Cacosmia: Características, Causas y Tratamientos

La cacosmia es una alteración que se caracteriza por producir una alteración en la percepción del sentido del olfato. Concretamente, hace referencia a un tipo de ilusión específica en la que se perciben como agradables olores fétidos o comúnmente catalogados como desagradables.

De este modo, la persona que padece cacosmia presenta una notable alteración en su sentido del olfato. A su vez, en algunos casos, estas ilusiones olfativas puede llevar al sujeto a preferir los olores desagradables y fétidos y, por lo tanto, exponerse a ellos de forma habitual.

cacosmia

Esta ilusión perceptiva del olfato suele observarse en personas que padecen trastornos psiquiátricos o lesiones físicas, tales como epilepsia o lesiones en las cavidades nasales.

A pesar de su reducida prevalencia en la población general, la cacosmia es una alteración muy molesta que requiere distintas intervenciones en función de la causa del trastorno.

En este artículo se revisan las características, los síntomas y las causas principales de la cacosmia. Así mismo, se postulan las intervenciones necesarias a realizar en cada caso.

Características de la cascomia

La cacosmia es tipo de parosmia, es decir, trata de una distorsión del sentido del olfato. El término cacosmia proviene del griego y significa malo (kakós) y olor (osmé).

De este modo, las personas con cacosmia experimentan una notable alteración en su sentido del olfato, ya que este empieza a percibir de forma distinta los olores.

Concretamente, la cacosmia genera una alucinación del olfato y hace que los olores fétidos o repugnantes se vuelvan agradables para los sentidos del individuo.

La alteración se hace especialmente grave cuando la ilusión perceptiva origina una desviación del sentido del olfato. Es decir, cuando el individuo empieza a mostrar una clara preferencia para los olores desagradables.

La cacosmia presenta la particular característica de poder estar originada tanto por alteraciones físicas como alteraciones psicológicas. En ambos casos, la sintomatología se presenta de una forma muy parecida, pero las causas y los tratamientos resultan muy distintos.

Causas

El principal aspecto que hay que tener en cuenta a la hora de evaluar la cacosmia, consiste en detectar su causa y sus factores etiológicos.

Por este motivo, el primer profesional médico que debe examinar el paciente con cacosmia es el otorrinolaringólogo, el cual deberá llevar a cabo un examen de la cavidad nasal.

Para analizar la cavidad nasal en profundidad, se debe efectuar una endoscopia mediante un broncoscopio flexible o un endoscopia rígido. Este examen consiste en introducir en la nariz un tubo con una cámara para poder visualizar la cavidad nasal por el interior.

Este tipo de evaluación permite detectar una posible causa física de la cacosmia. Es decir, especificar si la alteración que provoca la distorsión perceptiva se encuentra en la nariz o no.

En el caso de que la alteración no radique en la nariz, probablemente la cacosmia esté originada por una alteración psíquica.

De este modo, las causas principales de la cacosmia son:

Sinusitis crónica

La cacosmia puede estar asociada con la sinusitis crónica, una enfermedad que se caracteriza por generar una inflamación o hinchazón de los senos paranasales.

Esta patología es generada como resultado de una infección por virus, hongos o bacterias y, en algunos casos, puede generar únicamente un ligero dolor en la nariz o sensaciones de congestión nasal.

Sin embargo, en ciertas formas de sinusitis crónica, los gérmenes pueden quedar atrapados en los senos nasales, hecho que provoca una amplia alteración perceptiva.

En estos casos, la alteración debe tratarse mediante fármacos antibióticos, con el objetivo de erradicar la infección producida en la cavidad nasal.

A su vez, en algunos casos la sinusitis puede afectar también las regiones dentales. En estos casos, se deberá aplicar un tratamiento que permita eliminar la infección de ambas regiones de la cara.

Rinitis costra

La cacosmia puede estar originada también por una ozena o rinitis costra, un trastorno que afecta a la mucosa nasal y que genera estornudos, sensaciones de picor, obstrucción y secreciones nasales.

En estos casos, para eliminar la cacosmia se debe tratar la rinitis nasal. Para lograrlo, se requiere la aplicación de un tratamiento de un mes de duración que combina lavados nasales con el uso de antibióticos difundidos a nivel local a través de un nebulizador.

Así mismo, en los casos más resistentes, la alteración puede requerir del uso de cirugía para reducir el volumen de la cavidad nasal atrofiado por la rinitis.

Sobre-infección postoperatoria

En este último caso de cacosmia producida por lesión física, la alteración se encuentra asociada con una complicación de la cirugía de la cavidad nasal. Concretamente, la cacosmia por infección postoperatoria suele ser causada por el daño de los cuernos nasales.

Así mismo, también se puede producir el síndrome de nariz vacía, el cual provoca dificultad para respirar y secamiento de las cavidades nasales.

En ambos casos, el tratamiento debe centrarse en reducir el volumen de la cavidad nasal y compensar la brecha mediante la implantación quirúrgica de palos de silicona.

Trastorno psiquiátrico

Cuando la exploración médica no consigue hallar ninguna alteración en las fosas nasales que explique la cacosmia, muy probablemente esta esté originada por trastornos psiquiátricos.

Es decir, en estos casos la distorsión perceptiva no se debe al mal funcionamiento del sentido, sino de las regiones cerebrales que modulan la actividad sensorial.

En este sentido, las principales patologías que pueden originar cacosmia son:

a) Epilepsia

Aunque resulta poco común, la epilepsia puede presentar cacosmia entre su sintomatología.

Concretamente, algunos estudios apuntan que las convulsiones unilaterales podrían estar asociadas con los trastornos verbales y la cacosmia, en pacientes con epilepsia.

b) Hipotiroidismo

El hipotiroidismo es una enfermedad que se caracteriza por la insuficiente producción de la hormona tiroidea. Trata de una afección endocrina que puede estar causada por alteraciones en el sistema inmunitario, infecciones virales o el embarazo.

Su sintomatología suele ser muy variada, originando tanto manifestaciones físicas como psicológicas. Por lo que respecta al sentido olfativo, suele ser habitual que este se reduzca. Sólo en casos aislados se ha connotado la presencia de cacosmia producida por hipotiroidismo.

Referencias

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