Benito Mussolini: Biografía

Benito Mussolini fue uno de los personajes clave en la historia europea en la primera mitad del siglo XX. Nacido en 1883 en Dovia di Predappio, Italia, se convirtió en dictador de su país tras la denominada Revolución fascista de 1922. Conocido por el sobrenombre de Il Duce, Mussolini inició su carrera política en el Partido Socialista italiano.

Sin embargo, su postura fue cambiando hasta acabar abrazando la ideología fascista y fundando el movimiento que lo llevó al poder. En sus primeros años de vida pública destacó por sus trabajos como periodista. Escribió para publicaciones de tendencia socialista y aprovechó la tribuna ofrecida por los medios para ir adquiriendo cada vez más influencia.

Benito Mussolini en la Marcha sobre Roma

El punto de inflexión en su trayectoria se dio con la I Guerra Mundial. Se mostró contrario a la postura que mantenían los socialistas —que reclamaban neutralidad— y apoyó la participación italiana en el conflicto del lado de la Entente. Tras la guerra se declaró decepcionado por las pocas concesiones hechas a Italia por parte de los vencedores.

En ese contexto, Mussolini fundó en 1919 los Fasci Italiani di Combattimento, un grupo de agitación antecedente del Partido Nacional Fascista. Ya en el gobierno, Mussolini se alió con Hitler en la II Guerra Mundial. La derrota inminente desencadenó unos acontecimientos que incluyeron la muerte del dictador y su esposa a manos de los partisanos.

Primeros años

El nombre completo del futuro Duce era Benito Amilcare Andrea Mussolini. Vino al mundo el 29 de julio de 1883, en Dovia di Predappio.

Su padre, un herrero humilde, era uno de los miembros del Partido Socialista en su localidad de nacimiento y quiso hacer un triple homenaje al decidir el nombre de su hijo: Benito, por el líder mexicano Benito Juárez; Amilcare, por Amilcare Cipriani, un patriota italiano; y Andrea, por Costa, que fue el primer socialista elegido en Italia como diputado.

Hasta 1891, realizó sus primeros estudios en la zona donde vivía. Cuentan que, de niño, preocupó a sus padres por su mutismo, dado que no empezó a hablar hasta muy tarde. También mostró cierto carácter violento que, de hecho, lo llevó a ser expulsado del colegio salesiano de Faenza por pegar a un compañero.

Posteriormente continuó su formación en el colegio Giosuè Carducci de Forlimpopoli. Allí obtuvo en 1898 su licencia de técnico inferior. Otro incidente violento con un compañero le obligó a tener que hacer la siguiente etapa educativa como alumno externo.

Entrada en política

Sus primeros pasos en la política fueron en el socialismo italiano. Su padre le influyó para que entrara en el partido en 1900, aun mientras estaba terminando el bachillerato. Cuando obtuvo el título correspondiente, su madre, maestra, le consiguió un puesto como profesor suplente.

En 1902 Mussolini se marchó a Suiza para evitar tener que realizar el servicio militar. En el país helvético se afilió a un sindicato obrero y entró en contacto con círculos socialistas. Igualmente, comenzó a colaborar en la publicación L’Avvenire del lavoratore.

Su estancia en Suiza no fue sencilla. En dos ocasiones llegó a ser expulsado, ambas por sus actividades políticas en favor de los socialistas. De igual forma, estuvo en la cárcel durante una semana, acusado de falsificar su permiso de permanencia.

Durante sus años en Suiza publicó artículos en varios diarios locales. En sus escritos empezó a vislumbrarse su acercamiento al llamado sindicalismo revolucionario y al socialismo revolucionario.

Aprovechó también para terminar su educación. Ingresó en la Universidad de Lausana, donde estudió Ciencias Sociales.

Vuelta a Italia

Mussolini regresó a su país en noviembre de 1904. Al llegar tuvo que realizar el postergado servicio militar ya que, si no, se hubiera visto obligado de nuevo a exiliarse.

Cuando finalizó ese periodo recuperó su antiguo empleo como maestro, esta vez en una localidad cerca de Venecia. Igualmente, volvió a escribir en diversos medios escritos, todos del ámbito socialista. Destacó también por pronunciar ardientes discursos, en los que primaba el contenido anticlerical y revolucionario.

Los socialistas de Trento, que en esa época pertenecía a Austria, le ofrecieron dirigir un semanario que se publicaba en la región. Desde sus páginas, Mussolini defendió la pertenencia de la zona Italia, lo que le valió ser expulsado por las autoridades austriacas.

Primeros pasos hacia la radicalización

Su siguiente destino fue Forli, lugar en el que empezó a vivir con Rachele Guidi, aunque no llegó a casarse. Los historiadores apuntan que, en los artículos que continuaba publicando, se empezaba a ver su cambio hacia posiciones de lo que luego sería el fascismo.

La ocupación de Libia por parte de Italia provocó la primera participación de Mussolini en actos violentos. El político se mostró contrario a ese conflicto y trató de formar un grupo para atentar contra el ferrocarril y, así, evitar que las tropas pudieran trasladarse. Por ese intento fue detenido y estuvo en prisión hasta marzo de 1912.

Ideológicamente, Mussolini se iba radicalizando. Empezó a atacar a los socialistas más moderados, a los que consiguió expulsar del partido. Fue nombrado director del periódico oficial del partido, Avanti!, y se trasladó a vivir a Milán. Allí se convirtió en uno de los organizadores de la Semana Roja, una huelga general que duró una semana.

Primera Guerra Mundial y abandono del socialismo

La Primera Guerra Mundial estalló a finales de junio de 1914. Como había establecido la Internacional Socialista, el Partido Socialista italiano pidió la neutralidad en el conflicto. En un principio Mussolini estuvo de acuerdo con esa postura, pero pronto cambiaría de opinión.

En octubre uno de sus artículos era claramente partidario de la Entente y propugnaba la “neutralidad activa”.

El partido reaccionó destituyéndolo de la dirección de Avanti!, pero Mussolini continuó publicando en otros periódicos con una postura cada vez más partidaria de la participación italiana en la guerra. Al final, sus opiniones le costaron ser expulsado del Partido Socialista.

Fascismo

Mussolini participó activamente en la guerra. De hecho, ciertos documentos hallados recientemente apuntan a que llegó a actuar como espía en favor de los británicos.

Cuando el conflicto finalizó, el futuro dictador comenzó a hacer campaña a favor de que los veteranos recibieran beneficios económicos. Igualmente, se mostró muy decepcionado por la falta de reconocimientos que la Entente tuvo hacía Italia tras el Tratado de Versalles.

En lo político, Mussolini se había convertido en un radical opositor de los partidos de izquierda, tanto comunistas como socialistas. En marzo de 1919 comenzó a coordinar a varios grupos nacionalistas, hasta ese momento muy mal organizados. El símbolo de estos grupúsculos era el haz de varas (fasces en italiano), lo que le dio nombre al movimiento.

Así, fundó los Fasci di Combattimento (“Fascios de combate”) y se presentó a las elecciones por este movimiento fascista a las elecciones generales. Sin embargo, el resultado electoral fue muy pobre.

A pesar de eso, el país estaba muy convulsionado. Se convocaron muchísimas manifestaciones obreras y Mussolini aprovechó para enviar a sus partidarios a golpear a sus líderes, reprimiendo violentamente las manifestaciones. Esto le valió el apoyo de los terratenientes y de las clases medias de propietarios.

Entrada en el Congreso

Las siguientes elecciones, celebradas en abril de 1921, fueron mejores para Mussolini. En esa ocasión él y otros miembros de su partido consiguieron entrar en el Parlamento.

En septiembre de ese mismo año cambió el nombre a su organización, creando el Partido Fascista Nacional; en apenas dos meses, el nuevo partido llegó a los 250 000 miembros. El siguiente paso fue organizar unas escuadras fascistas, llamados por su uniforme “camisas negras”, que comenzaron a realizar numerosas acciones violentas.

A partir de ahí, Benito Mussolini empezó a recibir el nombre de Duce, el conductor del movimiento.

Toma del poder

Los camisas negras fueron cobrando cada vez más protagonismo en la vida pública italiana. Fueron los responsables de innumerables actos violentos, especialmente contra socialistas y comunistas.

En octubre de 1922 Mussolini dio el golpe final. Ordenó a los militantes de su partido que comenzaran a ocupar las ciudades más importantes de Italia.

Poco a poco, de manera muy violenta, consiguieron que los gobernantes de esas localidades renunciaran a sus cargos. En pocos días, sin oposición del ejército y la policía, controlaban el norte de Italia.

La marcha sobre Roma

El último objetivo era la capital, Roma. Una vez controladas las ciudades más importantes del país, Mussolini organizó tres columnas de 26 000 hombres para ocupar Roma. El 28 de octubre de 1922, sin ninguna oposición por parte de las fuerzas de seguridad, consiguieron su propósito.

El día 30 llegó el futuro dictador, que fue recibido por el rey Víctor Manuel III. Ante las circunstancias, el monarca le ofreció hacerse cargo del gobierno. Con solo 39 años, Mussolini se convirtió en el primer ministro más joven de Italia.

Organización del gobierno

El propio Mussolini ocupó también los ministerios de Interior y Asuntos Exteriores. El Parlamento estaba en su contra, pero tenía el apoyo de la monarquía, el ejército y de buena parte de la población.

Así, consiguió que los diputados le dieran poderes especiales y procedió a arrestar a los líderes comunistas.

Dos años después, en abril de 1924, se celebraron los nuevos comicios. Con todo a favor y con denuncias de intimidaciones, el Partido Fascista logró 260 diputados de 535. La oposición protestó, ya que incluso un diputado fue asesinado por los fascistas.

A partir de entonces, Mussolini se dedicó a perseguir, primero a los socialistas, y luego a miembros de otros partidos. De igual forma, prohibió todos los sindicatos excepto los fascistas y las huelgas fueron declaradas ilegales. En noviembre de 1926 la situación era, de facto, una dictadura.

Para ampliar sus apoyos, realizó un acercamiento a la Iglesia, la organización con más peso en el país. Firmó los Acuerdos de Letrán, por los que el papa reconocía formalmente a Roma como capital de Italia; a cambió, el pontífice recibió la Ciudad del Vaticano.

En octubre, Mussolini decidió acabar con cualquier maquillaje democrático y disolvió el Parlamento.

Los años 30

La Gran Depresión de 1929 afectó a Italia como al resto de Europa. A partir de 1929 Mussolini empezó a cambiar las estructuras económicas siguiendo los postulados ideológicos del fascismo. Así, creó lo que se denominó Estado corporativo que, según él mismo, iba a superar al capitalismo y al comunismo.

En 1934 mantuvo su primera reunión con Hitler, con quien al principio no pareció llevarse demasiado bien. Otras acciones en su política exterior mostraron la vocación imperialista de su gobierno. A finales de ese año declaró la guerra a Etiopía, logrando la conquista del país.

Otro conflicto en el que se involucró, en este caso por ideología, fue en la Guerra Civil española. Italia apoyó a Franco en su levantamiento contra el gobierno republicano.

Su actuación supuso un acercamiento a Hitler, que también colaboró con los sublevados españoles. Poco a poco se fue creando un eje entre Roma y Berlín, que se mantendría durante una década.

Acercamiento a Alemania

Fue entonces cuando promulgó las primeras leyes marcadamente racistas. Estas iban en contra de los negros somalíes y etíopes, así como de los árabes libios. Los tres países estaban bajo dominio italiano.

Mussolini reconoció enseguida la situación creada tras la invasión alemana de Austria. Participó en las reuniones mantenidas sobre los Sudetes, una región checoslovaca que Alemania reclamaba para sí. Los ingleses y franceses aceptaron la posición alemana, con la esperanza de evitar la guerra.

Como estaba haciendo Hitler, el Duce comenzó a perseguir a los ciudadanos judíos, y en 1939 invadió Albania. Finalmente, el 22 de mayo rubricó un pacto con Alemania, uniendo los destinos de ambos países.

Segunda Guerra Mundial

La invasión alemana de Polonia significó el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Mussolini tardó en entrar en la guerra, aunque seguía considerándose aliado de Hitler.

Meses después, el 10 de junio de 1940, con Alemania ya en poder de media Europa, Italia entró en el conflicto. El rey italiano nombró a Mussolini comandante supremo de los ejércitos. Su primer movimiento fue intentar invadir el norte de África, bajo control francés e inglés; igualmente, lanzó a sus tropas a la conquista de Grecia.

Sin embargo, los griegos consiguieron frenar a los italianos, al igual que los egipcios. En general consiguieron escasas victorias, excepto en algunas zonas de África Oriental. Hitler tuvo que enviar tropas para ayudar a los italianos, que se anexionaron Dalmacia.

Hacia la derrota

En 1941 la situación comenzó a torcerse para Mussolini. Los ingleses conquistaron Etiopía y las bajas italianas se iba acumulando. A pesar de eso, el Duce decidió ayudar con tropas a Hitler en su intento de invadir la URSS.

El fracaso de ese intento provocó que el este de Europa comenzara a rebelarse. En Albania y en Yugoslavia aparecieron los primeros movimientos guerrilleros de resistencia.

Mussolini aún tuvo tiempo de declararle la guerra a los Estados Unidos junto con Alemania. Sin embargo, a finales de 1942 la guerra estaba prácticamente perdida.

En abril de 1943, después de sufrir varios bombardeos aliados, el pueblo italiano empezó a reaccionar. En Milán comenzó una huelga general, y ese mismo mes las tropas del norte del país se rindieron. Al mismo tiempo, los aliados desembarcaron en Sicilia.

Destitución

Roma sufrió los bombardeos de los aviones aliados en junio de 1943. Mussolini había perdido el apoyo de gran parte de la población y el ejército estaba desmoralizado. Ante esto, el Gran Consejo Fascista decidió destituir al Duce de sus funciones.

El 25 de julio el rey hizo efectiva la decisión y Mussolini fue detenido y encarcelado. Finalmente, fue trasladado al Gran Sasso.

República Social italiana

Italia se había rendido a los aliados, pero el país pasó a estar en manos de las tropas alemanas allí presentes. Un comando alemán liberó a Mussolini de su prisión el 16 de septiembre y enseguida se trasladó a Munich.

Desde la ciudad alemana dio un discurso a los italianos, afirmando que había sido traicionado por el rey y sus antiguos compañeros. Igualmente, proclamó la creación de la República Social italiana bajo su mando. La capital de esa nueva entidad se estableció en Saló, al pie de los Alpes, lejos de Roma.

En octubre, un tribunal especial creado en Saló declaró traidores a los gobernantes fascistas que habían colaborado con la caída de Mussolini y fueron condenados a muerte.

Sin embargo, en Italia se había creado un fuerte movimiento guerrillero que no dio tregua a los partidarios de Mussolini. Las represalias tomadas por este no sirvieron de nada y los ataques y huelgas fueron continuos.

Lo que terminó de condenar a la República de Saló fue la invasión aliada desde el sur. Los aliados llegaron a Roma en junio de 1944, y el 20 de julio Mussolini y Hitler mantuvieron su última reunión.

Muerte

Con todo perdido, Mussolini pensó en rendirse. Intentó así usar a la Iglesia como mediadora, pero la rendición de los alemanes que permanecían en Italia arruinó sus planes.

Nada más enterarse de esa rendición, trató de huir aparentemente a Suiza. En la ciudad de Como se reunió con su amante, Clara Petacci, y en una maniobra de distracción bordeó el lago y se alejó de la frontera helvética.

El 27 de abril, en Dongo, fue reconocido por un grupo de partisanos. Enseguida fue detenido; al día siguiente los guerrilleros cumplieron una orden recibida desde las nuevas autoridades y fue fusilado junto a Petacci.

Dos días después los cadáveres fueron trasladados a Milán. Una multitud furiosa se ensañó con ellos, colgándolos en una gasolinera.

Referencias

  1. Biografías y Vidas. Benito Mussolini. Obtenido de biografiasyvidas.com
  2. EcuRed. Benito Mussolini. Obtenido de ecured.cu
  3. Culturizando. Lo que debes saber sobre Benito Mussolini. Obtenido de culturizando.com
  4. John Foot Christopher Hibbert. Benito Mussolini. Obtenido de britannica.com
  5. BBC. Benito Mussolini (1883-1945). Obtenido de bbc.co.uk
  6. Encyclopedia of World Biography. Benito Mussolini. Obtenido de encyclopedia.com
  7. Smith, Steve. Biography of Benito Mussolini. Obtenido de thoughtco.com
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Licenciado en Ciencias de la Información

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