Anorexia nerviosa: características, causas, tipos, consecuencias, tratamientos

La anorexia nerviosa es un trastorno de la alimentación que provoca una serie de síntomas muy peligrosos para la salud de quienes la sufren. El más importante es la percepción distorsionada de la propia imagen corporal. Los afectados por esta enfermedad se ven con sobrepeso u obesidad incluso cuando están muy delgados.

Este síntoma es el principal causante de todos los demás, entre los que se encuentran generalmente una pérdida de peso exagerada, ansiedad acerca del propio aspecto, y una excesiva preocupación por no ganar peso. Por lo general, estos síntomas llevan a la persona a restringir severamente lo que comen.

Las consecuencias de la anorexia nerviosa pueden ser muy severas. En muchos casos, los afectados se saltarán comidas, ingerirán solo pequeñas cantidades de alimento, y harán ejercicio de manera excesiva. Si no se trata, la pérdida de peso resultante puede desembocar en problemas de salud o incluso en la muerte.

La anorexia es, por desgracia, un trastorno cada vez más común en las sociedades desarrolladas. Por eso, en este artículo te contamos todo lo que se sabe hasta ahora de sus causas, síntomas y tratamientos. Como ocurre con la mayoría de problemas psicológicos, la información es el mejor arma para combatirla.

Características

Las personas con anorexia nerviosa tienen una percepción errónea de su propia imagen corporal. Sin importar cuál sea su peso o su porcentaje de grasa, tienden a verse con sobrepeso.

Esto les causa un gran malestar psicológico, y les lleva a adoptar todo tipo de conductas que acaban desembocando en los síntomas que veremos a continuación.

Estos síntomas por lo general se dividen en tres tipos: conductuales, emocionales, y de salud. En este apartado veremos los dos primeros, mientras que más adelante estudiaremos las consecuencias que la anorexia nerviosa puede tener para la salud de quienes la sufren.

-Síntomas conductuales

Los síntomas que veremos en esta categoría tienen que ver con los comportamientos que adoptan las personas con anorexia para combatir el exceso de peso que perciben.

Aunque a menudo están todos presentes, esto no es necesario para diagnosticar este trastorno; cada paciente lo desarrollará de una manera distinta.

Restricción de la ingesta de alimentos

El síntoma conductual más habitual entre las personas con anorexia nerviosa consiste en comer menos de lo necesario para estar bien. Este comportamiento puede aparecer de varias formas distintas, pero estará presente en la mayoría de los casos en los que se produce esta enfermedad.

Por ejemplo, algunos pacientes con anorexia pueden simplemente intentar ponerse a dieta para tratar de restringir las calorías que consumen. Otros evitarán algunos tipos de comida que perciben como “malas”; por ejemplo, aquellas que sean altas en grasa, en hidratos de carbono o simplemente muy calóricas.

Ciertos pacientes con versiones más extremas de la anorexia pueden empezar a saltarse comidas o llegar a reducir de forma exagerada las cantidades que ingieren. Por ejemplo, podrían hacer nada más que una comida al día, tomar nada más que fruta, o incluso llevar a cabo periodos de ayuno prolongados.

Exceso de ejercicio

Al mismo tiempo que restringen las calorías que consumen, muchas personas con anorexia nerviosa intentan reducir aún más su peso mediante la práctica de ejercicio físico. Este síntoma puede presentarse de distintas maneras, en función de las preferencias personales de los afectados.

Por ejemplo, el exceso de ejercicio incluir actividades como entrenar en un gimnasio varias veces al día, correr muchos kilómetros de forma diaria, o participar en cualquier otra actividad que la persona considere que puede ayudarle a perder peso.

Atracones seguidos de vómitos

Un síntoma que normalmente se asocia a la bulimia pero que también puede aparecer en la anorexia nerviosa es la autoprovocación de vómitos para evitar engordar después de un atracón. En ocasiones, la persona come en exceso debido a que no puede controlarse; y después se siente culpable y trata de expulsar la comida.

Este síntoma también puede darse con distintas variaciones. Por ejemplo, algunas personas se meterán los dedos en la garganta para producirse el vómito. Otras, por el contrario, utilizarán medicamentos que lo induzcan. Incluso, en ocasiones, usarán otros productos como enemas o laxantes para conseguir un efecto similar.

¿Cuál es la diferencia, entonces, entre la anorexia y la bulimia? Aunque ambos trastornos puedan incluir atracones seguidos de vómitos, el resto de sus características no son iguales.

La mayor diferencia es que las personas con anorexia siempre tienen un peso por debajo de lo normal, mientras que esto no tiene por qué ser así en la bulimia.

Sin embargo, en ocasiones el diagnóstico diferencial entre ambas enfermedades puede llegar a ser muy complicado.

Mentir sobre ciertas conductas alimenticias

Para evitar que las personas de su alrededor se preocupen por ellos o traten de cambiar su comportamiento, los individuos con anorexia nerviosa tienden a mentir sobre cómo se comportan respecto a la comida. Este síntoma puede llegar a ser muy peligroso, ya que dificulta la detección del problema y por tanto impide su tratamiento.

¿En qué se traduce este comportamiento? Las personas con anorexia puede, por ejemplo, ocultar que han estado comiendo menos de lo habitual. Cuando se les pregunta sobre ello, pueden mentir diciendo que no sienten hambre, o que están haciendo algunas comidas fuera de casa.

En casos más extremos, pueden evitar por completo comer con otras personas para no recibir preguntas. Cuanto más grave sea el caso de anorexia, más graves tienden a ser también las mentiras.

Quejas sobre el propio aspecto

Otro de los síntomas más frecuentes entre las personas con anorexia nerviosa es la aparición de quejas constantes sobre su cuerpo. De hecho, la base de esta enfermedad se encuentra en una visión distorsionada de la propia imagen; aunque no todos los pacientes la mencionan en voz alta.

Los que sí lo hacen pueden realizar conductas como mirarse en el espejo constantemente y quejarse de lo que ven, lamentarse a otras personas sobre su aspecto, o mirar fotografías de modelos o famosos manifestando su deseo de ser como ellos.

En casos extremos, la persona con anorexia podría tratar de cubrir su cuerpo para evitar que los demás vean lo que ellos perciben como imperfecciones. Esto pueden hacerlo, por ejemplo, poniéndose muchas capas de ropa o prendas anchas y holgadas que no revelen su figura en absoluto.

Retraimiento social

Por último, debido a que este trastorno afecta a la autoestima de quienes lo padecen, muchos de los pacientes con anorexia acaban sintiéndose incómodos en compañía de otras personas. Debido a ello, son muchos los que acaban aislándose de sus familiares, amigos y seres queridos y perjudicando todas sus relaciones sociales.

-Síntomas emocionales

No todos los síntomas implican actuar de maneras poco saludables o inusuales. Las personas con anorexia también suelen desarrollar ciertos patrones emocionales y cognitivos que son responsables de gran parte del sufrimiento que padecen. En este apartado veremos algunos de los más comunes.

Preocupación excesiva por la alimentación

Las personas que sufren anorexia suelen estar obsesionadas con lo que comen, y con si es “saludable” o no. Si ingieren algo que no consideran adecuado, normalmente sienten un gran malestar y se preocupan durante horas o incluso días enteros.

Este es uno de los principales motivos por los que los anoréxicos evitan comer en situaciones sociales. Cuando se ven obligados a tomar algo poco apropiado, pueden acabar desarrollando incluso ataques de ansiedad o síntomas depresivos durante un periodo más o menos largo.

Miedo a aumentar de peso

Otro de los miedos más comunes entre las personas con este trastorno es el de haber engordado más allá de los límites que consideran aceptables. Esta preocupación es constante, y puede traducirse en conductas como pesarse frecuentemente, medir su grasa corporal, o simplemente mirarse en el espejo.

A nivel emocional, este síntoma también puede provocar problemas como ansiedad, tristeza, retraimiento social y malestar generalizado.

Anhedonia

Debido a la preocupación constante que tienen por su peso, las personas con anorexia no suelen tener espacio en su mente para ninguna otra emoción. Por eso, se suele decir que sus sentimientos se vuelven “planos”; esto es, cualquier otra cosa que no sean sus temores pierden intensidad.

Así, por ejemplo, es común que un individuo con este trastorno pierda interés por sus aficiones, metas u objetivos. Por lo general, no tendrá ganas de hacer nada que requiera un esfuerzo, y se pasará el tiempo realizando actividades sencillas como ver la televisión o navegar por Internet.

Por otro lado, debido a que las únicas emociones que sienten son la preocupación y la ansiedad, estas personas suelen mostrarse mucho más irritables de lo normal.

Causas

Como ocurre con la mayoría de trastornos psicológicos, a día de hoy no se sabe exactamente qué provoca la anorexia nerviosa. Sin embargo, sí que se conocen varios factores que pueden influir en su aparición. Normalmente, se dividen en tres grupos: genéticos, psicológicos, y sociales.

Factores genéticos

Diversas investigaciones sobre el tema apuntan a que existen varios factores biológicos que podrían predisponer a una persona a desarrollar anorexia nerviosa a lo largo de su vida.

Por ejemplo, se sabe que el perfeccionismo tiene un fuerte componente genético, al igual que ocurre con la perseverancia o la tendencia a tener ansiedad.

Todos estos factores han mostrado estar relacionados en mayor o menor medida con la anorexia. Por lo tanto, podríamos decir que hay personas más propensas a padecer este trastorno desde que nacen. Sin embargo, esto no significa que tengan que desarrollarlo sí o sí a lo largo de su vida.

Factores psicológicos

Al igual que ocurre con los factores genéticos, existen varios rasgos psicológicos que pueden hacer más probable la aparición de la anorexia nerviosa.

Por ejemplo, algunas personas tienen una personalidad muy perfeccionista, o con tendencia a las obsesiones. Esto, al combinarse con otros factores, puede acabar provocando el trastorno.

Factores sociales

El último tipo de factores tiene que ver teóricamente con la presión que ejerce la sociedad sobre los ciudadanos para mantener un tipo de imagen corporal.

Esta teoría plantea que, debido a los mensajes que recibimos constantemente de medios como la televisión o las películas, tendríamos una visión distorsionada de cómo deben ser nuestros cuerpos.

Este factor por sí solo no suele ser capaz de provocar anorexia nerviosa; pero al combinarse con algunos de los descritos anteriormente, sí que parece influir en la aparición de la enfermedad.

Tipos

Existen principalmente dos tipos de anorexia, que se distinguen en función de la manera que tiene la persona de restringir las calorías que ingiere.

La anorexia purgativa es aquella en la que los pacientes se dan grandes atracones de comida y luego la vomitan o expulsan de alguna otra manera. Su principal diferencia con la bulimia es que en esta última los afectados suelen tener sobrepeso, mientras que en la anorexia normalmente están mucho más delgados de lo habitual.

Por otro lado, la anorexia restrictiva es aquella en la que los pacientes limitan directamente la cantidad de comida que toman. Esto, como ya hemos visto, puede hacerse de muchas maneras: mediante dietas, ayunos, o la ingesta de alimentos poco calóricos, bajos en grasas o “dietéticos”.

En adolescentes

Los adolescentes son uno de los grupos más afectados por la anorexia nerviosa y otros trastornos de la alimentación similares. En esta etapa de la vida, la presión social y la necesidad de encajar con los demás pueden hacer que los jóvenes se obsesionen con su imagen corporal hasta el punto de desarrollar un problema de este tipo.

Al mismo tiempo, los adolescentes aún no han desarrollado las habilidades necesarias para resistirse a esta presión social. Esto hace que sea mucho más probable que acaben padeciendo anorexia. Según diversos estudios, hasta el 36% de las jóvenes adolescentes manifestarían en algún momento síntomas de este síndrome.

A pesar de que el 90% de los afectados por trastornos de la alimentación son mujeres, los varones adolescentes también pueden desarrollar problemas similares. De hecho, cada vez más jóvenes hombres presentan principios de obsesión con su propio cuerpo.

En adultos

Mucha gente asocia la anorexia y los trastornos de la alimentación con personas jóvenes. Sin embargo, son muchos los adultos que presentan síntomas relacionados con este tipo de problemas. En las últimas décadas, se ha visto un gran incremento entre las personas de más de 30 años que los desarrollan.

Las causas para esta situación tan inusual pueden ser muchas; pero normalmente se cree que tiene que ver con la intensa presión social existente para mantenernos delgados a lo largo de nuestras vidas.

Esto, junto con el estrés que conlleva la vida moderna para la mayoría de las personas, podría ser suficiente para explicar lo que ocurre.

Consecuencias

No importa si aparece en la adolescencia o en la vida adulta; la anorexia nerviosa, si no se trata a tiempo, puede tener consecuencias devastadoras para la salud física y mental de los afectados.

El desenlace más grave posible es la muerte. Una de las posibles causas es, por supuesto, la desnutrición; pero no es la única. En cualquier momento del desarrollo de la enfermedad, el paciente puede morir debido a una arritmia o a un desajuste de los niveles de electrolitos.

Otras consecuencias no tan graves pero igualmente preocupantes son fallos en algunos órganos como corazón o riñones, pérdida de masa muscular y densidad ósea, anemia, pérdida de la menstruación en mujeres y disminución de la testosterona en hombres, o incluso la aparición de daños cerebrales irreversibles.

A nivel psicológico, la anorexia nerviosa también puede tener consecuencias muy graves. Por ejemplo, los pacientes pueden acabar desarrollando trastornos como depresión mayor, trastorno obsesivo compulsivo, o ansiedad generalizada, lo que complicaría aún más la situación en la que se encuentran.

Tratamientos

No existe un solo tratamiento que haya demostrado ser efectivo para todos los casos de anorexia nerviosa. Sin embargo, sí que se sabe que intervenir de alguna manera lo antes posible es clave para asegurar la recuperación de los pacientes y evitar futuras recaídas.

Sin importar qué tipo de tratamiento se utilice para enfrentarse a la enfermedad, normalmente será necesario centrarse en tres objetivos: devolver a la persona a un peso adecuado, tratar los problemas psicológicos relacionados con la anorexia, y reducir o eliminar los pensamientos y comportamientos que la hicieron aparecer.

Una de las mayores dificultades a la hora de tratar a personas con anorexia es que estas no suelen reconocer que tienen un problema. Debido a la naturaleza del propio trastorno, siguen creyendo que necesitan perder peso aún cuando se encuentren en un estado de extrema delgadez.

Por ello, el primer paso para cualquier tratamiento será convencer a los pacientes de que realmente necesitan ayuda. En caso de no poder conseguirlo, la solución más habitual es internarlos en un centro especializado donde se puede controlar su comportamiento hasta que son capaces de cuidar de su salud por sí mismos.

Además de centrarse en aumentar la ingesta calórica poco a poco, los tratamientos para la anorexia incluyen siempre algún tipo de psicoterapia para solucionar el problema de raíz.

En ocasiones, también es posible el uso de ciertos psicofármacos para paliar algunos de los problemas psicológicos más graves que llevaron a desarrollar el trastorno en primer lugar.

Referencias

  1. “Anorexia nervosa” en: Mayo Clinic. Recuperado en: 09 Noviembre 2018 de Mayo Clinic: mayoclinic.org.
  2. “Anorexia Nervosa: Causes, Symptoms, Signs & Treatment Help” en: Eating Disorder Hope. Recuperado en: 09 Noviembre 2018 de Eating Disorder Hope: eatingdisorderhope.com.
  3. “Anorexia nervosa: What you need to know” en: Medical News Today. Recuperado en: 09 Noviembre 2018 de Medical News Today: medicalnewstoday.com.
  4. “Anorexia nerviosa: qué es y por qué se produce” en: En Familia. Recuperado en: 09 Noviembre 2018 de En Familia: enfamilia.aeped.es.
  5. “Anorexia nervosa” en: Wikipedia. Recuperado en: 09 Noviembre 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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Alejandro Rodríguez Puerta es un psicólogo y coach titulado por la Universidad Autónoma de Madrid, que compatibiliza su trabajo en el campo de la salud mental humana con sus labores como escritor y divulgador. Actualmente colabora con varias páginas de psicología y salud, hablando sobre distintos temas relacionados con el bienestar de las personas.

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