Baja por Ansiedad: Cuándo Pedirla y Dónde Acudir

Las bajas por ansiedad son una de las causas principales por la cual un individuo tiene que dejar de lado sus funciones laborales. Por ejemplo, en España, las patologías psiquiátricas constituyen la segunda causa de baja laboral proceptual y la primera en bajas prolongadas en términos absolutos.

No obstante, la sintomatología ansiosa puede causar, en algunos casos, cierta controversia a la hora de decidir si debe motivar la petición de una baja laboral o no.

la baja laboral por ansiedad es un hecho bastante corriente en ciertos sectores estresantes

De hecho, tal y como sucede con la mayoría de trastornos psiquiátricos, en la actualidad existe un notable rechazo social acerca de las bajas laborales motivadas por problemáticas ansiosas.

No obstante, esto no quiere decir que la ansiedad no pueda justificar una baja laboral en muchos casos. Las alteraciones ansiosas cuenta hoy en día con diagnósticos fiables y con psicopatologías bien documentadas.

En este artículo se revisan las propiedades acerca de las bajas laborales por ansiedad y se comenta cómo y dónde se debe acudir para gestionarlas.

¿Qué es una baja laboral por ansiedad?

Las bajas laborales por ansiedad presentan los mismos criterios que el resto de bajas laborales. Es decir, el padecimiento de una condición o una patología que resulta incompatible con el desempeño de la actividad laboral.

Esta primera apreciación resulta importante ya que, a menudo las bajas laborales por ansiedad se vinculan a factores internos más o menos premeditados.

De hecho, la baja por ansiedad puede ser rechaza por varios individuos de forma errónea, al relacionar las alteraciones psicológicas con voluntades o atributos caractericiales de las personas.

No obstante, cuando se concede una baja por ansiedad la persona presenta una condición psicológica que resulta patológica y que le impide realizar las tareas laborales de forma adecuada.

Así pues, las problemáticas de ansiedad así como cualquier otro tipo de alteración psicopatológica debe interpretarse de la misma forma que se interpretan las enfermedades físicas, por lo que respecta la baja laboral.

Cuando un profesional médico determina que una persona requiere un periodo de baja y descanso, utiliza los mismos criterios tanto si se trata de una afección física como si se trata una afección psicológica.

¿Dónde se debe acudir?

Otro elemento que suele generar cierta controversia acerca de la baja por ansiedad consiste en los procesos que se deben realizar para tramitarla.

¿Hay que acudir algún especialista? ¿Se tiene que pedir cita con un psiquiatra o psicólogo? ¿Quién puede tramitar una baja por ansiedad?

Tal y como se ha comentado anteriormente, las afecciones psicológicas siguen el mismo curso que las patologías físicas por lo que respecta las bajas laborales. Por este motivo, ante la detección de síntomas importantes de ansiedad, resulta conveniente acudir al médico de cabecera.

El profesional médico realizará una primera exploración y determinará, a través de los resultados de las evaluaciones, la adecuación de una baja laboral.

Posteriormente, si lo estima oportuno, el médico de cabecera puede determinar la derivación hacia el servicio de psiquiatría, tanto para efectuar una evaluación más detallada acerca de la alteración, como para iniciar un plan de tratamiento.

Así mismo, en algunos casos el médico de cabecera puede considerar oportuno la derivación hacia el servicios de psicología para profundizar en la intervención e iniciar tratamiento psicológico.

La derivación al servicio de psicología no depende de la realización de visitas con el psiquiatría ni de la realización de una intervención farmacológica.

¿Cuándo se debe pedir la baja por ansiedad?

El requisito básico para plantear la petición de una baja por ansiedad consiste en la experimentación de signos y síntomas ansiosos intensos.

Ante el padecimiento de un estado ansioso elevado, resulta recomendable acudir a los servicios médicos para realizar una valoración del estado e iniciar algún tipo de intervención si resulta oportuno.

Así mismo, otro factor importante para pedir la baja por ansiedad consiste en la repercusión tanto a nivel personal como a nivel profesional que generan los síntomas ansiosos.

Cuando estos repercuten negativamente en la calidad de vida de la persona y en su desempeño laboral, resulta conveniente tramitar la baja laboral.

¿Cuándo se conceden la bajas por ansiedad?

La determinación de tramitar una baja por ansiedad, tal y como sucede con cualquier otro tipo de patología, ya sea física o mental, es siempre efectuada por un profesional médico.

En este sentido, la valoración del médico de cabecera, así como de los profesionales médicos de las derivaciones efectuadas si se considera oportuno, resulta el elemento que determina la tramitación de una baja por ansiedad.

No obstante, existen una serie de factores que, de forma general, suelen apuntar a la necesidad de una baja laboral. A pesar de que estos elementos pueden ser útiles a modo orientativo, la valoración final en cada caso debe ser efectuada por el profesional médico correspondiente.

Padecimiento de un trastorno de ansiedad

En la actualidad, las alteraciones ansiosas están bien documentadas y cuentan con una gran variedad de entidades diagnósticas que permiten establecer la presencia de una psicopatología.

En este sentido, el diagnóstico de un trastorno de ansiedad suele motivar la tramitación de una baja laboral. No obstante, la relación entre ambos términos no resulta siempre lineal y puede estar sujeta a variaciones determinadas por el profesional médico.

Los principales trastornos de ansiedad que pueden motivar la tramitación de una baja laboral son: trastorno obsesivo compulsivo, trastorno por estrés post-traumático, fobia específica (especialmente cuando el elemento fóbico se relaciona con algún aspecto laboral), ataque de pánico con o sin agorafobia y trastorno de ansiedad generalizada.

Interferencia significativa con la vida del sujeto

A pesar de que muchas de las alteraciones ansiosas pueden englobarse dentro de un trastorno de ansiedad, no todos los síntomas de ansiedad cuentan con un diagnóstico específico.

Por este motivo, más allá del diagnóstico efectuado, uno de los elementos claves para la tramitación de una baja laboral por ansiedad radica en los efectos que los síntomas ansiosos causan sobre la vida del sujeto.

De forma general, cuando las manifestaciones de ansiedad interfieren acusadamente con la rutina normal del individuo, con sus relaciones laborales o sociales, o producen un malestar clínicamente significativo, se suele motivar la baja laboral.

Referencias

  1. Valoración de las discapacidades y del daño corporal. Baremo internacional de Invalidez. Autor Louis Melennec. Ed. Masson-2000.
  2. Manual de diagnóstico diferencial y tratamiento en Psiquiatría de Julio Vallejo Ruiloba. Ed Masson-2001.
  3. El consentimiento informado en Psiquiatría de Jesus Sanchez Caro. Medical – 2003. Ediciones Diaz de Santos.
  4. Introducción a la Psicopatología y a la Psiquiatría. J Vallejo Ruiloba. Masson. 6ª edición.
  5. Harrison, Principios de Medicina Interna. 16ª Edición. Mac Graw Hill.

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