15 Beneficios del Aceite de Argán para la Salud

Son varios los beneficios del aceite de argán para la salud: fortalece el sistema inmunológico, previene enfermedades del corazón, mejora el estado de la piel, posee propiedades antiinflamatorias, ayuda a tratar quemaduras, combate el reuma, previene la diabetes y otros que a continuación te explicaremos.

El aceite de argán es un ungüento obtenido de la planta Argania Spinosa, su origen se sitúa en Marruecos y diversas zonas del oeste de Argelia. Este aceite se usa principalmente como sustitutivo alimenticio en épocas de escasez o sequía.

beneficios del aceite de argán

Desde hace una década el aceite de argán está alcanzando cierta popularidad fuera de las fronteras africanas. Su uso se está extendiendo cada vez más por Europa y  diversas zonas de América, su expansión es debida, entre otros aspectos, a los múltiples beneficios para la salud que aporta este aceite y que detallaremos en este artículo.

Beneficios que aporta el aceite de argán organismo

1- Fortalece el sistema inmunológico

La principal característica del aceite de argán es que posee altos niveles de antioxidantes, estas moléculas se encargan de prevenir o retrasar los daños en las células, y reducen el riesgo de padecer cualquier tipo de enfermedad.

2- Previene enfermedades del corazón

El aceite de argán contiene ácidos grasos omega 6 que reducen las posibilidades de contraer enfermedades cardíacas. También aleja la aparición del cáncer y evita problemas como la inflamación de los párpados a causa de las glándulas sebáceas.

3- Mejora la salud capilar

El aceite de argán contiene nutrientes que fortalecen el cuero cabelludo, además, es un buen hidratante que evita que el pelo permanezca en un estado seco y quebradizo. Este aceite se suele utilizar con mucha frecuencia en tratamientos de belleza, ya que aporta volumen y brillo al cabello.

4- Aleja las enfermedades de la piel

La presencia de ácidos grasos omega 9 en el aceite de argán ayudan a mantener la piel hidratada protegiéndola de algunos irritantes externos como el frío.

También se utiliza como crema para tratar problemas dermatológicos como la psoriasis o el acné, y en ocasiones mujeres embarazadas la utilizan para disimular las estrías que surgen antes y después del parto. Es recomendable consultar a un médico cuando se utilice el aceite de argán para este fin. 

5- Previene la hipertensión

Uno de los componentes del aceite de argán es el Tocoferol, se trata de diversos compuestos orgánicos que actúan como vitamina E. Por este motivo, este aceite también se utiliza para estabilizar los niveles de colesterol y como tratamiento complementario para las enfermedades cardiovasculares.  

6- Ayuda a mantener equilibrado el sistema nervioso

La presencia de ácidos grasos omega 6, y de dos sustancias relacionadas con los ácidos grasos esenciales, llamadas prostaglandinas y leucotrienos propician el funcionamiento correcto del sistema nervioso evitando la aparición de problemas de déficit de atención, hiperactividad y trastornos del desarrollo de la coordinación. 

7- Posee propiedades antiinflamatorias

Los ácidos grasos omega 6 y las prostaglandinas y los leucotrienos también tienen la capacidad de mejorar el sistema inmune, acelerar el proceso de curación de heridas, y fortalecer al organismo frente a las reacciones alérgicas o inflamaciones.

8- Ayuda a tratar las quemaduras de la piel

Otro de los efectos del aceite de argán es que puede utilizarse como crema para tratar quemaduras en la piel por los ya comentados efectos cicatrizantes. Además, enfría, relaja e hidrata la piel, en ocasiones se usa después de haber estado expuesto durante un tiempo largo a la luz solar. Para este uso se recomienda consultar previamente con un médico y solo se debe aplicar sobre quemaduras superficiales.

9- Favorece la regeneración celular

El ácido linoleico es otro de los componentes que forman parte del aceite de argán, se trata de un ácido graso esencial de la serie omega 6.

La presencia de este compuesto en el aceite de argán provoca que favorezca la regeneración y permeabilidad celular, reduzca los signos de envejecimiento y sequedad de la piel y la mantenga más elástica evitando la aparición de arrugas. Estos efectos también provocan que el aceite de argán sea utilizado en tratamientos de belleza. 

10- Contribuye a que se produzca una buena digestión

El aceite de argán favorece la aparición de la pepsina, una enzima que ayuda a digerir las proteínas, propiciando que se descompongan ciertas sustancias del estómago a través de la hidratación. También favorece la segregación de bilis en el hígado  y contribuye a realizar una digestión ligera. 

11- Se utiliza como estimulante

Aunque el aceite de argán no se suele utilizar para este fin, en países como Argelia, Egipto o Marruecos, se crea un ungüento a base de almendras, miel y aceite de argán llamado “Amlou” que aporta energía y vitalidad al organismo.

12- Previene la diabetes

En diversas zonas del norte de África, especialmente en Túnez, este aceite se utiliza para disminuir el efecto de una enzima llamada amilasa, que está directamente relacionada con la diabetes. Mantener a esta enzima en unos niveles adecuados también aleja enfermedades como la pancreatitis, la gastroenteritis, la infección de las glándulas salivales, las úlceras, o la obstrucción de las vías pancreáticas.

En lo que respecta a la regulación de los niveles de la amilasa se debe ser extremadamente cuidadoso, ya que el defecto de esta enzima también puede ser perjudicial. Es recomendable consultar al médico.

13- Es un remedio contra la mastitis

También en algunos países del norte de África se utiliza el aceite de argán como tratamiento contra la mastitis.

Esta dolencia consiste en una inflamación de la glándula mamaria producida por la obstrucción de los conductos que transportan la leche. Las propiedades antiinflamatorias de este aceite y la presencia de los ácidos grasos omega 6 alivian el dolor y reducen la hinchazón.

14- Ayuda a combatir el reuma

El aceite de argán está considerado como un remedio natural para tratar el reuma. Esto es debido a las propiedades antiinflamatorias que posee a causa de la presencia de los ácidos grasos omega 6 en su composición.

Además es capaz de proteger al organismo de alergias e inflamaciones. También es en el norte de África donde se usa el aceite de argán para tratar esta dolencia.

Componentes del aceite de argán

Las múltiples propiedades que tiene este particular aceite se deben a la diversidad de componentes que forman parte la misma, aunque algunos varían dependiendo de la variedad de la planta de la que se haya extraído.  

Los triglicéridos son los elementos que más abundan, seguidos de los ácidos grasos insaturados entre los que se encuentran el oelico, linoleico, gondoico, linolénico y palmitoleico, y los insaturados entre los que figuran el palmítico y el esteárico.

Otros componentes que se encuentran en menor medida son los tocoferoles, el escualeno, que es un hidrocarburo similar a la vitamina E, el ácido caféico, que está presente en multitud de plantas ya que se encarga de realizar la biosíntesis, o los fenoles.

Argania Spinosa, el origen del gran aceite africano

Este es el nombre que recibe la planta de la que se extrae el aceite de argán. Se trata de un árbol espinoso y perenne que mide entre 5 y 7 metros. El tamaño y grosor de sus hojas varía dependiendo de la especie, pero por lo general tienen forma fasciculadas, y son tan finas como un papel. Su fruto se asemeja al de una valla carnosa.

Este árbol es originario del suroeste de Marruecos, de hecho es en el norte de África donde el uso de este aceite está más extendido. Esta planta es capaz de desarrollarse en climas áridos, y necesita una temperatura mínima de 21 grados durante la noche para crecer, además, está muy ligada a la población bereber, donde es más conocida como “árbol de la vida”.

El aceite de argán, todo un valor para el Magreb

Aunque el uso del aceite de argán está cada vez más extendido por diversas zonas de Europa y América, su cultivo es de gran valor económico y cultural para el norte de África, donde comenzó a utilizarse con fines exclusivamente alimentarios debido a su alta calidad y al aporte de ácidos grasos que proporciona al organismo.

Hoy en día en Marruecos se producen alrededor de 4.000 toneladas anuales de aceite de argán, su elaboración la llevan a cabo mujeres de la comunidad en la que se extrae el producto.

Este proceso artesanal comienza entre los meses de mayo y agosto, durante la primavera y el verano se recogen los frutos que son secados al sol durante varios días, seguidamente se extrae la pulpa de la cáscara de las semillas, más conocida como “nuez de argán” que se utiliza para alimentar al ganado, mientras que las cascaras se emplean para elaborar combustibles.

Las nueces peladas se machacan y se tuestan hasta que alcanzan un color marrón, seguidamente se muelen hasta que se obtiene un ungüento al que se incorporan pequeñas cantidades de agua que se amasa mientras se va separando del aceite que es embotellado. El tiempo de conservación varía dependiendo de la calidad del agua que se añade, si es alta se conserva varias veces, de lo contrario se consume rápidamente.

La población bereber utiliza el aceite de argán como alimento, de hecho es muy apreciada por su sabor a avellana. Estas comunidades la consumen tostada en el desayuno, y también la utilizan para cocinar o en ensaladas. Además, es empleada como loción dermatológica, especialmente para tratar las quemaduras y erosiones que sufre la piel por las altas temperaturas que se dan en el desierto. En algunas ocasiones se usa para la fabricación de materiales de madera, en ebanistería, y como decoración en trabajos de marquetería.

Este proceso es totalmente distinto en Europa, donde el aceite de argán se produce de forma industrial extrayendo el disolvente de frutos y semillas de Argania Spinosa procedentes del norte de África. Este aceite prácticamente no se utiliza como alimento en el viejo continente, su uso está destinado para la preparación de cremas hidratantes, champús y productos cosméticos.

La explotación excesiva, un riesgo para el mercado africano de argán

En 1988 la UNESCO declaró como Reserva de la Biosfera el “Bosque de Argán” ubicado en Marruecos. Este aporta un gran valor cultural, económico y ecológico a la zona. Actualmente la población berever observa con preocupación cómo disminuye de forma notable la población de Argania Spinosa.

Europa y América del norte cada vez le otorgan más valor a este aceite que es muy atractivo para las industrias cosméticas de lujo, el sector farmacéutico, e incluso la cocina. En principio esta situación suponía importantes beneficios para la población africana, pero las exigencias comerciales, y la necesidad de producir, están provocando que la regeneración de Argania Spinosa sea muy lenta. 

A pesar de que en el último lustro la exportación de aceite desde el norte de África ha sido notable, no se ha puesto en práctica ninguna medida que fomente la conservación de Argania Spinosa, poniendo en peligro la conservación de un ecosistema que es muy frágil.

Riesgos del consumo de aceite de argán para el organismo

Consumir o utilizar este aceite en cantidades excesivas puede ser perjudicial para el organismo, sobre todo por la variedad de componentes que forman parte de ella. Su consumo como complemento alimenticio debe estar muy controlado durante el embarazo y la lactancia

La ingesta de aceite de argán también debe ser muy moderada en personas que tengan elevados niveles de triglicéridos, ya que los ácidos grasos omega 6 pueden aumentarlos provocando daños considerables a la salud cardiovascular.

Otro componente que está presente en el aceite de argán es el tocoferol. Se trata de un equivalente a la vitamina E, y aunque en principio solo puede aportar beneficios, si se consumen en exceso se corre el riesgo de sufrir graves y abundantes hemorragias, además de crear desajustes y alteraciones en los genes.

Otra precaución que se debe tener en cuenta es corroborar la etiqueta del envase de aceite de argán a la hora de adquirirlo en cualquier establecimiento. Es preferible que sea comprado en farmacia para evitar adulteraciones en el producto que puedan ser perjudiciales para la salud.

La ingesta excesiva de frutos de Argania Spinosa puede provocar dolencias como dolor abdominal, sed excesiva, ardor en boca y garganta o espasmos musculares. Esto es debido a que la pulpa del fruto contiene alcanfor, una sustancia que si se ingiere en grandes cantidades puede ser tóxica.

Referencias

  1. Accame, M. E. C. Plantas medicinales y derivados en dermatología (I). Tomado de portalfarma.com.
  2. Faouzi, H. (2016). Impacto de la evolución del mercado del aceite de argán sobre la arganería de Marruecos. Revista Geográfica de América Central2(55), 199-222
  3. López Sáez, J. A., & Alba Sánchez, F. (2009). Ecología, etnobotánica y etnofarmacología del argán (Argania spinosa). Tomado de digital.csic.es.
  4. Martínez, I. B., Álvarez, M. E. R., Sotomayor, S. P., & Mustapha, R. S. (2010). Sahara Occidental. Plantas y Usos. Estudio etnobotánico del Sahara Occidental: Usos y costumbres del pueblo saharaui relacionados con los recursos vegetales.
  5. Wannes, WA, y Marzouk, B. (2016). Progreso de la investigación de plantas medicinales de Túnez usados para la diabetes aguda. Tomado de sciencedirect.com.
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Con prácticas y experiencias en diversos medios de comunicación. Ahora documentando un proyecto tecnológico en Extremadura y colaborando con distintos medios. Buscando hechos que merezcan ser contados.

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