Arco reflejo: componentes, tipos y funciones

El arco reflejo es una vía neuronal que se encarga de producir movimientos automáticos e inconscientes, conocidos como actos reflejos. A diferencia de la mayoría de vías neuronales, en casi todas las especies animales las de este tipo no pasan por el cerebro. Por el contrario, las respuestas se crean en la médula espinal.

Esto permite que los actos reflejos se lleven a cabo de manera mucho más rápida que las respuestas más elaboradas. Debido a ello, están implicados en situaciones en las que la supervivencia o la ausencia de daño necesitan de una acción rápida. Sin embargo, esto tiene también algunas desventajas.

Fuente: pixabay.com

El arco reflejo, la estructura neuronal que se encarga de llevar a cabo estos actos, puede ser más o menos compleja en función de cuál estemos hablando. Así, algunos son conocidos como arcos reflejos simples, y otros, como compuestos. Por otro lado, pueden implicar tanto órganos internos como los sensoriales.

La importancia de los arcos reflejos es muy alta. De hecho, algunos expertos consideran que son la base para el resto de caminos neuronales en nuestro organismo, y que fueron los primeros en desarrollarse evolutivamente hablando. En este artículo veremos cómo funcionan en profundidad.

Componentes

Debido a la importancia que tienen para la supervivencia y salud del organismo, nuestro cuerpo cuenta con un gran número de arcos reflejos distintos.

Estos se diferencian entre sí en algunos aspectos clave. Sin embargo, también comparten ciertas características comunes, entre las cuales destacan los componentes que los forman.

En general, podemos destacar las diferentes partes dentro de los arcos reflejos: un receptor sensitivo, una neurona aferente o sensitiva, una neurona eferente o motora, un centro integrador y un órgano efector. Además, en función de qué tipo de arco reflejo estemos hablando, también es posible que existan interneuronas.

A continuación veremos en qué consiste cada uno de estos componentes.

Receptor sensitivo

sistema nervioso central, cerebro y médula
Cerebro y médula espinal

Los receptores sensitivos son órganos o estructuras que se encargan de transformar la información ambiental en impulsos nerviosos, que pueden ser interpretados por el Sistema Nervioso Central o SNC. Básicamente existen dos tipos: internos y externos.

Los receptores sensitivos internos recogen información sobre el estado en el que se encuentra el propio cuerpo. Así, se encargan de trasladar al SNC datos sobre componentes del organismo como el sistema digestivo, el estado de los músculos, o la presencia de dolores internos en cualquier otra parte.

Por otro lado, los receptores sensitivos externos son aquellos implicados en la interpretación de la información que recibimos del ambiente. Generalmente se encuentran en los órganos de los sentidos, aunque también pueden estar localizados en otros lugares. En función del estímulo que detecten, se les da un nombre u otro.

Así, algunos de los tipos de receptores más comunes son los quimiorreceptores, los fotorreceptores, los mecanorreceptores y los termorreceptores.

Neurona aferente o sensitiva

El segundo componente del arco reflejo es el sistema que se encarga de recoger la información captada por el receptor sensitivo y transmitirla a la médula espinal.

En los arcos reflejos simples, este papel lo lleva a cabo una sola neurona; mientras que en los arcos reflejos compuestos, existe una cadena de neuronas que realizan esta función.

Las neuronas intermedias que conectan la aferente con las eferentes y con los centros integradores, dos de los componentes de los arcos reflejos, son conocidas como interneuronas.

Neurona eferente o motora

La neurona eferente es la parte del arco reflejo que se encarga de llevar las órdenes elaboradas en la médula espinal y los centros integradores hasta los órganos que van a llevar a cabo la respuesta.

Centros integradores

Los centros integradores son la parte del arco reflejo en la que se conectan las neuronas aferentes con las eferentes, haciendo posible la transmisión de información de la una a la otra y la llevada a cabo de la respuesta automática. Las neuronas que forman parte de este componente son conocidas como interneuronas.

Órgano efector

El último componente de los arcos reflejos es el órgano efector, es decir, la estructura que lleva a cabo la respuesta automática diseñada por la médula espinal. En función del tipo de acto reflejo del que estemos hablando, el órgano efector puede ser una glándula, un músculo liso o esquelético, o un músculo cardiaco.

Tipos

En función de una serie de características, existen varios tipos de arcos reflejos. Las dos clasificaciones más importantes son la división entre arcos reflejos simples y compuestos, y la que diferencia entre arcos autónomos y somáticos.

Arcos simples vs. Arcos compuestos

La diferencia entre un arco reflejo simple y uno compuesto es muy sencilla de entender. En el primer tipo, entre el órgano sensorial y el órgano efector tan solo median una neurona eferente y una aferente. Por el contrario, en los compuestos también aparecen una serie de interneuronas, dentro de los centros integradores.

En ocasiones, también se puede encontrar el nombre “monosináptico” para los arcos reflejos simples, y “polisináptico” para los compuestos. Esta nomenclatura se refiere al número de sinapsis químicas que existen en cada uno de los grupos.

En la mayoría de los casos, los arcos reflejos son compuestos o polisinápticos. De hecho, solo los más simples tienen solamente una neurona, como por ejemplo el reflejo patelar o el reflejo de Aquiles.

Los compuestos tienen la ventaja de que permiten procesar o inhibir la respuesta utilizando el cerebro en el caso de que sea necesario hacerlo.

Arcos autónomos vs. Arcos somáticos

Existen arcos reflejos tanto en el sistema nervioso autónomo como en el somático. A pesar de que gran parte de sus componentes son prácticamente iguales, existen ciertas diferencias en la parte eferente entre ambos. En concreto, en el autónomo este componente está formado por dos tipos de neuronas.

La primera neurona del arco eferente autónomo se sitúa en los núcleos intermedio – laterales en la sustancia gris de la médula espinal (en concreto en las astas laterales), o bien en algunos núcleos autónomos en el tronco encefálico. En cualquier caso, siempre se sitúa dentro del SNC.

La segunda neurona eferente de estos arcos reflejos se sitúa en la periferia de los ganglios autónomos prevertebrales, paravertebrales, intraorgánicos o preorgánicos. Esto quiere decir que entre el SNC y el órgano efector hay siempre un ganglio, siendo esta la principal diferencia con el otro tipo de arco reflejo.

Funciones

Los seres humanos tenemos una gran cantidad de arcos reflejos diferentes. La mayoría de ellos se encargan de funciones que o bien son necesarias para nuestra supervivencia ahora mismo, o bien fueron importantes en un pasado evolutivo cercano, permitiendo a nuestros antepasados sobrevivir y replicarse con éxito.

Debido a ello, la mayoría de arcos reflejos están relacionados con situaciones de peligro, como por ejemplo la exposición a un elemento dañino o la presencia de una situación incontrolable. Por otro lado, también pueden tener que ver con la prevención de daños a algunos de nuestros órganos más importantes.

En ocasiones, sin embargo, algunos arcos reflejos ya no producen ningún efecto positivo en nuestra vida moderna. Se trata, por tanto, de simples vestigios de nuestro pasado evolutivo, que ya no cumplen ninguna función concreta en los seres humanos de la actualidad.

Ejemplos de reflejos en los seres humanos

A continuación veremos algunos ejemplos de los actos reflejos más comunes en nuestra especie.

Dilatación pupilar

La dilatación o contracción de las pupilas en función del nivel de luminosidad del ambiente es un acto reflejo diseñado para proteger nuestra retina de cantidades excesivas de luz, que podrían dañarla o incluso inutilizarla por completo.

Movimiento involuntario al tocar un objeto caliente o frío

Uno de los ejemplos más comunes de acto reflejo es el que implica un movimiento rápido que nos obliga a retirar cualquier parte del cuerpo que entre en contacto con una fuente de calor muy intenso o con un elemento excesivamente frío. El objetivo de este arco reflejo es evitarnos quemaduras de gravedad.

Toses y estornudos

Las toses y estornudos también son actos reflejos involuntarios. Su función es la de eliminar irritantes o bien de nuestra garganta, o bien de las cavidades nasales. Además, en el acto reflejo de estornudar también se produce otro movimiento involuntario, que provoca que cerremos nuestros ojos al hacerlo.

Reflejo de prensión

El reflejo de prensión pertenece a la categoría de los que tenían sentido en nuestro pasado evolutivo pero que hoy en día ya no cumplen ninguna función.

Este reflejo se da en los bebés, y consiste en lo siguiente: cuando a un niño pequeño se le acerca un elemento cilíndrico a las manos (como un dedo), inconscientemente lo agarra con fuerza.

En nuestro pasado como especie, este reflejo tenía la función de ayudar a los niños a agarrarse a sus madres para evitar caerse cuando les sujetaban. El reflejo de prensión es compartido por prácticamente todas las especies de primates que existen, y es de hecho una de las pruebas más directas de la teoría darwiniana.

Reflejo rotuliano

Uno de los reflejos más estudiados en medicina es el movimiento que se produce en la pierna al ser golpeados en la rótula con un objeto contundente. La presencia o ausencia de este movimiento puede utilizarse para diagnosticar ciertos tipos de daños neurológicos o cerebrales.

Referencias

  1. “Reflex Action and Reflex Arc” en: News. Recuperado en: 15 Enero 2019 de News: news.com.
  2. “What is reflex action and reflex arc?” en: Just Science. Recuperado en: 15 Enero 2019 de Just Science: justscience.in.
  3. “How does the nervous system help us respond?” en: BBC. Recuperado en: 15 Enero 2019 de BBC: bbc.com.
  4. “Definición de arco reflejo” en: Definición De. Recuperado en: 15 Enero 2019 de Definición De: definicion.de.
  5. “Reflex arc” en: Wikipedia. Recuperado en: 15 Enero 2019 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
Alejandro Rodríguez Puerta es un psicólogo y coach titulado por la Universidad Autónoma de Madrid, que compatibiliza su trabajo en el campo de la salud mental humana con sus labores como escritor y divulgador. Actualmente colabora con varias páginas de psicología y salud, hablando sobre distintos temas relacionados con el bienestar de las personas.

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