Animales Terrestres: Definición, Características y Tipos

Los animales terrestres son animales que viven todo o la mayor parte de su tiempo en la tierra. Por ejemplo, los perros, lagartos, tigres, hormigas, ratones o elefantes. Sus cuerpos están adaptados para poder arrastrarse, caminar, correr, trepar o saltar, según el ecosistema en el que vivan.

A diferencia de los animales acuáticos, aéreos o aeroterrestres, los animales terrestres pasan la mayor parte del tiempo y cumplen la mayoría de sus procesos biológicos y funciones vitales en el suelo terrestre.

animales terrestres

Existen diversos tipos de animales terrestres, que se diferencian entre sí por su estructura corporal, su forma de locomoción o su alimentación.

Según los registros científicos, este tipo de animales habita la Tierra desde hace unos 530 millones de años, con diferentes procesos evolutivos durante la historia.

Características principales

Al no ser una grupo homogéneo, sus diferencias son sustanciales. Por un lado, los hay de un enorme tamaño y también tan pequeños que no pueden ser identificados por la vista humana; por otro, más independientes o dependientes, y a su vez más predominantes en su entorno o menos. No obstante, todos comparten algo en común: habitar en la tierra.

Si bien cumplen la mayoría de sus funciones vitales sobre la Tierra, la mayoría de las especies necesita del agua y el aire para subsistir. Por ejemplo: las especies terrestres respiran por pulmones, tomando del aire el oxígeno necesario para poder vivir.

En cuanto la alimentación de los animales terrestres se basa en plantas, raíces, frutos, hojas, carne de otros animales u otros organismo vivientes, teniendo además un gran desarrollo de los sentidos para poder interactuar y convivir con el ambiente y las otras especies. La vista, el olfato y en menor medida el oído son sus tres principales guías.

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Clasificación de animales terrestres

Los animales terrestres pueden clasificarse en diferentes categorías taxonómicas, una de ellas es según el lugar dónde viven en la tierra. En esta línea existen tres tipo posibles, saxícolas, arenícolas o troglobitas

Los saxícolas son los animales terrestres que habitan en las rocas. Los arenícolas, son aquellos que lo hacen en la arena y los troglobitas, en las cuevas.

Vertebrados o invertebrados

Por otro lado, los animales terrestres se diferencia entre sí por la composición interna de sus cuerpos, lo que en zoología se denomina su estructura corporal y que determina muchas de sus funciones vitales.

Existen dos tipos: los vertebrados, que son aquellas especies que presenta una columna vertebral con algún tipo de estructura ósea o cartilaginosa, como los mamíferos; y los invertebrados, que carecen de cualquier tipo de estructura interna, como por ejemplo los gusanos.

Según sus filos

Otra forma taxonómica de clasificar los animales terrestres es según su filo. El filo, en zoología es una categoría de clasificación que se encuentra entre el reino (animal) y la clase, que dependerá de como se movilicen.

De acuerdo a los registros actuales se puede dividir a los animales terrestres en 10 filos distintos:

  • Platelminto: esta categoría corresponde a los organismos invertebrados y comprende unas 20 mil especies diferentes.
  • Nemertinos: es una clasificación que comprende algunas especies de gusanos, todos de menos de 20 centímetros de largo.
  • Anélidos: con casi 170 mil especies, este filo de animales describe a los organismos que se encuentran en lugares húmedos, presentan cuerpo anillados y con forma de gusanos.
  • Tardígrados: conocido por ser los animales más fuertes del mundo, este filo se aplica a los animales terrestres que se caracterizan por ser invertebrado, protóstomos, segmentados y microscópicos. A los tardígrados se los conoce también como “osos de agua” por su forma de moverse y su aspecto.
  • Artrópodos: son el filo más numeroso de los 10 que se aplican a los animales terrestres y comprenden a más de 1.200.000 especies. También es el filo más diverso y en su mayoría se trata de insectos, una de las especies más variadas del planeta.
  • Onicóforos: es uno de los filos más pequeños y con menor cantidad de ejemplares registrados, comprende tan sólo 100 especies. Sin embargo es de los más antiguos de los que se tenga registro con más de 515 millones de años de existencia y se trata en su mayoría de animales microscópicos con garras.
  • Moluscos: existen unas 100 mil especies vivas de este filo en el planeta, mientras que otras 35 mil se encuentran extintas. Son invertebrados de cuerpo blando, desnudo o protegido por una concha.
  • Nematodos: es el cuarto filo más grande del reino animal según los registros zoológicos, comprende hasta 500 mil especies, que en su mayoría son gusanos redondos.
  • Cordado: es un filo raro para los animales terrestres, pues en su mayoría son organismos acuáticos pero existen y presentan una fisonomía alargada.
  • Rotíferos: los animales terrestres que componen este filo son organismos microscópicos que habitan en lugares húmedos. Los rotíferos abarcan unas dos mil especies.

Según alimentación: herbívoros, omnívoros y carnívoros

Los animales terrestres también pueden clasificarse según su dieta alimentaría, dependiendo de los comestibles de los que se sirven para conseguir los nutrientes necesarios para cumplir su ciclo vital.

La zoología definió tres tipos de especies que se diferencian entre sí de acuerdo a cómo balancean sus dietas, esto son: carnívoros, herbívoros y omnívoros.

Carnívoros

Son aquellos animales que se alimentan de carne y consiguen sus nutrientes y energías de la ingesta de los restos de otras especies.

Existen dentro esta categoría los cazadores, los depredadores y los carroñeros, que se definen por la forma en la que obtienen su comida.

Mientras los cazadores o depredadores buscan y consiguen sus propias presas, los animales terrestres carroñeros comen restos de otros animales muertos que hayan sido deglutidos anteriormente por otra especie.

Los animales carnívoros cuentan con un estómagos más complejos que los herbívoros u omnívoros, presentan músculos más desarrollados, garras o colmillos que le permiten destruir la resistencia de los tejidos con mayor facilidad para poder deglutir a sus presas.

Dentro de esta categoría existen diferentes tipos de alimentación: los carnívoros estrictos, que sólo comen carne y no son aptos para alimentarse de vegetales; los flexibles, que pueden consumir una pequeña cantidad alimentos vegetales.

Los ocasionales, por otro lado, que consumen carne por largos períodos de tiempo ante la falta de otros alimentos; hipercarnívoros, cuya dieta se basa en un 70% de carne, y los hipocarnívoros, cuya alimentación necesita de un 30% de carne. Algunos ejemplos de animales terrestres carnívoros son los leones, las hienas, los perros, las serpientes y los tigres, entre otros.

Hervíboros

En cuanto a los herbívoros, son aquellos animales terrestres cuya dieta se basa exclusivamente de plantas, pastos, hierbas y todo tipo de vegetales presentes en el planeta. Estas especies no necesitan del consumo de carne para poder sobrevivir pero tampoco son vegetarianos exclusivamente, sino que algunas especies necesitan ingerir algunos derivados del reino animal como miel, huevos, etc.

No obstante, existen dentro de los animales terrestres herbívoros diferentes tipos de especies, clasificados según cómo consumen los alimentos. Estos son: los herbívoros rumiantes, los herbívoros de estómago simple y los herbívoros de estómago compuesto.

Los herbívoros rumiantes son un tipo particular de animales terrestres, que presentan patas suficientemente adaptadas y desarrollados para huir si se siente amenazados. Además, se caracterizan por tener la capacidad de tragar grandes cantidades de alimentos en muy poco tiempo y triturarlo más tarde, cuando sea necesario para el organismo.

Este proceso alimenticio se conoce como rumia y se produce mayormente cuando el animal se encuentra en estado de reposo.

Los herbívoros rumiantes tienen un estómago conformado por cuatro compartimentos: panza, redecilla, libro y cuajar, que participan del proceso alimenticio en ese orden. Un ejemplo de este tipo de animales terrestres son las jirafas.

Los herbívoros de estómago simple se caracterizan por consumir grandes cantidades de fibras provenientes de los vegetales y tienen un sistema digestivo con poca síntesis, lo que condiciona las cantidades de comida que pueden ingerir. Un ejemplo son los conejos y los caballos.

Los herbívoros de estómago compuesto son similares a los herbívoros de estómago simples con la diferencia de que tiene procesos digestivos más complejos, que le permiten otro síntesis de los nutrientes y consumir mayor cantidad de alimentos y con composiciones más pesadas. Las cabras, las cebras y los elefantes, son algunos de estos animales.

Omnívoros

Son los animales terrestres que tienen una dieta mixta, en las que consumen tanto carne como vegetales, lo que les facilita la adaptación a diferentes tipos de ecosistema.

Estas especies tiene un aparato digestivos más desarrollado que los herbívoros y los carnívoros, que les permite poder digerir diferentes tipos de alimentos.

Los animales terrestres omnívoros tienen una mandíbula especial, que combina distintos tipos de dientes para poder triturar diversos tipos de tejidos. Por ejemplo dentro de este grupo se encuentran los osos, los cerdos, los avestruces y los erizos.

Dentro de los omnívoros existen una gran subclase que agrupa a aquellos animales que se alimentan principalmente de frutos, hojas, semillas, raíces o tallos y se llaman científicamente frugívoros.

Bípedos o cuadrúpedos

Otra clasificación posible se refiere a la manera en que los animales terrestres se desplazan y se mueven por la tierra.

La zoología definió dos tipos posibles: los bípedos, que son las especies que sólo utilizan dos patas como apoyo y medio de locomoción en la tierra, como las gallinas y los avestruces, entre otros; y los cuadrúpedos, que se desplazan sobre cuatro patas, como los gatos, las jirafas y los elefantes, entre otros.

Según el tipo de ecosistemas

 Los animales terrestres también difieren en su clasificación de acuerdo con su adaptación al ambiente en que viven, dependiendo de los factores abióticos de cada bioma.

La zoología ha clasificado siete tipos diferentes de ecosistemas, entre los que se encuentran: desierto, tundra, bosque tropical, taiga, sábana, pradera y selva.

Desierto

Si bien las condiciones de vida en este tipo de ecosistema requieren de una extrema adaptación de las especies, existen lugares del planeta con una gran variedad de animales terrestres, como también plantas que sirven de alimento.

Sin importar el reino al que pertenezcan las especies, necesitan poder conservar grandes cantidades de agua y soportar los cambios de temperatura para adaptarse a este ecosistema.

Algunos ejemplos de animales terrestres que viven en el desierto son las serpientes, los lagartos, algunas familias de insectos no voladores, como escarabajos y hormigas, también se encuentran algunos arácnidos y mamíferos, como ratones, zorros, chacales, camellos y tortugas.

Tundra

Si bien presentan una larga temporada sin lluvias, a diferencias de los desiertos, las tundras presentan un clima en extremo frío, con temperaturas bajo cero que lleva a que la superficie terrestre se congele durante el invierno y se descongele (unos pocos centímetros) en verano.

Estas condiciones, y la falta de vegetales u otros tipos de alimentos, complican el desarrollo de organismos vivos. Los renos son un ejemplo de animales terrestres que viven en la tundra.

Bosques tropicales

Son completamente diferentes a los desiertos y las tundras, este tipo de ecosistema presenta abundantes lluvias, lo que lo hace uno de los lugares con más especies del planeta.

Generalmente se encuentran en las zonas intertropicales, entre los trópicos de Cáncer y Capricornio, y tienen una temperatura promedio de 25º c con humedad variable.

Estas condiciones hace que diferentes especies puedan desarrollar su vida en los bosques tropicales, donde se alojan gran cantidad de familias de animales terrestres.

Existen diferentes tipos de bosques tropicales: los bosques seco tropicales, monzónico, la selva tropical y los bosques tropicales inundables. Antílopes, ciervos, jabalíes, tapires, serpientes, gusanos y caracoles, son algunas especies que habitan de este bioma.

Taiga

Es el ecosistema más predominante del planeta, están repletos de espacios verdes y son también conocidos como bosques boreales. Una de sus características principales son los árboles coníferos, que componen la mayor masa forestal de la Tierra.

En la taiga el clima varía considerablemente dependiendo de las estaciones del año. Así, el invierno presenta abundantes nevadas y frío extremo, con temperaturas bajo cero, mientras que en el verano las temperaturas alcanzan los 20º c promedio.

La presencia de árboles altos y todos muy cercanos entre sí hace que las especies que viven en este bioma cuenten con una protección extra para el viento y el frío.

Muchos animales terrestres viven en este ecosistema, algunos durante todo el año, otros protagonizan migraciones de acuerdo al clima y los recursos disponibles.

Por su composición vegetal, en la taiga abundan especies herbívoras como los renos, los ciervos, los zorros, pero también conviven osos, lobos, comadrejas y ratones.

Sábana

Caracterizadas por sus tonos marrones, este tipo de ecosistema presenta praderas tropicales, con árboles pequeños, bosques abiertos y enormes pastizales.

Por su variación térmica, las sabanas son en su mayoría zonas secas, que podría describirse como una transición entra las selvas y los desiertos, con alternancia de períodos áridos y lluviosos.

Su suelo es arcilloso con una superficie que parece impermeable, lo que hace de este ecosistema un lugar árido, con poca presencia de minerales.

Sin embargo, existen una amplia variedad de especies de animales terrestres que habitan en las sabanas, como los antílopes, las cebras y las jirafas.

Praderas

También conocidas como estepas, este tipo de bioma tienen pluviosidad irregular e intermitente, con superficies pobladas de llanuras.

Sus condiciones de vida varían de acuerdo a las estaciones del año, debido a la variación climática. Las praderas son calurosas y secas durante los meses de verano, mientras que son frías y un poco más húmedas en los días de invierno.

Algunas espacies de animales terrestres que viven en las praderas son los caballos, las gacelas, los antílopes, los bisontes, los leones, entre otras.

Selva

Este ecosistema presenta diferentes denominaciones científicas como jungla o bosques lluvioso y una de sus características diferenciales es su frondosa densidad vegetal.

Su clima presenta largas temporadas de lluvias, calor y humedad, lo que facilita el desarrollo de la vida de diversos tipos de especies de diferentes reinos, siendo la zona con mayor cantidad de seres vivos registrados del planeta.

La gran cantidad y la calidad del oxígeno, hacen de las selvas un lugar propicio para la vida de los animales terrestres, entre las que se destacan las hormigas, los insectos palo, las anacondas, los monos, los caimanes, los tapires, las tortugas, las nutrias y las ratas, entre otras.

Ejemplos de animales terrestres

Lagartos, lagartijas y gecos

Los lagartos, lagartijas, salamandras, gecos y otros reptiles son animales terrestres. Las especies de lacértidos y gecos son saurópsidos escamosos que suelen verse tanto en ambientes domésticos como entre matorrales, arena y rocas.

Algunos no podrían clasificarse como terrestres, pues viven entre los árboles, lo cual los hace animales arbóreos.

Caracoles y babosas

Los animales gasterópodos son unos de los que se han adaptado con mayor éxito a la vida terrestre en su proceso evolutivo.

Aunque muchas especies de caracoles y babosas todavía habitan en el agua, una gran parte de ellos se desenvuelven con éxito en tierra firme gracias a sus pulmones y otras diferencias fisiológicas.

Hormigas

Los artrópodos como las hormigas, las moscas, los cangrejos y las arañas constituyen el filo más extenso del reino animal. Por cada ser humano existen un millón de hormigas, y es que se adaptan a cualquier ecosistema, logrando estar presentes en todos los continentes menos en la Antártida.

La colonia más grande de hormigas conocida por el ser humano se extendía a casi tres kilómetros, interconectando varias colonias más pequeñas entre sí.

Perros

El perro es el animal terrestre carnívoro más abundante en el planeta Tierra, y obviamente una de las compañías más gratas para el hombre.

Es la primera especie en haber sido domesticada y criada de manera selectiva a través del tiempo debido a sus atributos físicos, capacidades sensoriales y distintos comportamientos que fueron del agrado del ser humano.

Gatos

Según un estudio de 2010, los gatos son la tercera mascota doméstica más abundante en los hogares americanos. Con más de 70 especies en total, estos felinos fueron domesticados por primera vez en el antiguo Egipto, donde también eran altamente venerados.

Aun así, todavía pueden encontrarse ejemplares completamente salvajes que sobreviven gracias a sus increíbles habilidades de caza y carácter solitario.

Pingüinos

Los pingüinos, al igual que las morsas y las focas, son considerados animales terrestres aunque se desenvuelvan durante gran parte de su vida dentro del mar.

De hecho, la mitad del tiempo se encuentran sumergidos cazando langostinos, peces, calamares y otras especies marinas pequeñas que forman parte de su alimentación.

Habitan casi exclusivamente en el hemisferio Sur, a excepción de una especie encontrada en las islas Galápagos, hacia el norte del Ecuador.

Algunas especies de cangrejos

Existen algunas especies de cangrejo que pueden vivir a kilómetros del mar o las aguas dulces, en tierra firme. Se pueden encontrar en las familias Gecarcinidae y Gecarcinucidae.

Aunque son animales terrestres que habitan entre la vegetación, normalmente el resto del año, muchos de ellos realizan migraciones en masa para dejar sus huevos o larvas en el mar y poder reproducirse, generalmente en temporada de lluvia.

Topos

Los topos pertenecen a la familia de los tálpidos junto con los desmanes. Estos últimos son mamíferos completamente acuáticos y nocturnos, mientras que los topos son animales terrestres que, al vivir cavando madrigueras y túneles debajo de la tierra donde no llega la luz, no perciben la diferencia entre día o noche.

Suelen ser solitarios y su metabolismo acelerado hace que no paren de comer, alimentándose principalmente de lombrices o de aquellos animales pequeños que caigan en sus madrigueras.

Otras características

Los animales terrestres en su totalidad presentan dificultades científicas para ser un grupo definido de manera estricta, ya que por sus características propias difieren mucho de una a otra especie y sólo comparten el hecho de vivir en la tierra.

Incluso muchos de estos animales tienen una dependencia biológica de otros espacios como el aire y el agua, lo que complica aún más su clasificación taxonómica. En esta clasificación se pueden encontrar los animales aeroterrestres.

Algunas especies migran de la tierra al agua, dependiendo de su ciclo vital o de las diferentes estaciones, mientras que muchas necesitan biomas acuosos para su preservación como especies.

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Licenciado en Magisterio. Maestro de Instituto. Me encanta leer, la ciencia y escribir sobre lo que conozco y sobre cosas nuevas que aprender.

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