes.

En cuanto a las precipitaciones, la primavera suele ser el momento del año en el cual cae la mayor cantidad de lluvias; sin embargo, estas son bastante leves, por lo que no representan anualmente un valor muy elevado.

Hidrografía

En Anatolia no existen grandes cursos fluviales debido al relieve cuarteado, pero sí grandes e importantes cuencas endorreicas (que no tienen desagües).

Ríos

Uno de sus principales ríos es el Kizilirmak o río Halis, que es el más largo de la región con 1150 kilómetros de longitud. Es muy aprovechado para la generación de energía hidroeléctrica.

A este río le siguen otros dos también importantes: el Sakarya (824 km) y el río Yeşilırmak o antiguo Iris (418 km). Ambos atraviesan grandes regiones de Anatolia antes de desembocar en el mar Negro.

Es importante destacar que en Anatolia nacen los ríos Tigris y Éufrates, que desembocan en el golfo Pérsico. Además, en la parte europea se encuentra el tramo final del río Maritsa.

Lagos

Turquía tiene muchos lagos tanto de aguas dulces como saladas, y depresiones cerradas. Entre los principales lagos se encuentran el Van, siendo el más grande con una superficie de 3755 kilómetros cuadrados y una profundidad de 451 metros. Sus aguas saladas son ricas en carbonato cálcico.

El lago Tuz es el segundo más grande con 1500 km² de superficie, aunque es poco profundo. Está ubicado en una depresión tectónica de Anatolia central.

Este lago es de agua salada y de tipo endorreico. Tiene el potencial de generar la principal actividad industrial de la sal para su región, ya que en el verano se evapora dejando una capa de sal de gran espesor.

Entre otros lagos de agua dulce se encuentra el Beyşehir, en el suroeste de Anatolia, de 650 kilómetros cuadrados. Es muy utilizado para el riego a pesar de que el nivel de agua presenta variaciones en las estaciones de invierno y verano.

Otros lagos de agua dulce de origen tectónico y de tipo endorreico son el Eğirdir (482 km2) y el Akşehir (350 km2).

Referencias

  1. “Asia Menor” en EcuRed. Recuperado el 15 de diciembre de 2018 de Ecu Red: ecured.cu
  2. “Prehistoria y Edad Antigua de Anatolia” en Wikipedia. Recuperado el 17 de diciembre de 2018 de Wikipedia: wikipedia.org
  3. “Cities and Architecture along the Silk Road” en University of Washington. Recuperado el 18 de diciembre de 2018 de University of Washington: depts.washington.edu
  4. “Constantinople/Istambul” en University of Washington. Recuperado el 18 de diciembre de 2018 de University of Washington: depts.washington.edu
  5. “Turquía Historia de una Nación entre Oriente y Occidente” en France24. Recuperado el 18 de diciembre de 2018 de France24: france24.com
  6. “Anatolia” en Encyclopedia Britannica. Recuperado el 18 diciembre 2018 de Encyclopedia Britannica: britannica.com

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