Brote Psicótico: Síntomas, Causas y Tratamiento

El brote psicótico es una ruptura de la realidad de forma temporal que provoca modificaciones en la conducta, así como la experimentación de una serie de síntomas graves como delirios o alucinaciones.

Se suele equiparar esta alteración con el trastorno de esquizofrenia, pero tal y como iremos viendo a continuación, el brote psicótico puede aparecer por otras causas y no siempre implica la presencia de esta enfermedad.

mujer con brote psicótico

Del mismo modo, no todos los brotes se presentan con las mismas características, ya que en estas situaciones se puede experimentar una sintomatología muy variada.

Lo que sí que queda claro es que se tratan de afecciones psicológicas graves, las cuales requieren un tratamiento inmediato y que, por lo general, suelen implicar la presencia de distintas psicopatologías.

Características de un brote psicótico

Un brote psicótico es una condición psicológica que puede definirse como una distorsión grave en el juicio de la realidad.

Esto significa que, cuando una persona padece esta alteración, se desprende de forma total o parcial de la noción de realidad, por lo que empieza a basar su conducta en una serie de pensamientos e ideas delirantes.

El brote requiere una intervención inmediata, ya que el individuo que se ve afectado puede poner en grave peligro tanto su integridad como la de los demás.

Se suele pensar que los individuos afectados por un brote son especialmente peligrosos, agresivos e intimidantes para el resto de personas.

Esto no es exactamente así, ya que el brote psicótico de por sí no inspira violencia o agresividad en quien lo padece.

No obstante, sí que es importante remarcar que la persona que lo padece requerirá intervenciones de contención ya que, al perder el juicio de realidad, sus conductas pueden resultar dañinas tanto para él como para los demás.

Así mismo, los delirios o pensamiento delirantes (que no está en contacto con la realidad) pueden ser de muchos tipos.

El individuo “brotado” puede tener delirios de suspicacia, de persecución o autorreferenciales, hecho que puede incrementar las probabilidades de que responda con miedo o agresividad en situaciones aparentemente neutras.

Cabe remarcar que durante la presencia del brote, la persona que lo padece suele mostrarse con mucha ansiedad y confusión. Intentar calmarlo o hacerle ver las cosas con claridad resulta una tarea imposible en esos momentos.

El individuo se verá totalmente absorbido por su delirio y, alejarlo de él y acercarlo a la realidad resultará prácticamente imposible, por lo que no suele ser oportuno hacer entrar en razón a alguien que padece un brote psicótico.

Síntomas

No todos los brotes psicóticos se presentan con las mismas características ya que la sintomatología que puede aparecer es muy variada.

No obstante, todos los síntomas responden a un incremento exagerado de la actividad cerebral, siendo la característica principal.

Este incremento hace que la persona pierda el contacto con la realidad, sea incapaz de pensar con claridad y se vea absorbido por una serie de síntomas psicóticos.

Por lo general, podemos organizar la sintomatología de los brotes en 4 grupos principales:

1- Trastornos del contenido del pensamiento

Esta alteración hace referencia a lo que popularmente se conoce como delirios o ideas delirantes.

Los delirios están constituidos por una serie de pensamientos que se caracterizan por no tener ningún contacto con la realidad.

De este modo, un pensamiento delirante es aquel en el que se cree firmemente en su veracidad, a pesar de no tener ninguna certeza que lo muestre e incluso se posean evidencias que demuestren su falsedad.

Cuando aparece una idea delirante, la atención se centra totalmente en ella y la persona queda absolutamente absorbida por su delirio, por lo que este empezará a modular tanto su pensamiento como su conducta.

Los delirios pueden ser de muchos tipos distintos, es decir, se pueden tener pensamientos delirantes de distintos contenidos.

Los más frecuentes son los de persecución (creencia de que alguien le persigue), los autorreferenciales (creencia de que todo va dirigido hacia él), los celotípicos (pensamientos de infidelidad) y los megalomaníacos (creencias de grandeza).

Los más graves son aquellos que confeccionan una idea de alineación del pensamiento, como la creencia de que alguien controla el pensamiento de uno, es capaz de leerlo, difundirlo o robarlo, e incluso creer que los propios pensamientos han estado inseridos por otras personas.

2- Trastornos perceptivos

Otro de los síntomas graves y típicos de los brotes psicóticos son los trastornos perceptivos, comúnmente denominados como alucinaciones.

Las alucinaciones son alteraciones en las que la persona empieza a percibir estímulos irreales o que no están presentes.

Pueden presentarse en cualquier modalidad sensorial, aunque las más típicas son las alucinaciones auditivas en las que se oyen voces o “musiquillas” que realmente no existen.

Las alucinaciones suelen ser un indicador de gravedad del brote y a menudo el contenido se relaciona con el delirio de la persona.

3- Trastornos formales del pensamiento y del lenguaje.

Durante un brote psicótico, el pensamiento de la persona puede verse afectado no sólo por su contenido (los delirios) sino también por su forma.

Como se ha comentado, los brotes producen un incremento de la actividad cerebral, por lo que el pensamiento y el habla suele presentarse gravemente acelerado y desorganizado.

La taquipsíquia (pensamiento excesivamente acelerado), la taquilalia (lenguaje excesivamente acelerado) y la fuga de ideas son síntomas típicos de los brotes psicóticos.

Así mismo, las personas suelen presentar bloqueos mientras hablan, descarrilamiento (empiezan explicando una cosa y terminan hablando de otra sin darse cuenta), e incluso un discurso totalmente ilógico, circunstancial o incomprensible.

La ecolalia (repetir lo que dice otra persona como si fuera un loro y de forma totalmente inconsciente), la ensalada de palabras (decir palabras sin ningún tipo de sentido ni construcción semántica) y el tartamudeo también se pueden presentar durante los brotes.

4- Comportamiento desorganizado

Finalmente, el último grupo de síntomas de los brotes hacen referencia a la conducta que se presenta en estos momentos.

Atendiendo a los síntomas que hemos visto hasta ahora, se hace notorio que el individuo que padece un brote psicótico no presentará un comportamiento normal y correcto.

Por lo general, la conducta suele mostrarse desorganizada, extravagante y extraña. Puede presentar alteraciones conductuales como la ecopraxia (imitar de forma automática e inconsciente los movimientos de otra persona), la excitación o las posturas corporales bizarras.

¿Un brote indica la presencia de esquizofrenia?

La enfermedad mental que suele provocar con mayor frecuencia la aparición de brotes psicóticos es la esquizofrenia.

Sin embargo, un brote de por sí no indica la presencia de esquizofrenia.

Los brotes psicóticos constituyen uno de los síntomas más típicos de los trastornos de esquizofrenia pero también pueden aparecer por otras causas.

De hecho, un individuo puede padecer un brote psicótico una vez y no presentar nunca más ninguna alteración psicológica ni ningún trastorno mental.

Causas

La causa principal de los brotes psicóticos es la esquizofrenia, sin embargo, esta no es la única ya que existen otras enfermedad que también pueden originarlo. Enumeramos algunas de las principales:

Esquizofrenia

Es la más conocida y la más grave. Consta de una enfermedad del neurodesarrollo que provoca una serie de sintomatología y deterioro cerebral.

Las principales manifestaciones se pueden dividir en síntomas negativos (pensamiento lento, estado de ánimo depresivo, retraimiento emocional, pérdida de funcionalidad, etc.) y síntomas positivos (los referentes al brote psicótico).

Se sostiene que la esquizofrenia está originada por factores genéticos que predisponen a la persona a desarrollar la enfermedad y factores ambientales que precipitan su aparición.

El punto principal para relacionar un brote psicótico con esta enfermedad es el factor temporal, ya que si se presenta sintomatología psicótica sin remisión durante más de 6 meses se realiza el diagnóstico de esquizofrenia.

2- Episodio psicótico breve

Constituye una reacción que puede tener una persona vulnerable genéticamente a la psicosis y que en momentos de máximo estrés se descompensa y presenta un brote.

En estos casos, la desaparición de los síntomas se efectúa de forma rápida a través del tratamiento farmacológico y la recuperación suele ser total.

3- Psicosis tóxica

Otra de las causas más habituales de los brotes psicóticos es el consumo de sustancias psicoactivas.

Drogas como el cannabis, la cocaína o las anfetaminas pueden inducir un brote psicótico que desaparece cuando las sustancias dejan de hacer efecto sobre el cerebro.

4- Trastorno esquizoafectivo

Es un trastorno psicótico muy parecido a la esquizofrenia, diferenciandose de esta por presentar episodios depresivos de forma independiente a la alteración psicótica.

Al igual que la esquizofrenia, parece que sus causas principales son los factores genéticos y la aparición de elementos ambientales que precipitan su aparición.

5- Otros

Otras enfermedades que pueden producir un brote psicótico son los trastornos bipolares, los trastornos de personalidad (especialmente el trastorno límite de la personalidad) y afecciones orgánicas como tumores o infecciones cerebrales.

¿Se puede anticipar la aparición de un brote?

La respuesta es sí. Se puede anticipar o al menos intentarlo cuando una persona experimenta un brote psicótico.

A pesar de que la aparición de esta alteración es abrupta, en las fases previas el individuo suelen experimentar una serie de síntomas que pueden prever la inmediatez del brote.

Saber anticipar cuando se va a producir resulta una estrategia muy eficaz para poder prevenirlo y evitar sus nefastas consecuencias. Estos síntomas resultan especialmente importantes en las personas que padecen esquizofrenia, ya que presentan brotes de forma recurrente.

En los otros casos, anticipar el brote suele ser más complicado ya que, o bien no se plantea la opción de padecerlo y por lo tanto la sintomatología previa pasa desapercibida, o bien el brote aparece de forma abrupta tras el consumo de sustancias sin presentar síntomas de forma anterior.

Los síntomas que permiten anticipar la aparición de un brote son:

  • Comportamiento desorganizado, inusual, que parece carente de sentido. “La persona está rara”.
  • Ideas extrañas, peregrinas, que no parecen tener ninguna relación con la realidad. Antes del brote la persona no suele compartir estos pensamientos (delirios) pero puede hacerlo con sus personas de confianza.
  • Alta suspicacia que hace que la persona esté constantemente preguntando por qué se hacen las cosas. Así mismo, puede interpretar que la gente le hace daño por lo que contesta con maneras bruscas, ansiosas o agresivas.
  • Descuido de la apariencia, la higiene, la forma de vestir o incluso la alimentación. Este suele ser el síntoma más típico que permite anticipar un brote psicótico.
  • Aislamiento social acompañado de absentismo laboral o escolar. La persona suele quedarse encerrada en casa, sin salir ni comunicarse excesivamente con nadie. Incluso puede mostrarse reticente a relacionarse con sus familiares y estar siempre encerrado en su dormitorio.

Tratamiento

En primer lugar hay que tener en cuenta que las personas que padecen un brote psicótico suelen requerir una hospitalización para controlar la descompensación.

Este hecho se explica por las características de la propia alteración, ya que la pérdida de contacto con la realidad puede originar una serie de problemas para la persona y resultar una situación peligrosa tanto para él como para los demás.

Durante el ingreso, el tratamiento que se realizará será mayormente farmacológico, a través de antipsicóticos como la risperidona, la clozapina, o la quetiapina que permitirán disminuir la sintomatología psicótica y eliminar el brote.

Posteriormente, lo normal es que se deba seguir con la medicación.

Así mismo, la incorporación de tratamiento psicológico mediante terapias de adherencia a la medicación e intervenciones cognitivo-conductuales para los delirios o las alucinaciones pueden resultar adecuadas.

Referencias

  1. Alberdi J, Castro C, Vazquez C. “Guias clínicas 2005. Esquizofrenia” Fisterra.com.
  2. Gutierrez Suela F. “Tratamiento actual con antipsicóticos de la esquizofrenia” Farm Hosp 1998;22:207-12.
  3. Kopelowicz A, Liberman RP, Wallace CJ. (2003). Psychiatric rehabilitation for schizophrenia. International Journal of Psychology and Psychological Therapy, 2: 283-289.
  4. Penn DL, Mueser KT, Tarrier N, Gloege A; Cather C; Serrano D; Otto MW. (2004). Supportive therapy for schizophrenia: possible mechanisms and implications for adjunctive psychosocial treatments. Schizophrenia Bulletin., 30: 101-12.
  5. Fañanas L “predictores genéticos del desarrollo de psicosis” En Vazquez Barquero JL, Crespo B, Herran A Eds. “Las fases iniciales de las enfermedades mentales: Psicosis”. Ed. Masson. Barcelona 2004. pg: 53-65.
  6. Faraone SV, Clatt SJ, Taylor L “Base genética de la esquizofrenia” ”. En Stone W, Farone S y Tsuang M Eds. “Intervención Precoz y prevención de la esquizofrenia”. J y C Ediciones médicas. Barcelona 2004. pg 3-21
  7. Crespo Facorro B, Arango C “La esquizofrenia: una enfermedad cerebral II. Neuroimagen funcional” Actas Esp- Psiquiatria 2000;28:31-39.
  8. Montz R, Jimenez A, Conllant J et al “PET en neurologia y psiquiatria I” Rev.Esp.Med.Nuclear.2002;21:370-86

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here