Anuptafobia: síntomas, causas y tratamientos

La anuptafobia es es una fobia específica donde el elemento temido radica en estar soltero. Una persona que padece esta alteración psicológica presenta un miedo extremadamente elevado siempre que se expone a su situación temida, es decir, siempre que no tiene pareja o piensa que podría no tenerla.

Para poder delimitar correctamente este trastorno de ansiedad, es necesario conocer con exactitud cuáles son las cualidades que caracterizan el temor experimentado.

Anuptafobia

De hecho, todas las personas podemos padecer un cierto miedo a estar solteros en muchos momentos de nuestra vidas.

Sobre todo en esos momentos en los que terminamos una relación sentimental o empezamos a tener problemas con nuestra pareja, podemos sentir un cierto temor a la idea de estar solos y perder la compañía que hemos tenido durante tanto tiempo.

Del mismo modo, en ciertas etapas vitales que se relacionan con el compromiso, tener hijos o formar una familia, también podemos estar más predispuestos a ponernos nerviosos ante la idea de no tener una persona con quien materializar estos planes de futuro.

Sin embargo, como venimos remarcando, la anuptafobia va más allá de un simple temor a estar solteros, por lo que el miedo que se experimenta en este trastorno debe cumplir una serie de características.

1- Es desproporcionado

El miedo que se experimenta en la anuptafobia es totalmente desproporcionado con respecto a las exigencias de la situación.

Esto quiere decir que el individuo que padece este tipo de fobia experimentará un temor extremadamente elevado, el cual no responde a una situación que presente un peligro real.

Este primer aspecto diagnóstico puede resultar algo ambiguo ya que a menudo resulta complicado delimitar cuando el miedo a no tener pareja resulta desproporcionado.

Sin embargo, en términos generales, ese miedo que se experimenta con elevadas sensaciones de terror puede considerarse como fóbico.

2- No puede ser explicado o razonado

La persona que padece anuptafobia no es capaz de explicar por qué experimenta sensaciones de temor tan elevadas ante la idea de no tener pareja.

De este modo, aunque el individuo pueda llevar a cabo razonamiento lógicos sobre los demás aspectos de su vida, le costará encontrar explicaciones al miedo que experimenta respecto a su situación sentimental.

3- Está más allá del control voluntario

El anuptofóbico, como cualquier otra persona que padece un trastorno de ansiedad, no es capaz de controlar las sensaciones de miedo que padece.

El temor se apodera de su mente y no es capaz de reducirlo o mitigarlo por mucho que intente introducir pensamientos opuestos.

4- Lleva a la evitación de la situación temida

Las personas que padecen anuptafobia intentarán evitar por todos los medios la situación que más temen, es decir, estar soltero.

Esta manifestación del miedo puede traducirse en comportamientos obsesivos de búsqueda de pareja o elevadas resistencias a terminar una relación sentimental.

5- Persiste a lo largo del tiempo

Esta alteración de ansiedad no aparece de forma aislada o en momentos concretos, sino que permanece con el paso del tiempo.

Así pues, mientras una persona sin anuptafobia puede experimentar miedo a estar soltero en momentos delicados de su vida, el individuo que padece este trastorno fóbico presentará el temor a no tener pareja de forma constante y permanente.

6- Es desadaptativo

Se considera que el miedo que experimenta la persona no cumple funciones adaptativas, es decir, no responde a un peligro real ni permite al individuo adaptarse de forma adecuada a su entorno, más bien lo contrario.

¿Cómo se manifiesta la anuptafobia?

Como hemos visto, la anuptafobia requiere la experimentación de un miedo concreto ante la idea o la realidad de estar soltero.

De este modo, si tienes preferencia por tener pareja, no te sientes cómodo cuando no la tienes pero no experimentas un miedo caracterizado por los 6 puntos que acabamos de comentar, muy probablemente no padezcas anuptafobia.

No obstante, a menudo delimitar las propiedades de una emoción tan intensa y desagradable como el miedo puede resultar complicado.

Para poder acabar de distinguir la anuptafobia de los miedo no patológicos a estar soltero resulta muy clarificador atender a las características clínicas de este trastorno.

En términos generales, se pueden delimitar tres áreas principales que se encuentran alteradas por la presencia de la anuptafobia: el plano fisiológico, el plano cognitivo y el plano conductual.

1- Plano fisiológico

La anuptafobia comporta una respuesta de miedo muy elevada y extremadamente intensa.

Esta activación se caracteriza por la puesta en marcha de todo un conjunto de respuestas fisiológicas producidas por un incremento de la actividad del Sistema Nervioso Central (SNA).

Las principales respuestas suelen ser incremento de la tasa cardíaca, aumento de la respiración y la sudoración, tensión muscular, dilatación pupilar, boca seca, y en algunos casos dolores de estómago, náuseas y vómitos.

Así pues, a nivel físico se manifiesta a través de la misma activación que experimentamos las personas cuando nos exponemos a un elemento que puede resultar altamente peligroso para nuestra integridad.

2- Plano cognitivo

En el plano cognitivo el individuo que padece anuptafobia desplegará toda una serie de creencias sobre la situación temida, es decir, sobre el hecho de no tener pareja.

Estas creencias suelen estar caracterizadas por una serie de atributos negativos así como ideas pesimistas sobre la propia capacidad de afrontamiento.

Pensamientos como nunca encontraré pareja, siempre estaré solo, nadie me querrá o nunca seré feliz son algunos de los que pueden aparecer con mayor frecuencia.

3- Plano conductual

Finalmente, el último elemento que resulta fundamental para delimitar la presencia de anuptafobia radica en la afectación que tiene el temor sobre la conducta y el comportamiento de la persona.

El miedo, los temores y todas las manifestaciones que hemos comentado hasta el momento afectan de forma directa en el comportamiento del individuo.

Este puede variar en cada caso aunque las conductas más habituales suelen ser resistencia a la separación, búsqueda obsesiva de pareja y comportamientos de pesimismo o incluso depresivos cuando se está soltero.

Un signo de celotípia y dependencia

Como se ha comentado al inicio del artículo, el miedo a no tener pareja depende de muchos factores distintos, la mayoría de ellos referentes a las características de personalidad del individuo.

De este modo, muy frecuentemente, los anuptofóbicos tienen rasgos caracteriales caracterizados por la dependencia y la celotípia.

El elevado temor a estar soltero puede dar lugar a comportamientos y creencias de dependencia, ya que la persona puede pensar que sólo estará bien si está con su pareja y depositar su estabilidad en la permanencia de la relación.

Así mismo, el temor a perder al compañero/a sentimental puede desembocar una serie de conductas y comportamientos de celos, los cuales pertenecería al plano conductual del trastorno.

La relación entre la anuptafobia, y la dependencia y la celotípia se puede hacer desde ambos lados de la moneda.

Así pues, el miedo a no tener pareja puede desembocar en sentimientos de dependencia y celosía, del mismo modo que los sentimientos de dependencia y celos pueden desembocar en anuptafobia.

En esos individuos que se presencien estas tres respuestas se deberá realizar un estudio psicológico exhaustivo para conocer las características de personalidad y el desarrollo de la patología.  

Causas de la anuptafobia

Existen muchos factores que pueden influir a la hora de desarrollar anuptafobia.

Se sustenta que no existe una única causa para este tipo de trastornos y que su aparición depende de la conjunción de distintos factores, la mayoría de ellos ambientales.

Los más habituales son esos que tienen que ver con el condicionamiento durante las primeras etapas de la vida.

Especialmente, padecer experiencias traumáticas relacionadas con el compromiso y las relaciones sentimentales como haber presenciado una mala separación de los progenitores pueden resultar aspectos importantes.

Así mismo, se sostiene que la obtención de información verbal durante la infancia puede ser también un elemento relevante.

Haber sido educado en un ambiente donde se otorga un exceso de importancia a la vida en pareja, el hecho de tener hijos o la conformación de una familia estable también puede predisponer al desarrollo de anuptafobia.

Los rasgos de personalidad anteriormente comentados como la dependencia o la baja autoestima son otros factores de riesgo que pueden dar lugar a la aparición del trastorno.

Finalmente, se concuerda que la presión y el rechazo social que existe sobre las personas solteras de edad avanzada pueden ser factores que incrementen la prevalencia de este trastorno.

¿Por qué se debe tratar la anuptafobia?

La anuptafobia es un trastorno que puede deteriorar notablemente la vida de las personas.

El individuo con este trastorno puede exponerse a sensaciones y manifestaciones de ansiedad muy elevadas, las cuales pueden repercutir en su comportamiento, en su día a día, y especialmente en su calidad de vida.

Además, superar esta alteración sin ayuda de profesionales de salud mental resulta prácticamente imposible.

No obstante, como en la mayoría de fobias específicas, no suele ser común la petición de ayuda por parte de los individuos con anuptafobia.

De hecho, La mayoría de personas que buscan ayuda psicológica para superar su fobia lo hacen por uno de estos tres determinantes:

  1. Ha cambiado algo en la vida del paciente que hace que el estímulo fóbico adquiera mayor presencia o relevancia.
  1. Un acontecimiento brusco ha provocado que aparezcan determinados miedos que antes no existían y le condicionan su vida actual.
  1. La persona está cansada de vivir con un determinado miedo y decide, por sí misma o influida por terceros, solucionar por fin su problema.

Tratamientos para la anuptafobia

Uno de los aspectos más optimistas de la anuptafobia es que esta puede superarse y remitir si se aplican las intervenciones adecuadas.

En el tratamiento de este trastorno no se suelen utilizar fármacos, excepto en esos casos en los que la respuesta de ansiedad se extremadamente elevada y se requiera el uso de ansiolíticos para le estabilización.

De este modo, la principal intervención que se debe aplicar en la anuptafobia es la psicoterapia.

Específicamente, la terapia cognitivo conductual puede aportar técnicas que son eficaces para el tratamiento de la anuptafobia.

La técnica de desensibilización sistemática, la exposición en imaginación, la terapia cognitiva y la relajación son los tratamientos psicológicos que se utilizan con mayor frecuencia en este tipo de alteraciones.

A través de estas técnicas se expone al paciente a los elementos temidos y se trabaja para evitar la respuesta de evitación, por lo que poco a poco el individuo se va habituando a sus miedos y  va desarrollando habilidades que le permiten afrontrarlo.

Referencias

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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