Apeirofobia: Síntomas, Causas y Tratamientos

La apeirofobia es el miedo excesivo e irracional al infinito. Comprende la evitación de situaciones en las que hay un estímulo relacionado con el infinito, respuestas de ansiedad y anticipación ansiosa.

Cuando hablamos de apeirofobia, es oportuno empezar remarcando que esta alteración psicológica corresponde a un grupo determinado de los trastornos de ansiedad, es decir, a una fobia específica.

apeirofobia

Las fobias específicas son bastante comunes en la sociedad mundial, sin embargo, los elementos temidos en estos trastornos no suele ser el infinito.

Por lo general, los elementos temidos en las fobias específicas suelen poseer propiedades menos abstractas y suelen estar confeccionados por elementos tangibles o fácilmente perceptibles.

Claros ejemplos de este tipo de fobia son el miedo a las arañas, a la sangre, a las alturas, a viajar en avión, a estar en espacios cerrados, a conducir, a ciertos tipos de animales, etc.

No obstante, la apeirofobia, a pesar de tener propiedades diferentes en cuanto al elemento temido, no dista del resto de fobias específicas más conocidas por lo que respecta la respuesta de la persona que la padece.

De este modo, tanto una fobia a las arañas como una apeirofobia se caracterizan por que la persona realiza una respuesta de miedo determinada cuando se le expone a su elemento temido.

Así pues, la respuesta de una persona que padece fobia a las arañas cuando se le expone a estos animales puede ser prácticamente igual a la que presenta una persona apeirofobia cuando se le expone ante el infinito.

Evidentemente, la exposición en un caso y otro variará, ya que no resulta lo mismo exponer a una persona ante una araña (un animal perfectamente identificable) que exponer a una persona al infinito (un elemento más abstracto).

Sin embargo, vamos a dejar de lado por unos instantes las características del objeto temido y vamos a centrarnos en la respuesta de ansiedad que producen estos cuando las personas con fobia específica se exponen a ellos.

De hecho el factor más importante ante este tipo de problemas no es tanto el elemento temido sino la respuesta de ansiedad que este produce.

De este modo, para determinar la presencia de una apeirofobia nos tenemos que centrar en el miedo que experimenta la persona cuando se expone a la idea de infinito.

Así pues, para afirmar que alguien padece apeirofobia debe experimentar el siguiente tipo de miedo cuando se expone a su estímulo temido:

  1. El miedo es desproporcionado con respecto a las exigencias de la situación.
  2. El miedo no puede ser explicado o razonado por parte del individuo.
  3. El miedo está más allá del control voluntario.
  4. La reacción de miedo lleva a la evitación de la situación temida.
  5. El miedo experimentado persiste a lo largo del tiempo. ç
  6. El miedo es totalmente desadaptativo.
  7. El miedo experimentado no específico de una fase o edad determinada, por lo que perdura a lo largo de los años.

Diagnóstico de apeirofobia

Hasta ahora hemos visto cual es el tipo de miedo que se debe experimentar para catalogarlo dentro de una fobia específica.

También hemos clarificado que este tipo de miedo debe experimentarse ante la exposición a cualquier situación  que provoque una idea o un pensamiento de infinito.

Así pues, las condiciones que se deben cumplir para realizar el diagnóstico de apeirofobia son los siguientes:

  1. Presentar un temor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación del objeto o la situación específica que dispara la idea o el pensamiento de infinito.
  2. La exposición al estímulo fóbico provoca casi invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad, que puede tomar la forma de una crisis de angustia situacional o más o menos relacionada con una situación determinada.
  3. La persona que padece apeirofobia reconoce que el miedo que experimenta respecto a la idea de infinito es excesivo o irracional.
  4. La(s) situación(es) fóbica(s) se evitan o se soportan a costa de una intensa ansiedad o malestar.
  5. Los comportamientos de evitación, la anticipación ansiosa, o el malestar provocados por la(s) situación(es) temida(s) interfieren acusadamente con la rutina normal de la persona, con las relaciones laborales (o académicas) o sociales, o bien provocan un malestar clínicamente significativo.
  6. En los menores de 18 años la duración de estos síntomas debe haber sido de 6 meses como mínimo.
  7. La ansiedad, las crisis de angustia o los comportamientos de evitación fóbica asociados a objetos o situaciones específicos no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Causas

La apeirofobia constituye un tipo poco frecuente de fobia específica, por lo que las características de esta alteración mental han estado poco estudiadas.

Sin embargo, debido a las enormes similitudes que poseen todas las fobias específicas, parece haber cierto consenso en admitir que las causas de la apeirofobia no tienen por qué diferir de las otras fobias específicas.

De hecho, como hemos dicho, lo único que diferencia una fobia específica de otra es el elemento temido.

De este modo, todos los tipos de fobia específica, incluyendo los casos menos comunes, pertenecen a una misma alteración mental, con posibles causas comunes y, la mayoría de ellos, con idéntica respuesta a los tratamientos psicológicos indicados.

De este modo, a través de los múltiples estudios realizados sobre la patogenia de las fobias específicas, podemos mencionar seis factores principales que explicarían la adquisición de la apeirofobia. Estos son:

  1. Condicionamiento directo o clásico

Este factor explicaría cómo ante un estímulo neutro como es la idea de infinito, la persona es capaz de emparejarlo con un estímulo aversivo que le origina ansiedad.

De este modo, la idea de infinito se emparejaría con elementos independientes aversivos hasta el punto que la persona acabaría respondiendo de forma totalmente fóbica ante este.

Para que esto suceda, se pueden ver implicados muchos factores: experiencias tempranas traumáticas, estilos rígidos de pensamientos, estilos educativos determinados o tipos de personalidad con necesidad de un excesivo control sobre la propia vida.

  1. Condicionamiento vicario.

Según esta teoría, la apeirofobia podría no adquirirse a través de experiencias vividas en primera persona sino a través del aprendizaje o la visualización externa de elementos que sean capaces de emparejar la idea de infinito con estímulos aversivos.

En estos casos cobra especial importancia que durante la niñez, los padres o alguna persona cerca experimentase este tipo de fobia o algún tipo de miedo parecido a la apeirofobia.

Así mismo, comportamientos o estilos de funcionamiento excesivamente modulados por el miedo o la necesidad de control presenciados por la persona durante su infancia o adolescencia también podrían participar en la adquisición de apeirofobia.

  1. Información verbal

Otro aspecto que ha demostrado resultar relevante en la adquisición de las fobias específicas es la información verbal y directa a la que es expuesta una persona.

De este modo, si un individuo es expuesto a manifestaciones o informaciones reiterativas sobre el significado negativo que poseen las ideas de infinito, este podría acabar adquiriendo una apeirofobia.

  1. Teorías no asociativas

Otras teorías hacen referencia a la genética de las fobias y en afirmar que el miedo es un elemento innato en las personas.

Efectivamente, la respuesta de miedo es un elemento innato que, a pesar de que puede manifestarse de formas distintas en cada persona, todos los seres humanos lo poseemos y lo experimentamos durante nuestras vidas.

De este modo, una parte de la fobia podría explicarse a través de una predisposición genética a experimentar apeirofobia.

Así mismo, a pesar de que no parece haber una elevada especificad en cuanto a la transmisión genética de las fobias, sí que parece que la respuesta de miedo en sentido general puede contener componentes genéticos importantes

  1. Factores cognitivos

Estos factores parecen ser especialmente importantes en el mantenimiento de la apeirofobia y no tanto en su génesis.

Es decir, muy probablemente los factores cognitivos no explican la adquisición de una apeirofobia pero sí que pueden explicar que esta alteración se mantenga a lo largo del tiempo.

De hecho, las ideas poco realistas sobre el daño que puede recibirse si se expone al estímulo temido es el factor principal que mantiene las fobias específicas.

Así mismo, los factores cognitivos explican los sesgos atencionales que presentan las personas con apeirofobia, al prestar mayor atención a cualquier amenaza relacionada con el elemento fóbico.

Finalmente, el principal indicador de recuperación de apeirofobia radica en la exposición de la persona que padece esta alteración a los elementos temidos.

De este modo, los factores cognitivos son los que impiden que la persona se exponga a esas situaciones por la predicción de ansiedad y malestar, por lo que estos factores resulta fundamentales en el mantenimiento de la apeirofobia.

Tratamiento

El tratamiento de las fobias específicas, tal y como marca la Sociedad de Psicología Clínica (APA) se basa fundamentalmente en dos técnicas de intervención.

La primera de ellas, tal y como hemos comentado, se centra en exponer a la persona ante la situación que ha mostrado una mayor eficacia para eliminar los pensamientos fóbicos.

Esto es, exponer la persona a su elemento temido con el objetivo de que se habitúe al estímulo fóbico y elimine sus pensamientos irracionales acerca de sus miedos.

De hecho, los pensamientos irracionales sobre la sensación de peligro o temor que produce el elemento fóbico se mantiene porque el propio miedo de la persona le incapacita para exponerse al estímulo y comprobar que sus pensamientos de temor no son reales.

De este modo, cuando la persona se expone a su elemento temido de forma prolongada va viendo, poco a poco, que sus pensamientos son irracionales y va reduciendo su respuesta de ansiedad hasta extinguir la fobia por completo.

Sin embargo, la apeirofobia presenta una barrera en su tratamiento de exposición, ya que una persona con este tipo de fobia no puede exponerse en vivo a sus temores ya que estos no están confeccionados por elementos reales sino pensamientos acerca de ideas de infinito.

Así pues, las personas con apeirofobia presentan una respuesta de ansiedad fóbica cuando se exponen a pensamiento sobre el universo, el infinito o la sensación de caer al un vacío sin fin.

Estos elementos no son tangibles por lo que no podemos exponer a la persona de forma directa a sus estímulo temido.

De este modo la exposición en la apeirofobia debe realizar mediante realidad virtual en el que se puede exponer a la persona a situaciones de infinito que le generen ansiedad fóbica a través de programas de ordenador.

Otra metodología de tratamiento consiste en la exposición en imaginación donde la persona se expone a su pensamiento temidos a través de las situaciones imaginadas que le va guiando el terapeuta.

Ambas técnicas de exposición han mostrado resultar eficaces para reducir los pensamientos fóbicos e ir reduciendo la ansiedad que se presenta en esos momentos.

Finalmente, de forma paralela al tratamiento de exposición, se pueden realizar dos tratamientos más.

Uno de ellos, las técnicas de relajación, resultan especialmente eficaces para reducir los niveles de ansiedad de la persona de forma previa a la exposición a sus elementos temidos.

De este modo, antes de iniciar la terapia en exposición se realiza un tratamiento de relajación para que la persona se exponga a sus miedos con el menor nivel de ansiedad posible.

Finalmente, se pueden aplicar técnicas cognitivas para acabar de modificar los pensamientos irracionales que no han desaparecido durante la terapia de exposición.

Referencias

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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