
¿Qué es la antracnosis?
Antracnosis es una enfermedad fúngica, muy común en las regiones tropicales, que afecta tallos, hojas y frutos bajo condiciones de clima cálido y húmedo. Conocida como cancro, chancro, chasparria o quema, es una enfermedad común en plantas de vivero, cultivos agrícolas y plantaciones forestales.
El principal síntoma se reconoce como una mancha marrón que aparece alrededor de las nervaduras de las hojas. Las lesiones se inician como una pequeña mancha circular, que se va oscureciendo con el tiempo hasta alcanzar la necrosis total.
Las condiciones ambientales calurosas, y la alta humedad relativa con lluvias frecuentes, favorecen su aparición. Asimismo, la presencia de heridas, causadas por golpes, podas mal realizadas o ataques de insectos, incrementan la posibilidad de infestación.
Los principales agentes causales de esta enfermedad son ciertos hongos fitopatógenos que pertenecen a los géneros Collectotrichum, Coniothyrium y Gloeosporium. Su incidencia reduce la vida útil de las plantaciones y limita su producción, y puede provocar importantes pérdidas en la productividad y calidad de los cultivos.
Agente causal de la antracnosis
Los principales agentes causales son hongos ascomicetos pertenecientes a las siguientes especies:
- Colletotrichum coccodes.
- Colletotrichum dematium.
- Coniothyrium fuckelii.
- Colletotrichum gloeosporioides.
- Colletotrichum orbiculare.
- Glomerella cingulata.
- Gloeosporium mangifera.
- Discula destructiva.
Síntomas de la antracnosis

La antracnosis afecta las partes aéreas de la planta, en especial tallos, ramas, hojas y frutos, incluso las raíces. Los primeros síntomas se manifiestan como manchas circulares, hundidas y marrones, dispersas sobre la superficie foliar.
De igual forma, las nervaduras se necrosan y se observan áreas necróticas a lo largo del borde de los folíolos, lo que se conoce como chasparria o quema. En caso de infecciones severas, la planta puede sufrir la defoliación total y una muerte progresiva.
En tallos y ramas, la antracnosis se presenta como un anillo necrótico que induce la muerte de la estructura afectada. Esta necrosis hundida y de aspecto húmedo, denominada cancro o chancro, ocasiona el marchitamiento de las ramas apicales o yemas foliares.
En los frutos, los primeros síntomas se presentan como pequeñas lesiones circulares con un exudado gomoso y aspecto aceitoso. Las lesiones se tornan de color marrón con un halo amarillo y los bordes hundidos, con el tiempo se unen y se extienden por toda la superficie del fruto.
La región central de la lesión gris o café presenta un leve hundimiento, siendo común observar los pequeños acérvulos, que contienen los conidios, de color rosáceo. A medida que el fruto madura, la epidermis tiende a ablandarse y pudrirse en su interior.
Los principales síntomas que manifiesta una planta atacada por antracnosis son:
- Manchas redondas de color oscuro sobre la superficie y borde de las hojas.
- Podredumbre a nivel de tallos y ramas.
- Decaimiento de tallos, ramas y hojas.
- Caída prematura de flores y frutos.
- Manchas redondeadas y de tonalidades oscuras en los frutos.
Condiciones para el desarrollo de la antracnosis
Los hongos fitopatógenos que ocasionan la antracnosis infestan más de 65 tipos de hospederos, entre ellos, plantas ornamentales, hortícolas, frutales y forestales. A pesar de ser un patógeno débil, puede sobrevivir en el suelo o sobre material vegetal en descomposición por mucho tiempo.
Una alta humedad relativa y temperatura promedio entre 20-30 °C favorece el desarrollo del hongo sobre el huésped. Los conidios y los esclerocios que permanecen en el suelo pueden propagarse fácilmente sobre el hospedero a través de las precipitaciones o el riego por aspersión.
Una vez instalado sobre las ramas, hojas o frutos, el inoculo penetra los tejidos directamente o ingresa por lesiones físicas. Las raíces son infestadas cuando los niveles de inoculación en el suelo son muy altos y las plantas están débiles por déficits nutricionales.
Tratamiento de la antracnosis
El tratamiento y control de la antracnosis está respaldado por un buen manejo agronómico. Las siguientes medidas son las más recomendadas para prevenir cualquier tipo de infestación de esta enfermedad:
- Desinfección del terreno antes de la siembra: se aconseja el uso de fungicidas ecológicos o la aplicación de productos químicos que eviten el desarrollo de los hongos una vez establecida la plantación.
- Drenaje eficiente: la buena preparación del terreno permite acondicionar el suelo para que el drenaje mejore y se evite la acumulación de humedad que pueda favorecer el desarrollo del patógeno.
- Definir separaciones entre cultivos y parcelas: en zonas de alta temperatura y precipitaciones frecuentes, es recomendable establecer marcos de plantación. De esta manera se evita la contaminación entre parcelas o cultivos infectados y las zonas adyacentes.
- Control de malezas: muchas arvenses que se desarrollan alrededor de los cultivos son hospederos de los hongos que ocasionan la antracnosis. De allí la importancia de eliminar las malas hierbas para prevenir cualquier tipo de infestación por hongos fitopatógenos.
- Prevención
- Eliminación de las plantas contaminadas: una vez detectado un foco de infestación por antracnosis en un cultivo, lo recomendable es eliminar y quemar los restos de dicha planta.
- Evitar mojar el follaje: bajo condiciones de alta temperatura y humedad relativa no es recomendable la aplicación de riego por aspersión. Las gotas de agua sobre hojas, tallos o frutos son el medio ideal para el desarrollo de los hongos causantes de la antracnosis.
- Rotación de cultivos: la rotación de cultivos es una medida muy beneficiosa para evitar la propagación de hongos fitopatógenos en un campo de cultivo. Además, permite reforzar la presencia de microorganismos beneficiosos del suelo, manteniendo un control de los hongos causantes de enfermedades.
- Desinfección de los utensilios de trabajo: la desinfección con alcohol o cualquier otro desinfectante comercial de las herramientas de trabajo es indispensable para evitar la propagación de la enfermedad. Las herramientas de poda, corte o injerto deben ser desinfectadas cada vez que se emplean en el campo.
- Eliminar los restos de cosechas anteriores: cada vez que se establece un nuevo cultivo, es importante eliminar los desechos de la plantación anterior. Esta práctica se puede realizar mediante quemas controladas, con el objeto de eliminar posibles propágulos en los desechos vegetales. Finalmente, es recomendable que todo el material que se desee propagar provenga de semillas certificadas y aplicar tratamientos fungicidas postcosecha.

Plantas en las que es común la antracnosis
- Aguacate. El agente causal de la antracnosis en aguacate son los ascomicetos Colletotrichum gloeosporioides y Colletotrichum acutatum. Los principales síntomas se observan en ramas, brotes tiernos, cogollos, hojas y flores, siendo mayor la incidencia en los frutos. En el fruto se desarrollan manchas redondeadas, deprimidas, sin bordes definidos y de diferente tamaño, de color marrón o café-claro inicialmente, luego negras. En el centro de las lesiones se aprecian los acérvulos rojizos, las lesiones tienden a crecer, unirse y cubrir la superficie del fruto. Incluso causan la pudrición de la pulpa.
- Almendro. Los agentes causales son las especies de hongos ascomicetos Colletotrichum gloeosporioides y Colletotrichum acutatum, siendo mayor la incidencia de C. acutatum. La antracnosis del almendro afecta hojas, brotes, flores y frutos, siendo frecuente la presencia de lesiones circulares y deprimidas en los frutos tiernos. Las primeras infestaciones se producen durante el cuajado de los frutos, coincidiendo con las altas temperaturas y el periodo de lluvias. Los frutos afectados tienden a momificarse y permanecer unidos a las ramas, paralelo a ello, las ramas y hojas se desecan ocasionando la muerte progresiva de la planta.
- Cítricos. La antracnosis en los cítricos es causada por el hongo fitopatógeno Colletotrichum gloeosporioides. Por lo general, afecta los frutos maduros en una gran variedad de cítricos, desde naranjas y mandarinas, hasta limones y pomelos. Los principales síntomas se manifiestan como manchas deprimidas y secas con márgenes bien definidos en cuyo interior se observan puntuaciones negras o acérvulos. Las mayores infestaciones se presentan en hojas y frutos, que presentan daños físicos ocasionados por podas, golpes y picaduras de insectos.
- Frijol. El hongo fitopatógeno Colletotrichum lindemuthianum es el agente causal de la antracnosis en diversas especies del género Phaseolus, pero principalmente en Phaseolus vulgaris. Los síntomas se observan en tallos, hojas, vainas y semillas, en las hojas se ven lesiones que varían de rojizo a negruzco. En ramas y tallos, las lesiones son ovaladas, deprimidas y de tonos oscuros. Las vainas presentan lesiones o manchas redondeadas de color púrpura, incluso las semillas presentan una pequeña lesión cuando han sido infestadas.

- Mango. El agente causal de la antracnosis en mango es el ascomiceto Gloeosporium mangifera. La enfermedad afecta hojas, flores y frutos, permaneciendo latente en los frutos tiernos, y se desarrolla cuando empiezan a madurar. Las lesiones se manifiestan inicialmente sobre la piel, a medida que se incrementa la enfermedad, invaden y oscurecen la pulpa, limitando su calidad comercial. Por lo general, la infestación se irradia como pequeñas lesiones desde el pedúnculo hacia el ápice del fruto.
- Olivo. El olivo es atacado por las especies Colletotrichum gloeosporioides y Colletotrichum acutatum, que ocasionan la desecación de las ramas y la podredumbre de las aceitunas. La mayor incidencia se presenta sobre los frutos maduros, cuando la humedad relativa es superior al 90% y se presentan ciclos de precipitaciones dispersas.

- Pepino. En las cucurbitáceas, como el pepino, el principal agente causal es el hongo ascomiceto Colletotrichum orbiculare. En las hojas del pepino los síntomas se presentan como manchas marrones de forma más o menos redondeada y de aspecto húmedo. Las hojas tiernas se pueden deformar y presentar manchas necróticas que ocasionan la quemazón de los folíolos. Los peciolos y tallos presentan lesiones poco profundas y alargadas de color café-claro. Sobre los frutos se forman manchas circulares, hundidas y de color pardo con los acérvulos en la zona central.
- Tomate. La antracnosis del tomate se presenta en frutos muy maduros que están en contacto o cerca del suelo. El agente causal es el hongo ascomiceto Colletotrichum coccodes. Los primeros síntomas se presentan como lesiones circulares y hundidas de 10-12 mm sobre la superficie de los frutos. La zona alrededor de la lesión es de color claro, con una textura granular. En el centro de la lesión se observan los pequeños acérvulos que contienen los conidios, liberados bajo condiciones de alta humedad. Por lo general, la pulpa del fruto se pudre.
Referencias
- Acosta, B. Antracnosis. Recuperado de ecologiaverde.com.
- Antracnosis. Recuperado de es.wikipedia.org.
- Antracnosis. Recuperado de seminis-las.com.
- Antracnosis del fríjol. Recuperado de invesa.com.
- Antracnosis o Aceituna Jabonosa del Olivo. Recuperado de agroes.es.