71 Animales Extintos en Todo el Mundo (y las Causas)

Entre los animales extintos más increíbles podemos encontrar el mamut, el jaguar europeo, el dodo o el tigre balinés, pero son muchas más especies y en este post hemos recopilado hasta 50 que hasta hace no mucho habitaban entre nosotros. 

Durante siglos el ser humano se conformó con estudiar al reino animal y no entendió la necesidad de conservarlo. Solo en los últimos cien años se puede encontrar evidencia de muchas especies que han desaparecido debido a que su hábitat cambió drásticamente o fueron blanco de cazadores.

grupo de animales extintos

Por otro lado, muchos consideran que este proceso es inminente ya que especies enteras se han extinto a través de los siglos sin intervención del hombre.

Desde la megafauna se encuentran casos de extinción que fortalecen la teoría de “la ley de selección natural” y la idea de “la supervivencia del más fuerte”.

Es importante recordar que se consideran extintos los animales que han desaparecido totalmente (EX) o que ya no viven en su hábitat natural y solo quedan algunos ejemplares vivos en cautiverio (EW). 

Los 50 animales extintos más destacados

Mamut

Eran animales que habitaban en distintas zonas climáticas, muy parecidos a los elefantes pero con colmillos curvados y mucho más largos. Los mamuts que habitaban en tierra cálida tenían las orejas más grandes, mientras que los de clima frío era más peludos.

Gracias a la pintura rupestre, se ha descubierto que los mamuts tenían la espalda encorvada probablemente debido a una joroba de grasa.

En la prehistoria el ser humano cazaba mamuts y utilizaba sus colmillos para hacer ornamentos y armas, pero se considera que estos animales se extinguieron por un conjunto de factores.

Entre ellos está el cambio climático. Existían numerosas subespecies de mamuts por eso es difícil determinar cuando se extinguieron definitivamente ya que algunas subespecies se extinguieron primero que otras.

Se considera que el ser humano fue una causa importante de la extinción, del mamut, aunque fue un proceso muy lento y que requirió varias generaciones humanas, por lo que era difícil ser consciente de ello para nuestros antepasados.

Guacamayo de Spix

Esta ave se encuentra extinta en su hábitat salvaje, más varios especímenes aún viven en zoológicos alrededor del mundo. Es originaria de Brasil. Su pelaje es azul y las alas de su cola son de color negro.

Las causas de su extinción son la pérdida de hábitat y el cambio climático, ambos provocados por el ser humano.

En las películas animadas Río y Río 2 los personajes principales Blu y Perla son guacamayos. Se espera que algún día estas aves puedan ser reintroducidas a su hábitat natural.

Rinoceronte Negro del áfrica Occidental

Esta subespecie de rinoceronte negro se consideraba la más rara entre todas. En septiembre del 2011 fue declarada extinta oficialmente ya que las expediciones científicas no pudieron encontrar ninguno en su hábitat natural en Camerún, además no existe ningún ejemplar del animal en cautiverio.

La causa de su extinción es la caza para recolectar marfil.

Alce irlandés o ciervo gigante

Estos animales vivieron desde hace medio millón de años y se consideran los cérvidos (familia del reino animal de ciervos y venados) más grandes.

Vivieron en toda Europa y Asia, pero como la mayoría de ejemplares se han encontrado en Irlanda, por lo que la comunidad científica los bautizó como irlandeses.

La causa más importante de su extinción fue una serie de cambios climáticos que afectó gravemente a su hábitat natural.

Foca Monje del Caribe

Este mamífero caribeño, de la familia de los fócidos, fue declarado extinto en el 1994 tras múltiples expediciones científica fallidas en su búsqueda. Podía medir hasta 2.40 metros de longitud y pesar hasta 130 kg.

El primer contacto registrado con este animal lo tuvo Cristóbal Colón, aunque lógicamente este animal era conocido por los pueblos nativos de América.

Los colonos españoles cazaban este animal para utilizar su grasa corporal y su piel. Aunque el animal se considera extinto periódicamente en Jamaica y Haití dicen haberlo visto.

Sus únicos depredadores eran el tiburón caribeño y el hombre. Se extinguió debido a la caza indiscriminada, aunque en el siglo XX también se vio afectado por la contaminación de la aguas del Caribe.

Megatherium Americanum

Esta gigantesco animal del Pleistoceno vivía en territorios del continente americano. En Argentina se han encontrado la mayoría de sus fósiles.

El primero fue encontrado por Fray Manuel de Torres en 1795. Hoy en día este lugar se ha convertido en un Museo.

Se considera que este animal se extinguió durante la última glacianción hace 12-10,000 años. Sus huesos eran mucho mas robustos que los de un elefante moderno.

Se considera que su pariente vivo más cercano es el perezoso. El naturalista francés George Cuvier desarrollo la descripción científica de este gigante.

Caracara de Guadalupe

Esta ave, miembro extinto del género Caracara, era endémica de la isla de Guadalupe en México. Se consideró un ave malvada por los primeros colonizadores de la isla. Se extinguió en el Siglo XX debido a la caza y el envenenamiento.

El último espécimen fue cazado por Rollo Beck, quien lo agregó a su colección de animales disecados. Existen otros ejemplares disecados en los Museos de Chicago, Washington y Londres. Se sabe de otro ejemplar que vivió en cautiverio hasta el 1903.

Esta especie fue eliminada de manera intencionada, ya que era un ave rapaz cazadora de cabras y los ganaderos no querían perder su producción.

La paloma viajera

El último espécimen de paloma viajera murió en el zoológico de Cincinnatti en 1914. Esta ave nativa de Norteamérica se extinguió debido a su caza indiscriminada ya que desde tiempos coloniales era fuente de carne, plumas y grasa para los colonos.

Para el año 1880, los efectos de la caza ya eran notables y la población había disminuido irreversiblemente. Debido a la falta de una política de conservación estos animales se extinguieron primero en su hábitat salvaje y luego en cautiverio.

Paloma de Bonin o Columba versicolor

Endémica del archipiélago Bonin, en Japón. Esta ave fue descubierta gracias a cuatro espécimenes recolectados el primero de 1827 y los últimos de 1889.

Se extinguió a finales del siglo XIX según investigaciones. Las causas fueron la deforestación, la depredación sufrida por fauna introducida y la caza.

Estas aves poseían un bello pelaje. Su último avistamiento data del 1889. Sus huevos eran vulnerables y depredados por las ratas y los gatos.

El lobo marsupial o lobo de Tasmania

Nativo de Australia y Nueva Guinea, este carnívoro se extinguió en el Siglo XX. Una de las causas de su extinción fueron las enfermedades de los perros, de las cuales el lobo marsupial se contagió.

El diablo de Tasmania se considera su pariente más cercano vivo. Este animal cazaba de noche y era muy peligroso.

Solo se conoce un caso de su cría en cautiverio y es tal vez por esto que se sabe poco de ellos. Era exclusivamente carnívoro y su masa muscular le permitía ser muy resistente.

A pesar de que este animal ha sido declarado extinto, se registran casos de testigos que aseguran haberlo visto e incluso en Australia se ha ofrecido recompensas a quien pueda demostrar que el animal aún existe.

En 1999, el Museo Australiano en Sídney inició un proyecto para su clonación. Los resultados de este proyecto aún no han sido publicados.

Alca gigante o Pinguinus impennis

Este “pingüino” fue el de mayor tamaño de las alcas. Carecían de la capacidad de la capacidad de volar pero eran buenos nadadores. Se les llamó “pingüinos” por su parecido pelaje. Era vista usualmente por marineros en aguas frías.

Además era sumamente amigable y se dejaba atrapar. Se convirtió en una presa habitual de coleccionistas de animales disecados. Su caza indiscriminada llevó a la especie a la extinción. Podía tener un metro de altura y pesaba hasta 5 kilográmos.

Al disminuir su población, su hábitat se redujo a Islandia. En 1844 las últimas dos alcas fueron cazadas y ofrecidas a la corona de Dinamarca por una recompensa.

El caballo de Scott

Fue una especie del género Equus, nativo de Norte América. Se considera que se extinguió durante el Pleistoceno. Se considera que su desaparición coincidió con la extinción de la megafauna (animales con un tamaño muy grande que podían pesar hasta 100 kg).

Debe su nombre a William Berryman Scott, quien lo describió científicamente. Se han encontrado fósiles de este animal en diversas localidades de los Estados Unidos y un ejemplar en Chile.

Jaguar europeo

Este mamífero carnívoro vivió hace 1,5 millones de años y es la especie más antigua de jaguar que se conoce en Europa. Este animal es pariente del jaguar, el león y el tigre contemporáneos.

Fósiles de este animal han sido encontrados en Alemania, España, Inglaterra, Francia y Países Bajos. Se extinguió poco tiempo después de la llegada a Europa de dos panteras: el león y el leopardo.

La paloma gigante de Viti Levu

Esta especie extinta de paloma habitaba en Viti Levu, la isla más grande la República de Fiji. El científico T.H. Worthy describió esta ave científicamente en su trabajo A giant flightless pigeon gen. et sp. nov. and a new species of Ducula (Aves: Columbidae), from Quaternary deposits in Fiji.

Los restos de esta ave fueron encontrados en 1998 y el Museo de Te Papa Tongarewa de Nueva Zelanda cuenta con el único holotipo de la especie.

El tigre balinés

Esta subespecie endémica de Bali, Indonesia que se extinguió en 1937. En el siglo XX con la llegada de una ola de personas a la isla de Bali, la caza de este tigre aumentó. La caza de estos animales era un deporte para los turistas occidentales.

Desde los años 70 se considera que esta especie está extinta. Quizás su pariente más cercano es el tigre de Java. Gracias a que ambas especies son buenos nadadores, los animales se mantenían en contacto.

La rata gigante de Gran Canaria

Esta especie era endémica de las Islas Canarias. Restos fósiles de estos roedores se encuentran en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife.

Estos roedores podían alcanzar hasta los 25 centímetros. Entre las causas de su extinción están la actividad humana y la introducción de los gatos por los seres humanos, ya que anteriormente los roedores no contaban con ningún depredador común entre la fauna endémica de las islas.

Craugastor chrysozetetes

Esta especie de rana o sapo era endémica de Honduras. En los años 90 fue declarada en peligro de extinción pero lamentablemente no se tomaron las medidas necesarias para su conservación.

Múltiples expediciones han tratado de encontrar especimenes de esta especie, pero su búsqueda no ha dado resultados.

Es por esto que en el 2004 la especie fue declarada como extinta. Entre las causas de la extinción se mencionan el cambio climático y la perdida de su hábitat natural.

Se considera que la quitridiomicosis, una enfermedad que afecta a los sapos y ranas, es también causante de la disminución de la población.

La rata canguro de cara ancha

Este animal endémico de Australia era una rara especie marsupial. En 1839 se descubrió el primer espécimen de este animal y se consideró que era un animal raro de población limitada.

El naturalista y ornitólogo inglés John Gould, en su obra Aves de Australia, describió científicamente a esta especie. Se desconoce cual era su hábitat.

Se considera que su población se redujo debido a los asentamientos de colonos europeos. En 1875 se encontraron los últimos ejemplares de este animal.

El ualabí oriental

Esta especie endémica del sudeste de Australia se extinguió en el 1889, cuando la última hembra murió. Este marsupial se alimentaba de hierbas, pasto y helechos. Su comportamiento era parecido al de la liebre.

Según John Gould, esta especie era capaz de saltar muy alto y en uno de los encuentros de este naturalista con ella, el ualabí saltó sobre su cabeza.

Se considera que este animal se extinguió debido a su competencia con el ganado, que fue introducido por los colones en Australia.

La Caloenas maculata

La paloma de Liverpool ha sido bautizada gracias a que el único espécimen de este animal que existe, se expone en el Museo Nacional de Liverpool. Gracias a examenes de ADN se determinó la familia a la que este animal pertenecía.

John Latham en su trabajo A General Synopsis of Birds mencionó esta ave por primera vez y Johann Friedrich Gmelin fue el primero en describirla.

Gracias a su nombre, se ha sugerido que esta ave pudo haber sido recolectada de en Tahití, ya que sus nativos mencionaba al pájaro “tití”, cuya descripción es similar a la de la paloma.

El Eclectus infectus

Esta especie extinta habitaba posiblemente en Tonga, Vanuatu y Fiji. Los especimenes encontrados contaban con su esqueleto casi completo, lo que permitió que David William Steadman describiera este animal en 2006.

Se considera que la especie se extinguió en Tonga hace 3000 años debido a la actividad humana. Por otro lado, la especie pudo haber sobrevivido en otras islas, ya que el explorador italiano Alejandro Malaspina describió un ave parecida durante sus expediciones en 1788-1794.

24- Rascón de Ascensión

Ave endémica de la isla Ascensión. Fue dibujada en 1656 por Peter Mundy. Habitaba en zonas desérticas y su dieta consistía en huevos. Es probable que se haya extinto al llegar las ratas a la isla, ya que estas competían por los huevos.

En 1815 se introdujeron los gatos salvajes a la isla y esta fecha se considera como la total extinción. En el 2003 se creó un nuevo género Mundia para esta ave, ya que análisis determinaron que esta no formaba parte de la familia del Tristan da Cunha (Atlantisia rogersi) como antes se creía.

El guará o zorro-lobo de las Malvinas

Este extinto carnívoro era el único mamífero endémico de las islas Malvinas. El nombre de guará fue dado por los gauchos rioplatenses. Este animal medía unos 90 centímetros de longitud, su pelaje era copioso y su de coloración peculiar.

Según un estudio de ADN su pariente más cercano vivo es el aguará guazú o lobo de crin, que es un animal endémico de Suramérica.

Se desconoce su dieta, ya que en las malvinas no habitaban otros mamíferos, muchos científicos consideran que el guará cazaba pingüinos y gansos.

Cuando el ser humano se asentó en la isla, el guará se dedicó a cazar el ganado, en especial las ovejas. En 1833 Charles Darwin vaticinó la extinción del guará, ya que en ese entonces su población disminuía con rapidez.

Se considera que se extinguió en el 1876, pero algunos especimenes fueron embalsamados con la esperanza de clonarlos en el futuro.

El dodo o dronte

Ave endémica de la isla Mauricio en el Océano Índico. Se extinguió en el siglo XVII debido a la actividad humana.

Esta ave podía tener hasta un metro de altura, su pico era largo y su pelaje grisáceo. Fue descubierta en el siglo XVI por exploradores españoles, que llevaron un ejemplar a Europa.

Los portugueses bautizaron estas aves como dodo, que significa “estúpido”. Otra teoría es que el nombre se debe a la palabra dodoor que significa «holgazán» en neerlandes.

Debido a la introducción de ganado en la isla por los conquistadores europeos, los dodos perdieron su hábitat natural y su población empezó a disminuir.

El dodo es un referente cultural importante, además la historia de su extinción lo convirtió en un ejemplo de como la influencia humana puede causar la extinción de las especies.

 Antílope azul de El Cabo

Este mamífero endémico de África del Sur se extinguió en 1799/1800. Esta especie contaba con un hábitat muy limitado, por eso su población no era muy elevada.

Tras su descubrimiento por parte de los colonos, estos trajeron consigo ganado que compitió con el antílope por el territorio.

Su pelaje no era azul, sino pardo por lo que no se sabe el motivo de su nombre. Este antílope era pequeño si lo comparamos con otras especies de la familia Bovidae.

Su descripción taxonómica no es confiable debido a que esta especie no ha sido lo suficientemente estudiada.

Pequeño zorro volador de Mauricio o Rougette

Este tipo de murciélago, endémico de las Islas Mascareñas, se extinguió en el Siglo XIX. Existen diversos especimenes disecados en París, Londres y otros museos.

De acuerdo con una descripción de la Isla, escrita en 1772 estos murciélagos eran típicos y su población era alta. Pero los cazaban por su carne y grasa.

Si a principios de la época colonial era típico encontrar colonias de 300-400 murciélagos en una cueva, para finales del siglo XVIII era raro verlos volar en el día.

Canguro rabipelado occidental

Esta especie de canguro se extinguió en Australia a mediados del Siglo XX. Este marsupial fue depredado por los zorros y los gatos introducidos por los colonos. Australia es la isla que más ha sufrido debido a los animales introducidos.

Los conejos introducidos cambiaron el hábitat por completo, lo que les quitó a los canguros sus medios de alimentación.

El último espécimen fue atrapado en 1927 o 1928 y luego fue llevado al Zoológico Taronga. Al morir sus restos fueron expuestos en el Museo Australiano.

El almiquí de Marcano

Este mamífero se extinguió en la Isla La Española con la llegada de los europeos en el siglo XV y XVI. Era miembro de la familia Solenodontidae, que habitaba en las Islas de las Antillas.

Solo se conocen 4 especies, entre ellas el almiquí de Marcano. Son familia de las ratas y roedores. Estos mamíferos nocturnos, se alimentaban de insectos. Su hocico alargado es similar al de las musarañas. Su mordida era venenosa.

El bandicut de pies de cerdo

Este hervívoro australiano se extinguió a mediados del siglo XX. Thomas Mitchell en 1836 capturó el primer ejemplar cerca de los ríos Murray y Murrumbidgee. Pocos científicos tuvieron la oportunidad de ver este animal por eso no se conocen muchos datos de ella.

Su tamaño era parecido al de un gato, vivía en distintos hábitats y se caracterizaba por tener patas muy delgadas con pocos dedos. El zorro y el conejo se consideran sus principales exterminadores.

Geocapromys thoracatus o jutía de las Islas Cisne

Esta especie de roedor era endémica de las Islas Cisne de Honduras y se considera que la introducción de las ratas es la causa de su extinción. Se considera que esta especie puede estar relacionada con la jutía jamaiquina o Geocapromys browni.

Esta especie vivía en cuevas y se movía lentamente. En el siglo XX aún se encontraban jutías pero luego del huracán Janet y la introducción de los gatos, desapareció completamente.

Oo obispo u Oo de Molokai

Esta especie endémica de los bosques montañosos de la isla Molokai en Hawái se extinguió en 1904. El ornitólogo George Campbell Munro se encontró con el último espécimen.

Tras esto, el científico trato sin éxito de encontrar otros ejemplares. La destrucción de su hábitat es la causa de su desaparición.

Su longitud alcanzaba 29 centímetros y su plumaje negro tenía penachos amarillos en la barbilla y debajo de las alas. Los pueblos nativos Hawaianos cazaban esta ave por su plumaje que era usado en atuendos de los nobles.

Gecko de Delcourt

A mediados del siglo XIX, esta especie de gecko gigante se extinguió. Su última aparición data del 1870, cuando fue visto por un nativo de la tribu maorí. En único espécimen de este animal que se ha conservado, fue encontrado en el sótano del Museo de Marsella en 1983.

Nadie sabe quien lo trajo y como. Fue descubierto por Alain Delcourt, a quien el animal debe su nombre. En Nueva Zelanda existen otras especies de gecko, pero este se distinguía por su tamaño de hasta 370 milímetros.

Bilby menor

En el siglo XX esta especie se consideraba endémica del Gran desierto arenoso y el desierto de Gibson en Australia, pero evidencias recientes apuntan a que habitaba en áreas más extendidas.

Este marsupial se considera extinto desde los años 50-60. Era un animal nocturno que se alimentaba de otros roedores, raíces, hormigas y plantas. Los depredadores introducidos eliminaron a la especie, a pesar de que el Bilbí era un animal bastante agresivo y tenaz.

Fue descubierto en 1887 en el desierto de Gibson y en 1931 fueron capturados muchos especímenes en Cooncherie, donde su población era alta.

Paloma perdiz de Tana

Esta ave endémica de Tana, Vanuatu se extinguió posiblemente en el siglo XIX. Solo se conocen dos especímenes de esta paloma y ninguno se han conservado.

El más conocido, que data del segundo viaje de James Cook por los mares del sur 1774, era una hembra pintada por Georg Forster en Tana.

Su descripción científica fue realizada después en base al dibujo. Esta pintura está expuesta en el Museo de Historia Natural de Londres. Este espécimen se perdió. El otro, que pertenecía a la colección de Joseph Banks expuesta en el Museo de Historia Natural de Londres, era macho.

Debido a las limitadas informaciones se sabe poco sobre su alimentación, hábitat o las causas de su extinción.

Microgoura meeki

Es un ave endémica de las islas Solomón. Tenía un penacho azulado enla cabeza que lo distinguía. Walter Rothschild describió científicamente esta ave en 1904. El Museo Americano de Historia Natural conserva un dibujo del ave.

Albert Stewart Meek cazó varios especímenes del ave que luego vendió al Museo de Historia Natural. Debido a esto, Rothschild nombró el ave en honor a Stewart Meek. Sus alas, su cola y la espalda eran pardas, la cola tenía brillos morados y sus patas eran de color rojo-púrpura.

Lobo japonés

Esta subespecie de lobo gris habitaba las islas de Honshu,Shikoku, y Kyushu en Japón. Se considera que se extinguió no solo por pérdida de su hábitat debido a la influencia del hombre, sino que la población de lobos se contagió de una epidemia de rabia.

El último espécimen murió en Nara en 1905. En la mitología japonesa el lobo jugaba un papel especial por eso esta especie es recordada por la población. Existen varios especimenes disecados en Museos, como el Museo Británico.

Sapo dorado

Endémico de Monteverde, Costa Rica. Este sapo fue declarado extinto en 1989. La extinción de este anfibio anuro se debe al cambio climático que afectó su hábitat. Su piel era fluorescente y las hembras eran más grandes que los machos.

Vivían bajo la tierra y por eso se sabe poco de su comportamiento. Martha Crump describe su proceso de apareamiento en su libro “En busca de la rana dorada”.

Debido a los efectos de El Niño, un fenómeno climático y atmosférico que afecta a los países de América, las medidas tomadas para salvar a la rana dorada no fueron efectivas.

Pinzón koa menor

Esta ave endémica de Kona, Hawái fue descrita en el libro Birds of Hawai escrito por George Munro. En 1892 cuando se describieron científicamente ya eran escasos.

No se sabe cual fue la causa de su extinción. Su pecho y vientre eran amarillos, mas su otro pelaje era de tonalidades verdes. Existen algunos especímenes en los museos de Nueva York y Londres.

Cotorra de Carolina

Era la única especie de cotorra autóctona de América del Norte. En 1918 murió el último ejemplar en cautiverio en el Zoológico de Cincinnati.

Se considera que estas aves se contagiaron de enfermedades caracteristicas de las aves de corral, lo que disminuyó considerablemente su población.

Otras causas de extinción son la caza, el exterminio por el hombre y por especies invasoras y la deforestación.

Oso pardo mexicano

Estos osos habitaban en el norte de México, en pastizales templados y los bosques de pino. En el siglo XVI los primeros colonos europeos entraron en contacto con ellos.

Los osos se consideraron una plaga porque cazaban el ganado de los colonos. Por esto fueron cazados y para el 1930 solo quedaban 30 especímenes.

El biólogo estadounidense Dr. Carl B. Koford organizó expediciones para tratar de encontrar un espécimen, sin éxito. A pesar de considerarse extintos, en México de vez en cuando surgen rumores sobre leñadores que afirman haberlos visto.

Zampullín del lago Atitlán o macá de Atitlán

Esta especie de ave guatemalteca se extinguió en el siglo XX. En los años 60 fue estudiada y se publicó su descripción científica y otras investigaciones sobre ella. Los cangrejos eran su manjar preferido. La pesca y el turismo contribuyeron a su extinción.

Ciervo de Schomburgk

Endémico de Tailandia central esta especie de ciervo se extinguió en el 1938, cuando un ejemplar que era la mascota de un templo murió. En Tailandia, Francia y Alemania se organizaron programas para su cría que no tuvieron éxito.

La caza para conseguir sus cuernos y piel son la principal razón de su extinción. En 1991 se descubrió la ornamenta de un ciervo en Laos, lo que llevó a pensar que algunas manadas pudieron haber sobrevivido en el territorio del país vecino.

Rheobatrachus silus

Esta especie de rana habitaba en Australia y se extinguió en 1981. Se considera una de las especies de ranas más interesantes ya que incubaba sus huevos en su estómago.

La Universidad de Nueva Gales ha intentado sin éxito clonar este animal. No se sabe el motivo exacto de su extinción. Sus últimos envistamentos datan de los años 80. En el 2002 fue declarada extinta.

Drepano de Lanai

Ave endémica de Lanai, Hawái. Era la única representante del género Dysmorodrepanis. Se considera que la política de deforestar el bosque para desarrollar plantaciones de piña conllevó la desaparición del hábitat natural de esta ave. Sus últimos avistamientos datan de los años 10 del Siglo XX.

El ave fue descrita por George Munro. Sobre su alimentación se sabe que comía frutas de urera. El único espécimen que se conserva del ave está expuesto en Honolulu en el Museo Bernice P. Bishop.

Leopardo nublado de Formosa

El leopardo o pantera nebulosa de Formosa, era un tipo de leopardo nublado, habitante de la isla de Formosa, hoy en día Taiwán.

Se diferencia de las especies de leopardos endémicas de Taiwán en que el tamaño de su cola era más corto. También por ser reconocido como el segundo mayor cazador de la isla, después del oso negro Taiwanes.

Se calcula que su extinción tuvo lugar hace aproximadamente 30 años y fue causada por la destrucción de su hábitat.

Antes de extinguirse, esta especie se refugió en las montañas de la isla, donde fue avistada por última vez por un grupo de cazadores locales.

Tortuga gigante de Pinta

Esta especie fue endémica de la Isla de Pinta, en el archipiélago de Galápagos, Ecuador. Fue una de las diez especies de tortugas gigantes encontradas únicamente en la isla. Fue descrita por primera vez en el año 1877 por Albert Günter.

El último ejemplar de esta especie murió en el año 2012, a la edad de 100 años aproximadamente. A este último ejemplar se le conoció como “El solitario George”, ya que por muchos años fue el único ejemplar vivo de su especie en el mundo.

A pesar de los intentos por conservar la especie, llevados a cabo por la Estación Científica Charles Darwin, los pocos ejemplares de esta especie que fueron encontrados vivos, no pudieron reproducirse, causando la extinción eventual de la especie.

Rinoceronte de Java

El rinoceronte de Java era una de las cinco especies de la familia Rhinocerotidae recientes que habitaban el mundo.

Compartían características similares con el rinoceronte indio, al pertenecer al mismo orden, difiriendo con su semejante en el grosor de sus placas dérmicas y tamaño.

Dentro de todas las especies de rinocerontes, el de java poseía un cuerno de menor tamaño, llegando a faltar incluso en algunas hembras.

Recibe su nombre de su lugar de origen, la isla de Java en el Sudeste asiático. El número de miembros de esta especie fue reducido de forma gradual con el tiempo, hasta el punto en el que solo podían ser encontrados en zoológicos.

Los últimos miembros de esta especie desaparecieron en el año 2010.

Bucardo

Esta especie pertenecía a la familia de las cabras montesas, siendo una subespecie de la misma.

Su origen era ibérico y la alerta por su extinción fue dada a conocer desde principios del siglo XX. No obstante, casi 100 años después de que esta alerta fue dada, encontraron muerto al último ejemplar de la especie.

La causa de su extinción se debió en principal medida a la cacería furtiva, a causa de su preciado pelaje y cuernos.

Dicho pelaje era abundante y permitía diferenciarle de otros tipos de cabras que también habitaban la península ibérica.

Pato Poc

Aunque aún sobreviven algunos ejemplares de esta especie, se considera que este tipo de ave desapareció durante los años 60, siendo endémica del Lago de Atitlán, localizado en Guatemala.

Parecida al zampullín de pico grueso, el pato poc presentaba un tamaño considerablemente más grande, que alcanzaba los 53 centímetros de longitud.

Sus alas eran pequeñas y no le servían para volar. Tenía un plumaje de color marrón oscuro y laterales moteados de blanco.

El turismo y el incremento en las actividades de pesca en el lago lo llevaron a su inevitable extinción.

Hipopótamo enano de Madagascar

Este hipopótamo habitó la isla de Madagascar hace aproximadamente 1000 años. De hecho, se considera que existieron diferentes especies de hipopótamos enanos en dicha isla según los registros fósiles allí encontrados.

Se cree que su apariencia fue bastante similar a la de los hipopótamos que actualmente habitan el planeta, razón por la cual algunas teorías sostienen que esta especie habitó la tierra hasta tiempos más recientes.

El tamaño de esta especie era de aproximadamente 75 centímetros de alto, por 2 metros de largo. De esta especie, actualmente, solo se conservan cráneos y evidencias fósiles de su existencia y posterior extinción.

Gran mariposa blanca de Madeira

Era la especie de mariposa más emblemática de la isla de Madeira en Portugal. Era considerada como una reliquia del Plioceno, era geológica caracterizada por su clima más húmedo y mediterráneo.

Su extinción tuvo lugar oficialmente en el año 2007, cuando la sobreexplotación de los recursos que conformaban su hábitat consumió aproximadamente el 80% del mismo.

Por otro lado, la incursión de pesticidas en la zona y la presencia de otros agentes tóxicos tuvieron un impacto abismal, no solo en esta especie, sino también en múltiples tipos de insectos.

Su morfología era bastante peculiar, ya que alcanzaba una envergadura de hasta 6,5 cm. Sus alas eran de color blanco puro con manchas negras en los vértices.

Su pariente vivo más cercano es conocida como la mariposa coliflor blanca, también endémica de la isla de Madeira.

Kakawajie

Este tipo de ave fue descubierta en el siglo XIX, en las islas de Hawai, de las cuales era endémica.

Se cree que la causa de su extinción fue la misma que la de otras aves de las islas hawaianas: la destrucción de su hábitat.

La introducción de ciertas especies a las islas también llevó a la proliferación de enfermedades aviares difundidas en mayor medida por mosquitos, como la malaria y la viruela aviar.

Por otro lado, era una especie altamente depredada por cazadores, situación que llevó al declive progresivo del número de miembros que componían su población.

Guacamayo glauco

Este guacamayo era considerado una de las especies de aves más exóticas que habitaban el norte de Argentina. Su hábitat eran los bosques de palma yatay, de cuyas nueces se alimentaban.

La destrucción masiva de estos bosques de palma llevó a la pérdida de su hábitat y a la gradual reducción del número de individuos de esta especie.

El último ejemplar sano de esta especie fue avistado en Uruguay en los años 50. Después de este evento, todas las expediciones realizadas para verificar si aún existe, han sido en vano.

Marmosa grácil de vientre rojo

Este tipo de mamífero formaba parte de la familia de los marsupiales, característica por habitar la provincia de Jujuy al norte de Argentina. 

Su extinción se debió a la destrucción masiva de su hábitat, el cual fue convertido principalmente en campos de cultivo agrícola.

Pájaro carpintero imperial

El carpintero imperial era el pájaro carpintero más grande del mundo. El macho era predominantemente negro, con grandes manchas blancas en cada ala y dos franjas blancas en la espalda. La hembra se distinguía por su nuca roja y una cresta en forma de media luna roja y negra en su cabeza.

Esta ave se encuentra técnicamente como extinta. Los científicos dan como razones para su extinción la destrucción del hábitat natural por la tala indiscriminada de bosques y la caza por motivos de diversión. Se fija como fecha de desaparición hacia finales del siglo XX.

Quagga o Cebra de las llanuras

Esta cebra está estrechamente relacionada con caballos y otros equinos. Sus rayas oscuras en la cabeza y el cuello son distintivas.

Hacia la parte de atrás de la cabeza las rayas se vuelven más pálidas y los espacios intermedios más oscuros. Al final desaparecen y todo se torna de un color marrón claro.

Estos animales fueron cazados de manera tan desmesurada que a mediados del siglo XIX desaparecieron de su hábitat natural. La última quagga en cautiverio murió en el zoológico de Amsterdam en agosto de 1883.

Norfolk Kaká

Esta especie fue originaria de la isla de Norfolk (Australia). Era un loro grande con alas cortas, pico grande y patas de gran tamaño. Su rasgos llamativos fueron los colores rojo, amarillo y verde en pecho y parte inferior de la cabeza.

Según los registros, la destrucción del hábitat y la caza para usos recreativos y como mascota fue la causa de su declive y final desaparición. Se cree que su extinción total se dio alrededor de los años 1800.

León marino japonés

Se cree que el león marino japonés se extinguió en la década de 1950. Su hábitat natural era el Mar de Japón, especialmente alrededor de las áreas costeras del archipiélago japonés y la península de Corea.

Los leones marinos japoneses machos eran de color gris oscuro y medían de 2,3 a 2,5 m. Las hembras eran significativamente más pequeñas, con 1,64 metros de largo y un color más claro. La causa de su extinción se ubica en su pesca indiscriminada para usos comerciales.

Gorrión costero oscuro

El gorrión costero oscuro era un ave cantora no migratoria originaria del sur de Florida. Su desarrollo solo se daba en hábitats específicos caracterizados por una alta humedad.

Dependían de una planta herbácea llamada Spartina Bakeri, común en las áreas anegadas alrededor de Cabo Cañaveral donde asentaban sus nidos.

Así pues, el rociado con DDT para control de mosquitos y las obras civiles alrededor del Cabo Cañaveral destruyeron su entorno natural. Al final, el último de esta especie fue reportado muerto en 1987.

Tigre de Java

El tigre de Java, o tigre de las Sonda, era una subespecie de tigre que tenía su entorno natural en la isla de Java (Indonesia). Era muy similar en su aspecto al todavía existente tigre de Sumatra. No obstante, su pelaje era más oscuro y sus rayas más finas y numerosas.

Hasta el siglo XIX, todavía se podían ver abundantemente en toda la isla. Sin embargo, a medida que se poblaba la isla, aumentaba la necesidad de tierras cultivables. De este modo, el hombre fue destruyendo los bosques donde habitaban y comenzó a cazarlos hasta hacerlos desaparecer.

Pato mariana

Esta ave tuvo su entorno natural localizado en la Islas Mariara en el Océano Pacífico. Eran aves no migratorias que se movilizaban solo entre las islas, y dependían de humedales y matorrales de juncos y helechos para poder sobrevivir.

Su declive se dio con el desecamiento de las zonas húmedas hechas por los campesinos para lograr suelos agrícolas. Además, la construcción de urbanismos y carreteras impactó su hábitat. Según los registros, la última de ellas murió en 1981.   

Perico de Seychelles

El perico de Seychelles era un ave originaria de las islas Seychelles en el Océano Índico. De acuerdo con los reportes, esta ave fue objeto de una intensa persecución por parte agricultores y propietarios de las plantaciones de coco.

Los últimos especímenes fueron recolectados alrededor del año 1881 y los últimos registros en cautividad datan de 1883. Esta especie se extinguió totalmente en 1906.

Dugong de Steller

Este mamífero marino se conoce también como vaca marina de Steller y se encontraba en abundancia en el Pacífico Norte. Allí fue descubierta por primera vez en 1741 por exploradores del Círculo Polar Ártico.

Para el momento de su descubrimiento, tenía pocos depredadores dentro de su mundo acuático. Las grandes especies de tiburones eran los únicos capaces de hacer frente a este monumental animal. Pero, el hombre fue tan exitoso en la caza de este animal que acabaron con toda la especie en solo 17 años.

Moa

El moa era una gran especie de ave no voladora originaria de Nueva Zelanda. Podrían crecer hasta casi 4 m. de altura y pesar 230 kg. Eran parientes lejanos de lo emúes australianos (dromaius). Se piensa que con su largo cuello emitían sonidos de llamada que eran altamente resonantes y de tono bajo.

En un principio, su depredador natural era el águila de Haast. Sin embargo, esto cambió drásticamente a partir del momento en que los maoríes (etnia polinesia) llegaron a Nueva zelanda alrededor del 1300 d. C. En menos de un siglo, su caza indiscriminada llevó a esta especie a la extinción.

Tigre dientes de sable

El tigre dientes de sable vivió en América del Norte y América del Sur al final del último período glacial. Podían alcanzar los 400 kg de peso, 3 m. de largo y 1,4 m. de alto.

Sus caninos podían alcanzar 30 cm de longitud, pero eran frágiles y se usaban principalmente para inmovilizar a su presa mordiendo su cuello. Podría abrir sus mandíbulas 120 grados, pero tenía una mordida relativamente débil.

Se cree que este felino prehistórico se extinguió hace más de 12,000 años, coincidiendo con la llegada de los humanos por primera vez al continente americano.

El ostrero unicolor canario

Ave endémica de Islas Canarias, se considera que se extinguió a mediados del Siglo XX. La disminución drástica de su población inició en los años 10 del siglo pasado. Este animal vivía en las cosas rocosas y podía alcanzar hasta los 45 cm.

Era difícil diferenciar los sexos ya que su pelaje no se diferenciaba, mientras que el pelaje de machos y hembras en otras aves usualmente se diferencia. Se considera que su coloración era una forma de camuflaje contra los depredadores.

Corégono fera

Esta especie de salmón que habitaba en Francia y Suiza fue declarada extinta en el 2013, pero fue vista por última vez en su hábitat natural en el 1920. Se alimentaba de insectos y migraba durante su época de gestación.

Habitaba en ríos y lagos y podía tener hasta 55 centímetros. Su carne era consumida por los humanos. En 1950 Emile Dottrens describió la especie científicamente.

La focha de Mascareñas o Fulica newtoni

Esta especie de Focha habitaba en las Islas Mascareñas del Océano Índico. La última mención de estas fochas data de 1667 cuando Francois Martín, comisionado de las indias francesas, consideró que su sabor no era muy agradable, además de mencionar que el ave ya era rara.

Esta focha era de mayor tamaño que su pariente la focha común. Podía tener hasta 45-50 centímetros. El primer fósil de este animal fue encontrado en 1866.

Pato de Ámsterdam

Esta ave no voladora se conoce por fósiles encontrados y por fuentes históricas. Era endémica de la Isla de Amsterdam en los territorios australes franceses y se extinguió debido a que era consumida por los balleneros que visitaban la isla.

El explorador John Barrow relata que durante su visita a la isla de San Pablo en 1793, vio “un pequeño pato marrón, no mucho mayor que un zorzal” que era “la comida favorita de los cinco cazadores de focas que vivían en la isla”.

Ameiva de Guadalupe o ameiva cineracea

Es una especie de lagarto endémico de la Isla de Guadalupe, cuyos especimenes fueron recogidos y descubiertos por los europeos.

Sus restos fósiles pueden ser encontrados en un área relativamente limitada de la Isla, lo que lleva a pensar que esta especie ya estaba extinguiéndose o que su población era escasa antes de la época colonial. Se considera que se extinguió definitivamente debido a los impactos de un huracán en 1928.

Artículos de interés

Animales en peligro de extinción.

Animales extintos en México.

Animales extintos en Colombia.

Referencias

  1. Artimalia (2017). Dibujando especies para que no se borren. Recuperado de: artimalia.org
  2. Elizabeth, Hsu (2013). Focus Taiwan . Central News Agency.
  3. Corlett, R.T. (2007). The Impact of Hunting on the Mammalian Fauna of Tropical Asian Forests
  4. Escós, J; Alados, C. L. (2012) Cabra montés-Capra pirenaica. Tomado de: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles.
  5. BirdLife International (2012). Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2014.
COMPARTIR
Historiadora, traductora y periodista. Autora de publicaciones científicas, se especializa en el BRICS y las relaciones políticas, económicas y culturales de sus miembros.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here