Armillaria mellea: características, hábitat y enfermedades por ingesta

Armillaria mellea es una especie de hongo multicelular macroscópico que frecuentemente actúa como patógeno de plantas. Es el agente causante de la llamada “llaga blanca” o podredumbre de la raíz, razón por la que es considerada como una plaga extremadamente dañina y peligrosa.

El ataque por Armillaria mellea a las numerosas plantas susceptibles provoca la putrefacción de las raíces, impidiendo la absorción de agua y nutrientes del suelo, y la subsiguiente muerte. La enfermedad es común en suelos húmedos y compactos, donde las raíces están en condiciones que promueven la asfixia.

Figura 1. Masas compactas de individuos de Armillaria mellea infectando un tronco de árbol. Fuente: Skookshroomer76 [CC0], from Wikimedia Commons

Muchísimas especies vegetales son susceptibles a la infección por Armillaria mellea, como: cacaoteros, aguacates, mangos, melocotoneros, manzanos, cerezos, pistachos, ciruelos, almendros, papaya, vides, albaricoques, caquis, coscoja, rosales, entre otros.

En algunas localidades se emplea este hongo como especie comestible y forma parte de la farmacopea de la medicina tradicional china, pero se recomienda mucha precaución en su consumo, ya que puede producir intoxicaciones cuyo cuadro sintomático es conocido.

Características

Morfología

Píleo o sombrero

Es la parte del hongo que contiene a las láminas, las cuales alojan a las esporas. El sombrero de Armillaria mellea, habiendo alcanzado su máximo desarrollo, puede tener hasta 15 cm de diámetro.

La forma puede ser esférica, convexa, aplanada u ondulada, según avanza la edad. Es de color miel; de allí la designación para su especie “mellea” (color miel o amarillo en latín).

La cutícula del sombrero es fácilmente separable y frecuentemente presenta unas escamas pequeñas, marrones, fugaces, que pueden desaparecer con la lluvia.

Himenio

El himenio es la parte fértil del hongo. La especie Armillaria mellea presenta numerosas láminas, morfológicamente del tipo subdecurrente, por la forma en la que se unen con el pie, pues se prolongan en un hilo bajando por esta estructura.

Estas láminas están apretadas ligeramente y presentan color blanco crema y manchas amarillas cuando el hongo es joven; después se tornan amarillas y en la vejez muestran un color rojizo o pardo.

Figura 2. Armillaria mellea. Se observan las manchas pardas, las formas convexa y aplanado-ondulada del sombrero y el pie largo y curvado. Fuente: Pixabay.com

Estipe, pie o pedúnculo

El pie es la estructura que soporta al píleo o sombrero. El pie de Armillaria mellea es muy largo, cilíndrico, fusiforme, curvado, elástico, fibroso, de color marrón-crema pálido que se torna marrón-ocre con el tiempo.

Presenta un amplio anillo blanquecino, persistente y membranoso. La variedad lutea posee el anillo de color amarillento. Los grupos de Armillaria mellea forman a través de sus pies, en la base, una masa firme y compacta.

Tejido constitutivo o “carne”

La carne es leñosa y fibrosa en la zona del pie y blancuzca, firme, en el sombrero. Presenta un olor fuerte, desagradable. El sabor se torna amargo en los especímenes adultos.

Micelio

El micelio de un hongo está conformado por el conjunto de hifas o filamentos cilíndricos cuya función es la nutrición.

El hongo Armillaria mellea desarrolla una red de rizomorfos o cordones de micelios, formados por agregados lineales de hifas paralelas, con aspecto de raíces. Los rizomorfos infectan a todo el árbol y tienen la capacidad de propagarse a otras plantas vecinas.

Nutrición y forma de vida

Los hongos no poseen clorofila, ni ninguna otra molécula capaz de captar la energía lumínica solar, por lo tanto no son capaces de producir sus alimentos por la vía de la fotosíntesis, y deben nutrirse de sustancias que toman de otros organismos vivos o muertos. Su modo de vida puede ser como parásitos, saprófitos o simbiontes.

Armillaria mellea es un hongo parásito que también puede tener vida saprófita, puesto que puede vivir en diversos árboles vivos o muertos.

Como parásito, Armillaria mellea toma sus nutrientes directamente de la planta que infecta y causa la muerte de muchas especies vegetales, pudriendo las raíces e impidiendo la absorción de nutrientes.

Cuando Armillaria mellea ha infectado una planta, los signos se detectan en las ramas, en las cortezas del tronco y en las raíces, con daños irreparables de marchitamiento y necrosis.

Posteriormente a la infección parasitaria, cuando ya la planta ha muerto, Armillaria mellea adquiere la forma de vida saprófita, actuando como descomponedor de los restos de los troncos, materia orgánica muerta de donde obtiene sus nutrientes.

En esta forma de vida saprófita, el hongo degrada moléculas complejas a otras más sencillas, que luego son fácilmente asimiladas por las plantas, cerrando el ciclo de materia en el ecosistema.

Reproducción

En el ciclo biológico de este hongo, las esporas y los rizomorfos desempeñan roles diferentes y complementarios para la exitosísima reproducción de esta especie.

Armillaria mellea posee forma de reproducción por esporas y a través del contagio de plantas infectadas a plantas sanas, de tal manera que un solo foco de infección tiene la capacidad de invadir a un bosque o cultivo completos.

A través de las esporas, el hongo puede implantarse en los restos muertos y otros tejidos dañados. Estas implantaciones primarias se convierten en centros de difusión, a partir de los cuales la infección se contagia a las plantas vecinas a través del desarrollo de los rizomorfos en el subsuelo.

Los rizomorfos tienen la capacidad de adherirse a las raíces y también pueden crecer en forma libre en el suelo.

Adicionalmente, Armillaria mellea es una de las poquísimas especies de hongos bioluminiscentes, es decir que posee la propiedad de emitir luz. La emisión de luz en la oscuridad funciona como mecanismo coadyuvante de la reproducción, pues sirve como atractor de insectos que contribuyen en la dispersión de las esporas.

Hábitat y distribución

Crece en veranos lluviosos, desde septiembre hasta el inicio del invierno, en forma cespitosa, en grupos compactos de muchos especímenes, sobre troncos de árboles vivos o muertos.

Tiene una amplia distribución en todo el planeta, en suelos de textura limo-arcillosa, compactos y de mal drenaje, donde se producen estancamientos de aguas que ocupan los poros del suelo, generando ausencia de aire y asfixia de las raíces.

Composición química

Los estudios químicos de Armillaria mellea reportan la presencia de ácidos fenólicos, ácidos grasos, tocoferoles, ácido ascórbico, polisacáridos con propiedades antioxidantes, alto contenido de proteínas y de carbohidratos, y bajos niveles de grasas.

Se ha aislado un antibiótico de los micelios; el ácido armilárico, el cual presenta actividad contra bacterias gram positivas y levaduras. También se reporta la presencia de dos ésteres aromáticos sesquiterpenoides denominados armillarin y armillaridin.

La bibliografía científica informa de la presencia en Armillaria mellea de un compuesto llamado amillarikin, con propiedades citotóxicas anticancerígenas en carcinoma hepatocelular y en células de leucemia humanas.

Control de la llaga blanca de Armillaria mellea

No hay un tratamiento efectivo de exterminio de la infección por Armillaria mellea. Se requiere extirpar todos los árboles infectados, sacar completamente las raíces y destruir, quemándolos, cualquier resto de raíces y troncos.

Posteriormente, el suelo debe regarse con solución de sulfato de hierro (FeSO4) al 10%, y labrar, remover, desmenuzar y airear la tierra.

Se recomienda que las áreas infectadas con este hongo, no se cultiven con especies susceptibles a la infección, sino con herbáceas, durante al menos 10 años.

Una técnica de prevención en los cultivos es rodear los árboles susceptibles a la infección con otras especies resistentes, como mirto, boj, pino carrasco, fresno o algarrobo.

Se ha reportado que las especies resistentes a la infección por Armillaria mellea, excretan a través de sus raíces compuestos químicos letales para el desarrollo del micelio.

Posibles confusiones con otras especies de hongos

En vista de que en algunas localidades la especie Armillaria mellea se considera como comestible y medicinal, es oportuno señalar que este hongo puede confundirse con otras especies.

Armillaria mellea puede distinguirse de Armillaria ostoyae, especie con la que puede confundirse con mucha facilidad, debido a que esta última presenta un color más pardo y un anillo blanco. También tiene semejanzas morfológicas con Armillaria tabescens, pero esta última especie no presenta anillo.

Puede confundirse con el hongo tóxico Hypholoma fasiculare, pero este último posee sombrero, pie y carne más amarillos, y no presenta un anillo bien desarrollado.

Se recomienda confiar solamente en las determinaciones hechas por micólogos especialistas y centros sanitarios de cada país.

Enfermedades por ingesta

El hongo Armillaria mellea es considerado como una especie comestible en muchas localidades, sin embargo se recomienda mucha precaución en su uso como alimento, ya que puede provocar intoxicaciones.

El consumo de Armillaria mellea produce el llamado síndrome muscarínico tardío, con un período de latencia mayor de 6 horas. El cuadro muscarínico sudoriano que produce se manifiesta en los síntomas siguientes:

-Sialorrea o hipersalivación.

-Sudoración.

-Lagrimeo.

-Broncorrea o excesiva secreción de moco por los bronquios.

-Broncoconstricción, tos, dificultad respiratoria.

-Miosis o contracción de la pupila y del cristalino del ojo.

-Visión borrosa.

-Cólico intestinal.

-Puede producir hipotensión y bradicardia o descenso de la frecuencia cardíaca.

El tratamiento de esta intoxicación es sintomático y de soporte con hidratación. Si se presentan hipotensión y bradicardia se requiere la administración de atropina; un fármaco antagonista de los efectos muscarínicos mencionados.

Referencias

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  3. Obuchi, T., Kondoh, H., Watanabe, N., Tamai, M., Imura, S., Jun-Shan, Y. and Xiao-Tian, L. (1990). Armillaric Acid, A New Antibiotic Produced by Armillaria mellea. Planta Medica. 56(2):198-201. doi: 10.1055/s-2006-960925 Chemical
  4. Vaz, J.A., Barros, L., Martins, A., Santos-Buelga, C., Vasconcelos, H. and Ferreira, I. (2010). Chemical composition of wild edible mushrooms and antioxidant properties of their water soluble polysaccharidic and ethanolic fractions. Food Chemistry. 126(2):610-616. doi: 10.1016/j.foodchem.2010.11.063
  5. Yang, J., Yuwu, C., Xiaozhang, F., Dequan, Y. and Xiaotian, L. (1984). Chemical Constituents of Armillaria mellea Mycelium I. Isolation and Characterization of Armillarin and Armillaridin. Planta Medica. 50(4): 288-290. doi: 10.1055/s-2007-969711
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Biólogo egresada de la Universidad de Los Andes.

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