8 Técnicas Asertivas Para Decir lo que Piensas

Las técnicas asertivas sirven para mejorar la competencia de la asertividad, una habilidad social fundamental para respetar tus derechos a la vez que respetas los de los demás.

Quizá si te expongo a continuación una serie de situaciones cotidianas, las cuales nos han pasado a todos, entenderás mejor para que sirve en la vida ser asertivo: “Estás en la cola para pagar en el supermercado y tienes mucha prisa. De pronto alguien se te cuela y aunque te enfadas mucho no eres capaz de decirle nada.”

Técnicas asertivas

“Tu pareja siempre llega tarde a todos sitios, hoy era para ti importante que llegase temprano, pues es vuestro aniversario. De nuevo vuelve a retrasarse, pero no le dices nada para no comenzar la cita con una discusión.”

“Llevas un tiempo pensando que en la empresa donde trabajas puedes aportar nuevas ideas para aumentar la productividad, pero tu jefe tiene fama de ser muy testarudo, así que no le planteas las propuestas que tienes en mente.”

“Tu amigo te pide que le dejes dinero, a pesar de que tú últimamente estás teniendo muchos gastos, se lo prestas por miedo a que se enfade.”

Estoy segura de que te habrás identificado con alguna de las situaciones anteriores, o puede que incluso con todas. El factor en común que tienen todas ellas, es que en ningún caso dijiste qué pensabas o como te sentías por miedo a iniciar un conflicto.

Pues bien, de eso trata la asertividad, de tener la capacidad de decir cómo nos sentimos y qué pensamos, en el momento que lo necesitemos, de una forma correcta para no tener problemas con los demás.

¿A qué le llamamos asertividad?

En las situaciones descritas anteriormente, la mayoría de personas actúan de la misma forma que el sujeto del ejemplo. El problema de no decir lo que piensas, además de no ser leales a nosotros mismos, es que es probable que cuando finalmente soltamos todo lo que queremos decir, la reacción de ira será mayor de lo que hubiera sido, si hubiéramos sido asertivos en el momento oportuno.

Supongo ya estás entendiendo más o menos que significa ser asertivo. Podríamos definir de forma básica la asertividad como una forma de comunicación en la que pones énfasis en tu derecho a expresarte y a sentir. Una forma de comunicarte en la que expresas tus opiniones de una forma honesta, sincera, y sobre todo no agresiva. Es tener respeto por ti y por lo demás.

Aunque pueda parecer sencillo a simple vista, ponerlo en práctica no es tan fácil. Ya que normalmente los momentos en los que necesitamos ser asertivos, suelen estar relacionados con estados de inconformismo, molestia o enfado. Sólo que al usar la asertividad, la situación quedará simplemente en un diálogo donde se respeta a las dos partes.

Por suerte, como ya te comenté al inicio del artículo, la asertividad se puede aprender e incluso mejorar. Tiene relación con la inteligencia emocional, ya que está basada en una forma de comunicar como te sientes, pero sin dejarte llevar por las emociones.

Ser asertivo te servirá para exponer a los demás cúales son tus deseos y necesidades, así como tener dignidad, y confiar más en uno mismo. El respeto que tú mismo puedas tener por ti, no lo tendrá nadie más.

¿Para qué me puede servir ser asertivo?

La asertividad puede serte muy útil en el día a día, en concreto te expondré algunos casos:

  • Expresar tu propia opinión, hacer una petición o pedir un favor. De echo algo interesante sobre la asertividad es que desde este estilo comunicativo tus peticiones tienen más probabilidad de tener éxito en la consecución de objetivos.
  • Expresar aquellas emociones negativas que necesites liberar. Además de rechazar aquellas peticiones que no quieres realizar sin que los demás se sientan ofendidos por tu rechazo.
  • Iniciar, mantener, cambiar y finalizar conversaciones en el momento en que lo creas oportuno, sin sentirte incómodo o pensar que la otra persona puede sentirse mal.
  • Resolver aquellos conflictos y problemas del día a día de una forma serena y productiva, sin que pierdas el control de la situación, y las emociones se apoderen de ti.

Cabe añadir, que ser asertivo tampoco implica que nadie vaya a enfadarse jamás contigo, y que todo lo que pidas te será otorgado. Piensa que los demás también tienen derecho a sentirse enfadados y a decir que no cuando lo vean oportuno.

¿Por qué me cuesta ser asertivo?

Existen varias razones, con las que puedes sentirte identificado, por las que puede que aprender a ser asertivo, se haga una tarea más difícil de lo que pensabas. Quizá antes de aprender a expresarte con asertividad, sería conveniente que trabajaras los puntos que te expongo a continuación:

  • Tener una baja autoestima y poca autoconfianza hará que ser asertivo no sea una tarea fácil. Además puede convertirse en un círculo vicioso, el no ser asertivo hará que te otorgues a ti mismo poco valor, por lo que cada vez tendrás menos estima y confianza en ti mismo.
  • Implementación de estereotipos. Esto quiere decir que a lo largo de la vida, vamos adquiriendo algunos roles, y asignando roles a los demás, lo cuáles a nivel social pensamos que son adecuados y correctos. En este punto se hace referencia al hecho de por ejemplo, por trabajar en una empresa, creer que tu opinión merece menos reconocimiento que la de otro trabajador que en la organización esté en una línea superior.

Lo desfavorable, es que somos nosotros mismos quienes aceptamos el rol que creemos adecuado, por lo que nos autoaplicamos normas a la hora de comunicarnos y expresarnos con los demás.

  • Porque estás estresado o nervioso. En aquellos momentos en los que tenemos un nivel de activación nerviosa elevado, podemos sentir que la situación se nos escapa de las manos, y la forma de actuar que tenemos no es la más adecuada en cuanto al concepto de la asertividad.
  • Por las experiencias que viviste en el pasado. Quizá en algún momento intentaste comunicarte de una forma correcta con los demás y obtuviste respuestas que no te gustaron o no conseguiste aquello que necesitabas. Esto hace que el modelo de relación que has aprendido se aleje de la asertividad, ya que al conseguir lo contrario, pensaste que el esfuerzo no merecía la pena. Además si aquellas personas que te rodean tienen una forma de comunicarse hostil, esto hace que te limites a aprender esas formas de comunicación y no otras más saludables.

8 técnicas asertivas para decir lo que piensas

A estas alturas del artículo, una vez que ya has comprendido realmente que es la asertividad y en qué puede ayudarte, te expongo a continuación algunas técnicas sencillas y efectivas para que comiences a practicar esta habilidad social.

  1. Cambia los pensamientos negativos por los positivos

Es importante que sepas que la negatividad tiene un efecto limitante ante las metas que nos proponemos. A veces las personas más críticas con nosotros, somos nosotros mismos. Es por esto que es necesario que cambies algunos esquemas mentales a la hora de pensar sobre ti y sobre lo que quieres conseguir.

Los pensamientos negativos, nos instauran creencias que hacen que nuestra capacidad de esfuerzo se vea mermada por un continuo baño de negatividad.

La idea es que cada vez que notes que estás pensando de forma negativa, cambies el pensamiento a una afirmación positiva. Por ejemplo:

En lugar de pensar: “soy una mala persona si no le dejo dinero a mi amigo”, puedes pensar “tengo derecho a decidir que quiero hacer con mi dinero, y a ser libre de prestarlo cuando quiera y a quien quiera.”

  1. Deja de pensar que los demás pueden leer tus pensamientos

Parece absurdo, pero algunas personas piensan que los demás pueden saber en que están pensando. Si eres de esas personas, piensa que además de que nadie tiene el poder de leer la mente, los demás no están continuamente esperando cosas de ti. Y si lo hacen, es su problema, no el tuyo.

Igual que ellos no pueden saber en qué piensas, tú tampoco puedes saber cómo reaccionaran o que están realmente esperando de ti. Aprovecha esto para tomar confianza en que tienes posibilidades de averiguarlo mediante una comunicación asertiva.

  1. Defiende tus creencias, y tú verdad, sin pensar que es la verdad absoluta

Debes entender que el contenido de tus mensajes, pueden o no ser aceptados o tomados como ciertos por los demás. No se trata de convencer a nadie de que lo que tú dices es la única opción, sino de hacer saber a los demás cuál es tu postura.

Cuando comuniques tus opiniones no lo hagas desde intentar convencer al otro de que tu opinión es mejor que la tuya, sino simplemente desde el respeto hacia ti mismo y hacia las opiniones de los demás.

  1. Recuerda cuál es tu objetivo

Ser asertivo no solo significa decirle a los demás lo que piensas, sino dejar claro que quieres conseguir. Para poder conseguir tus objetivos, primero debes averiguar que es lo que quieres realmente. Por lo que párate un momento, y piensa que es realmente lo que quieres conseguir expresando tu opinión y sentimientos.

Pensar y visualizar tus metas, te proporcionará más confianza en ti mismo, y más motivación a la hora de intentarlo. Cuanto más claro tengas lo que quieres, más fácil será perseguir y conseguir el objetivo.

  1. Intenta ser lo más concreto que puedas

Debes ser capaz de transmitir de forma exacta y detallada lo que quieres. Dar rodeos, o darle muchas vueltas a un mismo concepto o idea puede hacer que tu interlocutor no sepa a qué te refieres y qué además se canse de esperar a que le des tu mensaje.

Por lo que, si lo precisas, antes de hablar, intenta hacer un esquema mental de tu exposición, para que a la hora de comunicarte sepas qué debes decir.

  1. Haz referencia a los hechos tal y como han sucedido y no a tus juicios de valor

Normalmente el ser humano, tiende a atribuir prejuicios según como se ha percibido la situación. Esto quiere decir que, el hecho de que una persona haya actuado de una determinada forma, no quiere decir que siempre vaya a actuar así o su forma de ser este reñida por lo que ha pasado.

Por ejemplo, si este texto tuviera alguna falta de ortografía esto no quiere decir que yo no sepa escribir, sino simplemente que tiene alguna falta de ortografía.

Esa es la diferencia, no atribuir a los hechos impresiones personales que no sabes si realmente se cumplen.

Además al comunicarte con los demás, si no atribuyes tus impresiones personales, esto hará que la otra persona no se sienta ofendida.

  1. Añade una lista de motivos y porqués a lo que pides

Por ejemplo, si un amigo tuyo te comenta que necesita un coche nuevo sin darte los motivos de porque lo necesita, seguro que acabarás pensando que realmente conseguir un nuevo coche, no es una necesidad real para tu amigo.

Expresar tus motivos junto a tu mensaje, es una buena forma de conseguir que la otra persona entienda tu punto de vista, ya que el interlocutor verá que realmente hay razones que sostienen lo que comunicas.

De la misma forma, si es alguien quién te demanda un favor, puedes negarte sin dar explicaciones, pero es mucho más asertivo si expones las razones de porque rechazas la petición, ya que además de restar agresividad a tu respuesta, la otra persona tendrá una comprensión real sobre tu respuesta negativa.

  1. Habla desde “ti” y no desde “tú”

Cuando en un mensaje, hacemos referencia a la palabra tú, la persona que está hablando contigo puede sentirse acusado y comenzar a tornarse todo más difícil.

Para poder comunicarle a alguien algo, sin hacer referencia a la segunda persona (tu), puedes comunicarte desde ti mismo (yo).

Te pondré algunos ejemplos:

“Me gustaría acabar de hablar sin tener interrupciones”, en lugar de: “deja de interrumpirme” me siento incómodo cuando no puedo sentarme en mi mesa habitual de trabajo” en lugar de: “no quiero que te sientes en mi sitio”.

¿y tú que otras técnicas asertivas conoces?

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